Prócer de la Independencia nacido en
Santafé de Bogotá, el 30 de enero de 1771, muerto en la misma ciudad, el 6 de julio de
1816. Hijo menor del primer marqués de San Jorge, Jorge Miguel Lozano y Peralta y de
María Tadea González Manrique, Jorge Tadeo Lozano era miembro de una de las familias
santafereñas más acaudaladas, y obtuvo de su padre el título de vizconde de Pastrana.
Estudió literatura, filosofía y medicina en el Colegio Mayor del Rosario, y finalmente
optó por la carrera militar, que continuó en España en el Real Cuerpo de Guardias de
Corps, donde obtuvo el título de capitán, peleando contra los franceses en la Campaña
del Rosellón. Además de los estudios militares, se tituló en química, entre 1792 y
1793, en el Real Laboratorio de Química de la Corte de Madrid. Lozano tuvo una formación
avanzada en materia científica, pues la química era en ese momento la ciencia que
brindaba mayores conocimientos universales e integrales. A1 concluir sus estudios de
química, ya retirado del servicio militar, Lozano viajó por Europa y vivió un tiempo en
París. Retornó a la Nueva Granada en 1797 y fue nombrado por la Real Audiencia en el
cargo de regidor y alcalde. Se enamoró de su sobrina, doña María Tadea Lozano de
Peralta, la hija de su hermano José María Lozano de Peralta, segundo marqués de San
Jorge, y para poderse casar, debido al impedimento por el grado de consanguinidad, tuvo
que pedir una dispensa al arzobispo de Santafé de Bogotá, Baltazar Jaime Martínez
Compañón, por la cual pagó, el 7 de junio de 1797, dos mil pesos destinados a servir de
dotes a las niñas de la Enseñanza, seiscientos pesos para ornamentos, el derecho al
acueducto de Funza o la toma de San Patricio y dos lienzos de carácter religioso. La
dispensa le fue otorgada el 28 de junio de 1797 y el matrimonio se llevó a cabo el 2 de
julio; de esa unión nacieron ocho hijos. Desde su llegada a Santafé, Jorge Tadeo Lozano
se vinculó con las tertulias existentes por ese entonces; participó activamente en la
del Casino, orientada inicialmente por Antonio Nariño, a la que asistían personajes como
Francisco Antonio Zea, su hermano José María Lozano y sus cuñados, Juan Esteban
Ricaurte (padre del prócer Antonio Ricaurte), Eustaquio Galavís y Manuel de Bernardo
Alvarez. Interesado también en la actividad científica y motivado por la existencia de
la Real Expedición Botánica, que se había establecido en Santafé de Bogotá desde
1791, se propuso escribir la Fauna cundinamarquesa, para lo cual aprovechó los libros que
trajo de Europa y las instalaciones de la hacienda El Novillero, base del marquesado de
San Jorge.
En 1801 Jorge Tadeo Lozano fundó, junto con su pariente,
el doctor Luis Azuola y Lozano, el Correo curioso, erudito, económico y mercantil de la
ciudad de Santafé de Bogotá, primer periódico particular que existió en el Virreinato
de la Nueva Granada. El semanario se editó desde el 17 de febrero de 1801 al 29 de
diciembre del mismo . año, con un total de 46 números. Al igual que el Papel Periódico
y el Redactor Americano, de Manuel del Socorro Rodríguez, y el Semanario, de Francisco
José de Caldas, el Correo curioso cumplió un papel esencial en la formación de la
intelectualidad criolla, que expresó allí sus pareceres respecto al gobierno, la
administración, la economía y otros. Lozano tuvo oportunidad de publicar algunos
artículos de su autoría, importantes dentro de la historia del pensamiento económico
colombiano; trató sobre un censo 0 padrón de la ciudad de Santafé, sobre la formación
de una sociedad económica de amigos del país y sobre la necesidad de fomentar el
comercio del Virreinato. En ese mismo año, motivado por el interés en los venenos de las
serpientes y en compañía del doctor Fernando Caicedo y Rojas, rector del Colegio Mayor
del Rosario, le propuso al virrey Pedro Mendinueta y Muzquiz, la necesidad de crear la
cátedra de química y mineralogía en el claustro del Rosario, proyecto que contó con el
decidido apoyo de José Celestino Mutis. En 1802, luego de superar algunos problemas para
su aprobación, la cátedra empezó a dictarse, pero sólo en forma teórica, pues no
existía el laboratorio con los instrumentos y reactivos necesarios para los experimentos.
La sociedad económica planteada por Lozano en el Correo curioso estaba acorde ' con los
principios de economía política proclamados por los fisiócratas y por Adam Smith, y
tenía como fin fomentar la agricultura, la instrucción popular, las ciencias físicas y
naturales y el comercio. Lozano tuvo eco en algunos sectores criollos, quienes se
encargaron de promoverla y pedir su aprobación; el sabio Mutis fue comisionado por el
virrey Mendinueta para que conceptuara sobre este proyecto. Mutis dio su visto bueno el 25
de noviembre de 1801 y bajo su dirección se llevó a cabo, el 10 de diciembre de 1801, la
junta de constitución, y el 22 de mayo de 1802 se aprobó definitivamente; sin embargo,
esta corporación no tuvo mayor vida ni cumplió acción valedera. De todas formas, vale
la pena subrayar que Jorge Tadeo Lozano fue, junto con Pedro Fermín de Vargas, un asiduo
defensor de las ideas de los fisiócratas europeos y uno de los primeros economistas
nacionales. Insistió en la conveniencia de que el Nuevo Continente se convirtiera en un
gran centro de producción de materias primas destinadas a las industrias europeas.
