Político y militar, presidente de la República entre
1870 y 1872, nacido en Bogotá, el 1 de noviembre de 1831, muerto en la misma ciudad, el
25 de noviembre de 1885. En el período histórico del radicalismo colombiano, al general
Eustorgio Salgar Moreno, llamado "el Presidente Caballero", le correspondió
gobernar los Estados Unidos de Colombia en unos años de alta cultura nacional y de
consolidación de la educación, con la creación de las escuelas normales para la
formación de los maestros colombianos. Su padre, don Antonio Salgar, participó en la
actividad política y fue fusilado en la revolución de 1840. Eustorgio Salgar realizó
estudios de jurisprudencia en la Universidad Central de Bogotá, donde recibió el
doctorado en Derecho en el año 1851, cuando apenas tenía veinte años. En 1852 fue jefe
político en el cantón de Zipaquirá; y entre los años 1853 y 1855 fue gobernador de la
provincia de García Rovira. Participó en la lucha democrática contra la dictadura de
José María Melo en 1854, en las filas del partido liberal. Se casó con doña Sinforosa
Flórez Mateus; tuvieron 12 hijos. Eustorgio Salgar estuvo muy vinculado con el gobierno
del Estado de Santander. Entre los años 1855 y 1858 fue gobernador de las Provincias
Unidas de García Rovira y Pamplona; y entre los años 1858 y 1859 fue senador de la
República por el Estado de Santander. El 3 de abril del año 1859 fue encargado como
designado, del cargo de presidente del Estado de Santander; la Asamblea del estado lo
nombró presidente titular, en la sesión del 2 de diciembre de 1859. Salgar criticó al
gobierno del presidente Mariano Ospina Rodríguez por favorecer a los conservadores que se
habían alzado en armas contra el gobierno de Santander. Por ello fue acusado ante la
Corte Suprema de Justicia, que le llamó a juicio de responsabilidad por «el delito de
injurias contra el presidente de la Confederación Granadina>,. En un informe que
Salgar envió a la Asamblea de Santander, afirmó: «La opinión pública, que en muy
raros, casos se equivoca en sus apreciaciones, ha señalado al presidente de la
Confederación como el oculto pero principal motor de la infame revuelta que tantos
sacrificios de sangre, de dinero y de crédito ha costado a Santander». Ante las
críticas al gobierno conservador de Mariano Ospina Rodríguez, la Corte Suprema de
Justicia condenó a Salgar a cuatro meses de prisión y al pago de costas procesales. Esta
sentencia no se cumplió por las condiciones anormales que reinaban en el norte del país;
además, por la rebelión que contra el gobierno de Ospina encabezó el general Tomás
Cipriano de Mosquera en el año 1860. El gobierno de la Confederación Granadina decretó
la guerra al Estado de Santander y envió las fuerzas militares para dominar al general
Salgar, quien cayó prisionero con todos los miembros del gobierno en la batalla de El
Oratorio, y fue traído a Bogotá para ser juzgado como reo de delitos comunes. Con Salgar
venían, entre otros, Aquileo Parra, Felipe Zapata, Antonio María Pradilla y otros
personajes santandereanos. Los prisioneros fueron internados en la antigua cárcel de
Bogotá, hasta cuando el general Tomás Cipriano de Mosquera entró victorioso con los
ejércitos liberales. Entre los años 1861 y 1862 ocupó los cargos de procurador,
designado y de nuevo presidente, por segunda vez, del Estado de Santander. En plena guerra
civil, al general Salgar le correspondió atacar y vencer al ejército conservador de los
gramalotes, comandados por los jefes Alejo Pérez, Januario Cote, José Dolores Molina y
otros que habían ocupado a Bucaramanga. Esta batalla ocurrió el 26 de agosto de 1862;
fue cruenta y de matanzas de ambos bandos políticos, y en especial del ejército
vencedor. El 26 de mayo de 1862, el presidente Tomás Cipriano de Mosquera expidió el
decreto mediante el cual ascendió a general a Eustorgio Salgar.
