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OBSERVACIONES GEOLÓGICAS Y EXPLOTACIÓN DE LA MINA
Para juzgar con tino de la explotacion de una mina se ha de tener una idea exacta
del modo como yace el mineral que ha de extraerse: sin este conocimiento geológico no se
puede dirigir el trabajo actual ni calcular para lo venidero.
Los grandes llanos de Bogotá son el fondo de un grande
lago antiguo que la mitología de los indios llama Tumha; están ahondados en una
formacion secundaria que se eleva desde 1,070 toesas hasta más de 1,900 sobre el nivel
del mar. En la direccion de la mesa de Chinga á
Villeta y Guaduas no se
comunica esta formacion secundaria (ó posterior á la existencia de los cuerpos
organizados) con el gres
ó conglomerados secundarios de Honda, aunque
podría creerse que es una continuacion en medio de hallarse 1,000 toesas más elevada que
este gres. Las dos formaciones secundarias de Bogotá y Honda (ó del valle de la
Magdalena) están separadas por la pizarra, ó eschista primitiva de Villeta, que le sirve
de base, y se ve sobre la superficie; pero el yeso que se ve en el rio Negro, más abajo
de Caparrapí, los manantiales salitrosos de pirreima, las minas de carbon de piedra, que
se conocen entre La Palma y Zipaquirá, hacen probable que la formacion secundaria de la
Magdalena, sube desde Guarumo al norte del Sargento
hácia
el
páramo de Zipaquirá, y la alta cima de Guandoque. La formacion de gres de Bogotá tal
vez no será más que una continuacion de la de Honda, hecho que no es puramente de un
interés científico, ó especulativo, sino tambien de grande utilidad para el minero
práctico: la identidad de estas dos formaciones daria la esperanza de encontrar sal gema
en las provincias que en el día no se conoce.
La formacion secundaria del llano de Bogotá se compone de tres tongas
(hozalagen)
principales de gres, de yeso y de piedra calcárea densa. El gres conglomerado, sandstein,
sobrepuesto sobre rocas primitivas (sobre el granito laminado, ó sobre la pizarra) es un
agregado de granos cuarzosos cimentado por las arcillas. Este gres se presenta á la vista
por todas partes en Monserrate, Guadalupe, cerca de Suba, Sesquilé, y en el páramo de
Guatavita. Los derrumbos forman la tierra vegetal del llano de Santa Fe.
El
gres sirve de base al yeso tan pronto granujado como
laminado, y su grande disolubilidad en el agua ha causado su destruccion en varios
parajes, como se ve en Tunjuelo (en el valle de Usme), en Zipaquirá, Chequa y
particularmente al nordeste del cerro de los Tanjos, cerca de Cucunubá á una altura
considerable.
La piedra calcárea densa está sobrepuesta sobre el yeso, y en donde éste se
halla destruido por alguna catástrofe antigua sobre el gres, sus tongas inferiores están
llenas de conchas petrificadas, como en Melgar y Cocuma, las que raras veces se hallan en
el llano de Bogotá. Se encuentran huesos de mommot (elefantes carniceros), de
rinocerontes y de otros animales desconocidos, celebrados con el nombre de gigantes; el
sitio está al este de Suacha, es una tonga de arcilla que tiene su asiento sobre la
piedra calcárea. Esta última se presenta á la vista cerca de Monserrate y cerca de
Usaquen.
De estas tres grandes formaciones secundarias, el gres, el yeso y la piedra
calcárea densa, las dos primeras contienen formaciones particulares ó dependientes, que
aumentan la riqueza del pais.
El gres
contiene bancos de
ardua, algunos de ellos muy bellos, como se ven cerca de Gachancipá, Tocancipá,
Chaleche, y entre Zipaquirá y Cogua; mineral de fierro oscuro (y óxido de fierro
amarillo) en Monserrate, que no se laboren; y carbon de tierra cerca de Guatavita; fósil
del que no se conocerá su gran valor hasta que este Reino consiga mayor poblacion y
civilizacion: tambien se encuentra de este mismo carbon al sudoeste de Canoas, cerca de
Chipa; en el cerro aislado de Suba, cerca del cerro de los Tunjos, &c.
En el yeso se halla, formando una tonga dependiente de
carbon y piritas y con la creta, sal gema ó muriático de soda. En la mina de Rute se ven
bancos de yeso que cubren con contigüidad la sal gema, de modo que no puede haber duda de
la disposicíon en que yace esta preciosa produccion. La naturaleza es uniforme en la
produccion de las montañas:
el exquisto muriatífero oscuro o negruzco, que contiene
mucho carbón y muriático de cal mezclado con piritas, á lo que sigue la sal gema, es lo
mismo que en Zipaquirá, en el Aragon, en el Tirol y en los Corpathes: el conocimiento
íntimo de esta arcilla es el que hace juzgar al minero cuando se le pierde la veta de sal
gema (ó más bien la tonga) de qué lado la podrá encontrar. Esta tonga de sal gema en
el llano de Bogotá está contenida en la formacion del yeso, así como en Wicliesca
en Polonia, y en Hallein en Salzburgo.
