PERÍODO DE SHOCKS EXTERNOS 1975-1984
La administración López (1974-1978) inicialmente mostró intenciones de continuar y
profundizar la política de promoción de exportaciones y así convertir a Colombia en un
país fuertemente exportador, a tal punto que se llegó a argumentar que Colombia sería
el Japón de Sudamérica. Sin embargo, la necesidad de estabilizar las finanzas públicas
y el boom cafetero iniciado a finales de 1975, cuando el precio del café colombiano se
disparó como producto de las heladas registradas en el Brasil, obligaron a reorientar la
política económica. El gobierno, entonces, dio prioridad ala estabilización del
déficit fiscal con el objetivo de controlar los medios de pago y de esa forma frenar la
inflación que había crecido desde el 6.8% en 1970 al 26% en 1974. Este ajuste
posteriormente se complementó con la necesidad de neutralizar el efecto de la
acumulación de reservas internacionales provenientes del elevado precio del café
colombiano.
El resultado del período tuvo como principal característica una política fiscal
conservadora, manteniendo a raya el gasto público y una política monetaria estricta, lo
que condujo aun menor crecimiento económico y del sector industrial. La neutralización
de los efectos generados por la bonanza auspició medidas como el freno en el ritmo de
devaluación de la tasa de cambio, lo cual claramente iba en contravía al propósito
inicial de fomento de las exportaciones.
El año de 1978 dio inicio al período de peor desempeño económico en la historia
reciente de la economía colombiana. La administración Turbay ( 1978-1982) decidió
relajar el manejo fiscal bajo el argumento del potencial desarrollo que alcanzaría el
país con base en el gasto público, el cual se financiaría con crédito externo. Este
incremento del gasto se destinaría principalmente al sector eléctrico y minero. Así, el
gobierno pasó de contratar US$ 785 millones en 1978 a US$ 2.258 millones en 1982, buena
parte del cual se contrató con la banca comercial ya tasas de interés variable.
(1) Además de estas medidas y para evitar que el mayor
gasto público se reflejara en un proceso inflacionario, se adoptaron acciones encaminadas
a liberar importaciones. El paquete de políticas adoptadas condujo aun progresivo
deterioro de la economía colombiana, tendencia que se mantuvo hasta bien entrado 1984, ya
bajo la administración Betancur ( 1982-1986).
El período 1978-1984 se caracterizó, por tanto, por un fuerte aumento del gasto
público, así como por una acumulación de reservas internacionales, producto primero de
la bonanza cafetera y luego del significativo endeudamiento externo iniciado por la
administración Turbay. La estrategia adoptada por el gobierno deterioró seriamente la
economía del país ante la caída de los precios del café desde 1980 pero especialmente
debido a la crisis financiera internacional iniciada en 1982. Las reservas crecieron a tal
punto que pasaron de niveles inferiores a US$ 2.500 millones en 1978 a niveles superiores
a US$ 4.000 y US$ 5.000 millones entre 1978 y 1982. Sin embargo, a partir de ese momento
se registró un importante deterioro de las reservas internacionales, lo cual llevó a que
en 1984 no alcanzaran los US$ 1.900 millones.
Está situación llevó a que el período 1978-1984 mostrara el peor desempeño en la
historia reciente de Colombia (Cuadro 1.1). El crecimiento neto escasamente superó el
0.6% y como dato a destacar cabe mencionar que entre 1981 y 1982 -y por primera vez desde
1941- el PIB manufacturero tuvo un desempeño negativo al caer 2.7% y 1.4%,
respectivamente.
(1) La deuda pública externa contratada entre 1970 y 1978 con la banca
comercial, representó escasamente el 21% de la deuda pública contratada, frente al 54%
en el período 1979-1982. Por su parte, la deuda pública externa contratada a tasa
variable con relación ala de tasa fija, pasó del 12.5% en el período 1973-1978 a más
del 68% entre 1979 y 1982.
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