Eclesiástico caucano (Popayán, abril 11
de 1800-Marsella, Francia, diciembre 10 de 1853). Hijo de José María Mosquera y Figueroa
y de María Manuela Arboleda Arrachea, y hermano del general Tomás Cipriano y del
presidente Joaquín Mosquera, inició sus estudios en su ciudad natal, y posteriormente
los continuó en Quito. De regreso a Popayán, se ordenó presbítero, mediante dispensa,
en 1823; cinco años después recibió de la Universidad del Cauca el título de doctor en
Jurisprudencia. Desde el 11 de noviembre de 1827, cuando se inauguró la Universidad del
Cauca, desempeñó el cargo de vicerrector y estuvo encargado del rectorado. A partir de
1829 siguió dirigiéndolo como rector en propiedad, hasta 1834; allí fue profesor de
Derecho Civil y de otras cátedras. También se desempeñó como juez de diezmos,
canónigo doctoral y vicario general. Redactó El Constitucional del Cauca. En 1832 el
papa Gregorio XVI lo nombró prelado doméstico asistente al Solio Pontificio, y en 1834
fue elegido, por el Congreso de la Nueva Granada, arzobispo de Bogotá. Obtuvo enseguida
la institución canónica, y fue consagrado en Popayán, el 29 de junio de 1835; se
posesionó de su arquidiócesis el 21 de septiembre siguiente. Según Gustavo Arboleda,
«fue celoso en el cumplimiento de sus funciones de pastor, se distinguió por sus obras
de beneficencia y de progreso, y tanto en la capital como en Popayán brilló cual
orador». Poseyó vastos conocimientos y fue dueño de una copiosa biblioteca. Organizó
el Seminario Conciliar de Popayán, y se preocupó por la educación de la juventud y por
la formación de un clero inteligente y virtuoso. En 1849 fundó El Catolicismo, como
órgano de expresión de la Curia. Sin embargo, «a causa de ciertas disposiciones
legislativas, en desarrollo del derecho de patronato que sobre la Iglesia ejercía la
potestad civil -dice Gustavo Arboleda- [el arzobispo Mosquera] púsose en pugna con el
Congreso y protestó por la provisión de beneficios eclesiásticos sin sujeción a las
reglas canónicas. Considerósele en rebeldía y se le impuso la pena de destierro, cuyo
cumplimiento hubo de aplazarse algunos días a causa de su mala salud». Partió de
Bogotá el 20 de junio de 1852, se detuvo luego en la población de Villeta, y el 23 de
agosto se despidió del clero y de la feligresía de su arquidiócesis por medio de una
pastoral. A1 terminar el mes continuó su viaje embarcándose en el vapor Calamar rumbo a
Cartagena, a donde llegó el 8 de septiembre; de allí partió el día 10 hacia Estados
Unidos en el Great Western, hizo transbordo en Saint Thomas, Islas Bahamas, al buque
Pretel y el 30 desembarcó en el puerto de Nueva York, donde recibió la visita de
numerosos prelados estadounidenses. El clero y los católicos neoyorquinos organizaron una
recepción en su honor y le obsequiaron un anillo con una inscripción en latín:
Emrnanueli Josepho Mosquera, Corrfessori Fidei. Neo Eboraci. 1853. El 22 de noviembre
asistió a la inauguración de una nueva cátedra en Albany, y el 1 de diciembre el
prelado Hughes de Nueva York le ofreció una recepción. Posteriormente enrumbó hacia
Francia, acompañado de su hermano, el doctor Manuel María Mosquera, quien viajaba con
él desde Bogotá. Antes de salir de Nueva York, el ministro de Chile le envió una
manifestación de su país, encabezada por el arzobispo de Santiago, los presidentes de
las Cámaras Legislativas, los magistrados de la Corte Suprema y otras personalidades
civiles y eclesiásticas. Mientras, el Congreso de 1853 dictó la ley del 15 de junio
sobre separación de la Iglesia y el Estado, con la cual desaparecieron los obstáculos
que impedían el retorno del prelado a su patria; el cabildo metropolitano le envió una
comunicación en este sentido. No obstante, el arzobispo Mosquera salió hacia Europa el 4
de junio de 1853; llegó a París el 18 y se dirigió a Amiens, invitado a participar en
el acto solemne de la traslación del cuerpo de Santa Teodosia, mártir sacrificada en
Roma en los primeros tiempos del cristianismo. El 26 de noviembre, sintiéndose mejor de
salud, siguió para Roma, pero en la travesía por el puerto de Marsella enfermó de
bronquitis, que junto con el hidrotórax que padecía, aumentó las fatigas del viaje.
Llevado de emergencia a la Posada de Castilla, en Marsella, falleció en la mañana del 10
de diciembre acompañado de su hermano gemelo.
Su cuerpo fue embalsamado y sepultado en París, después
de extraerle el corazón. En una de las muchas necrologías que sobre él se escribieron y
publicaron en América y Europa, se dijo que el papa Pío IX lo esperaba en El Vaticano
para ordenarlo cardenal [Ver tomo 7, Instituciones, pp. 219-220].
MARÍA ALEXANDRA MÉNDEZ VALENCIA
Bibliografía
ARBOLEDA LLORENTE, JOSÉ MARÍA (Ed.) Vida del Illmo.
Señor Manuel José Mosquera, 2 Vols. Bogotá, ABC, 1956. HORGAN TERRENCE. El arzobispo
Manuel José Mosquera, reformista y pragmático. Academia Colombiana de Historia. Bogotá,
Kelly, 1977. IRAGORRI DIEZ, BENJAMIN. El arzobispo Mosquera (I800-53). Líneas
biográficas. Bogotá, Universidad Nacional, 1953.