Café Caribe
Joaquín Viloria de la Hoz
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LA ECONOMIA CAFETERA EN LA
SIERRA NEVADA DE SANTA MARTA

Por: Joaquín Viloria de la Hoz

 

E. Comercialización Internacional del Café Caribe

En 1993 Colombia exportó cerca de 13.600.000 sacos de café de 60 kilos, produciéndole divisas por US$ 1.209.800.000; de esta gran torta cafetera los departamentos costeños exportaron cerca de 23.000 toneladas y le generaron ingresos por más de US$ 36.000.000, esto es, cerca del 30% de las exportaciones agropecuarias de los departamentos del Magdalena Grande. Al año siguiente el precio del café en el mercado de Nueva York pasó de US$ 0.75 a US$ 1.57 la libra, compensándose así la caída en términos de producción y volumen exportado. Efectivamente, en 1994 el país vio reducida sus exportaciones a 11.773.000 sacos de 60 kilos (706.380 toneladas), de los cuales 20.000 toneladas provenían del Magdalena Grande. Pero los buenos precios en el mercado internacional llevaron a que los ingresos de las exportaciones cafeteras superaran los US$ 2.100 millones, teniendo los tres departamentos una participación de US$ 60.000.000, equivalente al 39% de las exportaciones originadas en el sector agropecuario. El anterior cálculo sólo es válido bajo el supuesto de que las exportaciones regionales de café se contabilizaron en gran medida al departamento del Magdalena.

 

Cuadro 30
DEPARTAMENTOS DEL MAGDALENA GRANDE:
Exportaciones del Sector Agropecuario y Totales
1993 (en US$)

 

Departamento

Sector Agropecuario

Totales

%

Cesar

4.259.623

62.298.008

6,84

Guajira

34.812

469.885.879

0,01

Magdalena

122.648.976

127.752.600

96,01

Magdalena Grande

126.943.411

659.936.487

19,24

FUENTE: CORPES, "Sistema de Información de Exportaciones", 1997

 

De los US$ 36.300.000 generados en el Caribe por la exportación de su café durante 1993, US$18.510.000 correspondieron al departamento del Cesar, US$ 13.800.000 al Magdalena y US$4.000.000 a La Guajira. Si se toman las exportaciones cafeteras de 1994, Cesar participó con US$ 30.600.000, Magdalena con US$ 22.800.000 y La Guajira con US$ 6.600.000. Contrario a los datos anteriores, el CORPES y Econometría encontraron que para 1993 el Cesar sólo tuvo exportaciones agropecuarias por un monto cercano a los US$ 4.300.000 y La Guajira por US$ 35.000. De acuerdo al mismo estudio, para 1994 estos departamentos exportaron productos agropecuarios por US$ 416.000 y US$ 7.600 respectivamente.

Es posible que las exportaciones cafeteras de la Costa Caribe no se estén contabilizando regionalmente, o se subestime la cuantía : para el CORPES C.A., durante el primer semestre de 1993 la región exportó "café sin tostar, sin descafeinar" por la suma de US$ 544.618, cifra significativamente baja si se compara con los cálculos adelantados en el presente trabajo.

 

F. Café Orgánico y Mercado Mundial

En la actualidad el principal destino del café de la Sierra Nevada de Santa Marta es el mercado japonés : las tostadoras de este país adquieren por lo menos el 80% de la producción anual del grano, que tiene como característica ser un producto bajo en acidez. El descubrimiento de este mercado por parte de FEDERACAFE a principios de la década de 1990, asegura la venta del café serrano en uno de los países más consumidores de esta bebida : "...durante 1990, el Japón se constituyó en el tercer mercado de café más grande del mundo...siendo superado solamente por Estados Unidos y Alemania". Su aroma, sabor, cuerpo y mínima acidez fueron las características que le permitieron a este producto conquistar el exigente mercado nipón. Pero el grano de la Sierra Nevada no sólo compite en el mercado de los cafés de orígenes (provenientes de una zona geográfica específica), sino además en el de cafés orgánicos : "La agricultura ecológica u orgánica es una forma de producción intensiva y equilibrada que trata de buscar una concordancia entre los sistemas tradicionales y las prácticas de manejo de la agricultura ecológica moderna. Esta agricultura se basa en el manejo sostenible de los recursos naturales, asegurando una producción agrícola estable a largo plazo y el aumento de los rendimientos". En este sistema de cultivo no se permite el uso de productos químicos como fertilizantes, herbicidas, insecticidas, fungicidas o cualquier otro producto sintético.

