| INDICADORES DE TECNOLOGÍA IMPORTADA O TRANSFERIDA Se asume que el
receptor de la tecnología no sólo adquiere equipo físico y soporte lógico, sino que
acumula los conocimientos técnicos necesarios para dominar la tecnología importada. La
opinión generalizada es que los países tienen que desarrollar unas aptitudes
específicas para lograrlo. La transferencia de tecnología se realiza fundamentalmente
mediante la importación de bienes de capital con tecnología incorporada
-ya sea en forma de piezas sueltas, de maquinaria y equipo o de
fábricas totalmente montadas,
llave en mano-,
las inversiones extranjeras directas y la transferencia de
tecnología no incorporada mediante la concesión de patentes, los acuerdos para la
transferencia de conocimientos técnicos, la prestación de servicios técnicos y de
asesoramiento, las empresas conjuntas, la migración de mano de obra calificada,
etcétera. La cooperación técnica financiada por organismos gubernamentales oficiales y
por organizaciones no gubernamentales, así como la información de periódicos y
publicaciones especializadas, constituyen una forma de transferencia de tecnología por
canales no comerciales.
Una dificultad común a estos indicadores es que, tal como se menciona en Unctad
(1991), los intentos de cuantificar la tecnología que se transfiere en el ámbito
internacional tropiezan con una grave escasez de datos, particularmente en lo que se
refiere a los contratos sobre tecnología patentada, nuevas formas de inversión, empleo
de mano de obra extranjera capacitada y adquisición de información codificada. Además,
se da un alto grado de coincidencia parcial entre las diferentes subcategorías de
tecnología transferida, ya que una misma transacción se suele incluir más de una forma
de transferencia de tecnología.
Unctad ( 1991) propone los siguientes indicadores de la tecnología transferida
internacionalmente:
1. Importación de productos con tecnología incorporada.
2. Inversiones extranjeras directas.
3. Pagos por tecnología patentada.
4. Donaciones para cooperación técnica.
IMPORTACION
DE
PRODUCTOS CON
TECNOLOGIA INCORPORADA
Se usa aquí la clasificación de las densidades de I&D realizada por la Ocde
(19), lo que significa aceptar la medición en términos
de los estándares internacionales, aunque el ejercicio presenta la desventaja de no
consultar la realidad de la industria nacional.
De acuerdo con esta clasificación, se observa que la importación de bienes con
densidades tecnológicas alta y media participó con un 27% del total de importaciones en
1985, en tanto que para 1996 esta participación había alcanzado el 38%. Las
importaciones de bienes con densidad tecnológica media supera sustancialmente la
participación de la de alta intensidad. Así, mientras la primera participa con un 24%,
la segunda alcanza el 13.7% en 1996. En el período analizado, sin embargo, se presentan
algunas fluctuaciones, siendo 1991 y 1994 los años de mayor participación en las
importaciones de este tipo de bienes, lo que se compadece con el programa de desgravación
arancelaria que se estaba llevando a cabo (Cuadro 5.1 y Gráfico 5.1).
Resulta interesante destacar que en estos años y en términos de crecimiento, la mayor
dinámica se presentó en la importación de bienes con densidad tecnológica alta, pues
en tanto para 1986 presentó una tasa de crecimiento anual del 76%, en 1990 alcanzó una
del 32% y en 1993 llega al 84%. Los bienes identificados como de densidad tecnológica
media, luego de una abrupta caída en 1991 se recuperaron y lograron alcanzar tasas de
crecimiento superiores a las de principios del período considerado. Así entre 1992 y
1995 esta categoría presentó ritmos importantes de crecimiento y alcanza su mayor tasa
en 1993 con una del 46% (Gráfico 5.2).
