EMPLEOS FORMALES E
INFORMALES, ASALARIADOS E INDEPENDIENTES: UN BALANCE DE LOS CAMBIOS ACAECIDOS ENTRE LOS
OCHENTA y LOS NOVENTA
(1)
1. Problemas de definición
a. Una distinción jurídica
La pareja conceptual sector formal / sector
informal remite esencialmente a una distinción de naturaleza jurídica: se refiere
ala eficacia reguladora (laboral, impositiva, urbanística, etc.) del Estado sobre la
actividad económica (2).
Formales serían las
actividades reguladas, aquellas que se acomodan a las formas previstas. Informales
las que carecen de regulación o las que no obedecen las reglamentaciones legales
existentes. La eficacia de la leyes pues una cuestión de grado (que va desde la
regulación total al total laisserfairismo) y varía enormemente según las ramas de
actividad y según los países.
b. Sector informal y unidades de
pequeña escala
Ahora bien, en Colombia, como en otras
países de América Latina, la eficacia reguladora del Estado sobre la economía, resulta
precaria. Plantea un desafío político de primer orden, porque cuestiona la legitimidad
de un Estado que resulta incapaz de encauzar la vida económica de muchos de sus
ciudadanos. Esa precariedad es mayor en el campo que en la ciudad. Mayor para las
pequeñas unidades que para las grandes. Las unidades urbanas de pequeña escala se mueven
casi totalmente al margen de las normas establecidas. Dejando de lado el tráfico de la
droga, las unidades de gran escala parecen ajustarse mejor a las normas, a pesar de su
desacato parcial en materia de impuestos, normas laborales, etc.
Es cierto que las prácticas ilegales
de las grandes firmas, la corrupción estatal y el tráfico de drogas -expresiones
también, si se quiere, de "informalidad"-, exigen de estudios especiales. Con
todo, la importancia cuantitativa de las pequeñas unidades económicas, situadas
generalmente por fuera de las reglamentaciones, en un país que se ha urbanizado
vertiginosamente, justifica restringir el uso del término "sector informal" en
dos sentidos:
i. Para limitarlo al caso de las unidades
de pequeña escala dedicadas a la producción mercantil de bienes y servicios
(la producción comunitaria de entre ayuda y la autoproducción de vivienda, servicios
domésticos y otros bienes se excluye por problemas de información).
ii. Para referirlo,
exclusivamente, al caso urbano: se trata pues del sector informal urbano.
c. Una definición operativa
Así las cosas, desde el punto de vista
operativo -y es ésta la definición del DANE-, puede definirse el empleo informal
urbano como el compuesto: a) por los ayudantes familiares, el servicio doméstico, los
trabajadores por cuenta propia distintos de profesionales y técnicos independientes, y b)
por los asalariados y patrones vinculados a empresas privadas de hasta 10 personas
(3). Por oposición el empleo formal agruparía a los
profesionales y técnicos independientes, los empleados del Estado y los asalariados y
patrones de empresas privadas de más de 10 personas.
Equivale, casi, a establecer la
separación según el tamaño de las unidades económicas (hasta lO/ mayores de 10
ocupados)
(4). La diferencia es mínima y estriba en los
profesionales y técnicos independientes, que se excluyen de la definición de empleo
informal y en cambio quedan incluidos en el empleo situado en unidades de hasta 10
personas ocupadas. Dependiendo de la disponibilidad de cifras, a veces se utilizará esta
segunda definición como equivalente a la primera. Naturalmente la denominación de informal,
aplicada al empleo generado por las unidades de pequeña escala, sólo tiene sentido
si se demuestra que su grado de regulación legal es mucho menor que el vigente para el
empleo situado en las medianas o grandes empresas o en el sector público.
Cabe destacar que definido de esta
manera el empleo informal es un agregado heterogéneo de diversos tipos de trabajadores
-en primer lugar entre asalariados de microempresas e independientes- que sólo tienen de
común el hecho de laborar en unidades de pequeña escala, es decir, la precaria
regulación legal de sus actividades laborales. Aun así existen entre ellos grandes
diferencias en sus condiciones laborales (los asalariados de las microempresas están más
regulados que los independientes) y, sobre todo, en sus características demográficas,
tan grandes que los promedios carecen de sentido. Por ello conviene mostrar las
distinciones que existen en su interior, cosa que haremos hasta donde sea posible.
