Universidad Nacional de Colombia
Cuadernos de Economía
Tercera Epoca
Volumen XI-Número 15
I Semestre de 1991
Macroeconomía y gasto público en
economías de desarrollo intermedio
Esquemas de reproducción Kaleckianos y Marxistas
Salomón Kalmanovitz*
Si también se abren y desgravan las
importaciones del departamento III, caso que no formalizaremos puesto que estaríamos
considerando una economía relativamente desarrollada, las exportaciones deberán ocupar
una parte mayor del producto nacional de la que tienen hasta el momento y la economía
estará especializándose más en el contexto internacional. Es posible que, bajo estas
circunstancias, se abaraten los bienes salario, al reducirse el margen de sobreprecios de
las empresas y monopolios locales, y parte del departamento III
sea desplazado por el Ia,
exportador.
Introduzcamos ahora el gasto público y
adicionemos su descomposición en inversión y consumo (cfr. Fitzgeraid, Vos, 1989, pp.
96 y
ss.), lo cual hace que las relaciones se tomen más complejas:
Como la inversión pública tiende a ser
distinta, por definición, a la privada, se requerirá de un coeficiente de importación
específico para ella, mg.
(22) Q1a=
(mgIg + m1Ip + m2Q2)
tc
El departamento exportador debe ahora
suplir las importaciones de los capitalistas, divididas en bienes de inversión y de lujo,
más las correspondientes a la inversión pública.
(23)
Q1b = [(1 mg)] Ig + (1-m1) Ip]
p1
El departamento incompleto de bienes de
inversión suministra el componente local de la inversión pública y privada, para
obtener
(24)
B - Tb = Q1atc
+ Q1bp1 + (l-m2)Q2p2
+ Sgp3 - T
Esta ecuación arroja algunos resultados
interesantes: dado un balance externo neutro, los beneficios dependen de la producción
llevada a cabo dentro del país y del saldo del gobierno que resulta de su inversión que
compra bienes locales, sus gastos de consumo, deducidos del total del recaudo tributario.
Un gasto público intensivo en importaciones puede tener un efecto contractivo sobre la
economía, en particular si se financia "sanamente' con impuestos. Se presenta
además una suma cero entre la inversión pública y la privada, ya que, dado un fondo de
divisas estrecho, la una se hará a costa de la otra, lo que presiona también a una
devaluación mayor que contribuya a racionar las divisas disponibles.
Un superávit externo acrecienta las
ganancias por un lado, pero al mismo tiempo puede financiar un aumento del coeficiente de
importación, reduciendo la demanda sobre los bienes locales. Los dos efectos pueden ser
uno mayor que el otro, neutralizarse, o incluso el efecto sustitutivo ser mayor que el
expansivo.
Los impuestos a las importaciones
constituyen una carga sobre la acumulación de capital que es muy cómoda en la medida en
que los capitalistas locales obtienen una protección sustancial frente a las
importaciones encarecidas por el arancel. El gobierno recibe de esta manera unos ingresos
que surgen de los sobreprecios permitidos por una competencia restringida, los que son
trasladados directamente a los consumidores. Si existen además prohibiciones y cuotas de
importación, los capitalistas que utilizan importaciones se verán en condiciones de
aumentar sus sobreprecios muy por encima de los aranceles, de acuerdo con el grado de
racionamiento de tales bienes. La protección, entendida dentro de este contexto,
tendería a elevar el grado de monopolio y a permitir mayores sobreprecios que en una
economía abierta, en la concepción kaleckiana.
El financiamiento que de esta manera
obtiene el gobierno para sus gastos aparece en cierta forma como gratuito, pero está
contenido en un nivel interno de precios más elevado que su nivel internacional. Tales
gastos pueden agravar el desequilibrio externo si se dedican a inversiones públicas
densas en importaciones pues implican un mayor racionamiento de las mismas.
