|
|
Frutos Joaquín
Gutiérrez.
Oleo de Franco, Montoya y Rubiano, ca. 1880. Museo Nacional, Bogotá.
|
|
Prócer nortesantandereano de
la Independencia (Villa del Rosario de Cúcuta, octubre 27 de 1770 - Pore, octubre 25 de
1816). Conocido por sus dotes oratorias como el "Demóstenes" del Nuevo Reino,
Frutos Joaquín Gutiérrez nació en el hogar formado por Juan Ignacio Gutiérrez de
Caviedes y doña Bárbara Bonilla. Su familia estaba emparentada con la familia del
general Francisco de Paula Santander, y también con importantes familias de San
Cristóbal (Venezuela) y de la región del Táchira. Realizó sus estudios en el Colegio
de San Bartolomé, donde recibió el título de bachiller en 1788. Culminó sus estudios
universitarios en Derecho canónico, y en el año 1794 fue inscrito entre los abogados de
la Real Audiencia de Santafé de Bogotá. El virrey José de Ezpeleta lo nombró
catedrático en el Colegio de San Bartolomé; allí dictó las materias de Derecho
Canónico, Leyes y Derecho Público, que fueron fundamentales en la formación republicana
de sus alumnos de la generación de la independencia. Entre sus discípulos destacamos a
los próceres e ideólogos civilistas Francisco de Paula Santander y José Ignacio de
Márquez. Gutiérrez ejerció varios cargos en Santafé de Bogotá: preceptor del Colegio
de San Bartolomé, consultor del Santo Oficio y alcalde comisario del barrio de San Jorge
en Bogotá. En la Real Audiencia desempeñó el cargo de agente fiscal de lo criminal y
protector de indios. En los años de mayor progreso intelectual de Santafé de Bogotá, a
finales del siglo XVIII y principios del XIX, cuando se difundieron las ideas de la
Ilustración y el racionalismo, Frutos Joaquín Gutiérrez tuvo un importante papel.
Asistió a la tertulia literaria del Buen Gusto, en los salones de doña Manuela Sanz de
Santamaría de Manrique; allí compartió sus ideas con ilustres personalidades como
Camilo Torres, José Fernández Madrid, Custodio García Rovira, Miguel de Pombo, Manuel
Rodríguez Torices y otros. Según el Calendario manual y Guía de forasteros del año
1805 en Santafé de Bogotá, Gutiérrez era «un hombre público y probado con excelsas
cualidades; espíritu sagaz y demasiado sutil; genio capaz de proyectar, pero tímido;
grande afluencia para hablar en público; mucho agrado en la conversación; amigo de
fiestas y tertulias particulares, que sabía divertir con sus chistes y con la
instrucción propia del caso». Gutiérrez era, además, buen escritor. Publicó algunos
artículos en el Semanario del Nuevo Reino de Granada que dirigió en Santafé el sabio
Francisco José de Caldas; entre ellos, los estudios "Discurso sobre los
cementerios", "Conveniencia de erigir mayor número de Obispados en el Nuevo
Reino de Granada" y otros. Muy comentadas en los años prerrevolucionarios en
Santafé de Bogotá, fueron sus llamadas "Cartas de Suba", en las cuales
Gutiérrez expresó su pensamiento sobre la conformación de las Juntas de Gobierno.
Desafortunadamente este documento aún no se ha encontrado, a pesar de los esfuerzos de
los investigadores de la Independencia. Según su autor, las Cartas fueron publicadas en
febrero y marzo de 1809, dadas a la publicidad con argumentos en favor de la libertad y
con el reclamo de los derechos de las Américas. Denunciado y perseguido por las
autoridades coloniales debido a esta publicación, fue acusado ante el virrey Antonio Amar
para «hacer que se me mirase como el prototipo de los enemigos de la tiranía,>.
Gutiérrez participó en los hechos del 20 de julio de 1810 en Santafé de Bogotá, y fue
uno de los grandes oradores de aquella noche memorable; por ello se le llamó el
"Demóstenes del Nuevo Reino". En el Diario Político de Santafé de Bogotá, el
sabio Caldas destacó la actuación de Frutos Joaquín Gutiérrez el 20 de julio:
«Reveló los misterios del antiguo gobierno y puso en claro los derechos del pueblo». En
la Junta Suprema de Gobierno, para la cual fue elegido directamente, desempeñó un gran
papel como ideólogo de la nueva situación del gobierno patriota en una época
revolucionaria. El 28 de julio arengó al clero santafereño para convencerlo sobre la
justicia del movimiento revolucionario y la legitimidad del nuevo gobierno. Explicó las
tesis del Derecho natural y de gentes, enseñadas precisamente por los escolásticos. En
la Universidad de Santo Tomás explicó a los profesores y estudiantes, los principios de
libertad y de soberanía popular; enseñó que los pueblos tienen derecho para sacudir el
yugo de los tiranos.