Por tipo de bien importado, dos partidas arancelarias, 8471 y 8802 (máquinas
automáticas para el tratamiento de información y sus unidades, lectores magnéticos u
ópticos, máquinas para registro de datos sobre soportes en forma codificada y máquinas
para procesamiento de esos datos; y aeronaves, vehículos espaciales y vehículos de
lanzamiento respectivamente) representaron un 37.1 % de las importaciones consideradas de
alta densidad tecnológica. Por su parte, la partida 8703 (coches de turismo y demás
vehículos automóviles proyectados principalmente para el transporte de personas,
incluidos los vehículos de tipo familiar y los de carreras) representó un 20.9% del
total de importaciones con densidad tecnológica media.
En 1993, estas posiciones exhibieron crecimientos del 134% para la posición 8471, del
135.4% para la 8802 y 228.8% para la 8703.
A un nivel más general, se presentan las importaciones de bienes de capital, que tal
como se señala en Unctad (1991) son una medida más útil y aproximada de la tecnología
transferida, dadas las dificultades que plantea la definición de la densidad tecnológica
entre países con diferentes perfiles industriales.
La clasificación de importaciones manufactureras de bienes de capital permite
ratificar la tendencia observada según la clasificación por densidades tecnológicas.
Por sector de clasificación CIIU, el de la maquinaria no eléctrica participó con el
40.8%, seguida por equipo y material de transporte con el 30.5% en 1992. Estos dos
sectores contribuyeron con las mayores participaciones en todos los años del período
considerado, excepto en 1991 en el caso de equipo y material de transporte.
Al analizar la composición de las importaciones por densidad tecnológica según la
clasificación CIIU, se observa que en la categoría de densidad alta los sectores de
mayor importancia son fabricación de aeronaves y de máquinas de oficina, cálculo y
contabilidad, fabricación de maquinaria y equipo y material científico. En las
importaciones por densidad media se destaca el sector de fabricación de sustancias
químicas industriales (gráfico 5.3).
Debe resaltarse la permanencia de la participación sectorial de las importaciones de
bienes de capital en los períodos 1985-1990 y 1991-1996, al mantenerse concentradas en el
tipo de procesos y productos simples como la maquinaria no eléctrica (Don E. Cash y
Ricroft Robert W).
Un inconveniente importante de la utilización de los bienes de capital u otras
definiciones amplias de los productos con tecnología incorporada como indicadores de la
tecnología transferida, es que poco se puede inferir acerca de su contenido tecnológico.
Ello es consecuencia de las diferencias entre países en la composición de los bienes de
capital y la selección de productos dentro del mismo subgrupo de bienes de capital
importados. Esto limita la utilidad del indicador como variable explicativa del cambio
tecnológico (Unctad , Secretaría, 1991 ).
Teniendo en cuenta las dificultades y limitaciones mencionadas y dada la coincidencia
de tendencias al comparar las dos clasificaciones, se puede afirmar que en Colombia la
transferencia tecnológica por este concepto logra un mayor dinamismo a partir de 1992 y
se mantiene concentrada en bienes considerados como de densidad tecnológica media o que
involucran procesos tecnológicos relativamente simples. No obstante, la recuperación de
las importaciones de bienes con alta densidad tecnológica podría significar una
recomposición de las importaciones por grado de densidad tecnológica, que aún resulta
muy prematuro confirmar.
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
(20)
La inversión extranjera directa -IED- se considera un importante difusor de
tecnología, que puede ser deliberada, cuando la filial cede una licencia a una empresa
nacional para que explote la tecnología (technological spillover).
Cuando el efecto tecnológico es indirecto, las empresas
trasnacionales -ET- difunden a los agentes económicos nacionales beneficios previstos. Un
ejemplo de difusión tecnológica deliberada es la mejora de la capacidad tecnológica de
la empresa nacional que establece relaciones con la transnacional; tal es el caso de las
multinacionales productoras de pulpa de papel en Colombia que transfieren tecnologías en
el área de reforestación.