La Inversión
En términos generales, la inversión
efectiva en Kalecki (1977, p. 128) está relacionada con las ganancias
brutas obtenidas en el periodo anterior, a través de las reservas de las empresas, el
cambio en las ganancias y una elación inversa con el volumen de capital construido
históricamente:
(25) F t+r = aSt + (bdB/dt) - c(dK/dt) +
d
para nuestro caso, Ft+r tendrá
un componente local y otro importado, y por lo tanto debe manifestarse una relación entre
la balanza comercial y la función de inversión, efecto que será más o menos intenso
según la composición, importada o no, de los bienes de inversión; al mismo tiempo, una
economía en desarrollo, ansiosa de capital, no puede presentar una relación inversa
entre el volumen de éste y la inversión, por lo menos hasta que no madure la economía,
o sea:
(26) Ft+r = aSt + b(dB/dt) + c(X-M)
+ d
donde el saldo positivo de comercio
estará incentivando directamente la inversión, vía mayor acceso a bienes de inversión
importados y mejores condiciones de demanda general, propiciadas por el balance externo
positivo.
El abaratamiento de las importaciones,
vía desgravación o revaluación, puede contribuir a elevar la tasa global de
acumulación, a través de una mayor diversificación del aparato productivo y una
introducción de nuevos acervos de maquinaria que involucran cambio técnico, con tal de
que el superávit externo se incremente y fortalezca, a su vez, la demanda interna. Sin
embargo, como se anotó atrás, el superávit y la consecuente revaluación de la moneda
nacional pueden contribuir a aumentar el coeficiente de importación tanto del
departamento Ib como del departamento II, lo cual contraerá las ventas de ambos y
retrotraerá su inversión y diversificación. Al mismo tiempo, como los ingresos del
departamento exportador están afectados por la tasa de cambio, su revaluación
contribuirá a disminuir los beneficios de este sector y también a reducir la inversión
que allí se lleve a cabo (enfermedad holandesa).
Lo anterior es especialmente cierto
cuando el país obtiene rentas de exportación que surgen de mercados internacionales
desequilibrados, como pueden serlo en ocasiones el del petróleo, el del café y el de las
drogas prohibidas 4
. Unos términos de
intercambio demasiado favorables inducen la revaluación de la moneda, un incremento de
las importaciones financiadas con la renta aludida y una pérdida de las exportaciones que
no cuentan con renta en su estructura de precios.
Endeudamiento publico externo
En situaciones de superávit externo y de
bajas tasas de interés internacionales propiciadas por una plétora de liquidez, el
gobierno puede decidir endeudarse con el extranjero para aumentar sus gastos de
inversión.
En una primera instancia, el gasto
público financiado con endeudamiento tendrá el mismo efecto que cualquier otro gasto
deficitario y su efecto sobre la demanda agregada estará relacionado con el coeficiente
de importación de sus inversiones. Si de todos modos gasta dentro del país más que en
la ausencia de endeudamiento externo, el efecto será expansivo. Más lo será, en cuanto
menos importe y aporte divisas para que los capitalistas efectúen inversiones privadas,
las cuales serán incentivadas por la expansión de la demanda interna causada por el
gasto público financiado externamente. Sólo si el gobierno importa exactamente en la
cuantía del endeudamiento contraído, entonces el efecto sobre la demanda interna será
neutro.
La demanda agregada estaría siendo
expandida con demasiada fuerza, en tanto estarían operando dos brechas crecientes: una
natural, cual es el saldo externo positivo, y otra artificial, un déficit público
financiado con ahorro externo.
En una segunda instancia, la deuda
contraída debe servirse, para lo cual el gobierno deberá recaudar mayores impuestos y
reducir su inversión, de tal modo que cree un superávit fiscal en relación con la
demanda agregada, aunque las cuentas del gobierno puedan presentar un déficit, si se
incluye su balance externo. El superávit fiscal significa sustracción de demanda para
todos los departamentos de la economía y una presión negativa sobre los beneficios, más
fuerte para aquellas ramas de las que anteriormente adquirió una parte de su producción.
Si el gobierno también reduce sus gastos de consumo, se verán afectados negativamente
los capitalistas que producen bienes salario.
Otro problema que aparecerá seguramente,
si la inversión pública financiada externamente no se dedicó a ampliar la capacidad
exportadora de la economía, es una brecha mayor entre importaciones y exportaciones,
puesto que el servicio de la deuda obliga a racionar las primeras. Se genera así un
superávit externo que se fuga al exterior y no crea demanda interna adicional.
En tales circunstancias, los beneficios
del departamento exportador deben ser neutralizados por medio de un superávit fiscal de
similar magnitud, lo cual se torna difícil en la medida en que la devaluación debe
incrementarse, magnificando de esta manera la monetización del superávit externo y
desatando presiones hiperinflacionarias. Estas, a su vez, socavan tanto el sistema
tributario como el monetario, induciendo déficit fiscales de grandes proporciones 5.
