FONDOS DE INVERSIÓN EXTRANJERA
En los últimos años la IE en portafolio creció significativamente y se realizó a
través de los denominados Fondos de Inversión Extranjera. Desde la aprobación del
primer Fondo de Inversión a finales de 1991, en el Estatuto de Inversión Extranjera
(Resolución 51 de 1991 del Conpes), se permitió el ingreso de flujos de inversión
extranjera de portafolio dirigida a la adquisición de inversiones en acciones y bonos
obligatoriamente convertibles en acciones y otras obligaciones negociables en bolsas de
valores. Es así como toda inversión en portafolio de capitales foráneos, se debe
realizar por medio de un fondo de inversión de capital extranjero.
Dentro de los fondos autorizados se destacan: los fondos institucionales que están
constituidos por un grupo de personas o entidades extranjeras cuyos recursos provienen de
colocaciones privadas o públicas de cuotas o unidades de participación en el exterior y
su objeto principal es el de realizar inversiones en los mercados de capitales del mundo;
los fondos omnibus, que se organizan bajo la modalidad de cuentas colectivas sin
participación proindiviso sobre el patrimonio de inversionistas institucionales,
administrados por intermediarios internacionales; y los fondos de ADR y GDR que son el
mecanismo mediante el cual se permite a los inversionistas extranjeros, cualquiera sea su
condición o naturaleza, adquirir títulos en el exterior representativos de acciones o
bonos convertibles en acciones de sociedades colombianas
(17).
En Colombia la información de la inversión extranjera que ingresa a través de los
fondos de inversión extranjera es registrada por el Banco de la República y la
Superintendencia de Valores. El primero registra el movimiento de divisas y el segundo el
valor del monto de inversión en portafolio acumulado en los fondos suministrado por los
administradores locales.
De acuerdo con los montos registrados por la Superintendencia de Valores, la inversión
extranjera por los fondos presentó un importante crecimiento (Cuadro4.5) a partir de
1992. En 1996 el acumulado de recursos extranjeros en portafolio se situó en US$ 1.090
millones, destacándose el hecho de que, en 1994, el acumulado de IE por fondos de
inversión se incrementó en US$ 500 millones. Lo anterior se debió, en gran parte, a la
flexibilización de este tipo de transacciones ya que el período 1994-1996 estuvo bajo el
espectro de la crisis acontecida en México y por el deterioro coyuntural de la dinámica
en la actividad bursátil extranjera, lo cual, unido a los altos niveles de tasas de
interés reales en Colombia, favorecieron los flujos de capital foráneo hacia los fondos
de inversión en el país. Parte de estos flujos se dirigieron a fondos de renta fija, los
cuales en la actualidad ofrecen mayor rentabilidad que la actividad bursátil.
Por su parte, según los registros del Banco de la República, los flujos netos de
inversión en portafolio representaron entre un 10% y 17% de la inversión extranjera sin
petróleo, excepto en 1994, cuando alcanzaron un 42%. En dicho año, también se empieza a
observar la inestabilidad que caracterizó la evolución de los flujos de inversión
extranjera en portafolio entre 1994 y 1996, como se muestra en el Gráfico 4.6; luego del
egreso bruto del 24% de los US$ 774 millones ingresados en 1994, los egresos brutos entre
1995 y 1996 oscilaron alrededor del 41% de los respectivos ingresos brutos anuales.
Según tipo de fondos se observó que los ingresos recibidos mediante los programas DRS
superaron ligeramente los captados por los fondos institucionales según los registros
acumulados a agosto de 1997 de la Superintendencia de Valores (Cuadro 4.5). La dinámica
de esta figura de inversión extranjera se concentró, entre otras, en la inversión de
acciones y bonos emitidos por las empresas como medios de solvencia financiera.
La IED en portafolio se dirigió principalmente a los sectores financiero y
manufacturero. Es así como, del acumulado de IE en portafolio a agosto de 1997, el 56% se
dirigió al sector financiero y el 34% al manufacturero. Esto se relaciona con el mayor
desarrollo del mercado bursátil y la reforma financiera que acompañó este proceso
(Capítulo 3 y Gráfico 4.7).
En principio, no obstante la alta concentración en el sector financiero, la tendencia
positiva que ha registrado la IE en portafolio a través de los fondos, ha contribuido al
desarrollo del mercado de capitales doméstico y, en particular, a la mayor liquidez de
los mercados públicos de valores.
Por último, los flujos de inversión extranjera neta en portafolio han provenido de
once países, concentrándose fundamentalmente en los Estados Unidos con una
participación del 80% en el total de flujos netos de IE en portafolio entre 1992 y
septiembre de 1997. Otros países como Luxemburgo e Inglaterra presentaron participaciones
cercanas al 8%.
Cuadro: 01
Gráfico: 01 | 02 | 03
17 La Resolución 53 de 1992 del Conpes, el Decreto 1295 de 1996 y la
resolución 400 de 1995 establecen los criterios y procedimientos para la realización de
toda inversión en Portafolio. Se establece el concepto de Fondo omnibns
y la aurorización auromática para los fondos institucionales.
Resolución 56 de 1992 del Conpes: permite la creación de programas ADR y GDR. Decrero
2348 de 1993, que establece que las reformas al régimen de inversiones internacionales se
fijarán mediante decreto. Decreto 98 de 1993, modifica los límites de inversión
permitidos para los fondos de inversión de capital extranjero en acciones ordinarias con
derecho a voto. Decreto 1812 de 1994, modifica algunos conceptos sobre el registro de
inversiones de capital del exterior. Decreto 2012 de 1994, modifica la norma que
reglamenta los procesos ADR y GDR. Además, el procedimiento metodológico para el ingreso
de capital extranjero, mediante fondos, es vigilado por la Superintendencia de Valores.
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