2. Importancia global del empleo
informal urbano en Colombia
a. Peso en el empleo. Cayó durante
la primera mitad de los noventa
Definido así, el grado de informalidad
del empleo urbano colombiano ha sido tradicionalmente muy elevado (situado entre el 54 y
el 57%); mayor en las ciudades intermedias; menor en las más grandes. Con todo, después
de haber aumentado durante los años ochenta, ha vuelto a disminuir durante la década
actual (cuadro IIIA.l).
-Entre 1984 y 1988 la informalidad del
empleo urbano se había elevado considerablemente en las cuatro principales ciudades,
pasando del 54.1% al 55.5% y, sólo ligeramente en las seis ciudades intermedias donde, en
promedio, pasó del 62.9% al 63.5%.
CUADRO IIIA.l
EVOLUCIÓN DE LA INFORMALIDAD DEL
EMPLEO
POR ÁREAS METROPOLITANAS, 1984-1994
|
|
Tamaño 1994
|
Grado de
informalidad del empleo
|
|
Areas
|
(en miles)
|
|
|
(%)
|
|
|
|
metropolitanas
|
Poblac
|
Empleo
|
84
|
86
|
88
|
92
|
94
|
|
Bogotá
|
5113
|
2223
|
53,0
|
52,1
|
55,0
|
50,6
|
50,5
|
|
Medellín
|
2243
|
893
|
50,2
|
51,9
|
52,5
|
52,0
|
50,8
|
|
Cali
|
1711
|
712
|
57,5
|
58,0
|
56,6
|
53,3
|
52,7
|
|
Barranquilla
|
1297
|
456
|
61,3
|
62,2
|
62,1
|
61,8
|
57,8
|
|
Manizal
|
327
|
121
|
53,1
|
53,7
|
53,0
|
52,1
|
46,2
|
|
Pereira
|
428
|
166
|
58,2
|
54,9
|
57,7
|
55,5
|
53,5
|
|
Villavicencio
|
220
|
73
|
67,4
|
64,9
|
60,0
|
67,1
|
63,5
|
|
Bucaram
|
668
|
290
|
64,4
|
66,3
|
64,3
|
65,3
|
65,2
|
|
Pasto
|
257
|
102
|
68,5
|
70,8
|
69,5
|
70,1
|
65,5
|
|
Cúcuta
|
552
|
214
|
67,4
|
73,3
|
72,2
|
73,5
|
71,4
|
|
4 áreas
|
10364
|
4283
|
54,1
|
54,2
|
55,5
|
52,6
|
51,7
|
|
6 áreas
|
2451
|
966
|
62,9
|
64,3
|
63,5
|
64,2
|
62,1
|
|
Tot 10 áreas
|
12815
|
5249
|
55,6
|
55,9
|
56,9
|
54,7
|
53,6
|
Las mayores alzas se habían registrado
en Medellín (donde ganó 2.3 puntos porcentuales) y en Bogotá ( +2.0 puntos). En
Barranquilla había aumentado ligeramente y se había reducido en Cali. El aumento fue
menor en las ciudades intermedias y fue liderado por Pasto ( + 1.0 punto porcentual) y
Cúcuta ( +4.8 puntos). Las demás (Manizalez, Pereira, Villavicencio y Bucaramanga)
vieron caer ligeramente la importancia del empleo informal en este período.
-Esa tendencia general se revirtió
durante los años noventa. Para 1994 la informalidad del empleo había caído ya al 51.7%
en las cuatro áreas principales y al 62.1% en las seis intermedias.
Esa reducción fue más pronunciada en
las cuatro grandes capitales ( -3.8 puntos porcentuales) y, en particular, en Bogotá (
-4.5), Barranquilla ( -4.3 ) y Cali ( -3.9) y más moderada en el agregado de las ciudades
intermedias ( -1.4 puntos). Sin embargo deben destacarse los casos de Manizales (-6.8
puntos), Pereira (- 4.2) y Pasto ( -4.1 ) .
De hecho, la mayor parte de los nuevos
empleos urbanos del período 1984/1988 habían sido creados por el sector informal (61.8%
en las cuatro áreas principales; 65.6% en las seis intermedias). En contraste, durante
los años 1988/1994 el sector formal aportó ya la gran mayoría (el 68.3%) de los nuevos
empleos en las cuatro ciudades principales y ganó importancia en el empleo marginal de
las seis intermedias (44.0% v s 34.4% en el período anterior). Ver cuadro IIIA.2.
