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Fernando
González.
Oleo de Pedro Nel Gómez, ca. 1945.
Casa Museo Pedro Nel Gómez, Medellín
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Filósofo, abogado y escritor
antioqueño (Envigado, abril 24 de 1895 febrero 16 de 1964), inventor del país de
Otraparte, donde la naturaleza le brindó la comprensión y entendimiento que el país de
nación le negó. Su pensamiento, original y auténtico, causó temor a muchos, que se
negaron a ver en sus obras una reflexión sobre el ser colombiano y sobre el ser de
América Latina. Hijo de Daniel González, maestro y agricultor, y Pastora Ochoa, en 1910
fue expulsado del colegio de los jesuitas cuando terminaba el cuarto año, por negar el
primer principio teológico y por sus lecturas de Friedrich Nietszche, Arthur Shopenhauer
y otros filósofos mirados con recelo en el país. Hizo parte del grupo los Panidas,
fundado en 1915 y en el cual se reunieron escritores, poetas y artistas de todas las
áreas. Tuvo una vida pública activa como abogado, diplomático, polemista, ensayista y
novelista. Su obra muestra a un escritor original y fecundo. En cada una de las páginas
que escribió está plasmado el ensayista personal y el filósofo inconforme, quien con un
estilo mordaz, sarcástico, volcánico y violento, pasa revista a los asuntos
sociológicos y políticos. Usó la palabra desnuda y un lenguaje crudo, fuerte y a veces
contradictorio para registrar el terrible drama de la no identidad y también nuestra
derrota parcial como mestizos frente a la cultura occidental. En 1911 escribió
Pensamientos de un viejo y lo publicó por entregas en el periódico La Organización de
Medellín; en 1916 lo editó como libro. En 1919 presentó su tesis de grado "Derecho
a no obedecer', la cual desató una gran polémica que llevó a los jurados a sugerirle
que le cambiara de nombre al trabajo. El nuevo título fue "Una tesis". En 1928
fue nombrado juez segundo del Circuito de Medellín. En 1929, producto de un viaje que
realizó por algunas regiones del país, apareció en París la obra Viaje a pie, que fue
magníficamente comentada entre los escritores e intelectuales europeos, pero,
paradójicamente, atacada por la curia colombiana. En 1932 la misma obra fue traducida al
francés y una vez más fue exitosamente recibida por la prensa europea.
El 28 de enero de 1932, fue nombrado
cónsul de Colombia en Génova, pero en agosto del mismo año fue expulsado por Benito
Mussolini, a quien preocuparon los comentarios contra el régimen encontrados en sus
libretas de notas. De Italia viajó a París y fue nombrado cónsul de Colombia en
Marsella. Durante su estadía allí, publicó Don Mirocletes, cuya lectura fue
inmediatamente prohibida por el arzobispo de Medellín, bajo sentencia de pecado mortal
para el feligrés que se atreviera a ello. El mismo año publicó la obra Mi compadre,
basada en un dictador venezolano, e inmediatamente el gobierno prohibió el ingreso y la
difusión del libro en ese país. En 1954 publicó en Bogotá el libro Santander, y esta
vez el turno de la persecución fue para Colombia. El gobierno intentó recoger la
edición e impedir la difusión de la obra. En 1954 varios escritores e intelectuales
europeos y norteamericanos, entre ellos Jean Paul Sartre y Thornton Wilder, lo nominaron
para el premio Nobel de Literatura, pero la Academia Colombiana de la Lengua se negó a
adelantar los trámites respectivos y, en su lugar, postuló a don Ramón Méndez Pidal.
Le cobraron así la osadía de reflexionar sobre ciertos próceres de la patria. En 1957
se refugió en el país que inventó para sí, con el fin de protegerse de ese otro que
temía sus pensamientos. A la finca de su propiedad ubicada en Envigado, inicialmente la
llamó "La huerta del Alemán", como un sinónimo de filosofía de grande vuelo,
pero después le cambió el nombre para expresar de forma directa su relación con el
lugar, y la llamó "Otraparte". Quizá porque el país lo trató como si fuera
de otra parte y no como el pensador auténtico que fue capaz de mirar la realidad y
esencia de nuestra nacionalidad. En marzo de 1962 apareció su último libro: Tragicomedia
del padre Elías y Martina la Velera. Fernando González murió en Envigado, el 16 de
febrero de 1964. Como novelista publicó las ya citadas Don Mirocletes (1932) y
Tragicomedia del padre Elías y Martina la Velera (1962). Como ensayista y pensador
publicó: Pensamientos de un viejo (1916), Viaje a pie (1929), Mi compadre Juan Vicente
(1932), El hermafrodita dormido (1933), Cartas a Estanislao (1935), El remordimiento
(1935), El maestro de escuela (1941), Santander (1954), Los negroides (1956), El libro de
los viajes y de las presencias (1959), Problemas de teología moral, Mi Simón Bolívar
(1969), Poncio Pilatos envigadeño y El entierro de don Tomás (comedia), entre otros [Ver
tomo 5, Cultura, p. 165].
LUIS CARLOS
MOLINA
Bibliografía
ANGEL VALLEJO, FELIX. Retrato vivo
de Fernando González. Medellín, Instituto de Integración Cultural, 1982. DAVIDSON,
HARRY. "Fernando González, el filósofo de las ceibas". Universidad de
Antioquia, N°- 59-60 (Medellín, junio-agosto 1943), pp. 409506. GONZALEZ, FERNANDO.
Viaje a pie. París, Le Livre Libre, 1929. GONZALEZ FLOREZ, SARA LINA. Fernando González,
buhonero del espíritu. Medellín, Concejo de Medellín, 1990. HENAO HIDRON, JAVIER.
Fernando González, filósofo de la autenticidad. Medellín, Universidad de Antioquia,
1988; 2a ed.. Medellín, Biblioteca Pública Piloto, 1993. ORDENES, JORGE. El ser moral en
las obras de Fernando González. Medellín, Universidad de Antioquia, 1983. SALDARRIAGA
V., ALBERTO. De la parroquia al cosmos: los viajes de Fernando González. Medellín,
Universidad de Antioquia, 1964. Viaje a la presencia de Fernando González, Biblioteca
Pública Piloto de Medellín, marzo-abril de 1994.
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