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Fídolo Alfonso
González Camargo. Autorretrato.
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Pintor nacido en Bogotá, el
20 de septiembre de 1883, muerto en Sibaté, el 23 de agosto de 1942. Hijo de Fídolo
González Linero e Isabel Camargo Escobar, Fídolo Alfonso González Camargo fue el menor
de los diez hijos de este matrimonio, de los cuales cinco murieron durante la infancia. Su
padre, de profesión abogado, estudió de joven en la Academia de Dibujo y Pintura, y~
participó en las exposiciones de la Academia de 1847 y 1848; desafortunadamente su
temprana muerte, durante la primera infancia del pintor, privó a González Camargo del
apoyo y el consejo paternos en su trabajo. González Camargo fue un niño tímido,
introvertido, consentido, demasiado protegido por su madre y sus hermanos, especialmente
por Luisa, con quien tenía una amistad especial. Después de terminar sus estudios en el
Colegio San Bartolomé, ingresó a la Universidad a estudiar odontología, pero se retiró
a los pocos meses para dedicarse de lleno a la pintura. Comenzó sus estudios artísticos
en 1902, en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, bajo la dirección de Ricardo Moros
Urbina. Entre sus maestros figuraron Moros, Ricardo Acevedo Bernal, Roberto Páramo y
Andrés de Santa María, quien ingresó como director de la Escuela en 1904. González
Camargo nunca salió de Bogotá, sin embargo, es el más antiacadémico de todos los
pintores de su generación, quienes pintaban para complacer el gusto académico de sus
compradores. Sentía una admiración particular por el pintor post-impresionista Paul
Cézanne y por su maestro Andrés de Santa María, quienes influyeron definitivamente en
la definición de su estilo. Tales enseñanzas pueden verse en el uso de una pincelada
expresiva y esquemática, en un colorido audaz y en un bello manejo de la luz. A
diferencia de otros artistas dedicados a la pintura de género, González Camargo tuvo un
modo muy particular de acercarse a sus motivos, observaba la realidad no desde su
apariencia externa, sino desde su interioridad. Su mirada no pretendía describir con
minucia los detalles del espacio, sino transcribirlos de manera esencial y esquemática,
dando una visión plástica e intimista del lugar. Por su sentido de lo instantáneo, no
puede considerarse a González Camargo simplemente como un pintor costumbrista; la
diferencia radica en su actitud, en su manera de ver la realidad e interpretarla, y éste
es su legado más importante para la pintura moderna colombiana. El formato pequeño de la
mayoría de sus óleos sobre cartón, reafirma su voluntad intimista y su carácter
introvertido y discreto. González Camargo prácticamente no salía de su casa de la calle
13, allí retrataba todas las escenas cotidianas para luego plasmarlas en el óleo; hacía
paisajes de los cerros circunvecinos, retrataba a sus alumnos mientras éstos pintaban, o
recreaba iglesias y calles de la antigua Bogotá. Sólo recibía visitas de aquellos con
quienes compartía el amor y la afición por la pintura. Entre ellos puede citarse a
Ricardo Borrero Alvarez, Roberto Pizano y, principalmente, a Francisco Antonio Cano, con
quien sostuvo muy buena amistad. Entre 1919 y 1920 González Camargo pintó la mayor parte
de su obra. Suspendió su trabajo a los 38 años, lo que significa que realizó su
producción plástica en tan sólo 15 años. En 1910 participó en la Exposición del
Centenario con dos obras: Paisaje y La Poda, esta última recibió una mención. Su
excelente condición de dibujante e ilustrador puede admirarse en muchas de las carátulas
y viñetas del semanario El Gráfico, inaugurado en 1910, del cual fue,' por un tiempo,
director artístico. En 1921 la muerte de su madre, centro de su vida afectiva, seguida de
la muerte de hermana Tulia, ocho días después, afectó de tal modo al artista, que
comenzó a perder gradualmente el contacto con la realidad, hasta quedar totalmente sumido
en la locura. Sus hermanos lo internaron en la casa de salud de Marly y para continuar con
los tratamientos médicos optaron por vender la casa de la calle 13. Cada uno se
independizó y Luisa se hizo cargo de su cuidado. González Camargo murió en 1942,
recluido en el manicomio de Sibaté [Ver tomo 6, Arte, pp. 120122].
CLAUDIA UMAÑA
Bibliografía
Fídolo Alfonso González Camargo.
Exposición retrospectiva, Museo de Arte Moderno, Bogotá, 1983, texto: Enrique Cárdenas.
GIL TOVAR, FRANCISCO. "żY de la originalidad qué?" El Tiempo, marzo 20 de
1983. GONZALEZ, BEATRIZ. Fídolo Alfonso González Camargo. Bogotá, Ediciones Escala -
Centro de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional, 1987.
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