En el mercado mundial, los principales productores de café orgánico son México, con 3.000 toneladas, Filipinas 2.000 ton., Nueva Guinea 1.000 ton., Nicaragua 500 ton., Colombia 400 ton., Perú 300 ton. y Bolivia 150 toneladas ; por el lado de la demanda, los consumidores más grandes son Estados Unidos, Alemania, Holanda, Dinamarca y Japón. En el mercado internacional los cafés orgánicos tienen un sobreprecio, que en Estados Unidos oscila entre 5 y 10 centavos de dólar por libra, mientras que en los países europeos se debe pagar adicionalmente entre 10 y 20 centavos de dólar por cada libra. Pero, de acuerdo con un estudio publicado por la agencia alemana GTZ, para cubrir los altos costos de las inspecciones y certificaciones de la caficultura orgánica, es necesario un sobreprecio que no sea inferior a los ocho centavos de dólar por libra.

Las experiencias colombianas referidas a la exportación de café orgánico son básicamente tres : la primera fue impulsada por los padres Jesuitas en el Cauca a finales de la década de 1980 ; en el mismo departamento la GTZ adelanta en la actualidad un nuevo programa. Pero el proyecto más exitoso se encuentra ubicado en la Sierra Nevada de Santa Marta, en el cual se presenta una combinación de acciones entre exportadores privados y el gremio de los Cafeteros. Por lo anterior, FEDERACAFE ha escogido al departamento del Magdalena para adelantar el proyecto piloto, toda vez que cuenta con las ventajas de tener cultivos orgánicos, y asesoría técnica del Comité Departamental de Cafeteros.

En Santa Marta la experiencia orgánica se remonta a 1989, año en que se estructura la Empresa deshidratadora de frutas La Samaria. Pero es 1993 el año en que se exporta el primer contenedor con café orgánico de la Sierra Nevada, con una carga de 250 sacos de 70 kilos cada uno ( 17.500 kilos de café verde). Para 1994 la exportación se incrementó a 70.000 kilos, en 1995 sobrepasó los 100.000, pero ya en 1996 la empresa Eco Bio Colombia S.A. comienza a procesar el café y a exportarlo con valor agregado a los mercados internacionales como Estados Unidos (75%), Europa (15%) y Japón (10%), siendo este último el mercado más promisorio a futuro. En ese año la empresa samaria exportó 8 contenedores de café tostado, equivalentes a 140.000 kilogramos y US$ 2.000.000 aproximadamente. En esta línea, la política debe ser exportar el café tostado y no verde, como una forma no sólo de proteger el nicho de mercado conquistado, sino además por el empleo y valor agregado que le genera a la economía regional y nacional.

A 1996, la producción de las fincas certificadas no sobrepasa los 6.000 sacos de 70.6 kilos (423.6 ton. de café trillado), pero a mediano plazo los exportadores buscan incrementar esta cifra a 700 toneladas, hasta llegar en el largo plazo a 1.400 toneladas de café trillado, un 6% de la producción regional actual. Las fincas certificadas son Tolima, Las Nubes y algunas propiedades de los indígenas, mientras esperan la certificación María Teresa y otras ubicadas en la región de Oriente, Distrito de Santa Marta. El café orgánico por lo general se cotiza entre un 10% y 15% por encima del precio pagado por la Federación de Cafeteros, lo que se convierte en un incentivo económico para el productor de café arábigo que no fertiliza con químicos. En síntesis, la promoción de los cultivos orgánicos de café no sólo busca mejorar el nivel de vida de los caficultores, sino además conservar esta "Reserva del Hombre y de la Biosfera", como ha sido declarada por la UNESCO la Sierra Nevada de Santa Marta.

 

WB01415_1.gif (104 bytes) V. LA CAFICULTURA REGIONAL : COMENTARIOS FINALES

Luego de superado los estragos que dejó el cultivo intensivo y extensivo de marihuana en la Sierra Nevada y en la Serranía de Perijá, se observa en la caficultura regional una tendencia de reactivación medida en cuanto a su participación en el producto nacional cafetero, área sembrada y número de árboles, así como mejoras en rendimiento y tecnificación.

