Militar y estadista caucano, cuatro veces presidente de la
República (Popayán, septiembre Z6 de 1798 - Hacienda Coconuco, Puracé, Cauca, octubre 7
de 1878). Tomás Cipriano de Mosquera y Arboleda fue una de las figuras más
trascendentales de la vida política nacional del siglo XIX. Su temperamento, ambición
personal y pasión por la vida pública lo llevaron a ocupar puestos muy destacados de la
administración. Haber sido cuatro veces presidente de la República confirma su
condición de importante líder político. De acuerdo con sus contemporáneos, fue un
hombre contradictorio en su pensamiento político, porque en un principio lideró guerras
a nombre del partido conservador y contó con su apoyo para llegar á la presidencia en
7845, y luego combatir al lado de los liberales, algunos de ellos enemigos de guerra
anteriores, para derrocar al gobierno conservador de Mariano Ospina Rodríguez. Lo cierto
es que Mosquera siempre fue un liberal moderado y esta posición no le permitió
identificarse plenamente con ninguno de los dos partidos, a los cuales consideraba,
mirándolos desde sus propias posiciones ideológicas, muy radicales. Su inquietud
intelectual lo condujo a estudiar a los economistas y filósofos utilitaristas europeos y
a estar al tanto de los acontecimientos mundiales. Estas corrientes no dejaron de permear
su pensamiento y le permitieron afianzar su posición de liberal moderado. Hijo de José
María Mosyuera y Figueroa y María Manuela Arboleda Arrachea, nació en el seno de una
familia de tradición terrateniente y de ascendencia española, radicada en América desde
el inicio de 1a Colonia. Fue el sexto de diez hermanos, entre los que se distinguieron en
la actividad pública: Joaquín, presidente de la Nueva Granada, Manuel José, arzobispo
de Bogotá, y Manuel María, diplomático. Muy joven ingresó al ejército republicano, su
amistad con el Libertador Simón Bolívar y su participación en las guerras de
independencia lo llevaron a identificarse con el gran proyecto bolivariano de la unidad
americana. Gustavo Arboleda en el Diccionario Biográfico y Genealógico del Antiguo
Departamento del Cauca, describe así el rápido ascenso militar y político de Mosquera:
,ingresó al ejército republicano, como cadete, primero de 1814, fue subteniente en abril
de 1815, teniente en junin de 1816, cayó preso entonces y al cabo de un año se rescató
con dinero y marchó a Jamaica, en compañía de su hermano Joaquín. En 1818, estando
ambos de regreso, el gobernador de Popayán, José Solís, dio orden de que se les
registrase el equipaje, por ser conocidos insurgentes. En 1820 fue capitán de la primera
compañía del batallón de reserva, comandante en Popayán y de su guardia cívica. Se
incorporó a la dirección del general Pedro León Torres en febrero de 1827. En 1822 lo
ascendieron a teniente coronel, a coronel en 1824, a general en 1829 y el Congreso creó
para él en 1864 el título de Gran General. En 18Z1 fue primer adjunto al Estado Mayor
General, luego; ayudante de campo del Libertador, encargado del Estado Mayor General,
secretario general del mismo Bolívar y encargado de la segunda brigada de la guardia. En
1824, enviado a Barbacoas, de guerreador y comandante de armas. Allí tuvo que hacer
frente al realista [Agustín] Agualongo, quien atacó dicha plaza el 24 de junio. Herido
de gravedad, se le galardonó con un ascenso militar y con el nombramiento de gobernador
de la nueva provincia de Buenaventura, que abarcaba el territorio de Barbacoas y cuya
capital era Iscuandé. Dejó transitoriamente el mando al coronel Francisco García,
volvió a encargarse, salió una vez más a campaña, para someter varias guerrillas que
merodeaban por el río Santiago, pasó a Guayaquil, siguió hasta Bogotá en comisión del
servicio; el 7 de marzo de 1826 fue promovida a la intendencia de Guayaquil, cargo que
dejó el año siguiente, para ir a Popayán, de comandante general del Cauca y en seguida
para desempeñar allí la intendencia del departamento (1827-28), después de haber sido
primer ayudante del Estado Mayor General. De la intendencia del Cauca fue promovido a la
jefatura del Estado Mayor General y a la inspección general del ejército, del cual se
separó a fin de marchar a Lima como ministro plenipotenciariu (1829-30); viajó por
Europa y los Estados Unidos (183033) y fue bien acogido en varias cortes. Concurrió a la
Cámara de Representantes en 1834, 35 y 36, estuvo de comandante militar de Bogotá, y
jefe de la primera división (1837), de secretario de Guerra y Marina y se encargó del
despacho de lo Interior y· Relaciones Exteriores (1838-40); jefe de la primera división
(1840), general jefe del ejército (1841-4Z), ministro plenipotenciario en el Perú, Chile
y Bolivia, residió una temporada en Santiago, y luego en Lima (1842-45).
