Pintor y escultor nacido en Facatativá, Cundinamarca, el
18 de abril de 1933. Hijo de Arturo Rojas, un campesino agricultor, y de doña Elisa
González, Carlos Rojas se crió en el campo, en el municipio cundinamarqués de Albán,
al lado de sus cuatro hermanos: Fabio, Julieta, Rosemary y Chavita. A los 12 años
ingresó al seminario de Tuta en Boyacá, y de allí pasó al seminario de Albán, cerca a
la casa paterna; sin embargo, esto duró poco tiempo, pues la doctrina no resolvió sus
cuestionamientos filosóficos y existenciales, por lo que abandonó la carrera de la
santidad. Continuó sus estudios interno en el Colegio Emilio Cifiuentes de Facatativá;
terminó bachillerato en Bogotá, en el Colegio Virrey Solís. Allí, impulsado por el
padre Olivares, descubrió su talento y su gusto por el arte, e hizo sus primeros dibujos,
pájaros dei Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional. Estudió durante cuatro
años arquitectura en la Universidad Javeriana de Bogotá (1953-1956), y en las noches
tomaba cursos en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional. En 1958 viajó a
Italia con una beca, vivió en Roma y estudió arte en la Escuela de Bellas Artes y
Diseño Aplicado del Instituto de Artes de Roma. En Italia lo fascinaron las ruinas y las
construcciones históricas. AI terminar el curso viajó por Italia, Alemania, Dinamarca,
Holanda, Bélgica y Francia. De allí pasó a Estados Unidos, vía Canadá. Después de
estar un tiempo en Nueva York, se instaló en Washington, donde se encontró con el arte
Pop y con las pinturas de Mark Rothko. A su regreso a Bogotá, fue profesor de dibujo
arquitectónico en el Colegio Mayor de Cundinamarca, y de pintura en la Escuela de Bellas
Artes de la Universidad de los Andes y en la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá. En
1961 se vinculó como profesor de diseño y dibujo al Departamento de Arquitectura de la
Universidad Nacional; en 1963, con licencia de la Universidad, hizo un viaje de estudios
por Estados Unidos y México. Expuso individualmente desde 1957. Sus primeras obras fueron
composiciones con figuras o bodegones, resueltas en líneas y planos. Alrededor de 1960
empezó a hacer recreaciones cubistas, en óleos y collages, a partir de las obras de Juan
Gris y del cubismo sintético. Entre 1964 y 1966 mostró su serie Mujeres en faja,
trabajos matéricos con collage, cecanos al pop. Luego su trabajo se volvió
definitivamente abstracto, con una clara inclinación hacia un racionalismo geométrico.
Inicialmente hizo pinturas topográficas con planos proyectados en diagonal; después vino
la serie Ingeniería de la visión, pinturas, collages y esculturas, en los que una
escueta banda que describía una trayectoria de ángulos rectos sobre el lienzo o el
espacio daba prioridad a un recorrido lineal. Siguieron sus Pueblos, pinturas en las que
bandas en colores planos, horizontales o verticales, sobre bastidores romboides,
recordaban las fachadas de nuestra arquitectura popular. En los años setenta trabajó,
dentro del mismo concepto geometrizante de líneas y planos, las series Signos y señales,
Límites y limitaciones, y Espacios y dimensiones. Desde 1976 pintó sus obras más
conocidas, la serie América realizada en acrílico o esmaltes industriales, en la que
hizo estudios de color y sus posibles relaciones y combinaciones, en pinturas de bandas
delgadas con ligeras variaciones tonales de bordes imprecisos, como un rayado horizontal o
cuadrículas que semejan tejidos. A partir de 1980 realizó las obras A la búsqueda de El
Dorado, pinturas monocromáticas con sutiles variaciones en superficies doradas, plateadas
o cobrizas; y sus obras recientes, umbrales, donde el artista regresó al informalismo y
trabajó superficies matéricas muy texturadas, que complementó con maderas y objetos
encontrados. Paralelamente al desarrollo de su obra plástica, Carlos Rojas se ha
entregado a su pasión por coleccionar obras de arte y objetos decorativos; es un
coleccionista ecléctico, barroco. Vive en una casa en el barrio Chapinero de Bogotá,
dispuesta según criterios de horror vacui; en un espacio cambiante, atiborrado de cosas
diversas, clasificadas de una manera muy particular, donde mezcla el arte colombiano,
precolombino, colonial o republicano, con el arte contemporáneo abstracto de colombianos
y extranjeros, cerámicas chinas y objetos decorativos, art déco y art noveau. Su obra ha
merecido un buen número de distinciones, entre otras: un premio-adquisición en el Primer
Salón Intercol de Pintura Joven (Bogotá, 1964), el tercer premio en el Primer Salón de
la Universidad Nacional (Bogotá, 1964), el primer premio especial en Pintura en el XVII
Salón de Artistas Nacionales (1965), el primer premio en Pintura, con obras de su serie
Ingeniería de la visión, en el xx Salón de Artistas Nacionales (1969) y una bolsa de
trabajo en el XXIV Salón de Artistas Colombianos (1973) [Ver tomo 6, Arte, pp. 130 y
134].
MARIA CLARA MARTÍNEZ RIVERA
Bibliografía
Carlos Rojas 1953-1983, Centro Colombo Americano, Bogotá,
1983. HERNANDEZ, JOSÉ. Carlos Rojas. Bogotá, Seguros Bolívar, 1993. PANESSO, FAUSTO y
OLGA LUCÍA JORDÁN. Arte y parte: Cuatro décadas en el arte colombiano. Bogotá,
Ediciones Gamma, 1990. RUBIANO CABALLERO, GERMÁN. Escultura colombiana del siglo xx.
Bogotá, Fondo Cultural Cafetero, 1983. RUBIANO CABALLERO, GERMÁN. "Negret, Ramírez
Villamizar y Carlos Rojas" y "La abstracción más reciente". En: Historia
del arte colombiano, Vol. XI. Barcelona, Salvat, 1983.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.