La difusión indirecta de tecnología puede ser horizontal cuando la ET tiene una nueva
tecnología y la asimilan posteriormente las empresas nacionales competidoras; y vertical,
cuando la transnacional transfiere tecnología a las empresas que suministran insumos o
realizan actividades en las fases finales de la cadena de producción o distribución. Es
el caso de algunas empresas petroquímicas en Colombia, donde el componente tecnológico
trasciende el proceso de producción, a través de la sustitución y empleo de nuevos
productos. En general, estos rasgos difusores de tecnología son resaltados por los
economistas como externalidades positivas.
Las empresas transnacionales pueden, por la tanto, desempeñar un papel importante en
la transferencia internacional de tecnología. Entre los distintos mecanismos mediante los
que estas empresas pueden transferir tecnología, la IED es, en términos de valor, el
más importante. Este mecanismo es también el único sobre el que se disponen de series
estadísticas generales. Otros mecanismos, como las empresas conjuntas, la concesión de
licencias, la concesión de franquicias, los contratos de gestión, comercialización y
servicios técnicos, los contratos llave en mano
y
la subcontratación internacional, con frecuencia representan una forma de transferencia
de tecnología más efectiva para el país receptor, pero sobre ellos no se tienen datos
estadísticos confiables.
Por la que se refiere al contenido tecnológico de la IED y su importancia como canal
de transferencia de tecnología, resulta difícil generalizar, ya que son muchos los
factores determinantes que varían según los países -nivel de control extranjero,
régimen de ganancias reinvertidas, fuentes de la IED y de la financiación-. La
tecnología suministrada a través de las lED puede incluir una de las formas siguientes o
la combinación de algunas de ellas o incluso de todas: bienes de capital, derechos de
propiedad industrial en forma de patentes marcas de fábrica o de comercio y nombres
comerciales; conocimientos técnicos de procedimientos secretos sin patentar, específicos
de la empresa inversora; y la inversión de los conocimientos especializados de la empresa
en la organización, la gestión y la capacitación. Por otra parte, la IED puede no
entrañar ningún género de transferencia, como en el caso de la simple adquisición de
empresas ya existentes (Unctad, 1991).
A nivel general, en el Cuadro 5.2 se observa que los sectores que mayor participación
han tenido en el total de inversión extranjera diferente al petróleo, son los
establecimientos industriales, financieros y de seguros, y de explotación de minas. En
1970, el flujo de inversión extranjera sin el petróleo alcanzó US$104 millones de
dólares, de los cuales el 72% se registró en el sector industrial. En 1980 se recibieron
cerca de US$l 03 millones por IED, de los cuales fueron destinados exclusivamente al
sector industrial e197% del total. En 1985 la mayor parte de IED estuvo destinada a la
explotación de minas y canteras, principalmente en yacimiento carbonífero del Cerrejón:
de los US$489 millones de dólares, el 90% se destinó a esta actividad.
En la década de los noventa la afluencia de la IED se incrementó sustancialmente,
siendo los sectores manufacturero y financiero los más receptivos. Para 1990, el 51% de
la IED (US$ 230 millones) fue recibido por el sector industrial, el 21% por el de
explotación de minas y canteras y el 2.1% por el financiero. Para 1992 se destaca que de
los US$ 350 millones de dólares recibidos, el 32% se orientó al sector financiero, el
26.1% a la explotación de minas y canteras y el 24% al sector industrial. A partir de
1993, los flujos de IED se empiezan a diversificar en nuevos sectores: de los U$ 436
millones de dólares, el 45% se dirigió al sector industrial, el 30% al financiero; los
restaurantes y hoteles figuran con una participación del 8%.
Tomando en conjunto el período en 1994 a 1996, los sectores industrial y financiero
continuaron siendo los de mayor interés por par re de los inversores extranjeros, la
industria participó con un 40% y el sector financiero con un 23% del total. Sin embargo,
se resalta la dinámica del sector de transporte y comunicaciones, que presentó el 14% de
la IED, y los restaurantes y hoteles con un 9% del total de la IED sin petróleo (Cuadro
5.2 y Gráfico 5.4).
