Conquistador español (Jerez de los Caballeros,
Extremadura, 1475 - Acla, Panamá, 1519). Vasco Núñez de Balboa se hizo célebre por
dirigir la primera expedición europea que llegó al mar Pacífico, conocido también como
Mar del Sur. Pertenecía a una familia de origen gallego que había sido rica y poderosa,
pero que estaba en decadencia cuando él nació. Recibió una educación propia de su
condición social, al entrar como paje de Pedro de Portocarrero, señor de Moguer, donde
se formó como escudero. En 1501 partió para América con la expedición de Rodrigo de
Bastidas, con la cual recorrió la costa Caribe de la actual Colombia. Por estos años era
un muchacho inquieto, notable por su destreza con la espada, actividad en la que
sobresalía en una época en la que los caballeros eran magníficos esgrimidores. Aunque
su papel en la expedición de Bastidas no fue sobresaliente, la experiencia allí
adquirida le sería de gran utilidad posteriormente. A1 regresar Bastidas a España,
Balboa se quedó en La Española, donde posiblemente participó en las acciones de
sojuzgamiento de los nativos del área, puesto que se le dieron tierras en un puesto
denominado Salavarrieta de la Sabana, como a vecino fundador. En este lugar, cuyo
principal recurso era la cría de cerdos, Balboa contrajo numerosas deudas y en 1509
deambulaba por Santo Domingo, confinado por sus acreedores. Al año siguiente, el 13 de
septiembre de 1510, el bachiller Martín Fernández de Enciso zarpó de Santo Domingo con
el fin de apoyar la expedición de Alonso de Ojeda, quien había recibido licencia para
poblar Urabá. Entre su tripulación llevaba como polizón a Balboa, el cual una vez
superado el peligro de ser devuelto a la isla, se presentó ante el bachiller. Enciso
montó en cólera y amenazó con abandonarlo en la primera isla desierta que encontraran.
Su desmedida reacción no fue afortunada: la tripulación empezó a argumentar en favor de
Balboa, señalando la utilidad que les podía reportar por ser conocedor de la zona y,
además, transformó al polizón en héroe popular de la expedición. En general, el
manejo que el bachiller dio a las diversas situaciones que tuvo que enfrentar en el viaje,
minó la confianza que la tripulación tenía en él. Una vez en Urabá, se empezaron a
presentar problemas de abastecimiento y de salubridad, tal como había sucedido con los
emplazamientos de Juan de la Cosa, en 1504, y del propio Ojeda, con quien finalmente
Enciso no se logró encontrar. Balboa propuso cambiar el lugar del asentamiento a la
orilla occidental del golfo, donde las tierras eran mejores y más frescas y, además, los
indios no colocaban veneno en la punta de sus proyectiles. La iniciativa fue aceptada, a
pesar de que con ella se creaban problemas de jurisdicción con Diego de Nicuesa, a quien
le correspondía el control de ese territorio. En el nuevo emplazamiento los colonos
ocuparon la aldea del cacique Cémaco, en noviembre de 1510, donde fundaron Santa María
de Antigua del Darién, el primer asentamiento permanente de españoles en tierras
continentales americanas. Entretanto, Enciso continuó creándose conflictos con los
miembros de la expedición, con lo cual la oposición en su contra se agrupó alrededor de
Balboa. Para conjurar esta situación se envió una comisión para que buscara a Diego de
Nicuesa, quien se encontraba en Nombre de Dios, y le pidiera que gobernara la colonia.
Aunque la comisión tuvo éxito, muy pronto los emisarios tuvieron razones para
arrepentirse. Sin haber llegado al Darién, Nicuesa empezó a hablar de las medidas
disciplinarias que adoptaría y de las modificaciones que introduciría en el reparto de
los tesoros de Ja expedición. Estas noticias fueron suficientes para que los colonos no
lo dejaran desembarcar en Urabá y lo obligaran a abandonar el golfo, en una travesía en
la cual desapareció junto con su tripulación. Balboa enjuició a Enciso por estos
hechos, pero luego le permitió partir hacia España. Tal decisión lo convirtió en jefe
único de la colonia desde abril de 1511, pero significó tambien enviar a un enemigo a la
Corte, lo que, a la larga, le causaría mayores problemas. Por el momento, su jefatura fue
confirmada en Burgos en diciembre de 1511, al nombrársele gobernador y alcalde interino
de la colonia, en reemplazo de Ojeda. Aunque Balboa sólo recibió tales cédulas a
mediados de 1513, pudo gobernar sin mayores contratiempos durante poco más de tres años.
Luego de la partida de Enciso, Balboa sometió a Chimba, cacique de Careta, y estableció
relaciones amistosas con el cacique Comogre. Durante la recepción que este último le
hizo, Panquiaco, el hijo del cacique, informó a los colonos sobre el Mar del Sur y sus
riquezas. Por el momento, Balboa continuó la labor de sometimiento del área del istmo,
densamente poblada y formada por numerosos pueblos políticamente autónomos.
