Colombia: estructura industrial e internacionalización 1967-1996
Luis Jorge Garay S

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CONSIDERACIONES TEÓRICAS EN TORNO A LA IED

Las implicaciones específicas de los flujos de IED en una economía, también han propiciado un amplio debate teórico, debido, en parte, a que la evidencia empírica ha mostrado la existencia de una gran variedad de campos de acción y de efectos múltiples, algunos de ellos contradictorios. Lo anterior se ha reflejado en el surgimiento de diversas aproximaciones teóricas que, a grandes rasgos y con enfásis en los problemas que han abordado.

Retomando algunos de los aspectos más relevantes de estas teorías, Garay y Baillu (1996) sostienen que uno de los principales criterios para evaluar los beneficios y los costos de la IED y las empresas transnacionales -ET , es su contribución al mejoramiento de la competitividad y la productividad de actividades domésticas en los países anfitriones. Hay diferentes vías para mejorar la competitividad, tales como el logro de una producción más eficiente mediante la reducción de costos administrativos y el aumento de la productividad factorial, el aprovechamiento de economías de escala y extemalidades, la innovación y actualización de tecnologías, la diversidad y mejoras en la calidad de los productos y servicios, el aprovechamiento de ventajas comparativas y la generación de ventajas competitivas dinámicas por medio de la adecuación de las estructuras productivas domésticas a las nuevas condiciones del mercado.

De otra parte, los posibles costos para las economías anfitrionas asociados con la IED son: los incentivos dados por los gobiernos locales para atraer inversionistas foráneos; las restricciones impuestas por las compañías matrices sobre sus afiliadas en términos del abastecimiento de insumos y componentes provenientes de algunos mercados y no de otros -como los abastecedores locales; los precios de transferencia entre filiales de insumos, componentes, patentes y tecnologías; la diversidad y calidad de los productos y servicios; el tipo de tecnología utilizado; la investigación y el desarrollo adelantada, etcétera.

Un juicio definitivo sobre los impactos de la inversión extranjera y de las empresas transnacionales en las economías anfitrionas es una cuestión de carácter eminentemente empírico, que debe analizarse caso por caso tomando en debida consideración y de manera integral, tanto los posibles beneficios como los costos en una gran variedad de campos.

Dunning (1994), ilustra algunos de los aspectos y campos más relevantes que deben ser considerados para este tipo de análisis. Como se muestra en la Tabla 4.2, el aprovechamiento de las ventajas derivadas de la IED depende, en parte, de las condiciones y políticas macroeconómicas adoptadas en los países anfitriones. Además, como anotan otros autores, los objetivos que orientan los flujos de inversión extranjera (explotación de recursos naturales, racionalización de la producción, abastecimiento del mercado doméstico, aprovechamiento de economías de escala, internalización de activos estratégicos, usufructo de ventajas localizacionales y ventajas de propiedad, entre otros (Garay y Vera, 1998 y OECD, 1997) también determinan sus consecuencias.

Es importante anotar que la mayor parte de las consideraciones anteriores se fundamentan en las implicaciones de la afluencia de IED observadas en países en la mayoría de los casos bajo políticas comerciales relativamente proteccionistas y en el contexto de modelos de sustitución de importaciones y de sustitución-promoción de exportaciones. Actualmente, algunos estudios muestran que, en un ambiente de globalización, los flujos de IED pueden posibilitar una internacionalización de la economía más efectiva que la que se obtiene solamente con los flujos comerciales (Garay y Vera, 1998). Además, el aprovechamiento de las potencialidades derivadas de los flujos de IED se incrementa en la medida en que los países suscriben acuerdos de integración regional -AIR- y disponen de los marcos normativos, institucionales y el ambiente macroeconómico y político propicios para la atracción de flujos de IED y la transferencia de tecnología.

En primer lugar, el impacto de los AIR sobre la IED ha sido fuente tradicional de debate y, sin pretender profundizar en este tema (Garay, 1997), cabe destacar, entre otros, los siguientes planteamientos que sugieren que los AIR afectan positivamente los flujos de IED si se cumple al menos una de las siguientes condiciones:

.La reducción de las distorsiones en los países miembros y el aumento del tamaño del mercado.

.La generación de un gran cambio en el ambiente económico, acompañado por la existencia de gran-

des ventajas localizacionales en el país receptor.

.El incremento de los retornos a la inversión.

.La reducción de la incertidumbre sobre las políticas comerciales, el entorno macro y el ambiente político.