No obstante lo anterior, el cultivo del café en esta región del país no debería continuar midiéndose y evaluándose exclusivamente a partir de los indicadores tradicionales de producción y rendimiento, en tanto ese mecanismo no va más allá de identificar lo que en los censos cafeteros se clasifica como zona marginal (ver Matriz F.O.D.A. del Café Caribe, al final del capítulo). Como un primer ejercicio más amplio se puede tomar el caso concreto de Santa Marta : esta ciudad no debe su importancia desde el punto de vista cafetero a su volumen de producción, sino sobretodo a su condición de puerto seguro sobre el Mar Caribe, y ubicación de diversas oficinas del gremio como la de Inspección Cafetera, el Comité Departamental de Cafeteros, Almacafé y otras dos trilladoras, la Cooperativa de Caficultores, Bancafé y Concasa, entre otros.

En ese mismo orden de ideas, a los suelos de la Sierra Nevada de Santa Marta no se les debe poner a competir con sus similares del Eje Cafetero, Antioquia o norte del Tolima, en donde la formación volcánica del suelo les permite mayor productividad y las características topográficas una utilización de los terrenos más intensiva. Los suelos en la Sierra Nevada son rocosos, en formación ("cordillera joven e inmadura"), con una capa vegetal escasa en la mayor parte del macizo ; de otro lado, son ricos en potasio lo que determina que su grano tenga un bajo grado de acidez, colocándolo en la categoría de café especial con gran demanda en el mercado japonés. Pero la condición de café especial se relaciona también con otras características como su aroma, sabor, cuerpo, tamaño del grano y forma de cultivo. Es así como hoy día, el grano de la Sierra comienza a posicionarse en el nicho de mercado de los cafés orgánicos, pero se debe propender por una comercialización con valor agregado, de café tostado y molido, que le genere a la economía regional mayor riqueza y fuentes de empleo.

En la Sierra Nevada y partes de la Serranía de Perijá, los factores climáticos sólo permiten una cosecha al año (entre octubre y diciembre), generando este fenómeno las caras opuestas de la debilidad y la fortaleza : si bien en esta región una cosecha anual reporta menos producción y productividad que en otra donde se recogen dos cosechas/año (suponiendo el mismo nivel tecnológico), también se sabe que tal fenómeno rompe el ciclo natural de reproducción de la roya y la broca ; las mayores exigencias del mercado internacional en términos de productos verdes o ecológicos, hace atractivo los cultivos de aquellas regiones que presentan un bajo índice de problemas fitosanitarios, en tanto requieren menor utilización de fertilizantes químicos. En efecto, de acuerdo con la Encuesta Nacional Cafetera para 1996 Magdalena era el departamento que presentaba el área más extensa sin infestación de Roya o Broca del país (60.44%), seguido por Santander (50.89%), Antioquia (49.85%), Quindío (41.81%), La Guajira (39.29%) y Cesar (38.22%) ; en el otro extremo se encontraban Valle del Cauca (11.56%), Cauca (17.24%) y Boyacá (19.84%).

En realidad, el área infestada de los tres departamentos costeños hace referencia a la Roya, ya que la presencia de la Broca no se tiene en La Guajira, y es insignificante hasta ahora en el Cesar y Magdalena. Esta es una fortaleza que se debe aprovechar efectivamente, si se desea ampliar el actual mercado del café producido en la Sierra Nevada y Serranía de Perijá.

Así mismo, estas ventajas deben orientar la política regional cafetera hacia una tecnificación y mejoramiento de los cultivos, que permita incrementar la producción y rendimiento en los tres departamentos. Se sabe que la tecnificación al sol permite llegar a mayores niveles de productividad media en los cafetales modernos, explicable por su densidad promedio de siembra, la mayor luminosidad y fertilización. Pese a lo anterior, FEDERACAFE recomienda la caficultura moderna a la sombra por tres razones fundamentales : mayor calidad del grano, menores costos de fertilización y menor desgaste del cafetal, comparado con los cultivos al sol. Pero la tecnificación de cafetales a la sombra no implica abandonar la vocación por el café arábigo o remplazar este por el caturra, sino aumentar la densidad de siembra, implementar mejoras tecnológicas en cultivos tradicionales, incremertar el uso de abono orgánico y aprovechar la zona cafetera actualmente subutilizada : como se sabe, apenas el 13% de la zona cafetera regional se encuentra cultivada en cafetales, frente al 24% de la media nacional (llegar al 20% del área potencial equivaldría a un aumento cercano de 3.000 hectáreas en los tres departamentos).

