Político, diplomático y estadista nacido en Bogotá, el
27 de junio de 1890, muerto en la misma ciudad, el 20 de agosto de 1972. A Roberto
Urdaneta Arbeláez le correspondió actuar en unos años de crisis nacional, violencia y
desestabilización política que llevaron a la dictadura militar. Hijo del general Roberto
Urdaneta, realizó sus primeros estudios en el Colegio de San Bartolomé, dirigido por los
padres jesuitas, donde recibió el título de bachiller en el año 1906. Hizo sus estudios
universitarios en Derecho y Ciencias Sociales en la Universidad de Deusto (Bilbao), y
rindió sus exámenes en la Universidad de Salamanca en España. Cuando regresó a
Colombia, ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional, donde obtuvo el
grado de doctor en Derecho y Ciencias Políticas, el 23 de junio de 1913. En la actividad
docente ejerció las cátedras de derecho mercantil y economía política en la Escuela
Nacional de Comercio. Desde muy joven, se dedicó a la actividad política partidista en
el conservatismo. En el año 1912 fue elegido miembro del Concejo Municipal de Bogotá, y
presidió dicha corporación varias veces. En 1913 fue elegido diputado a la Asamblea de
Cundinamarca, de la cual también fue presidente. En año 1916 llegó al Congreso Nacional
como representante; desde entonces, participó en el Congreso en varias legislaturas. Su
actividad en la diplomacia se inició cuando participó a nombre de Colombia en la
Conferencia Panamericana de La Habana, en 1928, donde se destacó por su actividad,
competencia y ecuanimidad. El presidente Enrique Olaya Herrera lo nombró ministro de
Relaciones Exteriores mediante el decreto 1317 del 28 de julio de 1931; sus actividades en
el ministerio las realizó hasta el 7 de agosto de 1934. En el gobierno del presidente
Alfonso López continuó en el ministerio, hasta diciembre de 1934. Le correspondió
manejar el conflicto con el Perú, desde su iniciación, el 1 de septiembre de 1932, hasta
su cancelación con el Protocolo de Río de Janeiro, suscrito entre Colombia y Perú el 24
de mayo de 1934. En sus actuaciones, Urdaneta Arbeláez llevó con dignidad el nombre de
Colombia; presidió la delegación de Colombia en Río de Janeiro desde septiembre de 1933
hasta mayo de 1934, y dirigió allí las negociaciones que culminaron en un protocolo de
amistad y cooperación entre los dos países en guerra. Por parte de la diplomacia
peruana, destacamos la labor de los diplomáticos Víctor Andrés Belaúnde, Víctor
Maúrtua y Alberto Ulloa. A Urdaneta Arbeláez le correspondió dirigir la diplomacia en
unos años de grandes dificultades para Colombia; sin embargo, siempre se destacó su
finura, actividad y ecuanimidad. Después de su actividad en el Ministerio de Relaciones
Exteriores, fue nombrado ministro plenipotenciario de Colombia en Lima, y posteriormente
elevado al cargo de embajador de Colombia en el Perú, en el año 1935. Le correspondió
definir los límites entre Colombia y Perú, y los acuerdos de cooperación entre los dos
países. Su actividad fue decisiva en las relaciones diplomáticas entre Colombia y el
Perú. Urdaneta Arbeláez publicó varias obras, destacando entre ellas, El Protocolo de
Río de Janeiro, Los albaceas fiduciarios, Apuntes sobre economía social, El materialismo
contra la dignidad del hombre y otras. Fue director del periódico El País, diario de
propiedad del doctor José Vicente Concha en 1913; y director del periódico El Nuevo
Tiempo, entre los años 1930 y 1931. En la misma forma, colaboró en los periódicos El
Siglo, Diario Nacional, La República y otros. Se casó con doña Clemencia Holguín y
Caro, con quien tuvo seis hijos. Tuvo relaciones familiares con los presidentes Carlos
Holguín y Jorge Holguín, ambos sobrinos del presidente Manuel María Mallarino; su
cuñado, Hernando Holguín Caro, fue también ministro de Relaciones Exteriores.