Con la disolución de la Gran Colombia, formalizada en la
Convención de Ocaña en 1828, se empezaron a perfilar dos corrientes políticas en torno
a Bolívar y Francisco de Paula Santander, como los pilares de su identidad política.
Después de la consolidación de los partidos políticos en la década de 1840, se
identificaron, entonces, los bolivarianos como conservadores y los santanderistas como
liberales. Mosquera se situó al lado de los bolivarianos, que asumieron el ideal del
centralismo en oposición al federalismo promulgado por los santanderistas. Pero el
elemento cuestionador del grupo estaba motivado más por razones de tipo clasista e
intereses familiares, que por móviles ideológicos. En el gobierno conservador de José
Ignacio de Márquez, Mosyuera fue nombrado secretario de Guerra y como tal dirigió y
triunfó en la guerra de los Supremos en 1840. El país había tomado la vía de la
disolución, con un federalismo impulsivo e incipiente encamado en los "Supremos
Directores de la Guerra", dirigidos por José María Obando y otros caudillos
militares de tendencia liberal, fue buscaban a través de la guerra derrocar al grupo que
gobernaba encabezado por el presidente Márquez. El 1 de abril de 1845 Mosquera llegó por
primera vez a la Presidencia, con el respaldo de los antiguos bolivarianos o
ministeriales, que comenzaban a denominarse conservadores. Con Mnsquera se inició una
transformación de las instituciones económicas políticas en Colombia. La economía
viró hacia una apertura del comercio exterior, motivada por estímulos extranjeros muy
particularmente por Inglaterra, comprometida en liderar el comercio mundial-, y una
consecuente percepción por parte del gobierno y, en general, de la clase dominante, de
las oportunidades que brindaba el campo de la exportación. En lo político, Mosquera
marcó las pautas e inició el proceso de las reformas liberales que se sintetizaron en
los programas administrativos de los posteriores gobiernos liberales. En el manejo de loa
negocios de Hacienda, el cambio más notable fue la transformación de la industria del
tabaco, de un monopolio estatal a una empresa de exportación a mayor escala operada por
inversionistas privados. Con el apoyo de su ministro de Hacienda, el liberal Florentino
González, Mosquera propuso la abolición de muchos de los impuestos coloniales que aún
existían, lo mismo que una descentralización fiscal. Elaboró un proyecto de ley sobre
exportación de oro y rebaja en el derecho de quintos. Además, propuso un cambio en la
moneda e instauró el Sistema Métrico Decimal. Con el fin de aliviar el presupuesto y
poder destinar fondos para las grandes obras que tenía proyectadas, no vaciló, siendo
él un militar de profesión, en rebajar gradualmente el pie de fuerza del ejército y en
suprimir la marina, cuyas unidades se hallaban en mal estado y causaban enormes
erogaciones fiscales al Estado. Mosquera intensificó la política iniciada desde la
década de los años veinte, de parcelar las tierras comunales indígenas. En resumen, las
reformas económicas apuntaron básicamente hacia una apertura de la economía nacional al
exterior y un énfasis en el individualismo económico, al remover los obstáculos que
impedían el mercado libre de la tierra y de la mano de obra en beneficio de los intereses
de la empresa privada. Se puede afirmar que las tendencias económicas más importantes de
mediados del siglo XIX, fueron establecidas bajo cl primer gobierno de Mosquera.
