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MAHECHA, RAÚL EDUARDO
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Raúl Eduardo Mahecha, ca. 1922.
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Sindicalista
tolimense (El Guamo, octubre 13 de 1884 - Bogotá, julio 17 de 1940). Raúl Eduardo
Mahecha Caycedo es, quizás, el líder obrero y antiimperialista colombiano más
importante de los años veinte, comparable con figuras latinoamericanas de la talla de
Farabundo Martí o Augusto César Sandino. Hijo de Manuel Antonio Mahecha y Manuela
Caycedo, era sobrino-nieto de una de las figuras más prominentes del conservatismo
tolimense durante el último cuarto del siglo XIX, el general José Ignacio Caycedo. Desde
sus años de escuela, mostró una constante inconformidad que lo llevó a escaparse de su
casa y alistarse en las tropas del gobierno cuando se inició la guerra de los Mil Días;
alcanzó el grado de capitán. Al producirse la separación de Panamá, en 1903, Mahecha
se encontraba en el segregado departamento y pidió la baja de las fuerzas regulares para
alistarse en la expedición restauradora que, bajo las órdenes de Diego A. de Castro y
Daniel Ortiz, fue a morirse de hambre y pestes en Acandí y Titumate. Sin lugar a dudas,
los acontecimientos de la pérdida de Panamá y de la fracasada expedición debieron
influir en las concepciones ideológicas de Mahecha, y sobre todo en su posición de
rechazo a las actuaciones imperialistas de los Estados Unidos en materia económica y
política. Regresó en 1904 a Barranquilla, y pasó luego a Cartagena, ciudades en las que
trabajó como comerciante. Se interesó por el movimiento sindical y se vinculó a él
como miembro de la Sociedad Obrera de Calamar. Inició, entonces, una serie de viajes por
diferentes regiones del país, en los que llevó el mensaje revolucionario. Por un tiempo
trabajó políticamente en la zona cafetera; para acercarse a las masas trabajadoras, pues
sabía que el pueblo era supersticioso, les contaba cuentos de hadas, a través de los
cuales les explicaba la situación en que vivían y los incitaba a la huelga. Llegó a
organizar 18000 trabajadores e incitar un paro en el que participaron 15000. En un
principio, Raúl Eduardo Mahecha fue socialista-cristiano, luego fue virando, poco a poco,
hacia la ideología comunista. Sin embargo, Mahecha siempre mantuvo el principio de que la
clase obrera debía organizarse de manera independiente de los partidos políticos. En
1922 no apoyó la candidatura liberal del general Benjamín Herrera, pues tenía muy claro
que la colectividad liberal, al igual que la conservadora, no ofrecía un ideal correcto a
las masas trabajadoras. Entre 1915 y 1916, Mahecha vivió en California, Estados unidos.
Allí conoció la agricultura mecanizada y recibió gran inflúencia del modo de vida
funcional y pragmático de los norteamericanos. Ambas situaciones le sirvieron para tener
más claro el horizonte de la lucha en Colombia .
Tras su regreso, en 1917, se estableció en Medellín,
donde fundó y dirigió dos periódicos: El Baluarte (1918), de Girardota, y El Luchador
(19191923), de Medellín, en los que colocó dos administradores: Juan N. Gómez y
Escolástico Alvarez Vidal. Con ambos periódicos llegó a tener una gran influencia sobre
los trabajadores de toda la zona del río Magdalena. Generalmente firmó sus artículos y
editoriales con los seudónimos Modesto Bueno, Han de Islandia o Miguel Strogoff. En las
columnas periodísticas de Mahecha se aprecia la constante evolución de su pensamiento.
En El Baluarte Mahecha publicó algunos artículos en los que combatió la intromisión
del Banco Mercantil Americano, representado por Alfonso 'López Pumarejo y la Iglesia. Por
su parte, El Luchador fue el órgano periodístico de la recién fundada Sociedad de
Luchadores, creada también por Mahecha, razones por las cuales recibió serias críticas
de El Colombiano, El Correo Liberal y El Espectador. En Medellín, fundó y organizó una
escuela de acción sindical, donde formó a algunos aguerridos luchadores de la causa
obrera. En enero de 1922 asesoró, junto con el abogado Benedicto Uribe, uno de sus
alumnos de la escuela de Medellín, a los obreros del ferrocarril de La Dorada, puerto
sobre el río Magdalena donde Mahecha había adelantado trabajos políticos hacia 1919, en
una victoriosa huelga. Sus artículos y editoriales se convirtieron en vehículo de
orientación ideológica, principalmente para las organizaciones de masas del río
Magdalena. Raúl Eduardo Mahecha era consciente de que a las masas había que dirigirlas
en el escenario mismo de los acontecimientos, al tiempo que consideraba que los obreros
petroleros eran la fuerza capaz de conducir al país hacia el horizonte de la vida
moderna. Por ello, el 3 de septiembre de 1922 Mahecha instaló su residencia en
Barrancabermeja, estratégico punto en el río Magdalena, donde se había iniciado en 1919
la exploración petrolera. El año de la llegada de Mahecha, comenzó la producción de
hidrocarburos, con lo que Barrancabermeja dejó de ser un corregimiento de San Vicente
para ser erigido en municipio, por medio de la ordenanza 13 de abril 13 de 1922, de la
Asamblea de Santander, debido a que el manejo del cada vez más numeroso contingente de
obreros era difícil desde la antigua cabecera.