En el gobierno del presidente Mariano Ospina Pérez,
Urdaneta Arbeláez fue nombrado ministro de Gobierno, mediante el decreto 3548 del 11 de
diciembre de 1946; ejerció dicho cargo hasta el 14 de enero de 1948. El 19 de abril de
1950 fue nombrado ministro de Guerra, en virtud del decreto 1252, hasta el 7 de agosto del
mismo año. En el gobierno del presidente Laureano Gómez fue nombrado ministro de Guerra,
mediante el decreto 2683 del 7 de agosto de 1950, en cuyo cargo actuó hasta el 21 de
julio de 1951, cuando fue nombrado ministro de Gobierno. Desde estas posiciones, a
Urdaneta le correspondió afrontar una difícil situación política en una guerra civil
no declarada entre conservadores y liberales, que se manifestó en un lustro de violencia
con causas políticas, sociales económicas y religiosas. Después del
"Bogotazo" del 9 de abril de 1948, cuando fue asesinado el caudillo liberal
Jorge Eliécer Gaitán, y cuando las masas populares irrumpieron con destrucción en
Bogotá y otras ciudades del país, se generalizó una tensión política y social en toda
Colombia. Varias oleadas de violencia se intensificaron entre los años 1949 y 1953; se
organizaron las guerrillas de los Llanos y numerosos grupos de resistencia en el Tolima,
Caldas, Valle, Cundinamarca, Boyacá, los Santanderes y otras regiones del país. La
intensidad de la violencia se reflejó en los cambios profundos que experimentó la
sociedad colombiana, principalmente en las áreas urbanas, intensificando la emigración
de los campos a las ciudades. En la Violencia, las instituciones fundamentales se
desquiciaron, ocurrieron cambios en las pautas de tenencia de la tierra, y se manifestó
la crisis nacional, en una de las etapas más difíciles de la historia contemporánea de
Colombia. La población colombiana aumentó de 8 701 816 habitantes que tenía en 1938, a
11 548 172 en el año 1951.
El 5 de noviembre de 1951, ante la delicada situación de
salud del presidente Laureano Gómez, que lo llevó a retirarse del cargo, Roberto
Urdaneta Arbeláez, entonces ministro de Gobierno, fue elegido designado a la Presidencia
de la República. Ese mismo día, Urdaneta asumió como presidente, y en su discurso de
posesión ante el Congreso Nacional, señaló su continuidad de la obra del presidente
titular, Laureano Gómez. Siguiendo sus experiencias internacionalistas, el presidente
Urdaneta señaló su adhesión a las políticas mundiales de las Naciones Unidas,
continuando con el aporte de Colombia a la lucha por la subsistencia universal de los
principios cristianos y democráticos; manifestó su apoyo a la Organización de Estados
Americanos (OEA); se manifestó partidario de la planeación, siguiendo los programas de
la Comisión Económica en diversos planes. Su principal problema fue buscar la paz en un
ambiente de violencia y descomposición, y en especial, por la lucha enconada entre los
partidos políticos. En los dos años de gobierno del designado Urdaneta, la violencia se
enseñoreó en Colombia, principalmente en las guerrillas de los Llanos Orientales. El
país se ensangrentó con más intensidad, cuando para implantar el orden y la autoridad,
el gobierno se enfrentó a los grupos guerrilleros en todo el país. En los Llanos
Orientales miles de guerrilleros pusieron en dificultades a las Fuerzas Militares. La
llamada "revolución" en los Llanos, convirtió esta región en un escenario de
guerra civil de grandes proporciones. El gobierno de Urdaneta ofreció la amnistía para
los alzados en armas; sin embargo, ésta solamente tuve éxito parcial. El designado