Una nota marxista
Los esquemas de reproducción de Kalecki
se concentran en las relaciones de producto neto y carecen de capital fijo y circulante
(aunque éste se encuentra implícito en cada departamento) 6
, lo cual termina por
destacar la demanda como determinante de la rentabilidad. Tal formalización tiende a
debilitar la acción multiplicadora de la inversión y por lo tanto a resaltar las
tendencias de estancamiento que hacen parte de la historia de la acumulación de capital 7
. Esta tendencia al
crecimiento cero se realza en las propiedades que Kalecki encuentra para la inversión,
cuya tragedia reside precisamente en ser productiva: crea una capacidad productiva mayor
que tendrá dificultades para poderse vender, dada una distribución de la renta 8
.
La concepción de que hay una ley de
rendimientos decrecientes que hace que un mayor acervo de capital obtenga una menor
rentabilidad, termina por encerrar su sistema en un cerco fatalista. Su ecuación, I
= m(Bo + A) - nK, sintetiza la ley descrita:
"Los pedidos de bienes de inversión I son una función decreciente del
volumen del equipo de capital" 9
, donde Bo es
una constante del consumo capitalista, A la acumulación y K el acervo de
capital.
La misma ecuación en Marx puede
plantearse como I = Pc + Pv y como una función de las tasas de ganancia
obtenidas en el pasado y esperadas en el futuro, I =
f(ro , re), donde no aparece el volumen de
capital como considerando explícito. La plusvalía que se gasta en capital constante
adicional contiene equipos y materias primas, y la correspondiente a capital variable
obtiene un impacto mucho más directo sobre el crecimiento del empleo y el volumen de
salarios que en la ecuación kaleckiana, donde estos elementos están implícitos
indirectamente en las ecuaciones de los ingresos netos sectoriales. De esta manera, el
multiplicador marxista de la inversión es más fuerte y dinámico y conduce a rachas de
crecimiento más intensas del sistema que en la conceptualización kaleckiana, aunque no
deja de tener problemas periódicos en los momentos en que las inversiones del pasado
maduran y la nueva oferta supera a la demanda agregada, o cuando la composición del
capital se incrementa y disminuye la plusvalía generada por unidad de capital.
Incluso una baja de salarios en el
sistema marxista puede conducir a un aumento de la rentabilidad y la inversión que
compensarían la baja de la demanda en el departamento III,
mientras que en Kalecki conduciría
irremediablemente a una reducción general de los beneficios.
Asimismo, la introducción de los flujos
brutos de equipos y consumo intermedio permite, con mayor claridad que en el caso de los
esquemas kaleckianos (cfr. Kalmanovitz, 1983, C. 5), establecer en el sistema marxista los
insumes importados aunque se mantiene la inmensa ventaja de simplificación de estos
esquemas, al considerar exclusivamente el valor agregado.
Con las consideraciones sobre las
desviaciones de precios que pueden generar los excesos de demanda en una economía de
desarrollo intermedio, caracterizada por rigideces sectoriales y en sus suministros de
importaciones, y la correspondiente a que el multiplicador causado por la acumulación de
capital es más intenso que el considerado por Kalecki, especialmente para el tipo de
economías inmaduras que estamos considerando, disponemos de las herramientas teóricas
básicas para aproximamos a la estructura de la economía y observar cómo opera sobre
ella la función pública.
Habrá que hacer otras consideraciones
que surgen de las diferencias en las teorías del valor marxista y kaleckiana. Ellas
tienen que ver con el concepto de trabajo productivo, creador de plusvalía o de
excedente, distinción que se pierde en la segunda vertiente al considerar explícitamente
la esfera de valores monetizados, tal como aparecen en la estadística. En el caso de la
teoría marxista, la cantidad de trabajo excedente creado con relación al capital
empleado estaría definiendo la tasa de acumulación potencial de esa economía, mientras
que consideraciones sobre la rentabilidad del pasado y la esperada en el futuro
determinarían la tasa actual de acumulación. 10
En una teoría marxista del valor, la
función pública que no cumpla con la condición de producir mercancías o de construir
capital público para desarrollar el privado (energía, transporte, comunicaciones,
infraestructura en general) estaría reduciendo la tasa de acumulación potencial de la
economía 11
, de tal modo que los
gastos de consumo del gobierno, extraídos de la plusvalía obtenida por los capitalistas
en el pasado, estarían frenando la acumulación más que ayudando a realizar la
producción, como lo plantea Kalecki en el caso del déficit fiscal.