Así el empleo urbano, que se había
informalizado durante los ochenta, se modernizó y salarizó durante los noventa.
-La participación relativa del
servicio doméstico y de los ayudantes familiares, típicos empleos de segunda calidad, ha
disminuido permanentemente en todas las ciudades: del 8.9% en 1984 al 5.2% en 1994 en las
cuatro principales; del 10.3% al 7.4% en las intermedias. Entre 1988 y 1994 cayeron
además en términos absolutos.
-En contrapartida, el grado de
salarización ha crecido. Pero no se trata sólo de que las antiguas servidoras
domésticas se hayan convertido en asalariadas (lo que sería un simple cambio en la forma
jurídica de su contratación). Durante los años noventa los asalariados de las empresas
de más de 10 ocupados, ganaron importancia relativa.
El fenómeno es neto para las cuatro
ciudades principales. El peso de los obreros y empleados asalariados ha venido aumentando
tendencialmente: 61.3% en 1984; 64.5% en 1994. No se trata del empleo público, cuya
importancia relativa ha caído desde 1984. Durante los ochenta la mayor salarización
había sido liderada por las microempresas que aportaron el 32.8% de los nuevos empleos
urbanos del período 1984/1988; la contribución de las empresas de más de 10 ocupados
fue apenas del 30.1%. En contraste, durante los noventa, la salarización fue liderada por
las empresas de más de 10 ocupados: 64.7% de los nuevos empleos de 1988/1994 vs 11.9%
para las microempresas.
Aunque menos clara esa misma tendencia
opera en las ciudades intermedias. El grado de salarización, que había caído entre
1984/ 88, recuperó su nivel inicial en 1994. y aunque los asalariados de las
microempresas han venido ganando importancia desde 1988, los de las empresas de más de 10
ocupados ha crecido todavía más. Entre 1984 y 1988 los primeros aportaron más que los
segundos al nuevo empleo (21.7% vs. 20.6% ). Entre 1988/94 contribuyeron menos (23.5% vs.
37.3% ).
-Por su parte, los empleos
independientes han conservado su importancia relativa en las grandes ciudades y la han
aumentado en las intermedias, pero se han modernizado.
El peso de los trabajadores por cuenta
propia no calificados, tradicional núcleo "duro" del sector informal, viene
reduciéndose
tendencialmente en las cuatro
principales: 23.3% (1984),21.1% (1994); ha aumentado, en cambio, en las ciudades
intermedias (22.5% en 1984, 25.0% en 1994). Sin embargo, tanto en éstas como en las
primeras sus ingresos vienen subiendo, como lo veremos.
CUADRO IIIA.2
COLOMBIA. CUATRO, SEIS y DIEZ ÁREAS METROPOLITANAS.
ESTRUCTURA DEL EMPLEO URBANO POR TIPOS
(POSICIONES OCUPACIONALES/TAMAÑO
DE EMPRESAS). JUNIOS DE 1988, 1992. 1994
|
|
Estructura del empleo urbano por tipos
|
|
Aporte al increm del empleo
|
|
|
junio de 1984