En Barranca, Mahecha inició la etapa más importante de
su acción y pensamiento. Además de fundar el periódico Vanguardia Obrera, el 12 de
febrero de 1923 creó la Unión Obrera, antecedente inmediato de la Unión Sindical Obrera
(Uso). Secretario general de esta organización fue su líder indiscutible, y desde ella
condujo grandes batallas por la soberanía nacional y los derechos de los trabajadores, en
contra de los enclaves extranjeros, que lo llevaron a ser el más prestigioso líder en
las petroleras y en toda la extensión del río Magdalena y el dirigente de la gran lucha
nacional contra los enclaves coloniales, especialmente la Tropical Oil Company (TROCO) y
la United Fruit Company, y contra la hegemonía conservadora. Desde un comienzo, Raúl
Eduardo Mahecha se empeñó en una lucha por la defensa de los derechos de los
trabajadores de la Tropical Oil Company, empresa que violaba impunemente las leyes
colombianas vigentes en materia laboral; por ejemplo, enganchaba mano de obra en las
Antillas para desplazar a los colombianos, no cumplía con las apropiadas medidas
higiénicas, de salud y de protección social, y el pago de las mensualidades no se
realizaba con la debida puntualidad. Todo esto fue denunciado por Mahecha a través de
Vanguardia Obrera, al tiempo que proclamó la consecución de una jornada laboral de ocho
horas, por ocho horas de descanso y ocho de instrucción, más descanso remunerado los
domingos y días festivos, y mejores condiciones de higiene, alimentación y vivienda.
Pero Mahecha no sólo se preocupó por organizar y canalizar el inconformismo de las masas
trabajadoras de Barranca, también se encargó de obtener respaldo político dentro de la
población. En las elecciones para Concejo, llevadas a cabo en octubre de 1923, lanzó y
llevó a buen término la candidatura del obrero petrolero Florentino García Ortíz, con
suplencia de Escolástico Alvarez. A consecuencia de esta campaña, Mahecha fue
encarcelado durante 30 días. Es importante destacar que Mahecha no sólo ejerció la
función de líder, también cumplió con las de curandero y homeópata; mediante ellas
entró en contacto con colonos y hombres pobres, y con frentes de masas distintos a los
obreros y comerciantes.
En 1924 se despertó una ola de inconformidad nacional,
generada por los atropellos laborales de la TROCO en Barranca. El gobierno tuvo que
responder a esta crisis, y en marzo viajó al puerto petrolero el entonces ministro de
Industria y encargado del Trabajo, con el fin de firmar un convenio mínimo entre la
petrolera y sus trabajadores. El convenio nunca fue cumplido, y sólo sirvió para que la
TROCO y el gobierno tomaran medidas preventivas en materia de seguridad. Durante todo ese
año, Mahecha cumplió una incesante labor de movilización a lo largo del río Magdalena
(desde Puerto Wilches hasta Puerto Colombia) y realizó importantes labores en pro de la
unificación del movimiento obrero colombiano. A fines de abril de 1924 viajó a Bogotá
como representante de los obreros de la TROCO a la Conferencia Socialista, realizada el 1
de mayo en el edificio Liévano. En esa reunión el partido socialista adhirió a la
Internacional Socialista y se comprometió a regirse por los 21 puntos programáticos de
Lenin. El 6 de octubre de 1924 estalló la primera huelga petrolera en Barrancabermeja, la
cual no sólo cubrió a los trabajadores petroleros, sino también a comerciantes y
colonos, afectados sensiblemente por el monopolio establecido por la TROCO a través de
los comisariatos. Mahecha no sólo fue el organizador de ese movimiento, sino que
controló la situación para que no se presentaran desmanes: prohibió el consumo de
licor, organizó y armó grupos de guardia cívica y se preocupó porque la negociación
se llevara a cabo correctamente. El conflicto se extendió por diez días, al cabo de los
cuales se llegó a un acuerdo parcial: la empresa aceptó mejorar las condiciones de los
campamentos y retirar a algunos funcionarios indeseables. La celebración fue ruidosa,
4000 hombres en pie de lucha dispararon 20000 tiros al aire; sin embargo, Mahecha y otros
dirigentes fueron apresados bajo los cargos de sedición, heridas, robo y homicidio. En
esa ocasión Mahecha permaneció 17 meses preso, uno de los pocos casos en que un líder
de huelga haya tenido que soportar una reclusión tan larga. Salió luego de haber
recibido la solidaridad de varios sectores obreros, encabezados por María Cano, y de
cumplir, durante el juicio, una importante labor de denuncia, pues cuando tuvo el uso de
la palabra no se defendió sino que la utilizó para denunciar la presencia del
imperialismo norteamericano a través de la Tropical Oil Company, su agresión permanente
a los trabajadores colombianos y la responsabilidad del Estado en el manejo de los
recursos naturales.
