Escritor, educador, periodista y parlamentario boyacense
(Tunja, julio 10 de 1814 - Bogotá, febrero 14 de 1892). En los años que siguieron a la
revolución de Independencia, las ideas y la cultura en Colombia estuvieron ligadas muy
directamente con el movimiento cultural del romanticismo, que se difundió en el mundo
post-revolucionario y cuyas tendencias fueron las de afirmar la personalidad nacional y el
orgullo patriótico, supravalorar los actos heroicos de los próceres que derramaron su
sangre por la patria, sublimar la raza americana y la naturaleza y destacar la belleza de
sus paisajes. Uno de los escritores románticos más significativos de las letras
colombianas en el siglo XIX fue el poeta boyacense José Joaquín Ortiz. Nacido en el
hogar de José Joaquín Ortiz Nagle y de doña Isabel Rojas, es conocido en el mundo
cultural colombiano como poeta romántico y neoclásico, educador, periodista,
parlamentario, polemista, cuentista y novelista. Autor, entre otras, de las siguientes
obras: El lector colombiano, El Parnaso colombiano, Poesías, Lecciones de literatura
castellana, Historia de In Iglesia, Las Sirenas, O todo o nada, horas de descanso, Libro
del estudiante, Compendio de Historia Eclesiástica, Lecturas selectas en prosa y verso,
Cartas de un sacerdote católico, Historia de mi casamiento, El hijo pródigo, E! Oidor de
Santafé, Corona poética a la Virgen Marín, Crónicas de Bucaramanga, Mis horas de
descanso (su primer libro de poesía) y otros. Sus primeros años transcurrieron durante
la época del régimen del terror, cuando los patriotas fueron perseguidos por los
pacificadores, fusilados o encarcelados y llevados a lejanas tierras. Su padre, prócer de
la Independencia, fue condenado a presidio por los realistas en Puerto cabello; y como la
familia Ortiz era propietaria de la hacienda de El Salitre de Paipa, los pacificadores
confiscaron sus bienes, quedando reducidos a la miseria. Huyendo, vivieron en una modesta
casa cercana al Pantano de Vargas, donde recibieron la ayuda del negro esclavo Benedicto
Nieves. Hermano de José Joaquín fue Juan Francisco Ortiz, también gran escritor del
siglo XIX. Siendo muy pequeños presenciaron la batalla del Pantano de Vargas, el 25 de
julio de 1819, decisiva en la Campaña Libertadora, cuya culminación fue la batalla de
Boyacá. El hecho de haber sido testigo presencial de la magna guerra influyó
decisivamente en la inspiración poética patriota de Ortiz. Conoció la vida y la obra
del Libertador Simón Bolívar, y en especial, sus momentos apoteósicos y su ocaso con
los múltiples problemas entre los años 1828 y 1830. Ortiz fue un gran admirador del
Libertador. Pasada la guerra de Independencia, Ortiz fue llevado a Bogotá a realizar sus
estudios en el Colegio de San Bartolomé, donde estudió humanidades y ciencias políticas
y jurídicas, aun cuando no recibió el grado, ni ejerció nunca su profesión. En su
educación recibió influencias de Virgilio y de los clásicos latinos. Entre sus poetas
favoritos señalamos a Tasso, Manzoni y Leopardi; y entre los españoles a los poetas
Herrera, Rioja y Manuel Quintana, autor de las célebres Poesías patrióticas de la
revolución española de 1808. Entre los poetas americanos, admiró al poeta ecuatoriano
José Joaquín Olmedo, autor del "Canto al Niágara". Además, fue un gran
lector de la sagrada Biblia, la cual sintetizó para los estudiantes colombianos en su
Compendio de Historia Eclesiástica y en el Resumen de Historia Sagrada.