buscó también los pactos de paz entre los directorios políticos liberal y conservador,
aunque sin resultados reales. El sábado 6 de septiembre de 1952, fueron incendiadas las
instalaciones de los periódicos El Tiempo y El Espectador, la sede de la Dirección
Nacional Liberal y las residencias de los doctores Alfonso I.ópez Pumarejo y Carlos
Lleras Restrepo, causando serios destrozos por turbas irresponsables que buscaban
anarquizar el país. En ese día se enterraban miembros de la policía, muertos en luchas
contra las guerrillas liberales. El gobierno nacional lamentó el hecho violento, e
inició las investigaciones delictivas para castigar a los criminales; así mismo,
centralizó la censura de prensa. En su política económica, el gobierno de Urdaneta
Arbeláez se preocupó por la atracción de capitales extranjeros. En el año 1952, el
dólar se cotizaba a $ 2.50. La misión del Banco Internacional de Reconstrucción y
Fomento hizo para Colombia un plan orgánico de la administración pública. Se
continuaron las obras públicas en Bocas de Ceniza y en los puertos de Buenaventura, Santa
Marta y Cartagena; se adelantaron los trabajos del ferrocarril del Atlántico hasta
Gamarra; se culminaron las represas del Sisga y de Neusa, la planta de soda de Cajicá y
la irrigaciones de los ríos Saldaña y Coello. El gobierno se preocupó por la
construcción de viviendas: 14000 viviendas en las áreas urbanas y rurales construidas
por el Instituto de Crédito Territorial (ICT). Urdaneta Arbeláez se preocupó por
fomentar la pequeña y mediana industria y fortaleció el Banco Popular. Se estimuló la
Siderúrgica de Paz de Río como una de las grandes empresas del desarrollo de Colombia.
En la mañana del 13 de junio de 1953, el presidente
titular Laureano Gómez reasumió el mando presidencial. Su objetivo era impulsar el orden
en el país, y, entre otros, destituir al comandante del Ejército, teniente general
Gustavo Rojas Pinilla, en días en que también se hablaba de una candidatura presidencial
de Mariano Ospina Pérez, contrincante y polemista del presidente Gómez. Contra la
destitución del comandante general de las Fuerzas Armadas, se manifestó el ministro
Lucio Pabón Núñez, quien presentó renuncia y en su reemplazo fue nombrado Jorge Leiva.
Los militares decidieron apoyar al designado Roberto Urdaneta Arbeláez, para que
continuara ejerciendo su cargo de presidente de la República. El doctor Urdaneta se
negó, considerando que no existía formalmente vacancia presidencial, pues ya había
reasumido el gobierno el presidente titular Laureano Gómez. Ante la crisis gubernamental,
el teniente general Gustavo Rojas Pinilla asumió el poder presidencial, mediante el golpe
militar del 13 de junio de 1953. Lo apoyaron los ex presidentes Mariano Ospina Pérez,
Roberto Urdaneta Arbeláez y los políticos conservadores Gilberto Alzate Avendaño, Lucio
Pabón Núñez y otros que le ofrecieron el respaldo. Después de su período de gobierno,
Urdaneta residió por algún tiempo en la ciudad de Ginebra (Suiza) [Ver tomo 2, Historia,
"Administración de Laureano Gómez (1950-1953)", pp. 545-554J .
JAVIER OCAMPO LOPEZ
Bibliografía
JARAMILLO OGAMPO, HERNÁN. De la Unidad Nacional a la
Hegemonía Conservadora: 19461950. Bogotá, Editorial Pluma, 1980. PECAUT DANIEL Orden y
Violencia (19301954). Bogotá, CEREC, Siglo XXI Editores, 1987. URDANETA HOLGUÍN, CARLOS.
"13 de junio: 30 años después". Semana, N°- 58 (junio 14-20 de 1983), pp. 26
y ss.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.