SEGUNDO PERÍODO (1968-1990)
La reforma administrativa de 1967 marcó el inicio de este período. Para ese entonces,
el desarrollo de la C&T debía responder a las necesidades del modelo de desarrollo
hacia adentro centrado en la sustitución de importaciones. A partir de la Declaración de
los Presidentes de América (Punta del Este, 1967) Colombia y otros países de la región
comenzaron a plantear la necesidad de emprender un esfuerzo institucional organizado en
materia de C&T. En 1968 la Organización de Estados Americanos -OEA- instauró
programas regionales de ciencia y tecnología. A partir de entonces se crearon entidades
pertenecientes a los diferentes niveles de la composición institucional de la C&T,
como se describe a continuación.
Nivel 1.
En este nivel se ubican entidades como
el Departamento Nacional de Planeación -DNP- y el Consejo Nacional de Política
Económica y Social -Conpes-, creados en 1958 bajo la denominación de Consejo Nacional de
Política Económica y Planeación en 1 968; asumieron su estructura y denominación
actual. A pesar de que la C&T no se planteaba como objetivo explícito de la política
económica y social en los planes y programas oficiales, estos organismos, como rectores
de la política y con capacidad decisoria, tenían injerencia en las medidas y pautas que
de una u otra manera estaban relacionadas con la C&T.
Ese mismo año se creó el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología como organismo
consultivo y asesor del gobierno en lo referente a esta temática y, la dirección y
coordinación de la ciencia se fijó, a partir de entonces, en el ministerio de Educación
Nacional, al crearse Colciencias como entidad adscrita.
Nivel
2. Aquí se ubica principalmente el Fondo
Colombiano de Investigaciones Científicas y Proyectos Especiales -Colciencias- ( 1968),
encargado de la financiación, coordinación, difusión y ejecución de programas y
proyectos de desarrollo científico y tecnológico. En 1968 también se creó el Instituto
Colombiano para el Fomento de la Educación Superior -Icfes- y el Instituto Colombiano de
Cultura -Colcultura-, que junto con entidades que venían del período anterior, como el
Icetex y el Instituto Caro y Cuervo, tenían incidencia en el sector educativo en lo
relativo a la coordinación y el fomento de las estrategias científicas y tecnológicas.
En 1981 se firmó el convenio Incomex-Colciencias para el fomento de la industria de
bienes de capital y se puso en marcha el mecanismo de desagregación tecnológica de los
grandes proyectos de inversión del Estado. El financiamiento de programas de C&T, a
través del primer crédito otorgado por el BID, se convirtió en un instrumento para
modernizar sistemas de investigación y de prestación de servicios tecnológicos en el
sector productivo.
Nivel3.
En este período se creó un número
significativo de entidades de ejecución de I&D y algunas de las existentes
adquirieron su identidad actual, sin que ello correspondiera a una política integral y
organizada de desarrollo de la infraestructura científica y tecnológica del país. Entre
las entidades creadas se destacan: el Instituto de Inmunología, el Instituto Colombiano
del Petróleo, el Instituto Colombiano de Hidrología, Metro-logía y Adecuación de
Tierras, el Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Ambiente,
La Empresa Colombiana de Productos Veterinarios, el Centro de Investigaciones
Biológicas, el Centro Internacional de Investigaciones Médicas, el Laboratorio de
Investigaciones sobre la Química del Café, el Centro de Investigaciones de la Caña de
Azúcar, el Centro Internacional de Agricultura Tropical y la Fundación para la
Educación Superior y el Desarrollo.
Nivel 4.
Dada la ausencia de una política
estructurada para el desarrollo científico y tecnológico, en este nivel aún no se
encontraban organismos dedicados propiamente a la prestación de servicios científicos y
tecnológicos, que promovieran la difusión de nuevos conocimientos y que apoyaran
logísticamente la C&T. Más bien, se trataba de organismos que contemplaban entre sus
actividades la prestación de algunos servicios complementarios. Es el caso, del Himat, el
INS y los laboratorios de pruebas y ensayos de algunas universidades.
En este período, y pese al esfuerzo de clasificación, no se puede afirmar que
existiera una organización institucional, sino más bien la presencia de diferentes
entidades interesadas en el quehacer científico y tecnológico, pero que adolecían de
vínculos reales y sistemáticos entre ellas y cuyos objetivos, proyectos y actividades no
obedecían a una política definida para potenciar el desarrollo científico y
tecnológico del país. Si bien en algunos de los planes de desarrollo elaborados en este
período se hacía mención de los aspectos científicos y tecnológicos e incluso se
trazaban objetivos y estrategias para su desarrollo, el resultado era su inclusión
marginal sinarmonía con las políticas generales
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Sin embargo este período fue importante en cuanto se logró algún grado de desarrollo en
la creación de una infraestructura básica, institucional, científica y tecnológica.
En 1988 se conformó la Misión de Ciencia y Tecnología con el objeto de establecer el
estado del arte
de los diferentes aspectos
relacionados con estas áreas, proponer una reorganización institucional y proporcionar
un marco normativo para el desarrollo de la ciencia y la tecnología en Colombia. Este
hecho y las recomendaciones resultantes, dieron inicio al tercer período.
5 La
Misión de Ciencia y Tecnología señala: "La incorporación explícita de la
dimensión científica y tecnológica a la planeación nacional es (aún más} reciente y
presenta un carácter muy débil y variable'.. En una primera ocasión (19791982-Plan
de integración nacional), dicha incorporación aparentemente adquiere un carácter
multisectorial pero, en realidad, es un agregado al Plan que no logra insertarse en los
postulados básicos que definen la orientación del desarrollo económico y social. En la
segunda oportunidad -Cambio con equidad-, la política de ciencia y tecnología se
inscribe dentro del sector educativo, pero su sentido impregna la concepción total y los
objetivos generales del plan. En el tercer momento -Plan de economía social-, no
existe ninguna formulación explícita de una política de ciencia y tecnología dentro
del texto del Plan; ésta se divulga posteriormente como complemento al texto básico.
"Desde el
punto de vista sectorial, en los últimos tres planes se ha reconocido, de manera
explícita, la importancia de la tecnología para satisfacer las metas de crecimiento y
desarrollo. No obstante, su inclusión no obedece a una concepción integral de la ciencia
y tecnología, ni guarda armonía con las políticas generales"
"A la
planeación nacional se le reconoce el mérito de haber dado un lugar a la dimensión
científica y tecnológica; sin embargo podría decirse que ese mérito es impuesto por
las circunstancias de reconocimiento social que la actividad científica y tecnológica
viene ganando en el mundo actual, mas no porque obedezca a un principio plenamente
aceptado por las instancias técnicas. Así Io demuestra la desarmonía de las políticas
y la precariedad de los recursos financieros que se destinan a su apoyo". Misión de
Ciencia y Tecnología; Estructura Científica Desarrollo Tecnológico y Entorno
Social, Tomo I, No, 2, p. 323.
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