.La existencia de elevados costos de transacción para la transferencia de tecnología a través de modalidades diferentes a la IED.

El segundo aspecto importante en torno al impacto de la IED en un contexto de internacionalización de la economía, es el caso de la contribución que puede llegar a ofrecer la inversión extranjera para el país anfitrión si se propicia la reducción de costos en la transferencia y la adaptación tecnológica (Easterl y et al., 1991). Esta última se podría evidenciar, no solamente en el campo de la gestión y de las actividades de producción, sino también en los procesos científicos y técnicos relacionadas con la organización y la comercialización.

Se considera que las ET pueden ser importantes vehículos de transferencia directa e indirecta de tecnología, ampliando y mejorando la calidad y actualidad del stock de capital fijo del país anfitrión. Las ET son difusores directos de tecnología cuando la compra de empresas nacionales -en su totalidad o en joint ventures- o la instalación de nuevas empresas implica la concesión de una licencia a una empresa nacional para que explote la nueva tecnología -technological sPillover-. Un ejemplo de difusión tecnológica deliberada es la mejora de la capacidad tecnológica de la empresa nacional que establece relaciones con la ET. Es el caso de las multinacionales productoras de pulpa de papel en Colombia, que transfieren tecnologías en el área de reforestación.

Las ventajas derivadas de estas formas de transferencia directa de tecnología radican en que generalmente las ET tienen un interés financiero en el éxito de la filial, razón por la cual mantiene un control sobre las decisiones de inversión y tecnológicas de la filial, ubicándola además en un lugar estratégico con el fin de garantizarle un mercado. Además, cuanto mayores sean el grado de complejidad, el ritmo de cambio y más costosa la tecnología, mayor es la importancia de este tipo de transferencia (Lall, 1992).

Por su parte, el efecto tecnológico es indirecto cuando la ET tiene una nueva tecnología y la asimilan posteriormente las empresas nacionales competidoras y cuando la ET transfiere tecnología gratuita a las empresas que suministran insumos o realizan actividades en las fases finales de la cadena de producción o distribución. Este es el caso de algunas empresas petroquímicas en Colombia, donde el componente tecnológico trasciende el proceso de producción, por medio de la sustitución y empleo de nuevos productos.

Estudios realizados en los países en desarrollo han mostrado que aunque no existe una relación directa entre los flujos de IED que recibe un país y su nivel de desarrollo tecnológico, el acceso a los flujos de IED es fundamental en un contexto de políticas industriales y tecnológicas e infraestructura adecuadas. Sin embargo, la transferencia de tecnología vía IED involucra un costo económico asociado con los medios específicos utilizados para la transferencia. Además, condiciones como la dotación de factores de los países receptores y la naturaleza del proceso de innovación influyen en las decisiones de las ET de transferir o no a sus filiales las tecnologías de frontera (Lall, 1992).

Otra consideración importante sobre la inversión extranjera en un entorno de internacionalización de las economías es la generación de mayor competencia, lo cual podría ser especialmente relevante en el caso de las estructuras de mercado monopólicas que han caracterizado a varios países en desarrollo. Las empresas extranjeras que llegan a sectores monopólicos pueden contribuir a reducir distorsiones en el mercado y aumentar la competencia entre firmas. No obstante, lo anterior sólo ocurriría si simultáneamente ala entrada de una ET se rompen las barreras proteccionistas y privilegios usufructuados por las empresas existentes nacionales y extranjeras, generándose una situación de mayor transparencia en los mercados, más propicia para avanzar en el diseño de nuevos procesos y productos. Sin embargo, la existencia de ventajas patrimoniales en el terreno tecnológico y en el comercial de las ET, puede generar nuevas barreras a la entrada.

Por último, la inversión extranjera puede llegar a ser una alternativa de inserción en los mercados externos si las empresas extranjeras cuentan con un mejor manejo de las redes de comercialización, un mayor conocimiento de las exigencias de los consumidores en diferentes mercados y mayores niveles de inversión en diferenciación de productos y adopción de marcas. Esto se puede traducir en dinamismo y diversificación de las exportaciones en los países receptores. (4)

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4 El caso chileno demuestra que la inversión extranjera se estableció en sectores que luego serían altamente transables. Por otra parte, Lucas encontró que en el Este y Sureste asiático se presentó una mayor elasticidad de los flujos de IE hacia países con dinamismo exportador, que hacia los países con amplio mercado doméstico; Para una mayor exposición, ver Cepal (1992).
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