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IBÁÑEZ, PEDRO MARÍA
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Pedro María Ibáñez.
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Oleo de Ricardo Acevedo Bernal, 1920.
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Academia Colombiana de Historia, Bogotá.
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Historiador, médico
y periodista nacido en la hacienda Tunjuelo, en los límites entre Bogotá y Usme, el 20
de noviembre de 1854, muerto en Bogotá, el 21 de octubre de 1919. Hijo de Silvestre
Ibáñez Caicedo y Clara Tovar y Gutiérrez, Pedro María Ibáñez realizó sus primeros
estudios en una escuela mixta en Usme y en el Colegio del educador Domingo Martínez.
Posteriormente hizo estudios de Humanidades en el Colegio de San Bartolomé, y luego
estudió medicina en la Universidad Nacional. Recibió el título de doctor en Medicina en
septiembre de 1876. Participó en la guerra de 1876-1878 en calidad de médico del
ejército del gobierno nacional; prestó servicio en las ambulancias y estuvo en las
campañas militares en las regiones del Tolima y Antioquia. Cuando terminó la guerra
civil, con el triunfo de las fuerzas liberales del gobierno, fue nombrado adjunto en la
legación diplomática de Colombia en Francia; en París asistió a cursos de medicina en
diversos hospitales. Recorrió varios países de Europa, donde adquirió valiosas
experiencias, y en el año 1882 fue nombrado presidente de la junta organizadora de los
festejos para celebrar el centenario del nacimiento del Libertador Simón Bolívar;
posteriormente participó en los actos conmemorativos del centenario del general Francisco
de Paula Santander, en 1892. Una de las primeras obras que publicó fue Memorias para la
historia de la medicina en Santafé de Bogotá, que le abrió las puertas para entrar a la
Academia Nacional de Medicina, donde fue nombrado secretario; ocupó este cargo durante
ocho años. A finales del siglo XIX proyectó su actividad en el periodismo. Colaboró en
el Papel Periódico Ilustrado, del escritor Alberto Urdaneta; allí publicó numerosos
artículos científicos e históricos de la medicina. Colaboró, además, en Diario de
Cundinamarca, La Camarilla, La Nueva Colombia, La Reforma, El Movimiento, Revista médica,
El artesano, El Correo Nacional, El Telegrama, Los Hechos y otros. En 1883 redactó el
periódico La Abeja; y en los años 1889 y 1890 se asoció con el periodista Ignacio Borda
y publicó el periódico Las Noticias. A partir del año 1902, centró su actividad
alrededor de la Academia Colombiana de Historia, de la cual fue secretario perpetuo. El 24
de diciembre de 1901, junto con Eduardo Posada, propusieron al entonces ministro de
Instrucción Pública, José Joaquín Casas, la creación de una Biblioteca de Historia
Nacional. Ello motivó al ministro Casas y al presidente de la República, José Manuel
Marroquín, para crear la Comisión de Historia y Antigüedades Patrias, mediante la
resolución 115 del 9 de mayo de 1902. En la instalación de la Comisión, el 11 de mayo
de 1902, Ibáñez fue elegido secretario y, como presidente, Eduardo Posada. Mediante el
decreto 1808 del 12 de diciembre de 1902 se creó la Academia de Historia y Antigüedades.
Ibáñez se posesionó como miembro de número y fundador de la Academia Colombiana de
Historia en la silla número 2, el 11 de mayo de 1902; ocupó esta silla hasta su muerte.
Además, desde 1902 dirigió el Boletín de Historia y Antigüedades, órgano de la
institución. Ibáñez publicó numerosas obras de carácter histórico. En 1891 inició
la publicación de su principal obra, Crónicas de Bogotá, con datos curiosos y
anécdotas sobre la historia de Bogotá; se publicaron cuatro volúmenes en los años
1913, 1915, 1917 y un libro póstumo en 1923. Es una historia narrativa y anecdótica
sobre la ciudad de Bogotá en sus diversas etapas históricas. Otras obras de carácter
histórico publicadas por Ibáñez son: Ensayo biográfico de Gonzalo Jiménez de Quesada,
Las mujeres de la revolución de Colombia, Vida de Herrán, escrito con Eduardo Posada, El
general Manuel A. López, Biografía de Córdova, Causa y ejecución de Raimundo Russi,
Crímenes y castigo de Ignacio Gutiérrez, Juicio y muerte del oidor Cortés de Mesa,
Causa y ejecución del coronel Leonardo Infante, Memorias para la historia de la medicina
en Santafé de Bogotá y Estudio cronológico del señor Adolfo Flórez. Ibáñez hizo un
gran aporte a la historiografía académica y documentalista. Según sus ideas, la verdad
en la historia se encuentra en el estudio, análisis e interpretación de los documentos,
que son las fuentes directas y primarias para el conocimiento del pasado humano. Pedro
María Ibáñez dirigió con Eduardo Posada la serie de publicaciones Biblioteca de
Historia Nacional, que se inició con el volumen sobre In Patria Boba, con los documentos
de Caballero, Jurado y Torres; el segundo volumen fue El Precursor, con documentos sobre
el general Antonio Nariño; y el tercer volumen, Vida del general Pedro Alcántara
Herrán. Los tomos X, XI, XII y XXXI los dedicó a sus Crónicas de Bogotá. Años más
tarde, contribuyó a la publicación del Archivo Santander, e inició el Diccionario
biográfico de colombianos que batallaron en la guerra de independencia, obra que no
concluyó. Sus actividades como secretario perpetuo de la Academia Colombiana dé Historia
fueron muy fecundas y dinámicas, tanto en la publicación de obras, como en las
conmemoraciones y festejos patrios.
JAVIER OCAMPO LÓPEZ
Bibliografía
Posada, Eduardo. "Homenaje a Pedro
María Ibáñez". Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. XIII, pp. 13 y ss.
Rivas, Raimundo. "Discurso en el entierro de P. M. Ibáñez". Boletín de
Historia y Antigüedades, Vol. XII, p. 586.
Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.
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