Político, diplomático y militar nacido en Cartagena, el
7 de enero de 1797, muerto en Bogotá, el 20 de noviembre de 1862. Hijo del patriota
Manuel de Pombo y de doña Beatriz O'Donnel, estudió en el Colegio del Rosario de
Bogotá, donde cursó matemáticas, artillería, fortificación, ataque y defensa de
plazas, con el sabio Francisco José de Caldas. Ingresó al ejército republicano como
cadete en 1810, y entre sus servicios durante la guerra magna se cuentan los que prestó
cuando el memorable sirio puesto por Pablo Morrillo a su ciudad natal, en el que le tocó
la defensa de La Popa, al lado del futuro Mariscal de Ayacucho. Evacuada la plaza por los
patriotas, Pombo se embarcó en una goleta que cayó en poder de un buque corsario
español; su corta edad le salvó del patíbulo, y se le condujo a España, donde por
influencias de la familia O'Donnel la de su madre, pudo ingresar a la academia de
matemáticas, en Alcalá de Henares. Allí continuó sus estudios de artillería y arte
militar. Tomó parte en la reacción liberal de Rafael del Riego y cayó prisionero de los
absolutistas en 1823. Pudo fugarse para Gibraltar, y de allí para Inglaterra, cuando
estaba a punto de ser quintado y fusilado. En Londres fue secretario de la legación
colombiana hasta 1825, en que, reemplazado por don Andrés Bello, regresó a la patria.
Aquí se reincorporó en el ejército, para retirarse más tarde con él grado de coronel
de ingenieros y el empleo de segundo ayudante del Estado Mayor General (1829). Fijó su
residencia en Popayán, donde se había casado desde 1826, con doña Ana Rebolledo. En la
capital del Cauca redactó varios periódicos, fue secretario y profesor de la
Universidad, y administrador de la renta de diezmos. Escribía con el doctor Manuel José
Mosquera El Constitucional del Cauca, cuando el general Francisco de Paula Santander le
escogió para inmediato colaborador en la cartera de la Política y de las Relaciones
Exteriores. Sirvió esta secretaría durante el resto de dicho gobierno y los comienzos de
la administración de José Ignacio de Márquez (1 de agosto de 1833 al 14 de mayo de
1838), con sólo tres meses de interrupción. Dos años más tarde, el mismo presidente
Márquez lo volvió a llamar al propio ministerio, aunque por entonces no alcanzó a
permanecer un mes en su desempeño. Por último, acompañó al vicepresidente Manuel
María Mallarino como jefe de la Cancillería en los dos años de su mandato
administrativo. En total, don Lino de Pombo ejerció la dirección de nuestras relaciones
externas durante siete años, y presentó al Congreso otras tantas Memorias. El tratado de
9 de julio de 1856 concluido con el representante diplomático del Ecuador, Teodoro Gómez
de la Torre, y los de 1833 y 1842, firmados con los plenipotenciarios de Venezuela,
señores Santos Michelena y Juan J. Romero, acreditan el empeño que puso en solucionar
las graves cuestiones que entorpecían la amistad con nuestros vecinos. En 1840 ejerció
la gobernación de la Provincia de Cundinamarca, y dos años después fue a Venezuela como
enviado extraordinario y ministro plenipotenciario. En el ramo de Hacienda sirvió en 1845
como secretario de Estado del general Tomás Cipriano de Mosquera; y en varias épocas
ejerció la dirección del Crédito Nacional, de la Oficina General de Cuentas y de la
Casa de Moneda. Además, en 1854 prestó al gobierno legítimo importantes servicios como
procurador general de la Nación. En el ramo legislativo, ocupó algunas veces asiento en
las Cámaras, y en todas ocasiones dejó oír su voz elocuente en defensa de los más
elevados intereses de la patria. El señor Pombo dejó publicados los siguientes libros:
Lecciones de Aritmética y Algebra, Geometría analítica, la Historia Romana, traducida
de Goldsmith, lo mismo que la griega del mismo autor, y una obra de artillería por Le
Blond, publicadas estas tres últimas en España. Suya es la Recopilación Granadina, que
por sí sola bastaría a hacer imperecedero su nombre. Es autor igualmente de una Memoria
histórica sobre la vida, carácter y trabajos de Francisco José de Caldas. Como
periodista, redactó El Argos, de Bogotá, y el ya citado Constitucional del Cauca, de
Popayán, y colaboró en los principales periódicos de su época, tales como El
Observador, publicado en la capital de la República en 1839-40, en defensa del gobierno
de Márquez. Este ilustre prócer murió en Bogotá el 20 de noviembre de 1862, dejando de
sí gratos recuerdos en todas las clases sociales, y el Congreso Nacional hizo un justo
elogio suyo en el decreto de 9 de junio de 1866. Diplomático de reputación americana,
cuyos alegatos son obra maestra de lógica y de estilo, nunca fue hombre de partido.
Templada su alma en los grandes ideales de la guerra magna, vivió y trabajó sin tregua
ni descanso para la patria, para la ciencia y para la humanidad.
LUIS LÓPEZ DE MESA, Comp.
Historia de la Cancillería de San Carlos.
Bibliografía
GUERRA AZUOLA, RAMÓN "Don Lino de Pombo". El
Liberal Ilustrado, tomo n, N°- 12 (marzo 1914).
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.