Cabe resaltar la importancia que han alcanzado los establecimientos financieros como
destinatarios de la IED -de representar en 1985 el 3.4% del total de IED se llega en 1996
al 35.5%-. Esto reviste importancia en cuanto es aceptado, en general, que en este sector
existe un nivel de transferencia de tecnología intangible importante por ejemplo, -know
how,
actitud empresarial-.
No obstante, se requiere un análisis de indicadores de transferencia de tecnología
particular para este sector y para el país, con el fin de sustentar esta afirmación.
La transferencia de tecnología, la incorporación de innovaciones en los procesos
productivos y las mejores técnicas de producción con que cuentan las empresas
multinacionales y que las hacen más competitivas, encuentran su mejor manifestación en
las empresas industriales. En este sentido, la dinámica que presentan los flujos de
inversión extranjera hacia el sector manufacturero industrial podrían contribuir de
manera al desempeño de la industria, en particular al fundamenta al generar patrones de
especialización competitivos.
Como respuesta a la liberalización del mercado y la mayor flexibilidad jurídica de la
inversión extranjera, el sector industrial colombiano ha presenciado en los últimos
años una afluencia de IED significativa (Gráfico 5.5 ). La incorporación de nuevas
plantas industriales, la modernización y reestructuración de algunas filiales, y un
conjunto de contratos a nivel de firma, reflejan la dinámica que ha tenido la IED hacia
la industria en los últimos años. Es de destacar que la dinámica se encuentra en los
sectores de tradicional predomino de empresas filiales transnacionales. Sin embargo, en
los últimos años, la IED representa planes de modernización y reestructuración.
Al analizar la IED por tipo de bien, se observa que los sectores productores de bienes
de consumo duradero y no duradero incrementaron su participación, al pasar del 26% en
1990 al 58% en 1996, destacándose los sectores de bebidas y de productos farmacéuticos.
Caso contrario ocurrió con los sectores de bienes intermedios --en especial, el de
plásticos y otros derivados de petróleo- al descender su participación del 58% al 28%
en el mismo período.
En la categoría de los sectores productores de bienes de capital, se aprecia que su
participación se ha ido reduciéndo, con excepción del productor de maquinaria
eléctrica que ha mantenido su participación relativa. En cambio, el sector automotor
colombiano han contado en promedio con un 10% de la IED del total recibido por el sector
industrial (Cuadro 5.3).
Por país de origen, los Estados Unidos mantienen una alta participación en el total
de la IED que llega a Colombia (35.1 % en 1993 ), aunque se destaca su pérdida de
importancia relativa, ya que en 1985 contribuía con el 92.1% del total. El cambio en la
composición por país de origen empieza a operarse a partir de 1989, cuando se establece
claramente la pérdida de participación de los Estados Unidos, pero sin que se hubiera
definido una nueva estructura estable en términos de participación del resto de países.
Por ahora, sólo se puede afirmar, que se ha dado una mayor diversificación por país de
origen de la IED, la cual constituye un elemento de análisis esencial debido a que los
países tienden a especializarse en diferentes formas de inversión y éstas, a su vez,
implican diversos grados de importancia como canales de transferencia tecnológica hacia
el país receptor
(21) Así, la IED estadounidense ha
sido caracterizada en el pasado por autores como Mortimore como poco dinámica, y la
transferencia de tecnología por su conducto como poco importante en términos de las
enseñanzas para la industria local, desde el punto de vista de la asimilación, la
adaptación y el mejoramiento de las tecnologías.
Sería conveniente realizar el análisis de la IED estadounidense de los últimos
años, a fin de establecer la ocurrencia de cambios en su forma de inversión ante el
proceso de apertura e internacionalización de la economía colombiana. Cuando los datos la
permitan, también sería deseable presentar
indicadores sobre las nuevas formas de inversión y su importancia como canal de
transferencia tecnológica.
