Ficha bibliográfica
Titulo:
Fernando González
Edición original: 2004-12-09
Edición en la biblioteca virtual: 2004-12-09
Publicado: Biblioteca Virtual del Banco de la República
Creador: MOLINA, Luis Carlos


 

GONZÁLEZ, FERNANDO

Gonzáles Fernando
Fernando González.
Oleo de Pedro Nel Gómez, ca. 1945.
Casa Museo Pedro Nel Gómez, Medellín

Filósofo, abogado y escritor antioqueño (Envigado, abril 24 de 1895 febrero 16 de 1964), inventor del país de Otraparte, donde la naturaleza le brindó la comprensión y entendimiento que el país de nación le negó. Su pensamiento, original y auténtico, causó temor a muchos, que se negaron a ver en sus obras una reflexión sobre el ser colombiano y sobre el ser de América Latina. Hijo de Daniel González, maestro y agricultor, y Pastora Ochoa, en 1910 fue expulsado del colegio de los jesuitas cuando terminaba el cuarto año, por negar el primer principio teológico y por sus lecturas de Friedrich Nietszche, Arthur Shopenhauer y otros filósofos mirados con recelo en el país. Hizo parte del grupo los Panidas, fundado en 1915 y en el cual se reunieron escritores, poetas y artistas de todas las áreas. Tuvo una vida pública activa como abogado, diplomático, polemista, ensayista y novelista. Su obra muestra a un escritor original y fecundo. En cada una de las páginas que escribió está plasmado el ensayista personal y el filósofo inconforme, quien con un estilo mordaz, sarcástico, volcánico y violento, pasa revista a los asuntos sociológicos y políticos. Usó la palabra desnuda y un lenguaje crudo, fuerte y a veces contradictorio para registrar el terrible drama de la no identidad y también nuestra derrota parcial como mestizos frente a la cultura occidental. En 1911 escribió Pensamientos de un viejo y lo publicó por entregas en el periódico La Organización de Medellín; en 1916 lo editó como libro. En 1919 presentó su tesis de grado "Derecho a no obedecer', la cual desató una gran polémica que llevó a los jurados a sugerirle que le cambiara de nombre al trabajo. El nuevo título fue "Una tesis". En 1928 fue nombrado juez segundo del Circuito de Medellín. En 1929, producto de un viaje que realizó por algunas regiones del país, apareció en París la obra Viaje a pie, que fue magníficamente comentada entre los escritores e intelectuales europeos, pero, paradójicamente, atacada por la curia colombiana. En 1932 la misma obra fue traducida al francés y una vez más fue exitosamente recibida por la prensa europea.

El 28 de enero de 1932, fue nombrado cónsul de Colombia en Génova, pero en agosto del mismo año fue expulsado por Benito Mussolini, a quien preocuparon los comentarios contra el régimen encontrados en sus libretas de notas. De Italia viajó a París y fue nombrado cónsul de Colombia en Marsella. Durante su estadía allí, publicó Don Mirocletes, cuya lectura fue inmediatamente prohibida por el arzobispo de Medellín, bajo sentencia de pecado mortal para el feligrés que se atreviera a ello. El mismo año publicó la obra Mi compadre, basada en un dictador venezolano, e inmediatamente el gobierno prohibió el ingreso y la difusión del libro en ese país. En 1954 publicó en Bogotá el libro Santander, y esta vez el turno de la persecución fue para Colombia. El gobierno intentó recoger la edición e impedir la difusión de la obra. En 1954 varios escritores e intelectuales europeos y norteamericanos, entre ellos Jean Paul Sartre y Thornton Wilder, lo nominaron para el premio Nobel de Literatura, pero la Academia Colombiana de la Lengua se negó a adelantar los trámites respectivos y, en su lugar, postuló a don Ramón Méndez Pidal. Le cobraron así la osadía de reflexionar sobre ciertos próceres de la patria. En 1957 se refugió en el país que inventó para sí, con el fin de protegerse de ese otro que temía sus pensamientos. A la finca de su propiedad ubicada en Envigado, inicialmente la llamó "La huerta del Alemán", como un sinónimo de filosofía de grande vuelo, pero después le cambió el nombre para expresar de forma directa su relación con el lugar, y la llamó "Otraparte". Quizá porque el país lo trató como si fuera de otra parte y no como el pensador auténtico que fue capaz de mirar la realidad y esencia de nuestra nacionalidad. En marzo de 1962 apareció su último libro: Tragicomedia del padre Elías y Martina la Velera. Fernando González murió en Envigado, el 16 de febrero de 1964. Como novelista publicó las ya citadas Don Mirocletes (1932) y Tragicomedia del padre Elías y Martina la Velera (1962). Como ensayista y pensador publicó: Pensamientos de un viejo (1916), Viaje a pie (1929), Mi compadre Juan Vicente (1932), El hermafrodita dormido (1933), Cartas a Estanislao (1935), El remordimiento (1935), El maestro de escuela (1941), Santander (1954), Los negroides (1956), El libro de los viajes y de las presencias (1959), Problemas de teología moral, Mi Simón Bolívar (1969), Poncio Pilatos envigadeño y El entierro de don Tomás (comedia), entre otros [Ver tomo 5, Cultura, p. 165].

LUIS CARLOS MOLINA

Bibliografía

ANGEL VALLEJO, FELIX. Retrato vivo de Fernando González. Medellín, Instituto de Integración Cultural, 1982. DAVIDSON, HARRY. "Fernando González, el filósofo de las ceibas". Universidad de Antioquia, N°- 59-60 (Medellín, junio-agosto 1943), pp. 409506. GONZALEZ, FERNANDO. Viaje a pie. París, Le Livre Libre, 1929. GONZALEZ FLOREZ, SARA LINA. Fernando González, buhonero del espíritu. Medellín, Concejo de Medellín, 1990. HENAO HIDRON, JAVIER. Fernando González, filósofo de la autenticidad. Medellín, Universidad de Antioquia, 1988; 2a ed.. Medellín, Biblioteca Pública Piloto, 1993. ORDENES, JORGE. El ser moral en las obras de Fernando González. Medellín, Universidad de Antioquia, 1983. SALDARRIAGA V., ALBERTO. De la parroquia al cosmos: los viajes de Fernando González. Medellín, Universidad de Antioquia, 1964. Viaje a la presencia de Fernando González, Biblioteca Pública Piloto de Medellín, marzo-abril de 1994.

 

Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.
 

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