Ficha bibliográfica
Titulo:
Ricardo Rendón en el diario La República: 1921-1923. Donación Alfonso Villegas Restrepo
Edición en la biblioteca virtual: 2006-02-12
Publicado: Biblioteca Virtual del Banco de la República
Creador: Banco de la República
Notas: Catálogo de obras del caricaturista Ricardo Rendón publicadas en el diario La República entre 1921 y 1923

 


Ricardo Rendón en el diario La República: 1921-1923.  Donación Alfonso Villegas Restrepo


Leer hoy en día la prensa de inicios del siglo XX en Colombia puede ser motivo de asombro. Los periódicos manifestaban enfáticamente a través de sus editoriales, correspondencia y selección de noticias, ser simpatizantes de un partido político, cuya actitud fervorosa tomaba una fuerza relevante sobre la opinión pública.

Durante la década del veinte ocurren sucesos de gran trascendencia. Se definirá con la creación del Banco de la República una política monetaria que girará alrededor de una banca central; adelantos en la infraestructura de las comunicaciones que permitirán la integración e industrialización del país (construcción de ferrocarriles, comunicación inalámbrica); la unión de la clase trabajadora que dará inicio a la historia de los movimientos sindicales; el espejismo de la prosperidad que ocasionó la crisis económica del 29. Todo lo anterior nos induce a comprender la actitud aguerrida con que unos y otros defendían sus ideologías políticas, directamente ligadas a las reformas discutidas en el Congreso, y en donde la prensa constituía una plataforma de las luchas partidarias.

En los inicios de la década, durante el gobierno de Marco Fidel Suárez, cuando se veía venir una próxima contienda electoral, Alfonso Villegas Restrepo funda el diario de La República (marzo 13 de 1921). Se trata de 6 páginas ocupadas por el editorial, una caricatura de Rendón, la columna Glosas al vuelo, noticias políticas, correspondencia, información telegráfica de sus corresponsales, el día tras día de las sesiones del Senado y la Cámara de Representantes; todo lo anterior alternado con avisos publicitarios y alguna noticia de carácter social. En su primer día de circulación declara:

“Venimos a levantar sin miedos, ni eufemismos, y a flotar al viento con todos nuestros bríos, la noble y armoniosa bandera republicana (tan calumniada y tan limpia) […] Venimos a destruir la leyenda y a desvanecer la ilusión de que nos hemos conformado con el pobre papel de “ilustre difunto” que se nos quiere asignar. […]
Representando una tendencia esencialmente renovadora, no solo en las ideas sino en las prácticas de la política colombiana, el Partido Republicano tiene contra sí la poderosa fuerza de la tradición. […] El manifiesto republicano de Antioquia no es equívoco: “Es preciso que sigamos luchando a favor de las renovaciones progresistas. Dentro de ellas caben naturalmente las ideas más avanzadas, las modificaciones de mayor actualidad y el remedio a todos los afanes que traen los hombres y los tiempos nuevos”.

Alfonso Villegas Restrepo (1884-1945) había participado a muy temprana edad en la guerra de los mil días y se había graduado como abogado en la Universidad del Rosario. En 1909 forma parte del movimiento político creado por una alianza entre conservadores y liberales (partido republicano) contra el gobierno de Rafael Reyes. Su ideología era la de buscar la unidad bipartidista a través de una política progresista con moderación. En 1911 crea el diario El Tiempo, del cual es su director hasta 1913 cuando lo vende a Eduardo Santos. Parte para Nueva York y regresa al país en 1919. Entre 1921 y 1926 busca mantener la causa republicana a través de los editoriales de La República. Luego decidirá volver a la vida privada para ejercer su profesión de abogado como representante de empresas extranjeras en Colombia.

Sucesos como el de la renuncia del presidente Marco Fidel Suárez, reemplazado por Jorge Holguín; la ratificación del tratado Urrutia - Thompson (llamado en la época como Tratado del 6 de abril); Las candidaturas presidenciales cuyos acontecimientos fueron páginas de primera plana a lo largo de 1921 y 1922 con la consecuente elección de Pedro Nel Ospina; son a grandes rasgos los principales acontecimientos durante la época de Ricardo Rendón en La República.

