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ETNOEDUCAClON
AFROCOLOMBIANA VS. ETNOCENTRISMO HISPANOAMERICANO
La educación es la llave
maestra del desarrollo integral de los colombianos y, en particular, de los grupos
étnicos afrocolombianos e indígenas, históricamente excluidos y marginalizados por las
élites dominantes del grupo étnico mestizo o blanco, de origen hispano-indígena.
El proceso
educativo no sólo debe asegurar el acceso a las condiciones materiales de vida que
garantizan el normal desarrollo humano con dignidad, sino también las condiciones
espirituales que posibilitan la formación de la conciencia individual y colectiva de la
identidad cultural de la nacionalidad. La educación debe infundir y reafirmar en cada
estudiante el reconocimiento y valoración de la Africanidad y la Afrocolombianidad como
raíces - fundamento de la identidad étnica, cultural y política de la nación
colombiana.
Esta nación colombiana
surgió de la sociedad colonial y esclavizadora impuesta por los españoles. Somos un
país con una historia tan compleja y con tanta diversidad étnica y cultural, que no
podemos seguir desconociendo e ignorando los bellos rostros que han construido la Patria
que nos enorgullece: la educación debe reconocer y respetar, promover y desarrollar
nuestra diversidad como fundamento y riqueza de la nación. Así mismo debe ser un
instrumento para prevenir y eliminar todas las formas de racismo y discriminación racial,
que producen barreras psicológicas en la conciencia de los ciudadanos que impiden el
reconocimiento recíproco, y la convivencia respetuosa entre las etnias y pueblos que
conforman la sociedad nacional.
En Colombia el sistema
educativo sigue siendo homogenizador, etnocéntrico y reproductor del racismo, en favor de
los grupos étnicos "blancos" (denominación social dada a la población mestiza
de origen hispano - indígena), que dominan la sociedad a través del Estado, la
educación y los medios de comunicación. La misma educación ha sido concebida y
administrada para desarrollar una conciencia etnocéntrica "blanca" e
hispanoamericana y promover el progreso económico y social de las comunidades
"blancas". Esto parte de la Colonia esclavista española y se entiende hasta
hoy.
La visión pedagógica y los
contenidos educativos han excluido la presencia e identidad africana y afrocolombiana
reduciéndola a la esclavización. La población "blanca" sigue pensando que
esclavitud es sinónimo de africanos negros. Que sólo los africanos fueron víctimas de
esta ignominiosa forma de explotación revivida por el capitalismo, ignorando que ante la
necesidad de fuerza de trabajo para extraer las riquezas americanas, los esclavizadores
europeos no excluyeron razas: sometieron a la opresión, durante varias décadas, a los
blancos, pobres y vagabundos de sus propios países,junto a otros blancos provenientes del
norte de Africa y asiáticos, filipinos y chinos.
Todos los colombianos
reconocemos que los contenidos y las imágenes que nos ha creado el discurso educativo nos
han fijado la idea de la supremacía y la dominación del "blanco" sobre los
pueblos negros e indígenas. Se ha hecho una gran valoración de la identidad
hispanoamericana con sus raíces grecorromanas, subvalorando, subordinando e ignorando las
identidades africana, indoamericana y asiática. El etnocentrismo blanco ha traumatizado
psicológicamente a los afrocolombianos al excluirlos de un todo y de frénte, y negarles
los conocimientos que les permitan redescubrir y formar un autoconcepto de su Africanidad
para poder comprender y ejercer su Afrocolombianidad.
"Nuestros brazos son
ramas cargadas de fruto; el enemigo las sacude día y noche, y para despojarnos más
fácilmente, más tranquilamente, ya no nos pone cadenas en los pies sino en nuestra
cabeza".
Nazim Hilmet
Es por todo
lo anterior que las organizaciones afrocolombianas, desde su aparición en el siglo XX,
han reivindicado el derecho de todos los colombianos a conocer y enaltecer la historia, la
etnia, la cultura y la identidad afrocolombiana en los currículos educativos, desde el
preescolar hasta la universidad. Igualmente, han reclamado con insistencia una pedagogía
para la eliminación del racismo, y medidas especiales para la supresión de la
discriminación racial en la educación, entendida ésta como la desigualdad del servicio
educativo que presta el Estado en las Comunidades Afrocolombianas, desigualdad en
cobertura, calidad, acceso y eficiencia, en todos los niveles.
La Constitución Nacional
introdujo el mandato expreso contenido en su artículo 68, sobre el derecho que tienen los
integrantes de los grupos étnicos afro-colombianos e indígenas a una formación que
respete y desarrolle su identidad cultural. Posteriormente, este fundamento comenzó a
reglamentarse con la Ley 70/ 93 : Ley de las Comunidades Negras, la Ley 115/94: Ley
General de la Educación, el decreto 1860/94: sobre la etnoeducación, y el decreto 804/94
: sobre la Etnoeducación Afrocolombiana.
Además de las normas
legales, la implementación eficaz de la Etnoeducación Afrocolombiana requiere de la
voluntad política del gobierno nacional para adoptar una reestructuración del Ministerio
de Educación creando un división nacional de Etnoeducación Afrocolombiana, con el
presupuesto adecuado y las funciones de asegurar la prestación del servicio educativo en
las Comunidades Negras, impulsar la investigación para la incorporación de la
Afrocolombianidad en los currículos, y promover programas de capacitación de los
docentes y las comunidades.
Gobierno, docentes y
comunidades organizadas deben asumir la etnoeducación como un camino que los colombianos
debemos recorrer en la lucha por una democracia que sepa reconocer a todos los
ciudadanos(as) condiciones de vida con equidad, dignidad, identidad y convivencia en paz.
"Mi lucha nunca ha
consistido en decretar la guerra del Negro contra el Blanco, sino en reclamar para el
Negro iguales oportunidades en la economía, la educación, en el aprecio social, en la
administración".
Dr. Diego Luis Córdoba
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