Pintor alemán (Munich, 1905 - Key Biscayne, 1969).
Guillermo Wiedemann estudió en la Escuela de Bellas Artes de su ciudad natal, con los
profesores Hugo Freiherr von Habermann y Adolf Shinnerer; posteriormente en Berlín,
estuvo cerca de Max Liebermann y de algunos de los expresionistas del grupo El Puente. En
el decenio de los treinta viajó a París, Viena, Budapest y varias ciudades italianas.
Por esos años se interesó en la fotografía artística y se relacionó con el fotógrafo
e ingeniero Otto Moll, colombiano de origen alemán. En 1939, cuando Wiedemann, por la
inminencia de la Guerra Mundial, decidió exiliarse, esa amistad fue decisiva para que el
pintor se decidiera por Colombia. Poco se sabe de su producción europea. Las pocas
acuarelas que se conocen dan prueba de su marcada relación con el expresionismo, por la
recreación considerable del mundo conocido a partir de su imaginación. Según María
Elvira Iriarte: ĞLa llegada al trópico produjo en Wiedemann un evidente choque, legible
desde las primeras acuarelas que anotó velozmente en el puerto de Buenaventura. En
contraste con la luz rebajada y dramática de las acuarelas de 1936-1938, el nuevo paisaje
está definido por una luminosidad deslumbrante que aclara formas y colores hasta casi
disolverlos en la atmósfera. Quizá este deslumbramiento fue tan definitivo que creó en
el artista una necesidad de luz, de calor, de medio selvático, imposible de satisfacer en
la altiplanicie de la Sabana de Bogotá. Y así, aunque residenciado en la capital,
Wiedemann volvió siempre al medio ambiente de su iniciación americana: el trópicoğ.
Muchos de los paisajes del artista fueron realizados en Melgar, Girardot, Purificación,
Saldaña, el litoral pacífico, el Valle del Cauca e incluso Cartagena. Su primera
exposición en Bogotá tuvo lugar en 1940; fue una muestra de acuarelas. Durante toda su
carrera artística, Wiedemann trabajó alternativamente el óleo y la acuarela. Desde la
muestra de 1940 en la Biblioteca Nacional, hasta 1956, su pintura giró en torno al tema
del paisaje tropical y de la figura en el paisaje. Durante estos quince años, Wiedemann
realizó numerosas exposiciones y poco a poco fue cimentando su prestigio en el país. Se
nacionalizó colombiano en 1946. La abstracción en la pintura de Wiedemann apareció tras
un largo período de depuración y de síntesis desde 1958. El artista no dejó, sin
embargo, de aludir a impresiones del mundo real, de la selva y de la presencia misteriosa
de sus construcciones y de su gente anónima, por lo menos al principio. Particularmente
en las acuarelas llenas de transparencias sensibles, de lampos y vibraciones, se siente la
luz y la humedad de estas tierras calurosas y feraces. El color fue el elemento
fundamental de estas composiciones; las manchas de color, en ocasiones puras, en otras
moduladas, de variadísimos tonos, constituyeron la substancia de esta obra, en la que la
línea pintada o raspada contribuyó a organizar el cuadro. La desaparición total de la
figura, que permitía a Wiedemann ordenar fácilmente sus composiciones en sentido
vertical, hizo más variada la organización de sus cuadros, los cuales, por otra parte,
terminaron con la antinomia forma y fondo. El espacio, muchas veces transparente, con
algunos núcleos luminosos, cedió el terreno a una superficie coloreada henchida de
sensibilidad. Entre 1962 y 1963, Wiedemann realizó numerosos collages. Utilizó cartones,
latas, cañas, trapos y lazos para establecer composiciones de planos reales en las que se
unían la estructura y la textura. La presentación de estas obras en 1963, confirmó la
constante búsqueda de Wiedemann, su permanente interés por los movimientos más
recientes, en este caso concreto, su entusiasmo por el informalismo, cuyos antecedentes
para sus trabajos experimentales deben rastrearse en los collages dadaístas de Kurt
Schwitters. En 1964 Wiedemann volvió a pintar al óleo. Realizó entonces una serie de
cuadros abstractos cercanos a la geometría. En algunos se podía pensar que no había
olvidado los planos y los elementos lineales de los materiales utilizados en los collages.
Oleos importantes de este momento son: Meditación, muralla china, Variaciones en amarillo
y Formas entre otros. A comienzos de 1965, el artista enfermó y no pudo volver a trabajar
hasta su muerte, cuatro años después. Wiedemann fue magistral frente a todos los
pintores nacionalistas que estaban en el apogeo de su producción, frente a los abstractos
expresionistas o líricos de los primeros sesenta, y frente a los experimentadores de
materiales, cuando en el país se practicó el informalismo a mediados de los mismos
sesenta [Ver tomo 6, Arte, pp. 125-126].
GERMÁN RUBIANO CABALLERO
Bibliografía
Guillermo Wiedemann, Obras 1961-1965, Biblioteca Luis
Angel Arango, Bogotá, 1970, texto: Eugenio Bamey Cabrera · Guillermo Wiedemann.
Exposición Retrospectiva 19371965. El arte descubre un mundo, Biblioteca Luis Angel
Arango, Bogotá, 1985, texto: María Elvira Iriarte · ENGEL, WALTER. Wiedemann. Bogotá,
Publicaciones de la División de Extensión Cultural, 1959 · TRABA, MARTA. Seis artistas
contemporáneos colombianos. Bogotá, Antares, 1963.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.