El ideal de un país unido, por fuera de los partidos políticos, fue tal vez lo que indujo a Rendón a aceptar elaborar una caricatura diaria en primera página apoyando el espíritu combativo y contradictorio de Villegas Restrepo. Este a su vez, defendiendo la misma causa, llegó a protagonizar enardecidas discusiones que desbordaron las páginas del periódico. El episodio contra Benjamín Herrera es una clara muestra de ello: apoya primero al candidato liberal para luego abogar por una “política de cooperación” con el gobierno de Pedro Nel Ospina, lo cual iba en oposición a la “política de resistencia” decretada por el mismo Herrera. Su enemistad llega al punto de retarse a duelo. Rendón refleja a través de su caricatura lo inverosímil de la situación.

El caricaturista antioqueño Ricardo Rendón (1894-1931) pulió sus aptitudes de dibujante en el Taller de Francisco Antonio Cano y la Escuela de Bellas Artes de Medellín. Formó parte del grupo Panidas, para cuya revista elaboró sus ilustraciones, como también para el suplemento literario de El Espectador, El Correo liberal y El Colombiano. En 1916 elabora el álbum de cajetillas de cigarrillos Victoria y en Bogotá a partir de 1918, trabajó como dibujante publicitario para la revista Cromos y El Gráfico. Es suya también la imagen de los cigarrillos Pielroja que elaboró en 1923. Trabajó para el periódico La República entre 1921 y 1923 al mismo tiempo que participaba en otras publicaciones culturales. Luego como caricaturista en los diarios liberales El Espectador y El Tiempo, en este último con exclusividad remunerada.

Su etapa de La República es netamente de intención política. Aun si el diario mantiene durante varios días en primera plana el seguimiento sobre la investigación de un asesinato como el de la Calle 22, él filtra la noticia para ver en su esencia una distracción de la contienda política que se avecina (posesión del nuevo presidente y división de los partidos tradicionales). Sus diálogos son a la vez introducción y complemento, casi siempre aluden al editorial del día, o en general son respuesta de una noticia reciente. En su mayoría, están dirigidos hacia sus propios adversarios como una abierta burla para defender así la ideología del periódico, de su director y la suya propia.

Se aprecia en sus caricaturas una iconografía perspicaz para representar a los principales actores del gobierno y los partidos políticos, entre quienes está en juego la democracia. Espera de ellos sabiduría y justicia; por eso la constante representación de Colombia como la diosa Temis, la mujer con el gorro frigio que se lamenta (ante la firma del tratado del 6 de abril), regaña (al presidente por sus actuaciones), detiene (al clero por no respetar la ley) o manda (señalando la urna de votación).

Como experto dibujante, Rendón logra caracterizar el ambiente, las identidades y rasgos de sus objetivos. Es fiel en sus asociaciones de tal manera que el personaje al cual alude es fácilmente reconocible: Alfonso Villegas Restrepo aparece como un joven con una pluma de escribir, Marco Fidel Suárez, viejo, de pómulos hundidos, flaco y gorro presidencial; a Jorge Holguín lo distingue el atributo de la silla de ruedas o un coche de bebé para subrayar que Marco Fidel Suárez sigue actuando detrás de las resoluciones tomadas por el presidente designado. Pero su mayor gozo parece ser con Pedro Nel Ospina y su característico bigote. Representa a un personaje opulento y altivo, pero a la vez, con un doble sentido, dibuja unos bigotes que parecen cuernos, le coloca armas al cinto y un hacha en la mano o aparece sobre un caracol para simbolizar la lentitud de su gobierno.

Usa un lenguaje directo y sugestivo: dos perros rabiosos enfrentándose al igual que los partidos tradicionales, el partido de fútbol donde los representantes de la Cámara se disputan el balón del Tratado, los tres reyes magos que van tras la estrella de la presidencia, el palomar que recibe a todos los seguidores del partido a la Convención.

La donación total consta de 249 caricaturas elaboradas por Ricardo Rendón en tinta sobre papel, un retrato al óleo del caricaturista elaborado por José Restrepo Rivera (1886-1958), la colección de los originales del diario y la biblioteca personal de Alfonso Villegas Restrepo sobre derecho internacional.
 

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