Precursor antioqueño de la Independencia (Medellín, 1766
- Londres, noviembre 28 de 1822). Bautizado el 23 de noviembre de 1766 con el nombre Juan
Francisco Antonio Hilarión, sus padres, don Pedro Zea y doña Rosalía Díaz,
pertenecían a un grupo de vascos que colonizaron Antioquia. Zea tuvo dos hermanas: María
Francisca y María de Jesús. Don Pedro desempeñó algunos puestos de importancia en la
recién fundada Villa de la Candelaria de Medellín y en Santa Rosa de Osos. Zea nació
siendo virrey de la Nueva Granada Pedro Messía de la Zerda, y José Barón de Chaves
regía la Provincia de Antioquia; era una época de desempleo, muchas restricciones al
trabajo y altos impuestos. A finales del siglo XVIII reinaba un ambiente de miseria e
inconformidad en toda la Nueva Granada, la administración pública de la Colonia se
hacía insoportable, los castigos eran muy crueles para quienes manifestaran inconformidad
con el régimen. Zea realizó sus primeros estudios en Medellín, luego viajó al Real
Colegio y Seminario de Popayán, donde estaba su pariente y paisano José Félix de
Restrepo como profesor. Allí estaban revolucionando los métodos de instrucción, primero
fue el rector, presbítero José Matías de la Plaza, y luego, en tiempos de Zea, cuando
fue rector el presbítero ecuatoriano doctor Grijalba; los cambios estaban acordes con la
reforma educativa propuesta por Antonio Moreno y Escandón, que fue aprobada no sólo por
el virrey, sino por José Celestino Mutis y Félix de Restrepo. En el Seminario de
Popayán Zea entabló amistad con Francisco José de Caldas, Camilo Torres, Joaquín de
Caycedo y Cuero, Francisco Ulloa, José María Cabal y otros. Finalizó sus estudios en
1785, cuatro años después de la cruel represión con que el arzobispo-virrey Antonio
Caballero y Góngora reprimió la revolución de los Comuneros, y quien hacia 1789 era de
la opinión que había que reformar los caducos sistemas educativos del virreinato. A
pesar de ser la voluntad de su padre que estudiara la carrera eclesiástica, en 1786 Zea
partió para Bogotá con el fin de seguir en el Colegio de San Bartolomé en la facultad
de jurisprudencia. Allí solicitó y le fue otorgada la beca para sus estudios; durante
los primeros meses de su internado vivió en la mayor pobreza y enfermó seriamente. De
San Bartolomé, Zea fue despedido por el rector, pues no tenía con qué pagar la modesta
pensión; gracias a la ayuda del medellinense Gabriel Muñoz, pudo continuar los estudios.
En 1788 le fue adjudicada la cátedra de gramática, gracias a la cual pudo mejorar su
situación económica y continuar con sus estudios, hasta que decidió aplazar su
doctorado y dedicarse a enseñar; con ello se dio a conocer a tal punto que el virrey
Ezpeleta le encargó la educación de sus hijos y el 11 de noviembre de 1791, a los 24
años, lo nombró segundo agregado de la Expedición Botánica, por recomendaciones de
José Celestino Mutis y en reemplazo del doctor Eloy Valenzuela. Zea fue un hijo de la
Ilustración, del Siglo de las Luces y, sin descuidar sus estudios científicos, se
preocupó junto con los intelectuales santafereños de la crítica situación política de
la colonia, que culminaría con la independencia de la Nueva Granada.
