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RIASCOS, JOAQUIN
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Joaquín Riascos.
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Oleo de autor anónimo.
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Museo Nacional, Bogotá.
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Militar y estadista
panameño (La Chorrera, noviembre 19 de 1833 - San Juan del Cesar, agosto 8 de 1875).
Durante la primera infancia, Manuel Joaquín de Santa Isabel Riascos García se trasladó
con su familia primero a Cartagena y después a Santa Marta. De espíritu honorable y
carácter recio e independiente, su vida transcurrió en Santa Marta y Villa de la
Ciénaga, entre labores agrícolas y comerciales. Su sobrino y biógrafo, el padre Pedro
María Revollo relata: «Joven contrajo matrimonio con doña Concepción Jimeno, hija de
don José Jimeno y doña Catalina Munive, apreciable dama de la mejor sociedad pero más
apreciable por las cualidades morales que la hicieron una mujer amable y fuerte, en el
sentido elevado de la Sagrada Escritura. Fue su cooperadora en el trabajo, por lo cual
pudo conservar una buena finca agrícola adquirida por su esposo en compañía del hermano
mayor de éste, Lázaro María Riascos. En la revolución de 1860 hizo sus primeras armas
con el coronel González, luego tomó parte en el célebre combate en que se asedió,
durante 21 días, a Santa Marta -noviembre a diciembre de 1861-. A1 terminar el relato de
este largo combate, agrega el historiador Alarcón estas palabras: "Pronto se empezó
a sentir en Santa Marta el desarrollo y frecuencia de un delito desvergonzado y
escandaloso: el peculado. Eso montó en cólera al coronel Riascos, cuya honradez era su
mayor timbre, y sin pedir orden a nadie puso una guardia en la Aduana para que no salieran
mercancías subrepticia o ilícitamente". Después de esta campaña victoriosa, fue
ascendido a general; si afortunado fue en ella, no lo fue en la siguiente, sobre el Estado
de Antioquia, en que tomó parte como jefe de una brigada compuesta de tres batallones.
Resultado desastroso fue el de esta campaña, pues el ejército liberal quedó derrotado
en Santo Domingo, por el conservador, comandado por el general Braulio Henao -14 de enero
de 1862-. Riascos cayó prisionero y soportó once meses de prisión en Medellín.
Comenzó entonces la serie de revoluciones en los Estados, que azotaron año tras año al
país, y que dieron a la época aquella el sobrenombre de la "anarquía
organizada". Así fue como el general Riascos se encontró a la cabeza de un
ejército en 1864, para apoyar a la gente honrada y de valía, que resolvió contener los
excesos y crímenes del gobierno del Estado del Magdalena y derribar a su presidente
general José María Louis Herrera. Terminó su campaña con un rasgo de su hombría, de
su desprendimiento y de su pundonor, que lo enalteció: el 9 de diciembre, desde el Valle
de Upar, envió al presidente provisional del Estado del Magdalena, Joaquín M.
Vengoechea, su renuncia del mando de las fuerzas y volvió tranquilo a su hogar, sin el
reato de algún delito que cometiera o permitiera cometer a sus tropas. Ese era su
carácter, era su honra».
Diputado y presidente del Estado de Magdalena, senador y
representante en varias ocasiones, el 24 de abril de 1867 el general Riascos se encargó
de la presidencia del Estado de Magdalena, al tiempo que se desempeñaba como tercer
designado a la Presidencia de la República. Cinco días después, el 29 de abril, el
general Tomás Cipriano de Mosquera decretó la disolución del Congreso Nacional y se
declaró en ejercicio supremo de la autoridad. «Dicha noticia -dice Ignacio Arizmendi
Posada, en Presidentes de Colombia- llega a Santa Marta días después, y al conocerla el
general Riascos, sin mayores detalles, desconoce la decisión tomada por Mosquera y se
erige en presidente provisional, a la luz de su condición de tercer designado, el 12 de
mayo. Con todo, el 23 del mismo mes asume el mando de la Nación el general Santos Acosta,
segundo designado, en ausencia del primero, Santos Gutiérrez, pero Riascos -por las
dificultades de comunicación propias de la época continúa como mandatario provisional
al no enterarse del golpe contra Mosquera dirigido por Acosta. Sabe del mismo en junio, y
el 28 de este mes cesa en la posesión de las funciones ejecutivas al reconocer en Santos
Acosta al legítimo mandatario. Luego, dentro de la fiesta antimosquerista que siguió en
el país, el Congreso de la República reconoce como constitucionales los 47 días en que
Riascos se consideró presidente. La ley 15 de 1868 así lo dispuso, por lo cual puede
afirmarse que durante 36 días hubo dos presidentes constitucionales en el país, Riascos
y Santos Acosta, caso único en nuestra historia». Cuando terminó su período como
presidente del Estado de Magdalena, en 1867, el general Riascos se retiró a Ciénaga y se
dedicó a sus negocios particulares. «En el año nefasto de 1875 -dice su biógrafo, el
padre Revollo- en medio de una gran tempestad política, se encargó una vez más de la
presidencia del Magdalena como primer designado; llamó entonces a las autoridades de
provincia y a los amigos, a la unión; pero este llamamiento fue mal interpretado y
resultó vano». El general Riascos murió violentamente en el combate de San juan del
Cesar, el 8 de agosto de 1875, defendiendo las aspiraciones presidenciales de su jefe,
Rafael Núñez, contra el gobierno de Santiago Pérez.
MARIANO MOLANO
Bibliografía
Revollo, Pedro María. Joaquín Riascos,
1833-1875. Boceto biográfico. Barranquilla, Tipografía Colombia, 1934.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.
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