|
junio de 1988
|
junio de 1994
|
|
84/88
|
88/94
|
|
|
4
Ar
|
6
Ar
|
Tota1
|
4
Ar
|
6
Ar
|
Total
|
4
Ar
|
6
Ar
|
Total
|
|
4
Ar
|
6
Ar
|
Total
|
4
Ar
|
6
Ar
|
Total
|
|
|
Ppales
|
Interm
|
10
Ar
|
Ppales
|
Interm
|
10
Ar
|
Ppales
|
Interm
|
10
Ar
|
|
Ppales
|
Interm
|
10
Ar
|
Ppales
|
Interm
|
10
Ar
|
|
A
ASALARIADOS
|
61,3
|
58,5
|
60,8
|
62,5
|
57,3
|
61
,6
|
64,5
|
585,0
|
63,4
|
|
67,
7
|
53,0
|
64,8
|
75,3
|
63,5
|
72,9
|
|
1
Microempresas
|
18,0
|
23,
1
|
18,9
|
20,8
|
22,8
|
21,2
|
19,4
|
23,0
|
20,0
|
|
32,8
|
21,7
|
30,6
|
11,9
|
23,5
|
14,3
|
|
2
Med/grand empr
|
32,3
|
21,
7
|
30,4
|
31
,9
|
21
,5
|
30,0
|
37,1
|
24,4
|
34,8
|
|
30,1
|
20,6
|
28,3
|
64,7
|
37,3
|
59,0
|
|
3
Gobierno
|
11,0
|
13,6
|
11,4
|
9,8
|
13,0
|
1
0,4
|
8,0
|
11,1
|
8,6
|
|
4,8
|
10,
7
|
5,9
|
-1
,3
|
2,7
|
-0,5
|
|
B
INDEPENDIENTES
|
29,8
|
312,0
|
30,1
|
29,5
|
33,1
|
30,2
|
30,3
|
34,1
|
31,1
|
|
28,4
|
40,1
|
30,
7
|
34,4
|
38,5
|
35,3
|
|
1
Cuentas propia
|
25,
1
|
23,
7
|
24,9
|
23,2
|
25,6
|
23,6
|
23,3
|
26,4
|
23,9
|
|
14,6
|
33,0
|
18,2
|
23,9
|
29,
7
|
25,1
|
|
a
No profes/técnic
|
23,3
|
22,5
|
23,1
|
21,3
|
24,4
|
21,8
|
21,1
|
25,0
|
21
,8
|
|
12,8
|
31,1
|
16,4
|
20,0
|
27,8
|
21,6
|
|
b
Prof/técnic indep
|
1
,9
|
1,1
|
1,8
|
1,
9
|
1
,3
|
1,8
|
2,2
|
1
,4
|
2,0
|
|
1,
7
|
1
,9
|
1
,8
|
3,9
|
1
,9
|
3,4
|
|
2
Patronos
|
4,
7
|
7,5
|
5,2
|
6,4
|
7
,4
|
6,6
|
7 0
|
7,7
|
7,2
|
|
13,8
|
7,1
|
12,5
|
1
0,5
|
8,9
|
10,2
|
|
a
Microempresarios
|
3,9
|
6,8
|
4,4
|
5,4
|
6,6
|
5,
7
|
6,
1
|
6,7
|
6,
2
|
|
12,3
|
5,8
|
11,0
|
9,5
|
6,8
|
8,9
|
|
bMed/grand
empres
|
0
,8
|
O,
7
|
0,8
|
0,9
|
0,8
|
0,9
|
1,0
|
1,1
|
0,0
|
|
1
,5
|
1,3
|
1,5
|
1,1
|
2,1
|
1,3
|
|
C
OTROS EMPLEOS
|
8,9
|
1
0,3
|
9,
2
|
8,0
|
9,
6
|
8,
3
|
5,2
|
7,4
|
5,6
|
|
4,0
|
6,9
|
4,
5
|
-9,7
|
-2,
0
|
-8,1
|
|
1Svicio
doméstico
|
60,0
|
6,3
|
6,1
|
5,5
|
6,2
|
5,6
|
4,1
|
5,3
|
4,4
|
|
3,4
|
5,5
|
3,8
|
-3,
2
|
1
,6
|
-2,2
|
|
2
Ayudant fliares
|
2,9
|
4,0
|
3,1
|
2,5
|
3,4
|
2,6
|
1,0
|
2,1
|
1,2
|
|
0,6
|
1
,5
|
O,
8
|
-6
5
|
-3
7
|
-59,0
|
|
TOTAL
|
100,0
|
100,0
|
100,0
|
100,0
|
100,0
|
100,0
|
100,0
|
100,0
|
100,0
|
|
100,0
|
100,0
|
100,0
|
100,0
|
100,0
|
100,0
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
SECTORINFORMAL
|
54,1
|
62,9
|
55,6
|
55,5
|
63.5
|
56,9
|
51,7
|
62,1
|
53,6
|
|
61,8
|
65,6
|
62,6
|
31,7
|
56,0
|
36,8
|
|
SECTORFORMAL
|
45,9
|
37,1
|
44,4
|
44,5
|
36,5
|
43,1
|
48,3
|
37,9
|
46,4
|
|
38,2
|
34,4
|
37,4
|
68,3
|
44,0
|
63,2
|
Fuente: Dane. encuestas de hogares,
junios de I984, I988 y I994
La importancia de los profesionales y
técnicos independientes ha crecido en todas partes. En las cuatro ciudades mayores pasó
del 1.9% en 1984 al 2.2% en 1994 y en las intermedias del 1.1% al 1.4%.
