Ficha bibliográfica
Titulo:
Celestino Martinez
Edición original: 2004-12-14
Edición en la biblioteca virtual: 2004-12-14
Publicado: Biblioteca Virtual del Banco de la República
Creador: SEGURA, Martha

MARTÍNEZ, CELESTINO

Martínez Celestino Martínez Celestino

Litógrafo, fotógrafo, escritor, dibujante y pintor venezolano (Caracas, mayo 19 de 1820 - diciembre 23 de 1885). Discípulo de Juan Lovera y, por lo tanto, compañero de Carmelo Fernández y del grupo de artistas gestores del auge pictórico venezolano de principios del siglo XIX, Celestino Martínez Sánchez estudió fotografía en París y en los Estados Unidos. En su ciudad natal se conservan los retratos al óleo que realizó de su padre (Juan Martínez Alemán), del geógrafo italiano Agustín Codazzi (1836), de Isabel Betancourt de Mejías, y un Bautizo de Cristo (1847, Capilla del Baptisterio de la Catedral de Caracas). Fue maestro en la Escuela de Dibujo, en 1839, y en la Academia Militar de Caracas. Participó en la Exposición de la Industria Venezolana, auspiciada por el Instituto Tovar en 1844. Trabajó, en compañía de su hermano Jerónimo, en el taller de litografía fundado en Caracas por los alemanes Müller y Stapler, primero en su género en Venezuela. Manuel Ancízar, representante diplomático del gobierno del general Tomás Cipriano de Mosquera en Caracas, adquirió los elementos técnicos de dicha tipografía y contrató los servicios de los hermanos Martínez, de Jacinto, Cecilio y León Echevarría (tipógrafos) y de Felipe B. Ovalles (impresor), con el propósito de iniciar en Bogotá una empresa periodística. Este selecto grupo dio origen a El neogranadino que, dirigido por el mismo Ancízar, constituyó el periódico más importante del país en el siglo XIX y dio paso al renacimiento del arte litográfico en Colombia. Celestino Martínez llegó a Bogotá en 1848, y se desempeñó, además, como profesor de dibujo en el Colegio Independencia (1853). Escribió El loco de la ciudad, pieza de teatro estrenada con éxito en 1857; y en 1860 ejerció el cargo de cónsul de Venezuela, en reemplazo de Nicolás Quevedo Racha del, otro artista notable. Obtuvo el diploma al mérito en la exposición del 20 de julio de 1849, por su retrato al óleo del general José Hilario López; en esta misma ocasión fueron premiados, él y su hermano, «como introductores de la litografía en Bogotá, en cuyo arte demuestran no pequeños conocimientos». Un anuncio anónimo, pero sin duda publicado por Celestino, en El Neo-Granadino del 24 de mayo de 1849, evidenciaba las capacidades del artista venezolano y la variedad de materias en que se desempeñaba como pedagogo: «Bellas Artes. Un sujeto residente en esta capital ofrece al público sus servicios como dibujante litográfico y como retratista a la aguada y en miniatura, sea trabajando del natural o copiando obras de daguerrotipo. Enseña el dibujo lineal, el natural de la figura humana, paisajes, flores, animales, etc. El dibujo topográfico, la perspectiva, proyecciones, cortes y diseños de arquitectura y fortificación, de máquinas y artillería. El que se ofrece ha adquirido algún conocimiento de estos ramos en los Estados Unidos y en Francia, y por varios años ha sido profesor en la Academia Militar de Caracas y en los colegios particulares de aquella capital. El mismo que se anuncia para los trabajos indicados, se ha ejercitado en la enseñanza de la geografía y está en la aptitud de regentar una clase o de dar lecciones particulares de esta materia, así como también de los idiomas inglés y francés». Los hermanos Martínez regresaron a Caracas en 1861; allí instalaron un taller de fotografía. Celestino se dedicó a la enseñanza de este arte, participó en la muestra organizada por James Mudie Spencer en el Café del Avila en 1872, y publicó dos dramas históricos: El hijo del generalísimo (1878) y Amure (1883).

La presencia de los hermanos Celestino y Jerónimo Martínez en Colombia marcó una pauta definitiva en la historia del grabado, el periodismo ilustrado y la caricatura. Entre sus aportes más significativos se cuentan la divulgación de la fotografía; en este campo los Martínez perfeccionaron los incipientes procedimientos utilizados hasta entonces en Colombia, y aplicaron los últimos adelantos técnicos aprendidos en París por Celestino. Por otra parte, introdujeron la utilización del grabado en el medio periodístico, y realizaron una importante labor pedagógica, al formar alumnos que continuaron su obra. Con ellos aprendieron figuras como el colombiano Froilán Gómez y el venezolano Prudencio Bultron, para quienes trabajó más tarde José María Espinosa; y Daniel Ayala e Ignacio Medrano, para quienes ejecutó obras Ramón Torres Méndez. A Celestino Martínez se debe, además, una serie de retratos de próceres y figuras públicas colombianas acompañados de sus biografías, trabajo que conformó una galería iconográfica con la que se inició El Neo-Granadino. El empleo de viñetas como ilustración para los libros se debe también a su iniciativa, a pesar de que con anterioridad se hubiesen utilizado en los adornos de los periódicos.

MARTHA SEGURA

Bibliografía

BOULTÓN, ALFREDO. Historia de la pintura en Venezuela. Caracas, Editorial Arte, 1968. DE LA PLAZA, RAMÓN. Ensayos sobre el arte en Venezuela. Caracas, Ediciones de la Presidencia de la República, 1977. GIRALDO JARAMILLO, GABRIEL. El grabado en Colombia. Bogotá, Editorial ABC, 1960. HERNANDEZ SERRANO, MANUEL y otros. Diccionario de las artes visuales en Venezuela. Caracas, Monte Avila Editores y Galería de Arte Nacional Celestino Martínez. (GAN), 1985. MISLE, CARLOS EDUARDO. Venezuela siglo XIX en fotografía. Caracas, CANTV, 1981. NUCETE-SARDI, JOSÉ. Notas sobre la pintura y la escultura en Venezuela. Caracas, Ediciones González y González, 1957.

 

Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.

 

Martínez Celestino

 

Celestino Martinez.
Acuarela de José María Espinosa.
Biblioteca Nacional, Bogotá.