En el año 1863 se reunió la Convención de Rionegro que
aprobó la Constitución de 1863. La Convención Nacional se instaló solemnemente el 4 de
febrero de 1863, mediante elecciones que se hicieron entre los miembros del partido
liberal, el triunfante en la guerra civil de 1860 a 1862. En esta convención se reunieron
ilustres personalidades de la generación que se ha llamado de los "Radicales",
y entre ellos, el general Eustorgio Salgar, quien representó a la ciudad de Bogotá, que
era Distrito Federal. En la elección de dignatarios de la Gran Convención, el general
Salgar fue elegido vicepresidente; así mismo, en febrero de 1863 fue nombrado miembro del
Ministerio Ejecutivo, junto con los generales Mosquera, López, Santos Gutiérrez y el
doctor Largacha. La Convención de Rionegro lo eligió segundo designado para ejercer la
Presidencia de la República. La Convención de Rionegro aprobó la Constitución de 1863
que organizó en forma definitiva un Estado federal con el nombre de Estados Unidos de
Colombia, cuya vigencia institucional duró hasta 1886. Es la Constitución colombiana
auténticamente liberal: consagró todas las libertades en absoluto; por ello se llama
radical. Se fortaleció el Congreso y se debilitó el poder ejecutivo; se estableció el
derecho de inspección a los cultos religiosos por parte de las autoridades nacionales y
estatales. Se estableció el principio de soberanía nacional y soberanía en cada uno de
los estados. Esta Constitución fue la que consagró mayores libertades y exageró el
sistema federal de gobierno. Después de su actividad en la Convención de Rionegro,
Eustorgio Salgar se encargó por tercera vez de la Presidencia del Estado de Santander,
cargo que ejerció hasta el 6 de junio de 1864, cuando fue nombrado ministro de Hacienda y
Fomento de la primera administración del presidente Manuel Murillo Toro. Sin embargo,
esta cartera la desempeñó por poco tiempo, pues fue nombrado ministro plenipotenciario
de Colombia en los Estados Unidos, cargo que desempeñó entre los años 1864-1867. Al
regresar a Colombia, representó al Estado del Tolima entre los años 1868 a 1870 en el
Congreso Nacional. El 1 de octubre de 1868 fue elegido por voto popular, presidente del
Estado de Santander.
En las elecciones presidenciales para suceder al
presidente Santos Acosta, para el período 1870-1872, se presentaron dos candidatos:
Eustorgio Salgar, respaldado por el liberalismo radical, y Tomás Cipriano de Mosquera,
respaldado por la unión del grupo liberal llamado de los "Draconianos", formado
por José María Rojas Garrido y una gran parte del conservatismo comandado por Carlos
Holguín, Leonardo Canal y otros. Otro grupo conservador de Antioquia y el Tolima propuso
el nombre del general Pedro Alcántara Herrán. En las elecciones triunfó el general
Eustorgio Salgar, un joven bogotano de 39 años, quien sobresalía por el tino, la
moderación, la alta cultura y por sus maneras corteses; muy preocupado por la educación
y las actividades culturales. En su gobierno, dos obras fueron las de mayor preocupación:
fortalecer la paz pública por el ejercicio de una política conciliadora y tolerante; y
su impulso a la grandeza de la nación por medio de la educación, que se convirtió en la
primera empresa del Estado. Según las ideas de Eustorgio Salgar y de los radicales, la
educación era el instrumento supremo del cambio y de la consolidación nacional; el
único camino para formar las generaciones que realizarían la verdadera independencia
intelectual de Hispanoamérica. El movimiento renovador de la educación que impulsó el
presidente Salgar tuvo sus bases en la ley 2 de 1870, mediante la cual se autorizó al
Ejecutivo para organizar la instrucción pública primaria y fundar la Escuelas Normales
en las capitales de los estados, destinadas a la formación del magisterio colombiano.
Pero lo más importante de la reforma fue el decreto-reglamentario del 1 de noviembre de
1870, presentado en 294 artículos, donde se reglamentó la organización de las escuelas
primarias, la organización de las escuelas normales, las calidades del maestro, los
métodos de enseñanza, el sistema correccional, la educación moral y la publicación del
bisemanario La Escuela Normal para la difusión de todos los asuntos relacionados con la
enseñanza y la educación. Uno de los ideólogos educadores que colaboró decisivamente
con el presidente Salgar fue el educador Dámaso Zapata. Para la mejor organización de
las escuelas normales, se proyectó la visita de una misión pedagógica europea de alta
calidad, para la orientación de un movimiento pedagógico de renovación, con los mejores
métodos de enseñanza. Después de los contactos diplomáticos hechos por Rafael Núñez,
Santiago Pérez y Eustasio Santamaría, se contrató la primera misión alemana, que con
un grupo de pedagogos colombianos, estaba destinada a iniciar en el país uno de los
movimientos pedagógicos más importantes de la segunda mitad del siglo XIX. El decreto
orgánico del 1 de noviembre de 1872 organizó las escuelas normales en las capitales de
los estados, con el fin de formar docentes idóneos para la dirección de las escuelas
elementales y superiores, y estableció una escuela central, como núcleo de enseñanza
pedagógica en la capital de la Unión, consagrada a la formación de los directores de