Los patronos también han ganado
significación. En las cuatro grandes ciudades se trata, sobre todo, de los
microempresarios que pasaron del 3.9% al 6.1%. En las ciudades intermedias más de los
medianos empresarios ( que pasaron del 0.7% al 1.1% ).
b. Participación del sector
informal en el PIB urbano
Entre 1984 y 1988 el PIB urbano de las
diez áreas metropolitanas principales (que recogen cerca del 70% del PIB urbano nacional)
había crecido a una tasa anual del 4.0%. Después de experimentar una ligera
desaceleración entre 1988 y 1992, ese crecimiento se disparó en el bienio posterior al
6.7%.
Debido a su baja productividad, el peso
del sector informal en el PIB urbano es menos significativo que en el empleo y ha oscilado
entre el 21 y el 23% (cuadro IIIA.3). Entre 1984 y 1988 el PIB informal había aumentado
más rápidamente que el formal (6.4% vs. 3.4%): su empleo creció velozmente y con una
productividad baja y estable. Esa tendencia se revirtió entre 1988 y 1992. El PIB
informal se desaceleró y creció menos que el del sector moderno (2.0% v s 4.0% ) gracias
a que su empleo perdió dinamismo y su productividad se redujo. Finalmente, desde 1992 el
PIB informal volvió a ganar ligeramente peso relativo, pero no jalonado por el empleo
sino porque su productividad mejoró notablemente.
c. Evolución de la productividad
del sector informal
En las diez áreas metropolitanas
principales la productividad media del trabajo había caído al 1.4% anual entre 1984 y
1988. Prima facie, dos son las razones de este estancamiento productivo. La primera
es que, durante ese período, la gran expansión del empleo urbano (el 64% del incremento
ocurrido entre 1984 y 1988) tuvo lugar en el sector informal cuya productividad media es
sumamente reducida. La segunda es el estancamiento de la productividad de la economía
moderna, que se redujo a una tasa del 1.2% en el cuatrienio 84-88. Estas tendencias se
moderaron en el cuatrienio 19881992, cuando la productividad aparente del trabajo urbano
se redujo pero a tasas menores. Después de 1992 ese indicador se recuperó vigorosamente
tanto en el sector moderno como en el informal.
1. Este artículo es un
capítulo de un estudio (no publicado) escrito en 1996 para el Departamento Nacional de
Planeación y Fonade. El empleo informal urbano: un balance de los cambios acaecidos
entre los ochenta y los noventa. Corporación para el Desarrollo de la Investigación
y la Docencia Económica (CIDE). Medellín, enero de 1996.
Regresa a (1)
2. "The
distinction is commonly taken to refer to size (large scale/small scale), productivity
(high/low), visibility (enumerated/unenumerated), market conditions (monopoly/competitive)
and much else. In all this, insuficient attention has been paid to the intelectual origins
of the expression and to its usage in stardard English... There is a highly formalised
part of all third world economies today, where states, owing their existence in large
degree to internatonal institutions and forces, seek with variable effectiveness to
stablish their writ over economic backward populations. Equally, much that goes on these
economies is only marginal! y the product of state regulation: it is by that fact alone
"informal" relative to the forms of publicly organized economic life. This is a
qualitative distinction, so that questions of size or productivity cannot be intrinsic to
its definition. Informality in this context is a matter of degrees of social organisation.
Keith Hart; Informal ecomomy, The New Palgrave: a dictionary of economics, vol. 2,
The MacMillan press ltd., London,1987
Regresa a (2)
3. Algunos estudios
introducen algunas variantes a esta definición, restringiendo el tamaño de la empresa a
un máximo de 5 ocupados para sectores distintos a la manufactura. "Aunque, al
comparar los resultados... se observa el mismo comportamiento o tendencia global... su
tamaño [el del sector informal urbano] se reduce, en términos relativos en cinco puntos
porcentuales en promedio [Caro, 1995].
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4. Independientemente
de la discusiones teóricas, la reducción del número máximo de empleos por empresa de
10 a 5 personas (que suelen usarse alternativamente) no varía significativamente la
magnitud del empleo informal. Como se aprecia en el cuadro IlIA.l, mientras las unidades
de hasta lO personas representan, en Colombia, el 58.7% del empleo urbano total, las
empresas de 6 a 10 personas aportan menos del 10% del mismo.
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