José Joaquín Ortiz es uno de los poetas mas
representativos del romanticismo patriótico en Colombia, especialmente en los años de la
consolidación nacional, después de la Independencia. El Romanticismo fue un movimiento
intelectual y artístico que se caracterizó por sus postulados individualistas y su
independencia frente a los preceptos clásicos. Los románticos se manifestaron emotivos y
se interesaron por la Nación en su fase de consolidación; en sus poesías buscaron
avivar los sentimientos patrióticos, religiosos y tradicionales; se interesaron por
afirmar la personalidad nacional y el orgullo patriótico, la sublimación de la raza
americana, la supravaloración de la naturaleza del continente americano y la belleza de
sus paisajes. A través de la naturaleza, los románticos pintaron sus propias emociones.
Ortiz ha sido llamado "El Cantor de las glorias patrias" por sus bellas poesías
patrióticas; él destacó la heroicidad en la guerra de independencia, la bandera y los
símbolos patrios, los atributos del pueblo colombiano y americano, la imagen del cóndor
y la grandiosidad de los Andes, el Salto del Tequendama, la naturaleza americana y, en
general, todos aquellos aspectos que exaltan los sentimientos individuales y colectivos.
Destacamos entre sus poesías más conocidas, "La Bandera colombiana", "A1
Tequendama", "Los Colonos", "Boyacá", "A Tunja",
"Colón y Bolívar", "Noche Suprema" y otras.
En el año 1850 José Joaquín Ortiz publicó la primera
antología de poesías románticas, que llamó La Guirnalda, editada en dos tomos.
Compiló y editó el Parnaso Granadino. Fundó el Liceo, que fue un centro de estudios y
expansiones literarias. Se destacó también como periodista, en el año 1848 fundó El
Conservador, y después, El Porvenir. Posteriormente fundó el periódico La Caridad,
llamado más tarde Correo de las Aldeas, un periódico que duró más de 20 años. Una de
las principales actividades de José Joaquín Ortiz fue la educación; ocupó la rectoría
del Colegio de Boyacá en Tunja, y en 1852 fundó el Instituto de Cristo. Siempre
insistió en la necesidad de una educación basada en la formación de los valores humanos
contra el libertinaje. Uno de sus aportes fueron los textos didácticos, destacando entre
ellos El Lector colombiano, que se convirtió en el libro de cabecera de los colombianos
en los finales del siglo XIX; así mismo, su texto Lecturas selectas en prosa y verso para
los alumnos de las escuelas y colegios de Colombia, en las cuales plasmó su pasión
patriótica y nacionalista. Es particularmente interesante la polémica que Ortiz
adelantó en defensa del tradicionalismo contra los radicales. Defendió la labor de la
Iglesia católica en la formación de los colombianos. En el Congreso Nacional defendió
el Concordato entre la Iglesia y el Estado, la religión en la educación cristiana y
luchó contra los benthamistas y la masonería. Alrededor de estas ideas hizo constantes
polémicas que publicó en los periódicos El Catolicismo, La Caridad, El Conservador y La
Estrella Nacional. Se casó en 1841 con doña Juliana Malo y Ortega, emparentada con el
general Antonio Nariño [Ver tomo 4, Literatura, p. 70; y tomo 5, cultura, pp. 267-268J.
JAVIER OCAMPO LÓPEZ
Bibliografía
BRICEÑO JÁUREGUI, MANUEL. JOSE JOAQUIN ORTIZ. El más
grande y típico poeta de la Independencia". En: Boyacá en las letras. Tunja,
Academia Boyacense de Historia, 1992. CARRASQUILLA, RAFAEL MARÍA. "José Joaquín
Ortiz". En: RAFAEL M. MESA ORTIZ Colombianos Ilustres. Bogotá, Imprenta de la
República, 1916, tomo I, pp. 1-30. OCAMPO LÓPEZ, JAVIER. "José Joaquín Ortiz, el
cantor de las glorias patrias". En: Los hombres y las ideas en Boyacá. Tunja,
Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, 1989, pp. 184-195.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.