Poeta, periodista y traductor bogotano (noviembre 7 de
1833 - mayo 5 de 1912). Hijo de don Lino de Pombo, militar, hombre de Estado, matemático
y diplomático, en 1844 Rafael Pombo ingresó al seminario, donde realizó estudios de
latín. Comenzó a escribir versos a los 10 años. En 1846 inició estudios de Humanidades
en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Recibió el grado de doctor en
Matemáticas e Ingeniería del Colegio Militar, fundado por Tomás Cipriano de Mosquera en
1848. Viajó a Estados Unidos, permaneció allí diecisiete años y regresó a Colombia.
Desde entonces, ejerció como periodista. Fue coronado como poeta nacional el 20 de agosto
de 1905, en el Teatro Colón, la misma noche en que murió Diego Fallon, su gran
compañero de generación. El 6 de febrero de 1912 fue elegido miembro de la Academia
Colombiana de la Lengua, en reemplazo de don Manuel María Mallarino, ex presidente de la
República elegido el 6 de enero del mismo año, y a quien la muerte no le permitió
asistir ni a la primera reunión. Poco después, Pombo fue elegido secretario perpetuo, en
reconocimiento a su enorme sabiduría de la lengua española. Fue un traductor excelente,
Marcelino Menéndez y Pelayo dijo de su obra en este género: «No las hay más valientes
y atrevidas en nuestra lengua». Célebres siguen siendo sus traducciones "El poeta
moribundo" de Lamartine, "El Soliloquio de Hamlet" de Shakespeare y
"El episodio de Laocoonte" de Virgilio. Pombo fundó los periódicos El Cartucho
y El Centro; dirigió El Tomista; y fue colaborador de La Siesta, El Día, El Filotémico,
El Heraldo, El Obrero, La Escuela Normal, La América, La Nueva Era y Las Crónicas. En
estos periódicos quedó gran parte de su obra, recopilada luego por varios autores.
Rafael Pombo es uno de los grandes poetas de Colombia, y
el mejor exponente del romanticismo en el país. Con voluntad y personalidad, supo
imprimirle a sus poesías el ritmo y musicalidad que harían perenne su obra. Cultivó
todos los géneros líricos, desde la alta oda hasta el diminuto epigrama. Rimó para los
niños fábulas festivas y cuentos, y también sentidas elegías. Entonó himnos
altísimos a Dios y a la Patria, quemó incienso ante Eros. Cultivó todos los metros
usados hasta entonces. Usó en su inspiración los amplios ropajes de la silva o los
breves renglones de una décima. Cinceló cuartetos y admirables sonetos. A los 23 años
escribió "Hora de tinieblas", obra de profundo despecho que brotó de una
crisis de exasperación causada por una dolencia física que sufrió por muchos años.
Rafael Pombo es el poeta más completo que ha tenido el país. A una imaginación
poderosa, juntó una rica sensibilidad y un alto y hondo pensar. Dios, la naturaleza, la
mujer, todo ello unido en el vértice de su inspiración, fueron los temas centrales de su
lírica. Sus temas están englobados en el cultivo de la elegía amorosa, la
contemplación descriptiva y la meditación filosófica. Es descriptivo en los poemas
"Preludio de primavera", "Luna llena", "En el Niágara" y
"El valle", donde la naturaleza encuentra su mejor cantor y el paisaje aparece
lleno de colores y de vida, al impulso de su admirable inspiración; elegíaco en
"Melancolía", "A la muerte de don Antonio Ospina", "Elvira
Tracy" y "Decíamos ayer"; filosófico en los poemas "Hora de
tinieblas", "Pecado original", y "De noche", canto a la vejez;
vate del amor en "Barcarola", "Edda", "Extasis",
"Siempre", y "Noche de diciembre"; poeta de la patria en "La
tumba de Ricaurte" y "Lo que vieron los viejos"; místico en
"María", "La casa del cura" y "La cruz de mayo"; bardo del
deseo y de la pasión en "Abisag" y "Mi amor'; popular en "El
Torbellino" y "El Bambuco"; y humorístico en la "Pareja humana"
y "Mi tipo". En todos ellos, el léxico refleja una honda penetración en el
lenguaje, derivada del profundo conocimiento que tiene de él. Su riqueza idiomática
aparece conjugada en "El Alfabeto", y "Doña Pánfaga", graciosa
poesía llena de esdrújulas. Pombo se mantiene en las altas esferas de la poesía en
asuntos de trascendencia, o juguetea con lo casero y lo humilde cuando escribe para los
niños o sobre temas populares. Pero su gran arte aparece cuando combina los dos tipos de
lenguaje. La poesía de Pombo también se preocupó por lo religioso. El folleto El 8 de
diciembre fue publicado con el visto bueno de la arquidiócesis de la capital del país, y
en la nota de autorización se decía que todas las estrofas, a excepción de la última,
tenían sentido religioso y su lectura concedía indulgencias.
Cuando se ha mirado la producción poética de Pombo,
siempre se ha acudido a su obra más elaborada, dejando por fuera la poesía
circunstancial, donde se aprecia con sorpresa la habilidad y la gran capacidad del genio.
