LA ETNOEDUCACION AFROCOLOMBIANA
Guía para docentes líderes y comunidades educativas
Juan de Dios Mosquera Mosquera

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ETNOEDUCAClON AFROCOLOMBIANA VS. ETNOCENTRISMO HISPANOAMERICANO

La educación es la llave maestra del desarrollo integral de los colombianos y, en particular, de los grupos étnicos afrocolombianos e indígenas, históricamente excluidos y marginalizados por las élites dominantes del grupo étnico mestizo o blanco, de origen hispano-indígena.

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El proceso educativo no sólo debe asegurar el acceso a las condiciones materiales de vida que garantizan el normal desarrollo humano con dignidad, sino también las condiciones espirituales que posibilitan la formación de la conciencia individual y colectiva de la identidad cultural de la nacionalidad. La educación debe infundir y reafirmar en cada estudiante el reconocimiento y valoración de la Africanidad y la Afrocolombianidad como raíces - fundamento de la identidad étnica, cultural y política de la nación colombiana.

Esta nación colombiana surgió de la sociedad colonial y esclavizadora impuesta por los españoles. Somos un país con una historia tan compleja y con tanta diversidad étnica y cultural, que no podemos seguir desconociendo e ignorando los bellos rostros que han construido la Patria que nos enorgullece: la educación debe reconocer y respetar, promover y desarrollar nuestra diversidad como fundamento y riqueza de la nación. Así mismo debe ser un instrumento para prevenir y eliminar todas las formas de racismo y discriminación racial, que producen barreras psicológicas en la conciencia de los ciudadanos que impiden el reconocimiento recíproco, y la convivencia respetuosa entre las etnias y pueblos que conforman la sociedad nacional.

En Colombia el sistema educativo sigue siendo homogenizador, etnocéntrico y reproductor del racismo, en favor de los grupos étnicos "blancos" (denominación social dada a la población mestiza de origen hispano - indígena), que dominan la sociedad a través del Estado, la educación y los medios de comunicación. La misma educación ha sido concebida y administrada para desarrollar una conciencia etnocéntrica "blanca" e hispanoamericana y promover el progreso económico y social de las comunidades "blancas". Esto parte de la Colonia esclavista española y se entiende hasta hoy.

La visión pedagógica y los contenidos educativos han excluido la presencia e identidad africana y afrocolombiana reduciéndola a la esclavización. La población "blanca" sigue pensando que esclavitud es sinónimo de africanos negros. Que sólo los africanos fueron víctimas de esta ignominiosa forma de explotación revivida por el capitalismo, ignorando que ante la necesidad de fuerza de trabajo para extraer las riquezas americanas, los esclavizadores europeos no excluyeron razas: sometieron a la opresión, durante varias décadas, a los blancos, pobres y vagabundos de sus propios países,junto a otros blancos provenientes del norte de Africa y asiáticos, filipinos y chinos.

Todos los colombianos reconocemos que los contenidos y las imágenes que nos ha creado el discurso educativo nos han fijado la idea de la supremacía y la dominación del "blanco" sobre los pueblos negros e indígenas. Se ha hecho una gran valoración de la identidad hispanoamericana con sus raíces grecorromanas, subvalorando, subordinando e ignorando las identidades africana, indoamericana y asiática. El etnocentrismo blanco ha traumatizado psicológicamente a los afrocolombianos al excluirlos de un todo y de frénte, y negarles los conocimientos que les permitan redescubrir y formar un autoconcepto de su Africanidad para poder comprender y ejercer su Afrocolombianidad.

"Nuestros brazos son ramas cargadas de fruto; el enemigo las sacude día y noche, y para despojarnos más fácilmente, más tranquilamente, ya no nos pone cadenas en los pies sino en nuestra cabeza".

Nazim Hilmet

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Es por todo lo anterior que las organizaciones afrocolombianas, desde su aparición en el siglo XX, han reivindicado el derecho de todos los colombianos a conocer y enaltecer la historia, la etnia, la cultura y la identidad afrocolombiana en los currículos educativos, desde el preescolar hasta la universidad. Igualmente, han reclamado con insistencia una pedagogía para la eliminación del racismo, y medidas especiales para la supresión de la discriminación racial en la educación, entendida ésta como la desigualdad del servicio educativo que presta el Estado en las Comunidades Afrocolombianas, desigualdad en cobertura, calidad, acceso y eficiencia, en todos los niveles.

La Constitución Nacional introdujo el mandato expreso contenido en su artículo 68, sobre el derecho que tienen los integrantes de los grupos étnicos afro-colombianos e indígenas a una formación que respete y desarrolle su identidad cultural. Posteriormente, este fundamento comenzó a reglamentarse con la Ley 70/ 93 : Ley de las Comunidades Negras, la Ley 115/94: Ley General de la Educación, el decreto 1860/94: sobre la etnoeducación, y el decreto 804/94 : sobre la Etnoeducación Afrocolombiana.

Además de las normas legales, la implementación eficaz de la Etnoeducación Afrocolombiana requiere de la voluntad política del gobierno nacional para adoptar una reestructuración del Ministerio de Educación creando un división nacional de Etnoeducación Afrocolombiana, con el presupuesto adecuado y las funciones de asegurar la prestación del servicio educativo en las Comunidades Negras, impulsar la investigación para la incorporación de la Afrocolombianidad en los currículos, y promover programas de capacitación de los docentes y las comunidades.

Gobierno, docentes y comunidades organizadas deben asumir la etnoeducación como un camino que los colombianos debemos recorrer en la lucha por una democracia que sepa reconocer a todos los ciudadanos(as) condiciones de vida con equidad, dignidad, identidad y convivencia en paz.

"Mi lucha nunca ha consistido en decretar la guerra del Negro contra el Blanco, sino en reclamar para el Negro iguales oportunidades en la economía, la educación, en el aprecio social, en la administración".

Dr. Diego Luis Córdoba

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