En abril de 1926 Mahecha había retornado a Barranca y
reinició la publicación de Vanguardia Obrera. Como los acuerdos firmados en 1924 no se
habían cumplido, aprovechó la celebración del 1 de mayo para agitar esa causa y
preparar el camino para una segunda huelga, prevista para 1927. Dentro de las actividades
anteriores a ese movimiento vale la pena destacar la visita, en diciembre de 1926, de
María Cano a Barrancabermeja, y la permanente labor llevada a cabo por Mahecha para que
la huelga se cumpliera con todo éxito; consiguió el apoyo de los colonos para garantizar
el suministro de víveres, estableció una línea de solidaridad desde Girardot hasta
Honda, y al igual que en la ocasión anterior, logró organizar la población y mantenerla
controlada. El paro se inició el 5 de enero de 1927, los trabajadores petroleros agitaron
la bandera roja de los tres ochos, heredada de los obreros de Chicago, así como el
sentimiento antiimperialista. Poco a poco el movimiento creció: el 12 de enero se habían
sumado a la huelga 7000 hombres, el comercio colombiano y la colonia siria contribuyeron
generosamente al sostenimiento de los trabajadores en huelga. En otras ciudades y pueblos
del país, como Bogotá, Neiva, Bucaramanga, Beltrán, Puerto Berrío, La Dorada,
Barranquilla, Ambalema y Calamar, se realizaron paros de solidaridad con los trabajadores
en conflicto, en los que se cuestionó la actuación de las compañías norteamericanas en
el país y el régimen conservador. La huelga petrolera se alargó hasta el 27 de enero,
cuando la TROCO, basada en un decreto de estado de sitio, expedido el 26, desató una
represión que obligó a 4000 obreros a retirarse de Barranca, y a mil más a someterse,
en condiciones -infrahumanas, a la empresa. El 28 de enero se ordenó la detención de
Mahecha y demás dirigentes, se los acusó de ser agitadores y constituir una amenaza para
el orden público y los intereses nacionales y de los asociados. Confinados en el
panóptico de la ciudad de Tunja, fueron visitados por el anarquista Biófilo Panclasta,
con quien Mahecha entabló amistad. Sólo hasta julio de 1927 fueron puestos en libertad.
Raúl Eduardo Mahecha sabía que había creado conciencia
en la clase trabajadora frente a los enclaves norteamericanos en el país, pero era
necesario continuar con la campaña. Por ello decidió trasladarse, con su imprenta
volante y demás parafernalia, a la zona bananera del departamento del Magdalena, donde
existía otro gran emporio gringo: el de la United Fruit Company que, al igual que la
TROCO, pisoteaba a los trabajadores y a Colombia misma. Como ya era un líder conocido, de
gran experiencia y mística, le fue fácil editar de nuevo su periódico Vanguardia Obrera
y organizar sindicalmente a 32146 asalariados, muchos de ellos desplazados de
Barrancabermeja por la TROCO, que participaron activamente en la huelga de las bananeras y
que sufrieron, al igual que Mahecha, la represión desatada por la United en conjunción
con el decadente régimen conservador, lo que terminó en la famosa matanza de los
primeros días de diciembre de 1928. Luego de la huelga, las fuerzas
contrarrevolucionarias le destruyeron a Mahecha su imprenta volante y demás muebles; el
líder fue sindicado como reo de alta traición y al ser perseguido por las autoridades
tuvo que huir por Aracataca, Fundación, Pivijay, Giraldo y Cartagena, de donde partió
clandestinamente a Panamá. De allí pasó a Venezuela, donde reanudó sus lazos de unión
con Biófilo Panclasta, pero tuvo que salir precipitadamente pues el régimen del dictador
Juan Vicente Gómez quiso apresarlo. Viajó luego a México y, de allí, el 26 de abril de
1929, se desplazó a Montevideo, donde participó con gran éxito en el Congreso Obrero
Latinoamericano. Luego de un corto periplo por el sur del continente (Santiago de Chile y
Buenos Aires), Mahecha viajó a París para participar, como representante de la
Confederación Sindical Latinoamericana, en el Congreso Mundial Antiimperialista de
París, donde, al igual que en Montevideo, fue aclamado. En octubre, y con la
autorización directa de José Stalin, se desplazó a Moscú, donde vivió hasta fines de
1930, cuando decidió regresar a Colombia. Una vez en el país, no volvió a participar en
actividad política alguna.
JOSÉ EDUARDO RUEDA ENCISO
Bibliografía
TOREES GIRALDO, IGNACIO Los inconformes, 5 Vols. Bogotá,
Margen Izquierdo, 1973-1974. Reed.: Bogotá, Latina, 1979. TOREES GIRALDO, IGNACIO María
Cano. Apostolado revolucionario. Bogotá, Carlos Valencia Editores, 1980. YUNIS, JOSÉ Y
CARLOS NICOLÁS IGNACIO. Barrancabermeja: nacimiento de la clase obrera. Bogotá, Tres
Culturas, 1986.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.
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