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LÓPEZ, AMBROSIO
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Ambrosio López.
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Acuarela de José Marta Espinosa.
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Museo Nacional. Bogotá.
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Artesano y activista
político nacido en Bogotá, el 9 de diciembre de 1809, muerto en la misma ciudad, el 19
de julio de 1897. Ambrosio López pinzón nació pocos meses antes de que en Santafé se
diera el grito de Independencia. Hijo de Jerónimo López el sastre del virrey Antonio
Amar y Borbón, fue criado entre botijas de chicha y botellas de aguardiente, que rodeaban
la actividad de su madre, Rosa Pinzón, quien ya en Vélez su tierra natal, era chichera y
panadera. A los seis años Ambrosio entró a estudiar en la escuela para los hijos de los
artesanos que dirigía Josefa Bueno, y empezó a familiarizarse con la actividad de su
padre Jerónimo quien había alcanzado un alto nivel dentro de su oficio, al ponerse al
servicio de los dos últimos virreyes de la Nueva Granada. A la muerte de su padre, cuando
tenía doce años, tuvo que retirarse de la escuela y colocarse como aprendiz de sastre
del maestro Francisco Posada. Dos años después, en 1823, las relaciones con su madre
hicieron crisis, cuando ella decidió volver a casarse. Entonces Ambrosio se presentó
como músico en la brigada de artillería, y convenció al general Nariño, quien lo
quería disuadir de tal decisión, para que le permitiera cumplir con sus deseos. Allí
permaneció durante cuatro años, al cabo de los cuales las buenas relaciones que sostuvo
con el general Francisco de Paula Santander le permitieron retirarse de la tropa sin
mayores compilaciones. Fue entonces cuando se dedicó al negocio de venta de pan en las
inmediaciones del barrio Egipto. En su tienda, el acceso a los rumores era fácil. Allí
se enteró y renegó del atentado contra Bolívar y expresó su entusiasmo por la
elección de Joaquín Mosquera en 1830. Trabajó activamente por la caída de Rafael
Urdaneta, para lo cual ayudó a fomentar una guerrilla y fue a la Cabuya de Cáqueza. Los
gastos en que incurrió acabaron con su capital y lo dejaron endeudado. Tuvo entonces que
vender su ropa y abandonar la ciudad, para emprender alguna actividad que le reportara
recursos. En 1833, cuando la conspiración de José Sardá, estaba en Chonta dedicado al
comercio, junto con dos socios, quienes según el propio López tenían malos
antecedentes. Fue encarcelado durante quince días, al cabo de los cuales se reunió con
el general Santander y con Rufino Cuervo, quienes creyeron en su inocencia. Se hizo
entonces oficial de la guardia de artillería, cargo que le permitió simultáneamente
dedicarse al comercio, fabricar zamarros y destilar licores. Años después, en 1836,
Eusebio José Ponce le hizo un préstamo, con el cual montó un taller de sastrería y una
panadería. En 1840, cuando la guerra de los Supremos, formó parte de las filas
gubernamentales, y conducida ésta retornó a su oficio de panadero y al comercio. Durante
los agobiemos de José Ignacio de Márquez (1837-1841), Pedro Alcántara Herrán
(1841-1842) y Tomás Cipriano de Mosquera (1845-1849), Ambrosio L& pez ocupó los
cargos de juez, alcalde y capitán de la Guardia Nacional. A mediados de 1847, durante la
administración del presidente Mosquera, fue aprobada una medida propuesta por su
secretario de Hacienda, Florentino González, que directamente bajaba los derechos de
aduana. Con ella el gobierno inició acciones en pro del libre cambio, a l par que esta
tendencia se fortalecía como consecuencia del abaratamiento de las mercancías
extranjeras que se produjo al establecerse la navegación a vapor por el río Magdalena en
1847, y de la disminución de los precios de los bienes importados que tenía lugar desde
años atrás. El libre cambio atacaba directamente los intereses de los artesanos, a
quienes cada día se les hacía más difícil competir con los productos importados. Fue
así como en octubre de 1847, pocos meses después de la expedición de esta medida,
Ambrosio López, junto con otros artesanos, organizó la Sociedad de Artesanos, con el fin
de movilizar la opinión del gremio en contra de la política del libre cambio. En las
elecciones presidenciales para el período 1849-1852, los artesanos apoyaron la
candidatura liberal de José Hilario López, quien salió elegido en gran parte gracias a
este apoyo. Ambrosio López se comprometió de plano con esta candidatura. Sin embargo,
después de la elección, prácticamente no fue tenido en cuenta. A duras penas logró ser
nombrado prefecto de San Martín, a finales de 1849. El desempeño de este cargo lo alejó
de la actividad política, y a su regreso a la capital, en 1851, su influencia política
era reducida. De otra parte, las acciones adelantadas por el gobierno no habían mejorado
la condición del artesanado. Ambrosio López se lanzó entonces a la oposición. Publicó
un folleto titulado El desengaño a Confidencias de Ambrosio López, primer director de la
Sociedad de Artesanas de Bogotá, denominada hoy Sociedad Democrática En él señaló que
el gobierno no había favorecido a los artesanos y renegó de su apoyo a López. Emeterio
Heredia, el entonces presidente de la Sociedad Democrática de Artesanos, replicó a este
escrito y Ambrosio López, a su vez, escribió E! triunfo sobre la Serpiente Roja, cuyo
asunto es del dominio de la Nación, en el que acusaba a los artesanos de comunistas.
Finalmente López fue expulsado de la Sociedad, por tránsfuga. En medio de este debate
con sus antiguos compañeros de lucha, Ambrosio López contrajo matrimonio con Felisa
Medina Morales, con quien tuvo varios hijos. El segundo de ellos, Pedro Aquilino o Pedro
A. López (como es más conocido el padre del presidente Alfonso López Pumarejo), logró
salir de la pobreza familiar precisamente gracias a las medidas librecambistas que
arruinaron a su padre. Pero mientras esto sucedía, Ambrosio López se mantuvo alejado de
la política. Se dedicó a actividades particulares y a la crianza y enseñanza de sus
hijos, hasta que en 1862, a raíz del triunfo liberal, fue nombrado inspector de aguas de
Bogotá. Sin embargo, su carrera política no continuó en ascenso. Finalmente, a la edad
de 88 años, murió este artesano que vio en la política el medio mas adecuado para
defender sus intereses y los de su gremio [Ver tomo 2, Historia, pp. 396-377].
MARTA HERRERA ANGEL
Bibliografía
LATORRE CABAL, HUGO. Mi novela. Apuntes
autobiográficos de Alfonso López Pumarejo. Bogotá, Ediciones Mito, 1961. LÓPEZ,
AMBROSIO. El desengaño o Confidencias de Ambrosio Ibañez, primer director de La Sociedad
de Artesanas de Bogotá, denominada hoy Sociedad Democrática. Bogotá, Imprenta Espinosa,
1851.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.
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