No es sólo Zipaquirá el paraje donde se ha descubierto sal gema: en Nemocon, en
San Juan de Sesquilé, enfrente á Chaleche, y en Chámeza en los llanos de Casanare se ha encontrado tambien.
Debe suponerse que hay sal gema en las inmediaciones de los manantiales salitrosos de
Pinzaima, y Pizarrá
(en el otro mundo) cerca de Muzo. Si se compara la
posicion geográfica de estos parajes, se ve que no demoran sobre la direccion de la gran
cordillera, que sigue norte-sur; pero tirando una línea por las minas de sal gema de
Zipaquirá, Nemocon y San Juan, atraviesa diametralmente el grande llano de Bogotá: cada
una de estas minas se halla sobre una de las tres cordilleras de lomas bajas que dividen
el extremo del llano en varios valles. Tal vez habrá contribuido bastante la existencia
de sal gema en el llano para que las corrientes antiguas ahondaran los valles que
observamos en el dia: se repara que las minas de sal gema que se conocen y los manantiales
salitrosos afectan una direccion que va del oeste al este, en la que están muy
simétricamente situados desde el valle del rio Negro (cerca del de la Magdalena) hasta el
Meta.
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Estos son
los puntos empezando al oeste Pinseima, Zipaquirá, Nemocon, Tausa, San Juan de
Sesquilé, Gachetá, Medina,
Chita,
Chámeza, el
Receptor.
Contando esta uniformidad de
direccion, semejante á la de una
ventana, debe producir la idea de que Nemocon y San Juan de Sesquilé son continuaciones
de la mina de Zipaquirá; la naturaleza no ha hecho más que repetir en una grande
proximidad la formacion de muchas tongas de sal gema, y esta proximidad ha causado aquí,
así como en Hungría, la falsa idea de su contigüidad y de que ocupa un inmenso terreno:
por lo contrario, este terreno está circunscrito de límites bastante estrechos, y es
mucha imprudencia no economizar una mina bajo la esperanza de que no se agotará jamas.
Minas mucho más abundantes que las de Zipaquirá nos presentan tristes ejemplos por falta
de conducta en el uso que de ellas se ha hecho.
Como en Zipaquirá no ha trabajado persona alguna que tenga conocimientos
geológicos, se ignora la extension que tiene aquella sal gema.Computando por lo
exterior de su suelo, y por las tongas de gres
que se presentan á
la vista, debe uno suponer que toda la colina que se termina al norte por el rio
Negro, al sur por el cerro de Chipa, y al oeste por una quebrada que atraviesa el camino
de Pacho; digo que toda esta colina de más de 500,000 toesas cuadradas de superficie y
cerca de 130 toesas de elevacion
sobre el pueblo de Zipaquirá (que está
situado al pié de la falda oriental) es una masa de sal gema; cerca de la poblacion, en
Guasal en Chilca, y cerca del cerro de Chipa, en todas estas partes manifiesta la eschista
muriatífera, prueba indubitable de la inmediacion de la sal. La forma de la colina, la
quebrada que va dicha al oeste, y otras circunstancias anuncian que la mina fué
descubierta por revoluciones neptúnicas, y que el gres que sirve de base á
la
sal y al yeso, elevándose por la parte de Pacho á una considerable altura, la rodea en
forma de muralla.
Aunque sea muy vasto el terreno que la naturaleza presenta para la explotacion,
siempre los vecinos han usado desventajosamente de él, porque debiéndose abrir galerías
que tuvieran sus bocas en el llano, y que se internaran hasta los parajes donde la sal
gema fuera la más pura y más rica, por lo contrario han subido á desmontar sobre la
cumbre de la colina, donde la sal se presenta sobre la superficie, lo que se conoce con el
nombre de mina de Rute
(trabajo hecho por los españoles con los indios,
en el que parece que sólo fué su idea el aprovecharse de los manantiales salitrosos) no
merece por ningun término el nombre de mina, porque es un hoyo ó cantera semejante á
los que abren los tejeros para sacar arcilla; aunque no hace más de 40 ó 50 años que se
trabaja en ella, es ya bastante considerable la excavacion, la que se adelanta hasta ahora
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de la brújula de Freibero hácia el sudoeste,
como la pendiente va subiendo y descansa sobre el yeso y la sal una enorme masa de arcilla
se desvolcana, y estos derrumbos son ya tan frecuentes que en varios parajes es imposible
el trabajar en tiempos lluviosos, á más del riesgo
en que considero á los jornaleros en aquel trabajo, esta especie ó método de
explotacion ocasiona gastos extraordinarios. Cuando ha pasado el invierno ó tiempo
lluvioso, se ocupan un gran número de jornaleros en trasportar los derrumbos y en
descubrir y separar la sal gema que se ha desprendido con los escombros;
á
más cada seis meses se cae una casa y tienen la
paciencia de volverla
á construir constantemente con la misma
falta de solidez; pero los gastos inútiles que causan estos derrumbos no es lo peor, pues
áun son de consecuencias mas fatales; no se sabe ya á
dónde arrojar
tantos escombros, una gran parte de sal está ya cubierta, y cuasi del todo inaccesible á
la posteridad; el tajo se va adelantando hácia la falda del montezuelo, y llegará á
tal punto, que será físicamente imposible el continuar á causa de la grande
costra que está sobre la sal, y amenaza su caida, entónces se abandonará despues de
haber echado á perder lo que la naturaleza ha prodigado al hombre en la posicion más
ventajosa.
