Colombia: estructura industrial e internacionalización 1967-1996
Luis Jorge Garay S

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IMPLICACIONES DE LA LIBERALIZACIÓN DE LA CUENTA DE CAPITALES

Con posterioridad a la crisis de los ochenta, varios países, especialmente los latinoamericanos, iniciaron una serie de reformas de tipo estructural con el propósito de superar problemas endémicos de sus economías y asumir un nuevo modelo de desarrollo. En este contexto se han venido adelantando reformas para la liberalización de los capitales foráneos.

En cuanto a la apertura de la cuenta de capitales, es importante precisar que los flujos internacionales de capital se clasifican de acuerdo con sus características financieras y reales. Por una parte, se encuentran los capitales de largo plazo -LP- como la inversión extranjera, directa y en cartera- y otros capitales, especialmente los créditos de corto plazo. Por otra, se ubican los capitales a corto plazo -CP- y otro tipo de capitales (Lora, 1987).

LOS FLUJOS DE CAPITAL A CORTO PLAZO

En el caso del flujo de capitales de corto plazo ha existido una amplia controversia sobre la pertinencia de su liberalización (Garay, 1993), debido a los posibles costos que, estos puedan implicar y a las dificultades de tipo económico e institucional que su implantación implica en la práctica real.

En los países en desarrollo, las posibles desventajas que más se destacan de la liberalización de la cuenta de capitales de corto plazo son: en primer lugar, un desplazamiento -crowding out- de la inversión doméstica por la colocación en el exterior de ahorro doméstico; en segundo lugar, una eventual inestabilidad de la economía debido a un ingreso coyuntural de capitales de tipo especulativo a corto plazo; y, por ultimo, una restricción en el manejo de la política macroeconómica especialmente bajo un régimen de tasa de cambio fija o prefijada. En presencia de perfecta movilidad de capital y de tasa de cambio fija, el banco central perdería su poder de influencia y se limitaría la capacidad de los gobiernos para imponer tributos al capital.

Con respecto a los beneficios potenciales se destacan: en primer lugar, una ganancia derivada de una mayor diversificación del portafolio, análoga a la reproducida con el libre comercio de bienes; en segundo lugar, un estímulo a la inversión en la medida en que se establezca una tasa de cambio más competitiva; en tercer lugar, un potencial mejoramiento en la inversión por una mayor participación del capital extranjero, (1) una mayor libertad ala iniciativa privada y una mayor competencia entre capitales domésticos y foráneos; en cuarto lugar, la posibilidad de acceder al crédito internacional en condiciones competitivas; y, por último, un mejor aprovechamiento de los beneficios potenciales de la apertura comercial.

Debido a la existencia tanto de ventajas como de desventajas potenciales, se han planteado varias posiciones sobre la modalidad y ritmo de liberalización de los flujos de capital de CP de países en desarrollo. La postura más cauta insiste en que la apertura debe seguir la siguiente secuencialidad: primero, la cuenta corriente, luego la entrada de capitales de corto plazo y hacia el final la salida de capitales. Además, se deben cumplir tres condiciones básicas con antelación a esta apertura gradual: 1. la existencia de un ambiente macroeconómico estable. 2. la aplicación de una estricta regulación y supervisión financiera como requisito para la apertura financiera. 3. La pertenencia a una sólida comunidad internacional económica y financiera. En el otro extremo se coloca la posición radical adscrita a la óptica dellaissezfaire, que pregona la liberalización plena de ambas cuentas -corriente y de capitales- aun con anterioridad ala satisfacción de las condiciones mencionadas.

Además, ante la experiencia de las crisis financieras de Chile a finales de los setenta y comienzos de los ochenta, y de México a finales de 1994, un buen número de especialistas ha llegado a justificar la conveniencia de reforzar la terapia integral de ajuste y estabilización estructurales con: 1. la implantación de impuestos o depósitos directos y visibles a la entrada de capitales de corto plazo. 2. la celebración y efectiva aplicación de convenios internacionales contra el lavado de dinero ilícito y de acuerdos de intercambio de información financiera, tributaria y judicial entre países ante la importancia adquirida por capitales ilegales internacionales. Ahora bien, es de recalcar que en medio de una progresiva internacionalización de la economía, los controles sobre el movimiento de capitales van perdiendo efectividad y, además, tienden a generar impactos negativos en términos de la distribución de flujos entre clases de capitales.

Por último, no deben dejar de mencionarse algunas de las principales implicaciones de política econÓmica en un ambiente de apertura de las cuentas corriente y de capitales (2).  Así, entonces, cuando los ingresos de capital no son permanentes sino estrictamente coyunturales, se generan externalidades nocivas en el mercado doméstico -y en la localización de recursos productivos en la economía- o provocan injustificadamente falta de credibilidad en las políticas o en la estabilidad de la economía anfitriona, y se crean condiciones propicias para la reproducción de distorsiones y conductas especulativas desestabilizadoras que, en principio, ameritan una intervención de política.

LOS FLUJOS DE CAPITAL A LARGO PLAZO

Entre los flujos de capital de largo plazo se encuentran la IED (3) y la inversión extranjera en cartera. El caso de la IED es excepcional, por sus connotaciones de índole productiva y tecnológica, por sus impactos en la acumulación de capital y por su vinculación con la base econÓmica del país anfitrión en una perspectiva a mediano y largo plazo. Este tipo de flujos de capital no conlleva las implicaciones (en términos de incertidumbre, de inestabilidad de impredecibilidad en la asignación de recursos productivos en la economía, entre otros factores) que caracterizan a los flujos internacionales de capitales especulativos coyunturales de corto plazo -conocidos como capitales golondrina-. En este sentido, la cuestión sobre la secuencialidad de la apertura de las cuentas corriente y de capital no abarca el caso particular de la IED, al menos no en el contexto de un modelo de internacionalización.

Por su parte, la inversión extranjera en portafolio se puede catalogar como un caso intermedio dado que estos flujos de inversión no son tan estables como la IED pero tampoco tienen el carácter especulativo de los flujos de corto plazo.

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1. Entre otros, Romer (1993) afirma que la IED es un mecanismo compensador del ahorro nacional particularmente relevante para países en desarrollo.
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2 De acuerdo con los postulados básicos de la teoría tradicional, se justifica la intervención en política económica tanto en presencia de mercados incompletos y de distorsiones en la competencia, como cuando contribuya a mejorar la información a los agentes económicos, pero siempre y cuando sea eficiente y transparente, esto es, benéfica en términos de bienestar social.
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3 Se considera IED a toda inversión que se destina ala instalación de nuevas plantas, a la adquisición de activos productivos como empresas y tierras, en forma directa o mediante contratos compartidos como los joint ventures, alianzas estratégicas, contratos de asociación, etcétera.
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