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Ramón Hoyos.
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Campeón de ciclismo antioqueño
(Marinilla, 1932). Ganador de cinco Vueltas a Colombia, Ramón Hoyos Vallejo vivió una
época heroica en el pedalismo colombiano, cuando las competencias transitaban a lo largo
de difíciles carreteras y los ciclistas tenían que aguantar todo tipo de dificultades
para llegar a su destino final. Bautizado el "Escarabajo de la montaña" por sus
grandes cualidades para el ascenso, Hoyos ganó su primera Vuelta a Colombia en 1953,
cuando estaba próximo a cumplir 21 años; en esta ocasión no sólo fue el mejor en la
clasificación general, sino que se impuso en 8 de las 15 etapas disputadas. Repitió sus
triunfos en esta prueba en 1954, 1955, 1956 y 1958; pero fue en 1955 cuando implantó un
registro histórico: ganó la carrera y 12 de las 18 etapas cumplidas. En 1957 fue
sancionado con cinco minutos de multa al concluir la sexta etapa supuestamente por haber
sido remolcado por uno de sus ayudantes. Junto con el representativo de Antioquia, Hoyos
consideró injusta la sanción, y como las autoridades de la carrera se mantuvieron en su
decisión, se retiró de la competencia. Verdadero símbolo de la Vuelta a Colombia, la
más importante carrera ciclística del país Hoyos no corrió en la primera, en 1951,
porque no tenía bicicleta ni patrocinio; pero en la de 1954, el gobierno nacional,
encabezado por el general Gustavo Rojas Pinilla, quien dio la largada oficial de la
prueba, lo reclutó entre las filas del ejército y Hoyos corrió en representación de
las Fuerzas Armadas. Además de haber sido un ciclista destacado en el país, Hoyos fue
figura en el exterior. Ganó el título Panamericano de Ruta en México, en 1955; ese
mismo año ganó la Vuelta a Puerto Rico; en las pruebas de ruta de los Juegos Olímpicos
de Melbourne (1956) y Roma (1960), donde clasificó en los puestos noveno y trigésimo
octavo, respectivamente, también dejó huellas de su clase. En 1953 corrió en la Route
de Francia, pero no sólo tuvo que padecer dificultades en competencia, sino que para
regresar al país debió hacerlo en un barco y con tiquete de tercera. Su retiro del
ciclismo se produjo en 1964, después de que la Asociación de Ciclismo Colombiana no lo
incluyó en la nómina nacional que competiría ese año en los Juegos Olímpicos de
Tokio. Para Hoyos esto fue una injusticia, pues él había ganado su casilla para competir
en este certamen. Hoyos fue, sin duda, la figura ciclística colombiana de los años
cincuenta. Su primer triunfo se produjo en una doble a Rionegro, en 1951; y en las Vueltas
a Colombia, su primera victoria de etapa la consiguió en el tramo Cali-Sevilla, en 1952.
Hoyos estudió la primaria en la Escuela
Rural La Bolsa, en la vereda de Chorro-Hondo de su pueblo natal. Tuvo doce hermanos y
heredó de dos de ellos, José y Juan de Dios, su amor por el ciclismo. Para conseguir su
primera bicicleta cambió un reloj de pulso por una tipo turismo; pero la suerte no lo
acompañó al comienzo, y como llegó de último en un circuito en Medellín, resolvió
devolver la cicla y recuperar su reloj. Luego necesitó de ella para transportarse a su
trabajo y volvió a realizar el trueque;, esta vez el resultado ciclístico fue
completamente diferente, y desde entonces creyó encontrar una mejor forma de ganarse la
vida. Sin embargo en 1959, un año después de ganar su quinta Vuelta a Colombia, cansado
de recibir trofeos y muy poco dinero por sus esfuerzos, estuvo a punto de retirarse del
ciclismo, pero lo convencieron de renunciar a esta idea y corrió una nueva versión de
aquella competencia, con tan sólo dos semanas de preparación. En ese tiempo, la
remuneración económica que recibían los ciclistas por su esfuerzo era muy poca; según
Hoyos, si le hubiera tocado correr hoy, estaría tapado en plata. Ahora vive de los
beneficios que le deja un almacén de bicicletas de su propiedad, que él mismo administra
en compañía de uno de sus hijos. Al ciclismo prefiere tenerlo como uno de los mejores
recuerdos de su vida, y por eso ni siquiera lo practica de manera recreativa. En 1955 su
gloria ciclística mereció la atención del escritor Gabriel García Márquez, quien
siendo reportero de El Espectador, escribió 14 capítulos sobre su vida deportiva. Ramón
Hoyos sigue siendo una de las leyendas vivientes del ciclismo colombiano, un pedalismo que
se formó gracias a la garra de hombres que, como a él, no les importaron las
dificultades de la naturaleza o sus propias deficiencias técnicas, porque, como este
famoso "escarabajo" lo dice, antes se corría por puro amor a la camiseta.
FERNANDO ARAUJO
VÉLEZ
Bibliografía
Duque, Rafael. Los escarabajos de la
Vuelta a Colombia. Bogotá, Oveja Negra, 1984. García Márquez, Gabriel. "El triple
campeón revela sus secretos" (serie de 14 capítulos aparecidos en El Espectador en
junio de 1955). En: Obra periodística. Bogotá, Oveja Negra 1982, Vol. IV, pp. 573-660.
"Las vueltas de don Ramón". El País, Cali, junio 16 de 1992.
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