PAGOS POR TECNOLOGIA PATENTADA
Probablemente la forma más directa de transferencia de tecnología es la no
incorporada. Una manera de medirla es basándose en los pagos por tecnología patentada
-por ejemplo la concesión de patentes, los acuerdos para la transferencia de
conocimientos técnicos y los contratos de gestión-. La información relativa a esos
pagos figura en los pagos por servicios en la cuenta corriente de la balanza de pagos del
país, bajo la partida de pagos por tecnología. Aunque en teoría esta partida abarca
todas las transacciones relativas al comercio de conocimientos técnicos y servicios con
un contenido tecnológico, en la práctica la balanza de pagos por tecnología comprende
una serie de activos corrientes que no guardan relación con la transferencia de
tecnología, ala vez que excluyen otras corrientes importantes; de hecho, en la mayoría
de los casos, abarcan sólo las regalías y derechos de licencia (Unctad, Secretaría,
1991).
La balanza de pagos tecnológica se compone de dos categorías de pagos: los
correspondientes a las transacciones comerciales relativas a elementos protegidos por
derechos de propiedad intelectual e industrial y aquellos que llevan aparejada la
prestación de servicios con contenido técnico. Cada categoría incluye corrientes muy
heterogéneas de contenido tecnológico variable. Generalmente se considera que la balanza
de pagos tecnológica abarca una serie de paros más amplia que la que parecería implicar
las definiciones de conocimientos técnicos.
En cambio, puede haber transferencia de tecnología sin pagos tecnológicos conexos. En
muchos casos, los pagos no figuran en la balanza de pagos por tecnología ya que están
ocultos por otros pagos, tales como las remesas de beneficios de las empresas
transnacionales. En la balanza de pagos tecnológica existen además otras corrientes
financieras que no corresponden a elementos de propiedad industrial y conocimientos
técnicos, sino a derechos de propiedad intelectual en general, como derechos de autor.
COOPERACIÓN TÉCNICA INTERNACIONAL
La cooperación técnica internacional provee recursos destinados fundamentalmente,
primero, a aumentar el nivel de conocimiento, destreza, know how
tecnológico o las aptitudes productivas de la población de los
países en desarrollo -esto es, a aumentar el
stock
de capital humano intelectual- o, segundo, a aumentar la
capacidad de los países en desarrollo para hacer un uso más efectivo de su dotación de
recursos. Constituye una forma de tecnología transferida por canales no comerciales y,
por ello, el contenido tecnológico no es muy alto, correspondiendo principalmente a la
categoría de conocimiento no apropiables a nivel privado y caracterizado por su baja
intensidad en I&D y su distanciamiento de las fronteras tecnológicas.
No obstante lo anterior, la cooperación técnica internacional podría incluirse en
los indicadores de C&T, ya que dado el nivel de desarrollo del país ésta podría
constituir una forma de transferencia tecnológica de importancia relativa.
Desafortunadamente el manejo de estadísticas en este tema ha sido disperso y aislado y no
se cuenta con un estudio integrado de cuáles son las principales formas de cooperación
internacional que han llegado al país y de qué sectores se benefician de ella.
Cuadro: 01
Gráfico: 01 | 02 | 03
19 La
densidad tecnológica se define por Ocde, 1986. Citado en Unctad, Secretaría.
Regresa a (19)
20
Para una mayor ampliación de los efectos de la IED, ver el Capítulo 4.
Regresa a (20)
21 Morrimore, Michel (
1994), trabaja esre tema para la IED norteamerciana y japonesa. lndicadores nacionales de
inversión en ciencia y tecnología para Colombia", División de Desarrollo
Tecnológico, Departamento Nacional de Planeación, 1997.
Regresa a (21)
|