En el mismo sistema marxiste cambios en
la productividad, ya sean medidos por unidad de trabajo o de capital empleado, estarían
indicando cambios en la cantidad de excedente producido, lo cual tendría necesariamente
que influir sobre la rentabilidad del sistema y sobre las expectativas creadas en tomo a
ella para el futuro 12
.
Por último, una relación entre la
capacidad utilizada frente a la renta potencial nos sería entregada por el volumen de
capital en términos de unidad de renta potencial. De esta manera la función de
inversión marxista se podría formalizar de la siguiente manera:
(27) I t+1 = Bt/ Vt+ Kt+
Bt+1/(Vt+i + Kt+1) + K/Kp + (Yt+1
-Yt)/
Lt
Donde Bt y Bt+1 son los
beneficios obtenidos y esperados en dichos periodos, V es el capital variable
adelantado y K un acervo de capital más un flujo de consumo intermedio, Y
la renta nacional y L los hombres año que generaron dicha renta.
En la ecuación figuran entonces las
ganancias del período anterior, t, las esperadas para el período en marcha, t+1, la
capacidad utilizada K contra la capacidad potencial, Kp, y los cambios
de productividad del sistema en términos laborales. Por contraste, la inversión en
Kalecki está definida por una tasa de ganancia del pasado, que frecuentemente se
neutraliza por una relación inversa entre el volumen de capital construido y los
beneficios y por lo tanto de la inversión.
El gasto público en tales circunstancias
puede concebirse, por un lado, como elevando la productividad del sistema, vía menores
costos de energía, transporte, comunicación y mayor educación de la fuerza de trabajo.
Por otro, en tanto que los gastos deficitarios del gobierno contribuyan a utilizar una
capacidad ociosa y no excedan de tal límite, ayudarán a elevar la rentabilidad inmediata
del sistema. Excesos de demanda creados por el gobierno inducirán desconfianza de los
agentes en el dinero así emitido y sentarán condiciones inflacionarias en la economía,
tanto más si hay rigidez en la oferta de importables y de productos agrícolas. En el
más largo plazo, y si predominan los gastos públicos improductivos, la tasa de
acumulación potencial de la economía se verá disminuida y ésta deberá incidir sobre
la acumulación de capital actual.
Sin embargo, tal tipo de políticas,
dentro de los límites establecidos de no exceder las capacidades inutilizadas y no
constituir un recurso permanente y creciente del sistema, causarán expectativas positivas
sobre las ganancias esperadas en próximos períodos, en particular cuando están ligadas
a grandes proyectos de infraestructura física, que contienen un alto componente de
producción local.
_________
4. Lance Taylor, Varietíes of Stabilization
Experiences, Oxford, Claredon Press, 1988, p. 66.(Regresar)
5. Rudiger Dombusch, Juan Carlos de Pablo, Deuda
externa e inestabilidad macroeconómica en la Argentina, Buenos Aires, Editorial
Sudamericana, 1988, p.76. (Regresar)
6. Malcon Sawyers, The Economics ofMichal
Kalecki, Londres, Macmillan Press, 1985.(Regresar)
7. Helena Alvarez, "Los esquemas de
reproducción en Marx, Kalecki y Tavares", Análisis, No. 5, Lima, 1979.(Regresar)
8. Antonio Barros de Castro, O capitalismo
ainda é aquelle. Rio de Janeiro, Forense-Universitaria,1979.(Regresar)
9. Michal Kalecki, Ensayos escogidos...,
op.cit., p. 19.(Regresar)
10. Anwar Shaikh, Valor, acumulación y crisis,
Bogotá, Tercer Mundo Editores, 1990, p. 225.(Regresar)
11. Alvaro Zerda, Libardo Sarmiento, Economía
política de las cuentas nacionales, Bogotá, Tercer Mundo Editores, 1988, pp. 48 y
ss.(Regresar)
12. Carlos Marx, El capital, T. III, México, Fondo de
Cultura Económica, 1965, p. 235.(Regresar)
REGRESAR |