Colombia: estructura industrial e internacionalización 1967-1996
Luis Jorge Garay S

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AFLUENCIA DE CAPITALES EXTERNOS 1975-1982

En 1974, la administración López pretendió desarrollar una fuerte estrategia de fomento a las exportaciones por medio del manejo de la tasa de cambio y del crédito de Proexpo. Con este objetivo la devaluación nominal pasó del 8% en 1973 a más de118% en 1975. Sin embargo, diversos acontecimientos, especialmente el boom cafetero, obligaron a modificar el planteamiento original. Las mayores exportaciones de café, primero, y luego, a partir de 1978, la estrategia de incremento sustancial de la inversión pública basada en crédito externo, condujeron a un proceso de crecimiento de las reservas internacionales que sólo se detendría con la crisis de la deuda externa en 1982. Así, las reservas internacionales de Colombia pasaron de US$ 553 millones en 1975 a US$ 1.172 millones en 1976 y US$ 1.836 millones en 1978 (Gráfico 1.3).

Como consecuencia de este proceso, la tasa de cambio se vio seriamente afectada. En 1976 y 1977 la devaluación nominal fue de apenas el 5.8% y 6.4% respectivamente, niveles que contrastaban con el promedio anual registrado entre 1967 y 1975 de casi el 10%. Estos resultados generaron en la práctica un proceso de revaluación del tipo de cambio real (8) en cerca del 19% entre 1975 y 1981, afectando seriamente las exportaciones diferentes al café, en contravía al plan original de convertir a Colombia en un país fuertemente exportador.

En 1978 la administración Turbay dio un giro radical al manejo de la política económica, caracterizada hasta el momento por su cautela, especialmente en el manejo de las finanzas públicas. La política comercial del período estuvo muy ligada al notable incremento en las reservas internacionales y al manejo de políticas antiinflacionarias. Se mantuvo la tendencia revaluacionista de la tasa de cambio real, y se liberalizaron las importaciones de bienes para reducir la acumulación de reservas internacionales y la desestabilización monetaria.

Las reservas internacionales en esos años provinieron principalmente de dos fuentes diferentes: por una parte, de los ingresos obtenidos por las mayores exportaciones de café y, por otra, del crédito externo contratado por el sector público. En efecto, las ventas de café al exterior pasaron de US$ 764 millones en 1975 a US$ 1.293 millones en 1976, alcanzando su máximo nivel en 1980 cuando se llegó a US$ 2.208 millones. El endeudamiento externo anual, por su parte, pasó de US$ 77 millones en 1978 a US$ 681 millones en 1979. A partir de este año, el crecimiento promedio anual del endeudamiento externo hasta 1982 fue de casi un 30% -en términos de dólares-, alcanzando su tope en 1981 cuando se contrataron créditos por US$ 1.385 millones. Simultáneamente con este proceso se facilitaron las importaciones, entre otras razones como mecanismo mediante el cual se buscaba evitar presiones inflacionarias derivadas de la acumulación de reservas internacionales. Sin embargo, ello no resultó suficiente ya que se continuó la acumulación de reservas internacionales y la revaluación del tipo de cambio real, la que, unido ala menor protección a la industria nacional, contribuyó a generar una importante recesión en los sectores manufacturero y agrícola.

Con el fin de neutralizar el fuerte aumento del endeudamiento externo público, y el consiguiente aumento en reservas, se decretó, en 1979, una profunda reestructuración del régimen de importaciones. Ya se mencionó con anterioridad la significativa reducción en los aranceles llevada a cabo durante los años de la administración Turbay. Pero ésta no fue la única medida. Con el fin de hacer uso de las reservas acumuladas entre 1979 y 1981, se trasladó a libre importación un número importante de ítems arancelarios que entraban bajo el régimen de licencia previa. En 1979 se trasladó el 13.1% del universo arancelario del régimen de licencia previa al de libre importación, con lo cual este último régimen pasó a representar el 67% del total de posiciones arancelarias. El proceso siguió hasta que en 1982 el porcentaje de ítem bajo licencia previa representaba únicamente el 29% del total del universo arancelario (Ocampo, 1991). El resultado de estas medidas fue un elevado crecimiento de las importaciones, superior aun 20% anual entre 1979 y 1982. El crecimiento fue especialmente notorio en los bienes intermedios; sin embargo, debe tenerse en cuenta que incluidos en los bienes intermedios están el petróleo y sus derivados, cuyas importaciones en ese mismo período presentaron un incremento de más del 38% promedio anual (Gráfico 1.4). Los bienes de consumo, por su parte, presentaron también un significativo crecimiento pasando sus importaciones de US$ 417 millones en 1979 a US$ 675 millones en 1982.

Los efectos de estas medidas de liberación en términos inflacionarios tuvieron éxito relativo, pero la situación fiscal y la revaluación del peso se agravaron hasta el punto de poner en serio riesgo la estabilidad de la economía colombiana. La afluencia de productos extranjeros demostró que la industria nacional estaba rezagada en términos de competitividad frente a parámetros internacionales, no obstante la protección que había usufructuado por décadas.

Además, la liberación de importaciones de este período no se vio acompañada por el crecimiento de las exportaciones, pues además de coincidir con el fin de la bonanza cafetera, motivó que los ingresos por ventas al exterior cayeran a partir de 1980 (Gráfico 1.5 ). Así, entre los años 1980 y 1983 las exportaciones cayeron casi en un 10% anual, siendo la principal perjudicada las exportaciones menores o industriales, que cayeron en promedio más de114% al año. Las reservas internacionales que en 1981 alcanzaron su máximo nivel (US$ 5.600 millones), iniciaron un rápido declive, alcanzando su punto más bajo tres años después (Gráfico 1.3). Existió el agravante de que el monto de reservas internacionales líquidas a final de 1984 llegó aun nivel tan bajo que alertaba la posibilidad de una crisis se liquidez cambiaria de no optarse medidas oportunas tal como se hizo con la medida de plazos mínimos de giro para el pago de importaciones y la contratación de un crédito de  balanza de pagos para no citar sino unos ejemplos.

Gráfico 1.3

Gráfico 1.4

Gráfico 1.5

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(8) La revaluación real entre 1975 y 1976 fue de -4.6%, entre 1976 y 1977 de -10.2%, y entre 1977 y 1978 de -0.2%.
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