Uno de los documentos más
importantes en el Nuevo Reino de Granada para explicar la Independencia, fue el que
redactaron Frutos Joaquín Gutiérrez Caviedes y Camilo Torres, titulado Manifiesto sobre
los motivos que obligaron al Nuevo Reíno de Granada a reasumir los derechos de la
soberanía, remover las autoridades del antiguo gobierno e instalar una Suprema Junta bajo
la sola denominación y en nombre de nuestro soberano Fernando VII y con la independencia
del Consejo de la Regencia y cualquiera otra representación, publicado el 25 de
septiembre de 1810. En los Motivos se expresaron las múltiples causas que llevaron a los
americanos a la revolución contra el gobierno colonial y contra la Junta de Sevilla, la
Junta Central y el Consejo de Regencia. Señalaron la infinidad de injusticias,
violencias, atentados contra la humanidad e infracción de todas las leyes, de todos los
principios de la política y de todos los sagrados derechos del hombre. Partidario del
federalismo en la Primera República granadina, compartió con Camilo Torres la
representación de la Provincia de Pamplona en el Congreso de las Provincias Unidas de la
Nueva Granada. Como canonista intervino en Tunja ante el Congreso de la Unión, sobre la
necesidad de establecer relaciones con la Santa Sede; así mismo, sobre las actuaciones
del arzobispo de Santafé, monseñor juan Bautista Sacristán. Cuando el ejército de los
pacificadores entró a Santafé de Bogotá en 1816, los dirigentes criollos de la Primera
República granadina emigraron de la capital y buscaron refugio en diversos lugares del
país; la mayoría emigró hacia los Llanos Orientales. Gutiérrez se fugó a los Llanos,
pero desgraciadamente fue encontrado por los españoles y llevado a Pore, en los Llanos de
Casanare, donde fue fusilado el 25 de octubre de 1816, algunos días después del
fusilamiento de su compañero Camilo Torres. En el libro Particularidades de Santafé, del
cronista de la revolución de Independencia, José María Caballero, se habla de la
coincidencia de la quema del retrato de Frutos Joaquín Gutiérrez y de diversos escritos
revolucionarios, el mismo día de su fusilamiento en Pore: «En este mismo día se hizo
una hoguera en la plaza mayor y a las once vinieron todos los inquisidores y en medio de
ellos traían un carro lleno de todos los papeles así manuscritos como todos los impresos
que habían salido en tiempo de la patria, como fueron sermones, gacetas, bagatelas,
boletines y demás [...] En la punta de una vara traían el retrato de un colegial, que
era el del doctor Frutos Gutiérrez, colegial de San Bartolomé, y lo echaron a la
hoguera, junto con todos los papeles, y mientras se hizo este sacrificio tocaron las
campanas de descomunión». La viuda de Gutiérrez, doña Josefa Ballén de Guzmán, fue
desterrada y confinada a Simijaca. Cuando se estableció el gobierno republicano, después
de la guerra de independencia, el general Francisco de Paula Santander le asignó una
pensión mensual de su propio sueldo. Frutos Joaquín Gutiérrez es considerado como unó
de los más grandes ideólogos de la Independencia de Colombia [Ver tomo l, Historia, pp.
236-237].
JAVIER OCAMPO
LÓPEZ
Bibliografía
GOMEZ HOYOS, RAFAEL. La Revolución
Granadina de 1810. Ideario de una generación y de una época, 1781-1821, 2 tomos.
Bogotá, Temis, 1962. HERNANDEZ DE ALBA, GUILLERMO. "Frutos Joaquín Gutiérrez de
Caviedes". Boletín de Historia y Antigüedades, año XIV, N°- 168 (mayo 1925), pp.
747-758. MARTINEZ BRICEÑO, RAFAEL. "Frutos Joaquín Gutiérrez de Caviedes".
En: Próceres 1810. Bogotá, Banco de la República, 1960, pp. 103-110.
|