El suelo sobre que se anda para ir á la mina de Rute, es
una sal gema más pura que la que se extrae; siguiéndose el método actual no se puede
llegar á ella, porque lo embarazan las aguas y el recelo de causar grandes derrumbos.
Seria superfluo el exponer más por extenso los inconvenientes del método actual; solo en
circunstancias muy raras puede un tajo abierto ser ventajoso, y es cuando la tonga es muy
superficial hallándose bajo una costra que su crasicie no fuese en aumento, y con
dirección á una profundidad proporcionada para poder seguir el desmonte, todas estas
circunstancias son contrarias á las que se reunen en Zipaquirá. No es juicioso el
demoler montañas para extraer lo que se halla en su seno. La sal gema
se
ha de trabajar subterráneamente, así como se hace en todas las partes de Europa; se han
de abrir las galerías á la mayor profundidad que permiten las corrientes de las aguas,
ó el nivel del llano. No se necesitaría madera alguna para sostener las galerías,
porque la sal gema se sostiene por sí sola perfectamente; por este medio se asegurará la
existencia de la mina á la posteridad más remota, y se aprovechará toda la riqueza que
la naturaleza ha depositado en ella. No se debe abandonar inmediatamente el tajo abierto,
pero sí empezar los trabajos subterráneos para prepararse una acogida, é
ir
disminuyendo poco á poco la extraccion actual.
No se conoce en otros países sal gema que esté á tanta altura como la de
Zipaquirá; esta altura excede de 1,440 toesas sobre el nivel del mar. Esta sal desmiente,
por su riqueza, la opinion
que hay en Europa de la impureza de sal gema
muy elevada. En Rute, donde se laborea con agua dulce, 650 arrobas de sal gema, dan 500
arrobas de sal fabricada. Este principio prueba (contando
1/5
de
pérdida por el método bárbaro y lento del cocimiento en cazuelas), que la sal gema
contiene próximamente 32 p. c. de sal.
Actualmente se pagan 12 mineros en la mina del Rute, y cada uno extrae segun
contrato hecho 60 arrobas diarias, pero á causa de los derrumbos y otros trabajos
accesorios, que ocupan á estos 12 mineros, y 24 ó 30 jornaleros ayudantes, solo se
extrae por año 100,000 arrobas próximamente.
CONTINUAR
ÍNDICE
*
Permitiendo el comercio por el rio
Meta, como antiguamente se hacia, la sal de Chámeza y el Receptor podria
ser un objeto de comercio muy interesante para el Apure y para una parte de la Guayana que
se halla falta de sal; la provincia de Barinas en el dia la adquiere de
Barcelona y Puerto Cabello. Esta misma libertad de comercio animaria para las siembras de
trigos á los vecinos de los corregimientos de Tunja y Vélez, que hallarían salida para
sus granos en la provincia de Carácas, en la Guayana, en la Nueva
Barcelona y Ct.maná (cuyas provincias han aumentado muchísimo):
utilidad y beneficio que les niega el capricho de los habitantes de Cartagena, y su
predilección para el comercio con los extranjeros. La abertura del comercio de Tegua y
Medina, tan apetecible para el abasto de Santafé en ganados de llanos, facilitaría mucho
la exportacion de granos, áesto se objeta que se aumentaria
el contrabando; no aumentaria seguramente en cantidad (porque en estas
inmensas colonias que tienen costas marítimas entra, á pesar de las
grandes prohibiciones, cuanto la nacion necesita) ; pero siendo el
contrabando del Mete y de la Guayana ménos caro que el
de Santa Marts, disminuiria el de esta última, y verdaderamente no
seria
esto perjudicial á los intereses el Gobierno. (regresar*)
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