COMPOSICION MACROECONOMICA
A lo largo de los
años se ha mantenido vivo el debate en torno a la importancia del modelo de sustitución
de importaciones como elemento clave para el desarrollo de la industria
manufacturera y de la economía colombiana en general. De manera muy simplificada puede
afirmarse que este propósito logró parte de su objetivo, ya que el crecimiento anual
promedio del PIB manufacturero entre 1950-1966 fue de 6.6%, superior al del PIB total.
Bajo esta perspectiva y con un sector agropecuario aún predominante en la economía
colombiana, se implantó, a partir de 1967, el modelo mixto de desarrollo por medio del
cual se mantenía la estrategia de sustitución de importaciones buscando simultáneamente
promover las exportaciones no tradicionales y el desarrollo del sector manufacturero.
Hasta 1974 se logró un fuerte crecimiento de la industria manufacturera (Cuadro 1.1),
mientras que otros sectores como el agrícola o el minero registraron bajas tasas, incluso
negativas en el caso del sector minero (el cual cayó 1.02% en el período 1967-1974).
El Cuadro 1.2 muestra
la evolución de los diferentes componentes del PIB desde 1967 hasta 1994. Varias
conclusiones se extraen, destacándose, entre ellas, la significativa pérdida de
importancia relativa del sector agropecuario. Esto es reflejo del proceso evolutivo
seguido por la economía colombiana, especialmente después de 1978, cuando el sector
primario comenzó a perder participación de manera importante y sostenida, llegando a
representar en 1994 tan sólo el 13% del PIB total. Cabe destacar que en este proceso hubo
dos períodos importantes: el primero de ellos, la bonanza cafetera del segundo lustro de
los setenta que impulsó al sector agropecuario, creciendo por encima del 5%; en tanto que
el otro se circunscribe a los años noventa, cuando el sector agropecuario resultó
seriamente afectado por la apertura económica. Así, en el período 1990-1996 su
crecimiento anual promedio fue del 2.5%, muy inferior al conjunto de la economía que en
esos mismos años creció a14.1 % .Merece anotarse que hasta 1990 el crecimiento del
sector agropecuario fue del 5.8% para luego caer al 1.8% en el año 1992 y crecer en 1994
un escaso 1.2%.
El sector
manufacturero, por su parte, aumentó su participación en el PIB hasta 1978, cuando
registró un crecimiento del 10%. Sin embargo, se destaca que la participación de la
industria en el PIB no ha logrado jamás superar el 24% alcanzado en 1976, manteniéndose
relativamente constante hasta 1990, aun cayendo hasta niveles inferiores al 20% en los
años posteriores a la apertura. A pesar de la anterior, éste ha sido un sector
relativamente dinámico, registrando un crecimiento anual promedio de 4.1% entre 1967
-1996. El período de peor desempeño del sector manufacturero fue el de la caída de los
años 1981 y 1982, comportamiento que se volvió a registrar en 1996 con una caída del
2.8%. Los resultados de comienzos de los ochenta fueron fruto del inadecuado manejo fiscal
y del endeudamiento externo, además del proceso de liberalización de importaciones en
medio de una dinámica revaluacionista y de las altas tasas de interés registradas en
esos años. Precisamente estos dos últimos factores, unidos ala caída del ciclo de la
construcción y de la demanda agregada, fueron las principales causas del resultado del
año 1996.
Pero si la
participación del sector agrícola cayó y el sector manufacturero se mantuvo
relativamente constante, entonces ¿cuál sector ganó importancia relativa? El Cuadro 1.2
muestra que no ha habido un sector en particular beneficiado, pero en general se
puede afirmar que el sector servicios junto con el sector de la construcción son los que
mayor participación han obtenido. Dentro del primero se destaca el sector de
comunicaciones que ha sido el más dinámico de la economía, creciendo en un 9% promedio
anual entre 1967 -1996, sobresaliendo especialmente su desempeño en 1996 (16%), fruto de
la instauración de la telefonía celular.
La economía
colombiana, en general, ha presentado un sector terciario muy dinámico, especialmente si
se compara con el sector agropecuario e industrial. Cabe aclarar, sin embargo, que el
sector terciario en la economía colombiana no cumple el mismo papel que en los países
desarrollados, en la medida en que no ha logrado ser la base para jalonar y apoyar el
progreso y la innovación tecnológica ni mayores niveles de productividad del sistema
económico en su conjunto. Por su parte el sector minero fue importante en los años
ochenta como consecuencia de las explotaciones carboníferas y petroleras, así como en
los años 1995 y 1996 como resultado del inicio de la explotación de nuevos yacimientos
petroleros.
Con el fin de
determinar las principales fuentes del crecimiento económico en Colombia durante los
últimos treinta años, se realizó un análisis de descomposición del PIB de acuerdo con
la metodología propuesta por Chenery. Mediante esta metodología se pretende explicar el
crecimiento económico de la economía, descomponiéndolo en tres fuentes diferentes:
sustitución de importaciones, fortalecimiento exportador y demanda doméstica. Los
resultados que se aprecian en el Gráfico 1.2 sugieren que la sustitución de
importaciones ha dejado de ser un factor que contribuye al crecimiento. Ya desde finales
de los años sesenta, no sólo dejó de aportar positivamente sino que, como era de
esperar, en los años de apertura su contribución ha sido negativa. Cabe destacar, sin
embargo, que en el período comprendido entre 1983 y 1985, éste fue un factor importante
en el crecimiento alcanzado, seguramente fruto de las políticas proteccionistas adoptadas
en estos años.
La demanda
doméstica ha sido el principal componente del crecimiento del PIB, observándose cuatro
ciclos claramente definidos. El primero corresponde al período 1967 -1974 durante el cual
la demanda explicó en más de ocho puntos porcentuales el crecimiento de la economía. El
segundo ciclo corresponde a los años de bonanza cafetera de la segunda mitad de los
setenta que se prolongó hasta finales de la década. La mini bonanza del año 1986
explica el tercer ciclo con mucha menor importancia que los otros tres. Finalmente, la
apertura generó tal incremento de la contribución de la demanda doméstica, que explica
casi en su totalidad el significativo crecimiento económico alcanzado en esos años.
El último componente, la contribución de las exportaciones al crecimiento económico,
fue relativamente importante en el período de desarrollo mixto (1967-1974), en los años
de bonanza cafetera y, sorprendentemente, no lo ha sido en los años de apertura
económica. Uno de los argumentos bajo los cuales se sustentó la política de apertura
económica fue el de la necesidad de internacionalizar la economía colombiana y
modernizar el aparato productivo colombiano ante su escasa proyección internacional. Sin
embargo, la contribución de las exportaciones al crecimiento económico en la segunda
mitad de los ochenta fue mayor a la registrada desde 1991, cuando se profundizaron las
medidas aperturistas (1.9% vs.1.3%).
Cuadro 1.2
Gráfico 1.2
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