Colombia: estructura industrial e internacionalización 1967-1996
Luis Jorge Garay S

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BANCO DE LA REPÚBLICA

Como consecuencia del despegue del proceso de industrialización y de la limitada capacidad del sistema financiero para brindar créditos a largo plazo, el Banco de la República inició operaciones de crédito de fomento en el año de 1951, mediante la creación de un amplio sistema de cupo de redescuento a tasas de interés subsidiadas y encaminadas a suministrar crédito a los sectores industrial, agrícola y de infraestructura urbana. Las líneas de crédito del Banco de la República dirigidas a la industria tuvieron como principal objetivo facilitar la importación de bienes de capital con créditos a largo plazo en moneda nacional, dejando el riesgo cambiario al Banco Central. Las principales líneas que manejó el Banco de la República fueron las BIRF y BID, colocadas a través de las CF.

Durante los años sesenta, con el objetivo de complementar las líneas de importación de maquinaria y equipo, el Banco creó líneas de crédito en moneda nacional para el financiamiento de proyectos de inversión local a empresas cuyos activos superaban los cien millones de pesos, las cuales fueron ofrecidas por los BC y las CF. Estas líneas se encontraban subsidiadas por el Fondo de Inversión Privada -FIP- a tasas del 24% y 29% (24)

En 1968 el Banco de la República creó el Fondo Financiero Industrial-FFI- basado en dos premisas: primero, la creencia de que la industria del país presentaba una capacidad instalada ociosa; y, segundo, la convicción de que las pequeñas y medianas empresas generaban el mayor número de empleos y que, por lo tanto, al financiar sus necesidades de capital de trabajo con crédito subsidiado se lograría un incremento de los niveles de empleo (Silvani, 1983) (Cuadro 3.1 ).

El crédito de fomento del Banco de la República jugó un papel activo en la estrategia de sustitución de importaciones, con el propósito fundamental de proteger el tejido industrial existente, privilegiando el mantenimiento del statu quo de las empresas en sectores con amplia capacidad instalada. Además del crédito de fomento industrial, en los años sesenta y setenta el Banco de la República contaba con el Fondo Financiero Agropecuario -FFA- financiado con inversiones forzosas. El FFA igualmente operó con créditos a corto y largo plazo con tasas de interés del 21 % en comparación con el 25% para el crédito industrial.

Las anteriores líneas constituyeron los principales recursos de fomento ofrecidos por el Banco de la República. Su importancia se basó en la capacidad reguladora a la entrada de nuevas firmas y de capital en los sectores económicos, en especial a la industria. Una importante modalidad que ofreció el Banco fue la de los cupos especiales que, mediante emisión, tuvieron como objetivo ayudar a sectores con dificultades financieras para impedir su salida del mercado.

Durante el período de poscrisis de la deuda en la década del ochenta, la Junta Monetaria del Banco de la República emitió diferentes resoluciones para establecer cupos de crédito transitorios hacia sectores con graves problemas, como los de textiles y metalurgia (25), con el objetivo de evitar su bancarrota. Estos estaban atrasados tecnológicamente, presentaban baja productividad y estaban sujetos a condiciones desfavorables, como la presencia de la revaluación del peso y los elevados niveles de contrabando. En general, estas modalidades de crédito de salvamento permanecieron por varios años incluso incrementándose el cupo de crédito y ampliándose los plazos previamente establecidos.

El crédito proveniente del Banco de la República empezó a perder importancia a partir de 1985 cuando se deterioraron los créditos del FIP y de las demás líneas después de haber mantenido su participación relativa entre 1970 y 1981. En 1992, con el cambio institucional del Banco de la República, los fondos especiales de crédito de fomento fueron trasladados al IFI.

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24 Durante esta época, las tasas cobradas por créditos comerciales de corto y largo plazos estaban en el orden del 40%.
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25 Una de las razones para establecer los cupos fue la presión regional que ejercieron los propios sectores: en el caso del sector textil, la presión de Antioquia se tradujo en la emisión de la resolución 75 de 1982 con un cupo de dos mil millones de pesos e igualmente la presión ejercida por la principal empresa del departamento de Boyacá, Paz del Río, dio como resulta do la emisión de la resolución 76 de 1982 con un cupo inicia de un billón de pesos ambos con períodos de corto plazo.
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