Así como una política debe ser tecnificar determinadas zonas cafeteras y aumentar la especialización del cafetero con respecto a su cultivo, no se debe descuidar la complementaria : diversificación productiva en áreas marginales de la finca cafetalera (por debajo de los 650 metros y encima de los 1.500) y crear corredores de reserva forestal en las zonas cercanas a las cuencas y microcuencas hidrográficas, áreas de fuerte pendiente así como las propensas a la erosión.

En términos de costos, la relación también es más favorable a la caficultura del Magdalena Grande : menor nivel de áreas infestadas y por tanto menos utilización de productos sintéticos ; la concentración de la cosecha en tres meses reduce costos en recolección y mantenimiento, situación diferente a la presentada en el interior del país ; el café a la sombra demanda menos fertilización y frecuencia de renovación que el expuesto al sol ; de acuerdo con algunos testimonios, el jornal ahora es más bajo en la región que en el resto del país. El cafetero de la Sierra Nevada obtiene menos kilogramos de café por hectárea si se le compara con los del interior, pero así mismo su cultivo le demanda menores costos.

La productividad que no da el café a nivel de cultivo, la da en otras fases del proceso : la calidad y tamaño del grano, las bajas pérdidas por Broca y el manejo eficiente del beneficio hacen que el rendimiento de trilla del café serrano sea mayor que el de otros cafés colombianos. Así, para sacar un saco de 70 kg. de café excelso tipo exportación (conocido técnicamente como U.G.Q.), a nivel nacional se necesitan 92.4 kg. de café pergamino en promedio, pero con café de la Sierra Nevada se requieren entre 86 y 88 kg . Si en el primero la merma por trilla es el 24%, en el segundo es de máximo el 20%. Este fenómeno llevó a que en los últimos 8 años en las ciudades de Santa Marta y Valledupar se hayan relocalizado 4 trilladoras (para completar un total de 6), quienes ahora compiten entre sí para captar la mayor parte de la cosecha anual. Las 6 trilladoras de la región representan el 4% del total nacional (151 trilladoras en todo el país), y cuentan con una capacidad instalada de 3.7% aproximadamente.

Las ganancias por trilla del café serrano no son despreciables : si la Sierra Nevada produce el 63% del café de los tres departamentos, se tienen 18.400 toneladas de café pergamino y 14.700 toneladas de café trillado, esto es, 210.000 sacos de 70 kilos de café excelso para la exportación. Si a cada saco se la ganan 4 kilos en la trilla se obtienen 840.000 kilos adicionales, lo que a precios de enero de 1997 arroja una sobre-ganancia de $ 2.600.000.000, que en parte recibe el cafetero que logra vender a mejor precio y un porcentaje considerable queda en manos de las trilladoras. Para el exportador, la cercanía de la zona cafetera al puerto de embarque le implica menores costos de transporte interno, convirtiéndose este hecho en un factor de competitividad de la caficultura regional. Así mismo, el clima cálido y seco de Santa Marta se convierte en garantía para una mejor conservación del grano a ser exportado. Al lado de las bondades que ofrece la economía cafetera regional, conviven una serie de dificultades que obstaculizan el normal desenvolvimiento de este cultivo. Un problema crónico es el mal estado de las vías de penetración, que no sólo encarece el costo de transporte sino además puede incidir negativamente en la calidad de los productos.