La reforma a la educación se reforzaba con la
publicación en la prensa local santafereña de toda clase de estudios científicos y
políticos; en El Correo, Jorge Tadeo Lozano y Luis de Azuola insistían en la necesidad
de cátedras de economía política y de estadística social. Zea, con el seudónimo de
Hebéfilo, publicó en 1792, entre otras, "Los avisos de Hebéfilo", con un gran
contenido patriótico, en El Papel Periódico; allí criticó y reclamó un cambio radical
en los métodos de enseñanza y de selección de los maestros que se practicaban
principalmente en los colegios San Bartolomé y Santo Tomás; proponía la enseñanza de
las ciencias, las artes, la literatura y el comercio. En Santafé había gran agitación
intelectual a finales del siglo XVIII, el 9 de febrero de 1791 apareció el primer
periódico granadino, la Expedición Botánica estaba en pleno desarrollo y afloraban las
tertulias como la de doña Manuela Santamaría de Manrique, la de Antonio Nariño, la de
la Biblioteca Pública y la de la casona de la calle de la Carrera, donde Mutis hablaba de
política y de botánica; el periodista Manuel del Socorro Rodríguez ejercía gran
influencia, así como Jorge Tadeo Lozano, Pedro Fermín de Vargas, Antonio Nariño, Camilo
Torres y Francisco José de Caldas, entre otros. Zea fue socio de El Casino Literario,
centro patriótico organizado por Antonio Nariño en Bogotá, y conformado como las
asociaciones político-literarias que había en algunos casinos de Venecia para que
pudieran discutir allí hombres de ciencia y de estudio, profesores, periodistas y
viajeros ilustres, portadores de la nueva ideología social de la Ilustración. El Casino
Literario contaba con una muy buena biblioteca y con una imprenta, donde se editaron
muchas obras de autores antiguos y modernos, muchas de las cuales fueron traducidas del
inglés y del francés por Zea. Con la publicación de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano, traducidos del francés por Nariño, se dio inicio a una inmediata
investigación. Zea estaba en Fusagasugá como segundo director de la Expedición
Botánica, cuando le siguieron causa abierta por pesquisa de sublevación, a pesar de no
ser un rebelde radical en el sentido estricto de la palabra, pero fue considerado un
peligro para el régimen colonial. El Casino Literario fue cerrado, y después de algunos
días de cárcel, Zea y otros conspiradores fueron desterrados a Cádiz (España), hacia
donde partieron el 3 de noviembre de 1795. Llegaron el 18 de marzo de 1796, y Zea estuvo
en la cárcel de Cádiz 3 años; luego le dieron la ciudad por prisión, antes de
concederle la libertad. Le fue negado el regreso a su país, pero le confiaron una misión
científica en París con buena paga. Zea alcanzó altas posiciones, como cuando fue
sucesor del sabio Cavanillas en la dirección del Jardín Botánico de Madrid; se
posesionó del cargo el 17 de septiembre de 1805, con el célebre discurso "Acerca
del mérito y de la utilidad de la Botánica", donde pidió la renovación de los
métodos de enseñanza. También fue profesor de botánica y miembro de la Junta de
Bayona. En 1802 redactó el "Proyecto de reorganización de la Expedición
Botánica", opuesto a la concepción de Mutis; Zea se cuestionaba acerca del papel
social del saber adquirido por la Botánica, su utilidad para la agricultura, la economía
y las artes. Los descubrimientos debían servir para formar granjas experimentales y
cimentar una agricultura científica, su proyecto incluía varias disciplinas además de
la botánica. Proyectó en París la construcción de un Museo de Ciencias Naturales y una
Escuela de Minería. En Madrid, siendo director del Jardín Botánico, llevó a cabo
algunos de sus proyectos.