La expedición al Mar del Sur no fue olvidada. En enero de
1512 Balboa envió una comisión que informara al rey sobre las noticias recibidas y
solicitara el envío de más hombres para llevarla a cabo. Aunque esta comisión nunca
llegó a su destino, las noticias sobre su naufragio sólo fueron recibidas por los
colonos un año después. Por el momento, Balboa buscó mantener la disciplina de la
colonia iniciando nuevas exploraciones del territorio. Se dirigió hacia el sur de Santa
María, subió por el río Atrato, y sometió a varios caciques que se habían aliado en
su contra. Concluida esta jornada, los colonos enviaron en septiembre de 1512 una nueva
delegación ante el rey, para informarle que ya se había logrado la conquista de la
provincia de Urabá y reiterar la solicitud de apoyo para llevar a cabo la expedición al
Mar del Sur. Sin embargo, nuevas circunstancias apresuraron la marcha de los
acontecimientos. En la colonia se empezaron a presentar actos de rebeldía contra Balboa y
éste, al conocer el nombramiento que se le había hecho a finales de 1511 como gobernador
y alcalde interino de la colonia, y las acciones que se adelantaban en su contra en la
Corte, emprendió el viaje sin esperar refuerzos el 1 de septiembre de 1513. Inicialmente
se dirigió hacia Careta, entró a las tierras de Ponca e hizo la paz con él, guerreó
con el señor de Cuareca y luego se encaminó a una gran sierra, desde donde divisó el
Mar del Sur a finales de septiembre de 1513. Luego sometió a los caciques de Chiape y
Coquera, y bordeó con sus naves la costa del mar, donde obtuvo abundante cantidad de
perlas. En el viaje de regreso, continuó las acciones de sometimiento contra los señores
del área hasta regresar a Santa María, en enero de 1514. Desde allí envió su relación
al rey sobre el descubrimiento, junto con el quinto real, que ascendía a veinte mil
castellanos, doscientas perlas y algunas curiosidades de la región. Como reconocimiento
de su gestión, se revocó una sentencia en su contra y se le nombró adelantado del Mar
del Sur. Sin embargo, el disfrute de su descubrimiento fue corto. Las acusaciones de
Enciso en su contra tuvieron eco en la Corte, y Pedrarias Dávila fue nombrado gobernador
de Castilla de Oro, con lo cual Balboa quedó bajo su mando. A finales de julio de 1514
llegó el nuevo gobernador al Darién con mil quinientos hombres, buena parte de los
cuales enfermó y murió al poco tiempo. Para paliar los estragos de las enfermedades y
del hambre, generados por la llegada masiva de colonos, se enviaron numerosas expediciones
a diferentes partes del Darién, que «no iban a poblar sino a ranchear», según afirmó
Pascual de Andagoya, testigo presencial de los hechos. Las relaciones entre los dirigentes
se tornaron tensas. En abril y en octubre de 1515 Balboa escribió al rey quejándose de
los excesos cometidos contra los indios por los hombres de Pedrarias, y señalando que, a
causa de éstos, la mayoría de los indígenas sometidos se habían rebelado, sin que el
gobernador tomara acciones para controlar la situación. Por su parte, Pedrarias buscó
opacar los logros de Balboa, y cuando en marzo de 1515 llegó a Santa María su
nombramiento como adelantado de la Costa del Pacífico y gobernador de Panamá, lo ocultó
por un tiempo y luego adoptó maniobras dilatorias para impedir que Balboa tomara
posesión de su cargo. El adelantado, luego de llevar a cabo una corta correría por el
Dabaibe, al sur de Santa María, fue apresado por Pedrarias cuando se enteró que había
conseguido hombres para dirigirse a Panamá y asumir su cargo. La mediación del obispo
fray Juan de Quevedo logró superar la crisis y las paces quedaron selladas cuando se
acordó que el adelantado se casaría con una hija del gobernador. Gracias a este acuerdo,
Balboa pudo continuar sus exploraciones en el Mar del Sur, pero al conocerse la llegada de
un nuevo gobernador, Lope de Sosa, surgieron rumores sobre sus supuestos proyectos de
alzamiento. Al parecer tales rumores carecían de fundamento y el problema radicaba en que
el gobernador temía que el adelantado testificara en su contra durante el juicio de
residencia que le haría el nuevo gobernador. Pedrarias hizo ir a Balboa a Acla, donde fue
tomado preso y se le condenó a muerte. Su ejecución fue llevada a cabo en enero de 1519;
sin embargo, cabe anotar que en algunos documentos e importantes y muy bien documentadas
biografías del conquistador, se señala que su muerte fue a mediados de enero de 1517
[Ver tomo l, Historia, pp. 69-75].
MARTA HERRERA ÁNGEL
Bibliografía
ANDERSON CHARLES, L. G. Vida y cartas de Vasco
Núñez de Balboa. Buenos Aires, Emecé, 1944. ROMOLI, KATHLEEN.Vasco Núñez de Balboa,
descubridor del Pacífico. Madrid, Espasa Calpe, 1955. 2á ed.: 1967.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.