Pintor, dibujante y grabador español (Valencia, noviembre
19 de 1921). Juan Antonio Rodríguez-Roda Compaired fue el quinto de siete hermanos. Hijo
de Julio Rodríguez-Roda y de Carmen Compaired, su padre era ingeniero de obras públicas.
De niño vivió junto al mar, en Castellón de la Plana y en Las Palmas de Gran Canaria.
En 1930 la familia se trasladó a Barcelona; allí estudió primaria y bachillerato en el
Instituto Escuela de Barcelona. Sus profesores laicos estimularon su interés por la
literatura y la pintura. Vivió en Barcelona la guerra Civil Española y el estallido de
la segunda Guerra Mundial. En 1940 se graduó de bachiller en el Instituto Menéndez y
Pelayo de Barcelona, casi simultáneamente con la muerte de su padre, por lo que tuvo que
empezar a trabajar. Ingresó al Ministerio de Obras Públicas, donde hizo trabajo de
oficina. A1 principio le fascinaba a tal punto la literatura, que pensaba ser escritor;
cuando llegó a los 20 años, descubrió que le interesaban más la pintura y el dibujo.
Ingresó al Conservatorio de Artes Suntuarias, donde estudiaba por las noches. Más tarde
estudió pintura en la Escuela Massana de Barcelona y grabado en el Taller de Mélich,
también en Barcelona (1941-1943). Viajó a Madrid, donde vivió su encuentro con las
pinturas de Diego Velásquez en el Museo El Prado, que sería definitivo para el posterior
desarrollo de su trabajo. Entre 1943 y 1945 prestó el servicio militar; en este tiempo,
además de leer toda la obra de Marcel Proust, hizo dos pinturas enormes de temas
históricos: una sobre Agustina de Aragón y otra sobre Daoiz y Velarde, héroes de la
resistencia a la invasión francesa de 1808; estas obras se destinaron al cuartel de
artillería de San Andrés en Barcelona. En 1945 empezó a exponer en muestras colectivas
e individuales y participó en el movimiento de jóvenes intelectuales catalanes. Realizó
retratos por encargo para ganarse la vida. En 1950 viajó a París con una beca del
gobierno francés; ingresó a una academia privada y pintó en un taller en el pabellón
de España, en la Ciudad Universitaria. Un año más tarde, viajó a Italia. De regreso en
España, no se adaptó al país ni a la estrechez del franquismo, y en 1953 regresó a
París, donde dictó clases de español en un colegio y trabajó como ayudante del maestro
de tapices Jean Lurçat. Se casó con la pedagoga y cuentista colombiana, de padre
catalán, María Fornaguera Pineda, con quien tuvo cinco hijos: Marcos (1954), Ana (1955),
Juana (1958), Pablo (1959) y Pedro (1964). En septiembre de 1955 la familia se trasladó a
Bogotá, buscando mejores perspectivas económicas. Roda empezó a dar clases particulares
y a pintar retratos. Viajaba regularmente a Barranquilla y allí frecuentaba las tertulias
de La Cueva, donde se reunían, entre otros, Ramón Vinyes, Alejandro Obregón, Gabriel
García Márquez, Alvaro Cepeda Samudio, Alfonso Fuenmayor y Germán Vargas. En 1959 fue
profesor de dibujo en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Bogotá; y
director y profesor de pintura de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de los
Andes en Bogotá, entre 1961 y 1974. Allí Roda estableció una estrecha relación con sus
discípulos Beatriz González, Luis Caballero y Lorenzo Jaramillo. En 1962 viajó a
Estados Unidos como profesor visitante de la Universidad de Yale. En 1970 se nacionalizó
colombiano. En 1973 recibió el título de doctor Honoris causa de la Universidad de los
Andes. Entre 1983 y 1987 vivió en Barcelona como cónsul de Colombia, nombrado por el
presidente Belisario Betancur.
La obra de Roda ha estado marcada por el trabajo constante
y disciplinado en busca de la esencia misma de la pintura, del hecho plástico en sí, el
sentimiento y su expresión plástica, la estética de la imagen, no siempre reconocible,
y su representación casi abstracta, casi expresionista. Sus primeros trabajos fueron
figurativos, algunos influidos por obras tempranas de Pablo Picasso. Excelente
fisonomista, desde sus años de formación ha realizado innumerables retratos, en los que
fácilmente se reconoce su mano; son trabajos muy espontáneos, en los que unas pocas
líneas sueltas y manchas definen la figura y el carácter del modelo retratado. En 1959,
después de un viaje a Nueva York, Roda empezó a trabajar obras más abstractas,
relacionadas con el informalismo y el expresionismo abstracto; a ese período pertenecen
las series El Escorial (1961) y Tumbas (1962), plenas de texturas y grafismos. En 1964
regresó a la figuración, con la serie Felipe IV, a partir de los retratos de Velásquez;
estas obras fueron reunidas para la inauguración de la sede actual del Museo 'de Arte
Moderno de Bogotá. Luego trabajó un conjunto de autorretratos, dentro del mismo estilo
de pinceladas y brochazos libres. A estos siguieron sus series Cristos (1968) y Ventanas
de Suba (1970). A partir de 1970, y durante 15 años, se dedicó casi exclusivamente al
grabado en metal, donde mezcló aguafuertes y aguatintas, exclusivamente en blanco y
negro. En grabado realizó las series Retrato de un desconocido (1971), La risa (1972), El
delirio de las monjas muertas (1973-1974), a partir de los retratos de las abadesas
muertas de José Miguel Figueroa; Amarraperros(1975), Los castigos (1978), La tauromaquia
(1980-1981) y Flora (19831985), inspirada en los trabajos de la Expedición Botánica.