En la Junta de Bayona se formó la nueva Constitución de
la monarquía de España, cuando la dominación de Bonaparte, tras la matanza en Madrid,
el 2 de mayo de 1808, y el movimiento de Aranjuez que derribó a Manuel Godoy, quien
regía la península española, motivaron la abdicación del rey Carlos IV en favor de su
heredero don Fernando. El 7 de junio, Zea pronunció un discurso en Bayona y fue nombrado
ministro del Interior y luego prefecto de la ciudad de Málaga; pero su empleo fue muy
corto, pues los franceses fueron expulsados en 1813. Zea transmitiría después a Bolívar
sus experiencias de esta lucha entre España y Francia. Mientras tanto, en América se le
consideró traidor a Fernando VII y sus bienes fueron embargados, junto con los de sus
padres. Zea huyó a París y Londres; en París fue amigo de Cuvier, Alejandro de
Humboldt, Pedro Audoin, Pedro Simón Laplace y el neogranadino Francisco Miranda. En
Cádiz se casó con la francesa Felipa Meilhon, y vivieron en Madrid, donde colaboró en
El Mercurio, el diario de mayor circulación de la península, muy crítico, y en La
Gaceta, logrando triunfar en la prensa política. En 1815 salió hacia América. El 12 de
febrero de 1816 Bolívar lo nombró intendente de Hacienda de los Estados de la
Confederación de la Nueva Granada y Venezuela; el 8 de mayo de 18171o nombraron en el
Congreso de Venezuela suplente de Bolívar. El 19 de julio de 1817, juntos conquistaron
Angostura. Zea participó activamente en la administración; el 22 de noviembre, cuando
Bolívar se fue a pelear contra el pacificador Pablo Morillo, Zea lo reemplazó como
ejecutor de proyectos civiles. Por sus actuaciones allí fue considerado por algunos como
muy bondadoso y manirroto, especialmente en cuanto al pago de sueldos. Dirigió el
periódico El Correo del Orinoco, desde donde preparó los ánimos para el Congreso de
Angostura (15 de febrero de 1819), donde se formaría la Gran Colombia. En Angostura fue
elegido vicepresidente encargado del poder ejecutivo y presidente del Congreso, donde tuvo
serias dificultades por la negativa de los militares venezolanos a ser mandados por un
civil y menos por un granadino. Zea renunció el 7 de septiembre, a pesar de estar
reciente el triunfo de la batalla de Boyacá, y después, al ser constituida la Gran
Colombia en diciembre de 1819, fue elegido vicepresidente. La nueva república necesitaba
obtener el reconocimiento de los gobiernos extranjeros y conseguir un empréstito entre 2
y 5 millones de libras; esterlinas para cubrir las deudas, fomentar la agricultura y el
desarrollo del país. Por ser de los granadinos más conocidos en Europa, Zea fue elegido
para la misión de representar a Colombia ante los gobiernos de Estados Unidos,
Inglaterra, Francia, Holanda, Rusia, Alemania, Suecia y el Vaticano, entre otros; sin
embargo, según Marco Fidel Suárez, le faltaba pericia diplomática y no era versado en
asuntos de la hacienda y del comercio. Su misión fue muy criticada, especialmente por
Jerónimo Torres. En 1821 fueron revocados sus poderes. En 1822 publicó, en Londres,
Colombia being a Geographical, Statiscal, Agricultural, and Political Account of the
Country with Map and Portraits af Bolivar and F. A. Zea, ete., obra con la cual pretendía
mermar el descrédito en que estaba la Campaña Libertadora en Europa. El libro, en dos
volúmenes, trataba sobre la geografía, fauna, flora, riquezas, guerras e historia de
Colombia, y fue editado en inglés y en español para que sirviera como carta de
presentación en tan complicada misión. Zea llegó a Londres el 20 de junio, y allí
murió, el 28 de noviembre de 1822. El 4 de diciembre fue enterrado en la abadía de San
Pedro y San Pablo en Bath, a los 56 años. Según Germán Arciniegas, sólo en 1969, a los
ciento cuarenta y siete años de la muerte de Zea, el director de la Casa de Moneda de
Bogotá, Barriga Villalba, dio a conocer los detalles del famoso empréstito, donde se
relaciona hasta el último penique y los problemas que le tocó resolver a Zea para lograr
sacar en alto el nombre de la Gran Colombia entre la soberbia europea [Ver tomo 1,
Historia, pp. 187192; tomo 4, Literatura, p. 62; y tomo 5, Cultura, pp. 99-101].
STELLA MARIA CÓRDOBA GIRALDO
Bibliografía
BOTERO SALDARRIAGA, ROBERTO. Francisco Antonio Zea, 2
tomos. Bogotá, Banco Popular, 1969.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.