En materia religiosa, la ley del 25 de abril de 1845
declaraba a los funcionarios, corporaciones y empleados eclesiásticos, responsables ante
la ley por funciones edesiásticas que les fueran atribuidas por el Congreso; esta ley
suscitó la protesta del papa Gregorio XVI Mosquera propuso una ley contra la inmovilidad
de los censos, y enunció el principio: Tierra para los que la trabajan., y renta para los
que no están destinados a producción. Otro proyecto establecía la conversión en deuda
pública de los bienes de la Iglesia y las comunidades religiosas, lo mismo que los bienes
de los colegios y los establecimientos de beneficencia. Estas medidas se profundizarán en
gobiernos posteriores y acentuarán el problema religioso como punto de ruptura entre
liberales y conservadores. Ni clero influyendo en política, ni ejército permanentes, era
lo que diferenciaba a liberales y conservadores. Todas estas reformas económicas,
políticas y religiosas del gobierno de Tomás Cipriano de Mosquera, lo alejaron del grupo
político que lo había apoyado en las elecciones para presidente. Vale la pena señalar
que el antagonismo político entre las dos facciones (liberales los conservadores) no
estaba propiamente nucleado por las reformas económicas en sí. Liberales y conservadores
eran librecambistas. El antagonismo estaba dado en la manera como cada cual pensaba que
era la forma más acertada para lograr el progreso económico y, sumado a esto, el
problema religioso, que sería asumido en forma decidida por los conservadores como
bandera política. Otras dos obras de importancia llevadas a cabo por Mosquera fueron:
contratar al arquitecto Thomas Reed para que proyectara y dirigiera la construcción del
edificio para la sede del Congreso Nacional (el Capitolio), y tomar las medidas necesarias
para darle forma al proyecto de navegación a vapor por el río Magdalena. Se crearon dos
compañías, la Nacional de Santa Marta para la navegación del Magdalena y la Compañía
de Cartagena para la navegación por vapor del Magdalena y Dique, ambas con capital
granadino reforzado con capital extranjero. Mosquera era un hombre culto y estudioso,
preocupado por el conocimiento de la ciencia, la historia, la geografía y la cultura,
materias a las que dedicó buena parte de su vida. Esto tuvo como resultado dos obras
importantes sobre geografía de Colombia y unos cuantos artículos científicos. En enero
de 1948 instaló el Instituto Caldas, con la asistencia y participación de las personas
más destacadas de la cultura, la industria, la política y la Iglesia; la finalidad de
este instituto era fomentar la cultura, la administración pública, los trabajos
científicos, las comunicaciones y el desarrollo del país en general. De esta entidad
surgió la iniciativa de los trabajos corográficos encomendados más tarde al coronel
Agustín Codazzi. Se organizó la nomenclatura urbana de Bogotá, se impulsó el estudio
cartográfico de la Nueva Granada y se publicó por primera vez el censo o Estadística
General de la República. El 31 de marzo de 1849 Mosquera entregó la presidencia a José
Hilario López, y se separó de la vida pública por algunos años.
Viajó a Nueva York para dedicase a los negocios de
familia y creó allí una casa comercial llamada Mosyuera Herrán Ltda., con oficinas en
Panamá, Nueva York y Washington. La casa comercial no tuvo un futuro prometedor, v años
después fue necesario cerrarla debido a una inminente quiebra. De esta época es la
redacción y primera publicación (traducida al inglés) de su Memoria sobre geografía
física y política de Nueva Granada, dedicada a la Sociedad Geográfica de Nueva York en
1882. Las inquietudes científicas de Mosquera se reflejan en los títulos que adquirió a
través de las sociedades científicas latinoamericanas y europeas: miembro honorario de
la Sociedad de Agronomía de París, corresponsal del Instituto Histórico y Geográfico