Otro factor desestabilizador está referido a la generalizada inseguridad, producto de la presencia en el macizo de fuerzas beligerantes como la guerrilla, el paramilitarismo, el narcotráfico y la delincuencia común. Hoy en día, la Sierra Nevada padece los flagelos de la violencia que no tuvo en las décadas de 1920, 1950 ni 1960, presentándose un fenómeno cruzado con los acontecimientos del Eje cafetero en el interior del país. La violencia ha instituido en los cafeteros la administración delegada (ausentismo) y contratación con amedieros, hecho que lleva consigo la caída de la producción y el aumento del desempleo agrícola. Como alternativa eficiente a la administración ausentista y al contrato con amedieros, el gremio cafetero viene estudiando la posibilidad de implementar el modelo bananero para el cultivo del café, que consistiría en asesorar al productor en términos de una mejor gestión y producción de la finca ; el cafetero debe contratar un Administrador que ejecute las recomendaciones de los expertos, y el pago que exigiría el Comité de Cafeteros sería sólo el compromiso de vender la cosecha a la Cooperativa de Caficultores del Magdalena.

Adicional a lo anterior, en términos de área sembrada y de producción no se deben olvidar dos hechos de relativa importancia : primero, la salida de caficultores tradicionales, quienes se han visto en la necesidad de vender sus haciendas de gran producción a empresarios no familiarizados con la actividad cafetera. Adicional a lo anterior, en la presente década se le han entregado a las comunidades indígenas cerca de 300 hectáreas en cafetales, que vienen siendo explotadas bajo la concepción de café especial (tanto orgánico como social), pero que a su vez ha provocado una caída de las tres cuartas partes en la producción de tales fincas. Para subsanar este último problema se debe emprender un programa de capacitación con indígenas/cafeteros (impulsado por los Comités de Cafeteros y la Oficina de Asuntos Indígenas), en el que se les presente de forma clara y sencilla las actividades a realizar, en la búsqueda de una caficultura orgánica y rentable.

La política cafetera en la Sierra Nevada no debe reducirse de manera exclusiva al cultivo de la rubiácea : como se ha venido argumentando hasta ahora, implica diversificación, conservación y manejo de cuencas hidrográficas, vinculación de los indígenas a la economía cafetera y el impulso del ecoturismo o turismo cafetero en este cinturón próximo al Mar Caribe. La ventaja del ecoturismo es que además de respetar las riquezas naturales y arqueológicas de la región, vincula a la población local en el desarrollo de sus programas ; con un turismo ecológico bien promocionado y administrado, se podrían ofrecer mayores ingresos a indígenas, colonos y cafeteros, sin necesidad de continuar deteriorando la capa vegetal o la oferta hídrica.

Al turismo de montaña cerca al mar se le ofrece aquí múltiples atractivos : la instalación de varios establecimientos cafeteros centenarios, así como la presencia de colegios, pequeños hoteles y fincas de recreo, demuestran que de tiempo atrás se ha querido aprovechar las bondades climáticas de estas regiones. No existen montañas más altas alrededor de toda la cuenca del Caribe, y sólo allí, en pocos kilómetros, se presentan los climas calientes, templados, fríos y paramunos, con todos sus matices. El clima ardiente del litoral y la presencia de las altas montañas, invitan permanentemente a alternar la estadía en la región, visitando lugares de uno y otro clima.

La organización de tours por carreteras vecinales pero en buen estado, llegando a sitios como paradores, miradores de montaña y de distancias, podrían complementarse con la visita a alguna de las famosas haciendas cafeteras como "La Victoria", "Jirocasaca" o "El Recuerdo", para que el visitante pueda percatarse del cultivo y todo el proceso de beneficio del principal producto colombiano. Algunas de estas haciendas se podrían habilitar como fincas hoteles, o incluso establecer un Parque del Café - Sierra Nevada de Santa Marta , con el apoyo del Comité de Cafeteros y las tradicionales familias cafeteras de la región, tal como funciona en el Quindío.

Experiencias de ecoturismo se vienen desarrollado con éxito en algunas zonas del Eje Cafetero, con la orientación administrativa y promocional de CORDICAFÉ (Corporación para la Diversificación del Ingreso Cafetero, dependencia adscrita a la Federación

Nacional de Cafeteros) y la Asociación de Fincas Hoteles del Suroeste Antioqueño. Los hoteles o "estancias del café" ya son una realidad en las zonas cafeteras del Viejo Caldas, Antioquia, Santander y Valle del Cauca, entre los que se pueden mencionar Casa Blanca I, La Paz Escobar, El Diamante, La Cabaña, La Camelia, El Roble, Hosterías del Café y La Gabriela . Esta actividad ha surgido como una alternativa a la crisis cafetera vivida por el sector desde principios de la década del noventa.