En 1806, Jorge Tadeo Lozano y Francisco José de Caldas se
vincularon a la Real Expedición Botánica. Mutis encomendó a Lozano la naciente sección
de zoología; de ese año datan los manuscritos que se conocen de la Fauna
cundinamarquesa, planeada para que apareciera por entregas en cuadernos ilustrados con
seis láminas. Esta obra siguió la misma línea de los escritos de algunos otros
criollos: la defensa de lo americano, y planteamientos sobre el descubrimiento y la
colonización española y sobre la necesidad del redescubrimiento del continente. Sobre
este último aspecto, Lozano tuvo una visión un poco distinta de la de los demás; había
que estudiar la manera como especies vegetales y animales exógenas se habían adaptado al
trópico, transformando su paisaje natural y cultural, y la economía misma. Lozano
consideraba esencial la creación de zoológicos en Fusagasugá y Pacho, los cuales
debían cumplir el papel de laboratorios de observación y estudio del comportamiento de
los animales tanto nativos como foráneos. La Fauna cundinamarquesa no sólo es la primera
obra sobre la zoología nacional, también es un importante tratado sobre la antropología
y sociología de la época colonial, pues Jorge Tadeo Lozano se preocupó por describir
los distintos estratos sociorraciales en que se dividía la sociedad, apuntó los
problemas culturales, económicos, sociales y aun políticos de tal segmentación, y la
consideró como un estorbo para el desarrollo. A1 igual que otros criollos cultos, Lozano
criticó y dio su propia interpretación a los conceptos que sobre América había escrito
el conde de Buffon y el abate De Pauw. Consideró necesario revisar los conceptos sobre
zoología americana, pues en ellos había gran cantidad de exageraciones e inexactitudes,
todo ello producto de una inadecuada sistematización. Según sus ideas sobre la economía
y el comercio, la naturaleza americana había hecho importantes aportes a la humanidad e
igual podría suceder con el hombre americano, pero debido a la falta de oportunidad y
estímulo, producto de la dependencia de España, tales contribuciones no se habían
podido dar. Se necesitaba, entonces, una igualdad de posibilidades, tanto económicas como
sociales, entre España y sus colonias. De 1806 a 1810, Jorge Tadeo Lozano siguió sus
trabajos zoológicos, aunque ostensiblemente disminuidos luego de la muerte de José
Celestino Mutis en septiembre de 1808. El 31 de julio de 1807 fue nombrado para el cargo
de teniente protector de indios de los partidos de Bosa, Fusagasugá y Usaquén. En el
Semanario del Nuevo Reino de Granada publicó dos trozos de su Fauna cundinamarquesa y
tradujo del francés la Geografía de las plantas de Alejandro de Humboldt, opúsculo
también publicado en el periódico del sabio Caldas.
A partir del 20 de julio de 1810, Jorge Tadeo Lozano se
enrumbó por los caminos de la política. En su carácter de presidente del Colegio
Electoral Constituyente redactó, entre el 25 de enero y el 6 de marzo de 1811, junto con
Luis Eduardo Azuola, Miguel del Castillo y Rada y Miguel Tovar, la primera Constitución
de carácter liberal representativo que tuvo el Estado de Cundinamarca. La Constitución
fue discutida y sancionada entre el 6 y el 30 de marzo de 1811, y en ella se plasmaron
muchas de las ambigüedades que expresaron los criollos al asumir el control del
Virreinato: reconocía como soberano al rey Fernando VII, mandaba que en nombre de éste
gobernara un presidente con el título de "vicerregente", designado por el
Colegio Electoral, y restringía el ejercicio del sufragio a los varones libres y que
vivieran de sus rentas o de una ocupación sin dependencia de otro. En fin, en ella
predominaron los intereses y aspiraciones de un sector de la clase criolla adinerada, en
contra de los de la gran mayoría. El 1 de abril de 1811, Jorge Tadeo Lozano se posesionó
como el primer presidente de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, cargo que ocupó
hasta el 19 de septiembre de 1811, cuando fue depuesto por un golpe de opinión encabezado
por Antonio Nariño y orquestado desde su periódico La Bagatela. En realidad, durante su
gobierno, Jorge Tadeo Lozano de Peralta se preocupó más por favorecer sus propios
intereses y los de sus amigos y familiares, que por los del común. De por sí era un
personaje poco querido dentro de los sectores populares, debido a su origen noble y a los
frecuentes escándalos en los que se vio envuelta su familia; además, su actitud como
político fue benévola y a veces débil; todo esto determinó su caída. Luego de su
retiro de la Presidencia, Lozano se dedicó a sus negocios particulares y a continuar sus
estudios zoológicos. Durante la época del terror fue perseguido y apresado. Estuvo en
prisión dos meses, al cabo de los cuales fue fusilado, el 6 de julio de 1816, en la
Huerta de Jaime, actual plaza de los Mártires, en Bogotá [Ver tomo l, Historia, pp.
185-186, 248; y tomo 5, Cultura, pp. 179-180].