escuelas normales seccionales. Llegaron nueve pedagogos alemanes de alto nivel de
preparación: Gotthold Weiss para Antioquia, Ernesto Hotschick para Boyacá, Julio Wallner
para Bolívar, Augusto Pankou para Cauca, Carlos Meisel para Magdalena, Ofrald Wirsing
para Panamá, Alberto Blume para Cundinamarca, Gustavo Radlack para Tolima y Carlos
Uttermann para Santander. El objetivo de cada uno de los pedagogos en las respectivas
capitales de estado, fue fundar y dirigir una escuela normal y una elemental modelo, anexa
a la normal. Se consideró importante introducir en el país las enseñanzas que se
impartían en las escuelas normales de Prusia, y entre ellas los métodos de enseñanza
pestalozziana. Estos métodos se basaban en la actividad de los alumnos por medio de la
inducción y con la disciplina del amor reflexivo. Según las ideas educativas de
Eustorgio Salgar: «Lo que constituye la unidad del país, no es tanto el territorio y la
legislación, cuanto la semejanza de ideas, sentimientos y hábitos que forman el
carácter nacional. Este se modifica en la escuela, que dominando las almas de las nuevas
generaciones es árbitro del porvenir»; «La instrucción popular es la que está llamada
a crear los trabajadores, a conservar la integridad de la nación y a mantener y
perfeccionar sus instituciones»; «Para que un país sea republicano y libre, no basta
que lo diga su Constitución; es preciso que se lo permitan su inteligencia y estado
social». El presidente Eustorgio Salgar consideró que la primer empresa del Estado
debía ser «Educar al pueblo». La revista semanal La Escuela Normal, que tuvo una
duración de ocho años, se convirtió en el eje de la cultura pedagógica en Colombia. En
ella hicieron sus publicaciones los humanistas Rufino J. Cuervo, José María Quijano
Otero, Martín Lleras, José Ignacio Escobar y otros. En esos años también se publicaron
las revistas El Maestro de Escuela, La Escuela Primaria, El Monitor, El Pestalozziano y
otros órganos de información en cada uno de los estados. En la obra del presidente
Salgar, destacamos también la labor de su ministro de Relaciones Exteriores, Felipe
Zapata, quien colaboró en la renovación educativa y en las relaciones con el mundo. La
educación estaba adscrita a la Secretaría del Interior y Relaciones Exteriores; sin
embargo, para una mayor atención fue creada la Dirección General de Instrucción
Pública, que se puso en manos del ex presidente Manuel María Mallarino; posteriormente
desempeñaron la dirección los educadores César C. Guzmán, Santiago Pérez y Enrique
Cortés.
Otra obra que se hizo en la administración Salgar fue la
Exposición Industrial, organizada por el secretario de Hacienda y Fomento, Salvador
Camacho Roldán. El 20 de julio de 1871 se abrieron los salones de la exposición
industrial con los productos enviados por los estados como demostración de su adelanto en
las industrias locales y de la riqueza de su suelo. Se exhibieron abundantes manufacturas
nacionales y elementos dé la producción minera y agrícola; en la misma forma, diversas
expresiones del arte en la pintura, la escultura y demás artes. En la administración del
presidente Salgar se creó la Academia Colombiana de la Lengua; filial de la Real
Española, en el año 1871. Su fundador fue el escritor José María Vergara y Vergara,
quien el 10 de mayo de 1871 se reunió con Miguel Antonio Caro y José Manuel Marroquín
para echar las bases de esta institución académica. Los primeros académicos designados
fueron: Pedro Fernández Madrid, José Caicedo Rojas, Felipe Zapata, José Joaquín Ortiz,
Rufino José Cuervo, Santiago Pérez, Pbro. Joaquín Pardo Vergara, Manuel María
Mallarino y Venancio González Manrique. Esta academia fue la primera de su género en
América, y tuvo el apoyo del presidente Salgar. Otras obras de la administración Salgar
fueron la fundación del Banco de Bogotá, la primera experiencia de una banca nacional;
La reducción del pie de fuerza militar; la prolongación del telégrafo; la reanudación
de la construcción del Capitolio Nacional y otras. En su administración, no se
presentaron guerras civiles; fueron años de paz y conciliación. Después de su actividad
presidencial, el general Eustorgio Salgar fue nombrado ministro de Guerra y Marina en 1872
y primer designado para el ejercicio de la Presidencia de Colombia en los años 1872-1873.
Fue presidente del Estado de Cundinamarca en los años 18741876; en 1876 fue nombrado jefe
de Estado Mayor del Ejército. En los años 1877-1878 fue ministro del Interior y
Relaciones Exteriores de la administración de Aquileo Parra. El 5 de junio de 1878 fue
ascendido a general de división en la guerra civil. En 1884 fue ministro de Relaci0nes
Exteriores durante los 4 meses de la administración de Ezequiel Hurtado. Desde el 21 de
agosto de 1884 fue nombrado ministro de Gobierno en la segunda administración de Rafael
Núñez. El general Eustorgio Salgar murió en Bogotá, el 25 de noviembre de 1885,
dejando su mensaje de paz y concordia para los colombianos [Ver tomo 2, Historia, pp.
391-394].
JAVIER OCAMPO LÓPEZ
Bibliografía
PEREZ AGUIRRE, ANTONIO. 25 años de historia colombiana:
1853-1878. Bogotá, Editorial Sucre, 1959.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.