En síntesis, los cafetales de esta zona del país ofrecen un panorama alentador a las puertas del tercer milenio, si se les analiza desde la perspectiva del mercado de los cafés especiales (orgánico y social), las exportaciones con valor agregado, las mejoras tecnológicas en plantaciones a la sombra, el eficiente control a las

enfermedades y plagas, los menores costos de producción, el rendimiento favorable en trilla y la diversificación en cultivos e ingresos, sobresaliendo aquí actividades como la fruticultura y el ecoturismo. De acuerdo a la tendencia actual se puede suponer que en el mediano y largo plazo estas fortalezas de la caficultura regional serán valoradas en su real dimensión, en donde las variables cualitativas entrarán a jugar un papel determinante en el mercado cafetero, hasta hace muy poco tiempo sólo medido en términos cuantitativos. En los próximos años ya no bastará con ser el mayor productor de café para conquistar a los consumidores cada vez más exigentes : se requerirá en lo fundamental producción limpia, proceso de beneficio eficiente, grano de excelente calidad y todo esto hace parte de la impronta del café que se cosecha y procesa en la Sierra Nevada de Santa Marta.

Cuadro 31
MATRIZ DE FORTALEZAS, OPORTUNIDADES, DEBILIDADES Y
AMENAZAS DE LA ECONOMÍA CAFETERA EN LA REGIÓN CARIBE

FORTALEZAS

OPORTUNIDADES

Calidad del café : aroma, sabor, cuerpo .

Variedad Típica : mayor calidad y tamaño del grano ; no se fertiliza = ventajas ambientales .

Rendimiento en trilla : grano más grande, reubicación de trilladoras, mejores precios al productor .

Café bajo en acidez :demanda en el mercado japonés  .

Café orgánico, sin fertilizantes químicos ; se exporta tostado y molido (con valor agregado).

Cercanía al puerto de embarque .

Una cosecha al año (régimen de lluvias): rompe el forma natural el ciclo de la broca y de la roya .

Clima cálido y seco : mejor conservación del grano .

Menores costos de mantenimiento : renovación cafetales, mano de obra.

Mejor redistribución del ingreso.

Aumentar las exportaciones de café orgánico procesado (generación de divisas y empleo) .

Indígenas cafeteros : café orgánico/social .

Clima cálido y seco : mostrar a los exportadores y consumidores las ventajas que eso implica .

Buena gestión en el Comité Departamental de cafeteros .

Presencia en el Comité Nacional de Cafeteros (suplencia).

Presencia permanente en el Comité Nacional de Cafeteros a partir de 1998, como suplente del departamento de Caldas .

Aumentar el cultivo del grano dentro del cinturón cafetero (700/1500 msnm) .

DEBILIDADES

AMENAZAS

Una cosecha al año (régimen de lluvias): esto implica menor producción y productividad .

Suelos de formación rocosa y no de cenizas volcánicas ; capa vegetal escasa .

Mal estado de las vías de comunicación .

Problemas de inseguridad .

Indígenas cafeteros : dejan caer la producción promedio que lograban los colonos .

Variedad Colombia : no echa raíces profundas, una buena cosecha tumba el árbol .

Salida de caficultores tradicionales : cae la producción y empleo .

Colonización espontánea : cota superior 1500 msnm.

Si se incrementa la inseguridad, se desploma la producción y el empleo .

Resurgimiento de la bonanza marimbera : competencia por mano de obra ; abandono de cultivos .

El contrabando : la ubicación estratégica del macizo ayuda a que se de esta práctica .

Los desperdicios del beneficio del café contaminan las corrientes de agua, sino se les da tratamiento .

Expansión de la roya y la broca .

Salida de otros cafeteros tradicionales por inseguridad, problemas económicos, etc.

Qué va a suceder con la Hacienda "La Victoria" en un futuro post-weberiano, o con la Hacienda "Jirocasaca" sin los Opdenbosch ?

FUENTE : el autor

 

 

* El autor es economista del Departamento de Investigaciones Económicas del Banco de la República - Sucursal Cartagena. Para comentarios favor dirigirse al autor al teléfono : (95) 6600808, ext. 126 , fax (95) 6600757, E-mail :  <cgena@banrep.gov.co>
 


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