del Brasil, miembro fundador de la Sociedad Real de Antigüedades del Norte de Dinamarca,
entre otros. Su labor científica se sustentaba en las observaciones y apuntes que hacía
durante sus viajes y campañas militares, y en estudios comparativos de las diversas
lecturas de geógrafos, astrónomos, botánicos, naturalistas y mineralogistas,
fundamentalmente los de la Expedición Botánica y algunos científicos europeos. En 1854
volvemos a encontrar a Mosyuera interviniendo en la vida pública nacional, esta vez
combatiendo el gobierno ilegítimo del general José María Melo, quien había derrocado
al presidente José María Obando. El triunfo sobre Melo se logran la toma de Bogotá por
los ejércitos de los generales 'Tomás Cipriano de Mosquera, Pedro Alcántara Herrán y
José Hilario López, en diciembre de 1854. En los años siguientes, Mosquera se ocupó de
su curul en La Cámara de Representantes y después en el Senado, entre 1á55 y 1857. En
1858, como presidente del Congreso, participó en la elaboración de la Constitución de
aquel año. Allí quedaron acordadas las bases fundamentales de la Confederación
Granadina; es decir, se institucionalizó el federalismo. En septiembre de 1858 fue electa
gobernador del Estado del Cauca; desde allí se dio a la tarea de atraer la simpatía de
los liberales y se reconcilió con su antiguo enemigo José María Obando, al cual nombró
jefe del ejército caucano. Logró consolidar alrededor suyo, por primera vez, todas las
tendencias que constituían el partido liberal. Aunque la Constitución del 58 había
sancionado Legalmente el federalismo, las políticas del presidente Mariano Ospina
Rodríguez tendían al centralismo. Esta actitud conservadora v la afanosa búsqueda de la
independencia de las regiones por parte de los liberales, ausentes del poder, los llevaba
a confundir la noción de autonomía administrativa v base de la Federación, con la
soberanía o poder inmanente del Estado para manejar los altos intereses de la Nación y
regular las relaciones entre los diversos elementos que la componían. Por esta razón, en
1859 las tensiones políticas se hicieron intolerables, y dos leyes expedidas por el
gobierno central desbordaron la copa, dando inicio a una guerra que tuvo a Mosquera por
líder. Estas leyes fueron la del 8 de abril, sobre elecciones, y la del 10 de mayo,
orgánica de la hacienda; por la primera quedaba asegurado el predominio del partido
conservador, la segunda autorizaba al poder ejecutivo para que cuando juzgara necesario
nombrara Distritos de hacienda en cada estado, regidos por un intendente, con facultades P
amplísimas en todos los ramos de la administración. Mosquera tachó de
inconstitucionales estas leyes, dadas por el Congreso, e hizo contacto con varios
liberales en distintos estados, quienes acordaron prestarle apoyo en su proyecto
insurreccional. Aunque no todos estaban de acuerdo con sus ideas, lo apoyaron y aceptaron
que fuese el Supremo Director de la Guerra, porque no veían otra forma de recuperar el
poder diferente a la de hacer una revolución de partido.
Por un decreto del 8 de mayo de 1860, Mosquera declaró
separado el Estado del Cauca de 1a confederación Granadina. Desde ese momento el país
entró en un estado de guerra que duró hasta finales del año 62, con la derrota de los
conservadores antioqueños. Además del título de Supremo Director de la Guerra, Mosyuera
recibió otros no menos importantes, como el de presidente provisorio de la Unión,
presidente de los Estados del Cauca, Antioquia y Tolima (este último creado por él) y,
miembro principal de la Convención de Rionegro. Estos títulos lo hacían el personaje
más conspicuo y de mayor poder político en el momento. Éste hecho fue claramente
percibido por los liberales, quienes decidieron Frenar ese poder a través de las
disposiciones de la Constitución de 1863. Como presidente provisorio, Mosquera lanzó
nuevos ataques a la Iglesia, afectando sus bienes e independencia del poder civil.