Dentro de ella fueron famosas sus controversias políticas en verso con los personajes de
la época. En la mayoría de estos casos, Pombo acudió al acróstico. En 1851 escribió
"Más vale un pícaro con talento que un imbécil honrado", en el cual atacaba a
un liberal. Otro acróstico político famoso fue el compuesto a Miguel Antonio Caro,
titulado "Un apellido anagramático - Acróstico", en el cual lo trata de
Carito. Son también importantes como versos circunstanciales, los epitalamios que compuso
en las bodas, los sonetos que declamó en los entierros, las décimas que dedicó a sus
amigos en las reuniones sociales, y hasta los cuartetos que hizo en los periódicos para
avisos publicitarios. Pombo fue el maestro de la literatura infantil colombiana. Para los
niños hizo bellas creaciones como "Michín", "Juan Chunguero",
"Pastorcita", "Rin Rin Renacuajo", "La Pobre Viejecita",
"Simón el Bobito", "El Gato Bandido" y "El Renacuajo
paseador", todas ellas imágenes coloridas que desfilan llenas de gracia y belleza
por nuestra memoria. El mejor fabulista de Colombia, se conocen 222 fábulas de Pombo,
siendo las más recordadas "El gato guardián", "El sermón del
caimán", "La nariz y los ojos", "El niño y la mariposa",
"El coche", "El potro sin freno", "El niño y el buey",
"Las ranas y la antorcha", "El monte y la ardilla", "El halcón y
la gallina", "La paloma y la abeja", "El hombre y la pulga",
"El palomo de fiesta" y "El niño y el corderito".
En 1912 se expidió la ley 87 del 16 de noviembre, por la
cual «la República honra la memoria de Rafael Pombo, gloria de las letras colombianas».
En ella se dispuso la publicación de sus obras por cuenta del Estado. La tarea le fue
encomendada a don Antonio Gómez Restrepo, quien por la estrechez del presupuesto hizo una
selección que dejó por fuera toda la poesía circunstancial del poeta. Afortunadamente,
Héctor H. Orjuela la rescató posteriormente. La colección consta de cuatro volúmenes.
En los tomos I y n figuran 334 poemas; al final aparecen dos sonetos en inglés y la
ópera en español Florinda, la cual consta de cinco actos en verso. El tomo III recopila
las traducciones hechas por Pombo; son ochenta poesías de diferentes autores universales;
entre los ingleses figuran Shakespeare, Byron, Longfellow, Hood, White y Tennyson; entre
los franceses tradujo a Lamartine, Victor Hugo, Musset y Cornelle; entre los alemanes a
Uhland, Schiller y Goethe. También se interesó por Enrico y Piave de Italia, por
Saldanha de Portugal y por los latinos Virgilio y Horacio. El tomo IV, titulado Fábulas y
verdades, reproduce los llamados Cuentos Pintados, publicados por primera vez en Nueva
York y reeditados varias veces con el título Cuentos morales para niños formales. Rafael
Pombo murió en Bogotá el 5 de mayo de 1912. Usó seudónimos para firmar sus obras tales
como: Edda, Máximo, Ascanio, Bemo, Elo, Exótico Faraelio, Florencio, Justicia, Lutin,
Tirteo, Vencapavenca, Werti y Yo. Causó sorpresa entre sus seguidores el seudónimo de
Edda, tras del cual imaginaron a una mujer, sobre todo porque la calidad de la poesía que
firmó con este nombre mostraba la sensibilidad de una lírica como no se había visto en
Colombia. Pombo escribió también las óperas Ester y Florinda o la Eva del Reino Godo
Español, en colaboración con el músico José María Ponce de León. De su extensa obra
se han publicado los libros: Fábulas y verdades (1916), Cuentos pintados, Cuentos morales
para niños formales, Amor y matrimonio, Versos, Vademecum militar, Diario íntimo de
Rafael Pombo, Libreto español cantable, Libreto con guía crítica de la música, Diario
de mil curiosidades para su propio dueño que lo es verdaderamente el señor licenciado en
Bellas Letras J. Rafael de Pombo, seminarista que fue en la Ciudad de Bogotá a 1845,
Nuevo método de lectura, Revólver místico (sonetos estilo Góngora escritos en sus
últimos días) y Traducciones poéticas [Ver tomo 4, Literatura, pp. 7881].
LUIS CARLOS MOLINA
Bibliografía
JARAMILLO AGUDELO, DARIO. "Pombo y los
románticos". Eco, N-° 260 (junio 1983), pp. 128-159. JIMENEZ, DAVID. "Rafael
Pombo". En: Historia de la poesía colombiana. Bogotá, Ediciones Casa Silva, 1991,
pp. 137-153. MAYA, RAFAEL. "Rafael Pombo". En: Estampas de ayer y retratos de
hoy. Bogotá, Biblioteca de Autores Colombianos, 1954. ORJUELA, HECTOR. La obra poética
de Rafael Pombo. Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1975. POMBO, RAFAEL. Poesías
completas. Estudio preliminar, Antonio Gómez Restrepo; prólogo y notas, Eduardo
Carranza. Madrid, Aguilar, 1957. Pombo, Rafael. Poesía inédita y olvidada. Edición,
introducción y notas, Héctor Orjuela. Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1970.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.