Entre 1976 y 1979 trabajó una serie de pinturas que llamó Objetos de Culto, en las que
planteó cuestionamientos existenciales valiéndose de imágenes fragmentadas y símbolos
plásticos. A su regreso a Colombia, después del consulado en Barcelona, Roda volvió a
trabajar en óleo series como Flores (1987), Montañas (1989) y Ciudades perdidas (1991),
que expuso para la celebración de sus 70 años de vida y 50 años de dedicación al arte.
También ha realizado algunos trabajos murales, entre ellos uno en el ábside de la
iglesia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón (carrera 8á, calle 40, Bogotá, 1956),
que generó tan ardua polémica entre los feligreses de la parroquia, que más tarde fue
cubierto con pañete y pintura. También son suyos el mural de la Caja Agraria de Santa
Marta, sobre la pesca (1962), y uno con tema campesino en el Banco Popular de Girardot
(1962). Roda se ha interesado por el teatro y ha realizado algunos diseños de vestuarios
y escenografías, entre ellos: la escenografía para La discreta enamorada, montaje de la
Compañía de Enrique Buenaventura en el Teatro Colón de Bogotá (1961); el vestuario y
la escenografía para Las Brujas de Salem, de Arthur Miller, montaje del Teatro Libre de
Bogotá (1981); y el vestuario y la escenografía para Farsa y licencia de la Reina
Castiza, de Ramón María del Valle Inclán, versión del Teatro Libre de Bogotá (1982).
Su obra ha merecido un gran número de reconocimientos y distinciones, entre otros: el
primer premio en el Salón de Artistas Jóvenes de Barcelona (1945), el primer premio en
él Salón de Artistas Españoles Residentes en París (1954); el premio a la mejor
composición en la III Bienal Hispanoamericana de Arte (Barcelona, 1955); el segundo
premio de Pintura del XIV Salón Anual de Artistas Colombianos, por su óleo Trópico N°-
2 (1962); el premio especial de Pintura en el XVI Salón Anual de Artistas Colombianos,
por el retrato Los Acosta (1964); el primer premio de grabado en la I Bienal Americana de
Artes Gráficas (Cali, 1971); una bolsa de trabajo en el XXIV Salón Anual de Artistas
Colombianos (1973); el premio al mejor grabado latinoamericano en blanco y negro, en la
XIII Bienal de Sáo Paulo (1973); una mención en la III Bienal de Grabado de San Juan de
Puerto Rico (1974); el primer premio en la I Bienal Americana de Grabado (Maracaibo,
Venezuela, 1977); y el premio de la Bienal Internacional de Artes Gráficas de Fredrikstad
(Noruega, 1982). Ha sido jurado de selección y premiación en salones nacionales y otros
eventos plásticos. Se han realizado dos retrospectivas de su trabajo: "Juan Antonio
Roda 1963-1972", en el Museo de Arte Moderno de Bogotá en 1972; y "Juan Antonio
Roda, habitar la pintura, 1938-1992", en la Biblioteca Luis Angel Arango en 1992 [Ver
tomo 6, Arte, p. 126].
MARÍA CLARA MARTÍNEZ RIVERA
Bibliografía
COBO BORDA, JUAN GUSTAVO. Roda: un barroco subversivo.
Grabados 1971-1976. Bogotá, Seguros Bolívar, 1976. COBO BORDA, JUAN GUSTAVO., ANA MARÍA
ESCALLÓN y ANA MARÍA ESCALLON Y FERNANDO GARAVITO. Roda. Bogotá, Seguros Bolívar,
1988. Juan Antonio Roda. Habitar la pintura, 1938-1992, Biblioteca Luis Angel Arango,
Bogotá, mayo-junio 1992. MEDINA ALVARO. "Roda: 20 años de trayectoria
colombiana". En: Procesos del arte en Colombia. Bogotá, Instituto Colombiano de
Cultura, 1978, pp. 531-541. TRABA, MARTA Los grabados de Roda. Bogotá, Museo de Arte
Moderno, 1977. VALENCIA GOELKEL, HERNANDO. Catalogue deraisonné de Juan Antonio Roda.
Obra gráfica 1970-1981. Bogotá, Carlos Valencia Editores, 1982.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.