Sanciona la ley sobre tuición o guarda de cultos, donde se obligaba a los curas a
presentar autorización del poder civil para poder ejercer el culto religioso. Dictó su
famoso decreto sobre desamortización de bienes de manos muertas, afectando profundamente
los intereses económicos de la Iglesia. Expulsó a la Compañía de Jesús del territorio
colombiano, acusada de participar en la guerra al lado del partido conservador. La
Convención de Rionegro, instalada en mayo de 1863, infligió fuertes críticas a los
proyectos de Mosquera atacó abiertamente sus políticas anticlericales, las cuales
fueron matizadas a través de un proyecto de ley presentado por los liberales Salvador
Camacho Roldán, Bernardo Herrera y Justo Arosemena. Aun así, la Convención lo eligido
presidente de los Estados Unidos de Colombia hasta abril de 1864 (desde el 14 de mayo de
1863 hasta el 1 de abril de 1864). Esta elección fue más bien la ratificación del cargo
que ya venía desempeñando como presidente provisorio de la Unión (desde el 18 de julio
de 1861 hasta el 10 de febrero de 1863). En su tercera presidencia, Mosquera tuvo que
enfrentar una guerra con el Ecuador, de la cual salió victorioso, en la batalla de
Cuaspud (diciembre de 1863). Esta victoria le sirvió para recuperar un poco su disminuido
prestigio, al recibir reconocimiento y simpatías de parte del cuerpo diplomático del
gobierno. Terminado el período presidencial, viajó a Francia con cl cargo de embajador,
y dedicó otra parte de su tiempo a corregir y preparar la publicación de su segunda obra
de geografía, titulada Compendio de Geografía General, Política, Física y Especial de
los Estados Unidos de Colombia, publicada en 1866. Elegido por cuarta vez presidente de la
República, gobernó desde el 20 de mayo de 1866 hasta el 23 de mayo de 1867, apoyado por
el liberalismo "popular", el de los antiguos draconianos y los artesanos. Una
vez asumido el cargo y considerado que el gobierno de Manuel Murillo Toro había sido
descuidado y poco vigilante en la venta de los bienes desamortizados, permitiendo que los
bienes quedaran en manos de Unos cuantos, dictó un decreto que ordenaba una
investigación sobre la manera como se había llevado a cabo la venta de los bienes. Este
decreto alarmó a sus enemigos, especialmente a los liberales, en cuyas filas se hallaban
muchas personas beneficiadas en la compra de inmuebles pertenecientes al estado y a los
bienes de manos muertas enajenados. La reacción fue grande y se manifestó de forma tenaz
en la prensa tanto liberal como conservadora. esto también dio pie para que sus
opositores dentro del gobierno buscaran la forma de derrocarlo. En estas circunstancias,
Mosyuera se vio obligado a cerrar el Congreso en abril de 1867, para evitar el complot que
se tramaba. La medida no tuvo resultados favorables y fue derrocado por un golpe de Estado
en mayo de 1867. Fue conducido a prisión y luego juzgado por cl Sanado, el cual le hizo
un juicio de responsabilidades y lo sentenció a tres años de ostracismo. El 3 de enero
de 1R71 regresó de su destierro en Lima, a los 73 años. Elegido presidente del Estado
Soberano del Cauca, ocupó este cargo hasta I873; y en 1876 concurrió al Senado en
representación del Cauca. Después se retiró a su hacienda Coconuco y murió a los RO
años de edad. El general Tomás Cipriano de Mosquera se casó en primeras nupcias con su
prima hermana Mariana Arboleda y Arroyo, y en segundas, con María Ignacia Arboleda. A
causa de las secuelas que le dejó un tiro en la mandíbula sufrido en la defensa de
Barbacoas en 1824, se ganó el apelativo de "Mascachochas", por la cantidad de
muecas y los ruidos que hacía al hablar [Ver torno 2, Historia, "La guerra de los
Supremos", "gobiernos de Herrán y Mosquera (1842-1849)", "una década
decisiva (1849-1860)" y "El Radicalismo", YY. 3.35-420].
CLAUDIA VÁSQUEZ L.
Bibliografía
CASTROLLÓN ARBOLEDA, AUGUSTO. Tomás Cipriano de
Mosquera. Bogotá, Banco de la República, 1979. ESTRADA MONSALVE, JOAQUÍN. Mosquera, su
grandeza y su comedia. Bogotá, Minerva, 7945. GONZALES, FERNAN "Iglesia y Estado
desde la Convención de Rionegro hasta el Olimpo Radical 1863-I879". Anuario
Colombiano de Historia Social y de la Cultura, N° 15 (Bogotá, 1987). LIEVANO AGUILLE,
INDALECIO. EI proceso de Mosquera ante el Senado. Bogotá, Editorial Revista Colombiana,
1966. PERICO RAMIREZ, MARIO H. Yo, Tomás Cipriano de Mosquera. Tunja, Universidad
Pedagógica y Tecnológica, 1969. TAMAYO, JOAQUÍN. Don Tomás Cipriano de Mosquera.
(1798-1878). Bogotá, Editorial Cromos, 1936.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.