Ficha bibliográfica
Titulo:
Juan Manuel Gonzalez Arbeláez
Edición original: 2004-12-09
Edición en la biblioteca virtual: 2004-12-09
Publicado: Biblioteca Virtual del Banco de la República
Creador: GIRALDO, Juan David


 

GONZÁLEZ ARBELÁEZ, JUAN MANUEL

González Arbeláez Juan Manuel
Juan Manuel Gonzalez Arbeláez.
Acuarela de juan David Giraldo.
Colección Particular, Bogotá.

Eclesiástico antioqueño (Rionegro, enero 17 de 1882 - Roma, enero 4 de 1966). Hijo de José María González y Obdulia Arbeláez, monseñor Juan Manuel González Arbeláez nació en Rionegro, donde se fundó la iglesia más antigua de Antioquia: la capilla de Sabaletas, construida en 1540 por orden del mariscal Jorge Robledo, cuando los españoles entraron por el sur a la región antioqueña. La historia eclesiástica de Rionegro cuenta, además, con ilustres prelados como el doctor Salvador Bermúdez Ruiz (1676-1747), obispo de Santiago de Chile y arzobispo de Chacras, y los obispos de Medellín José Joaquín Isaza Ruiz (1820-1874) y Manuel Antonio López de Mesa (1846-1908). Por otra parte, el tatarabuelo de monseñor González Arbeláez, José Joaquín González, tomó los hábitos después de viudo, fue párroco de Rionegro y reconstruyó la iglesia parroquial, inaugurada el 8 de septiembre de 1804. José María Montoya, otro de sus tatarabuelos, fue uno de los firmantes del Acta de Independencia de Antioquia. Así, el amor de monseñor González Arbeláez por su región fue grande; incluso le dedicó algunos versos: «Oh valle de esmeraldas!/ De montañas azules guarnecido!/ Que de sus frescas faldas/ El boscaje mullido/ Y el cantarín te dan cristal/ fluido». Monseñor González cursó sus estudios primarios en el colegio de Rionegro y luego en el seminario, donde terminó la carrera eclesiástica a los 21 años, siendo nombrado prefecto general y profesor. Monseñor Manuel José Caycedo lo ordenó presbítero, el 17 de enero de 1915 en Rionegro. Viajó a París en 1921, en Roma se especializó en regímenes de seminarios y fue doctorado en Teología en 1925. A su regreso a Colombia, fue nombrado rector del Seminario de Medellín hasta el 23 de noviembre de 1933. Cuenta su biógrafo, el presbítero Jesús Mejía, que «si por humildad quiso soterrar sus grandes talentos y ricas virtudes, no le vino de antuvión la mitra, pues la tenía ofrecida, reiteradamente anunciada y bien ganada y merecida, en 18 años de orante ministerio; fue preconizado para obispo de Manizales, el 3 de julio de 1933; aceptó con humildad y lágrimas este dignificante nombramiento y recibió la consagración episcopal en la Metropolitana de Medellín, de manos del nuncio monseñor Paolo Giobbe, el 29 de octubre de 1933. Fueron asistentes monseñor Tiberio de j. Salazar, arzobispo de Rizeo y coadjutor de Medellín, y monseñor Francisco Cristóbal Toro, obispo de Antioquia y Jericó. Tomó posesión el 4 de diciembre y terminó así la vacatura de esa sede, pues fue a suceder a monseñor Tiberio de J. Salazar y Herrera, nombrado arzobispo coadjutor de Medellín. Allá laboró como buen soldado de Cristo». En 1934 asistió al Congreso Eucarístico Internacional de Buenos Aires, y el 6 de junio fue elegido arzobispo titular de Eno y coadjutor de Bogotá. Se posesionó en enero de 1935 y monseñor Ismael Perdomo lo nombró vicario general.

Bajo la presidencia de Alfonso López Pumarejo, Colombia se aprestó a vivir los grandes cambios liberales con las reformas a la Constitución y al Concordato. Durante el Congreso Eucarístico de Medellín, iniciado el 14 de agosto de 1935, tuvieron lugar los primeros enfrentamientos entre la Iglesia y el Estado. Según Alvaro Tirado Mejía, «el certamen había contado con el apoyo oficial y nada hacía presagiar que las relaciones se deteriorarían. El Congreso implicaba una enorme movilización de masas, estaba presidido por 21 prelados nacionales y extranjeros [...] y, según cálculos que no parecen ser exagerados, el día de la clausura se reunieron cerca de 300000 personas. El elemento que prendió la chispa fue una declaración de la mayoría liberal del Concejo de Bogotá, que en respuesta a una proposición de la minoría conservadora para asociarse al certamen, contestó que lo haría siempre y cuando los prelados colombianos se pronunciaran favorablemente sobre la reforma del Concordato, el establecimiento de la educación laica, la supresión de las misiones catequizadoras, la adopción del divorcio vincular y otros puntos. Como respuesta, monseñor Juan Mariuel González Arbeláez [...] calificó la proposición del Concejo de ruin, infame, desvergonzada y canalla y tomó juramento a la multitud "de defender la religión católica a costa de la vida misma"». Esta instigación le atrajo la ira del gobierno. Por otra parte, monseñor había viajado con el Santísimo desde Bogotá en el avión trimotor Ford Tarapacá de la SCADTA., contra la expresa voluntad del Vaticano, que prohibía volar con la sagrada forma ante la eventualidad de un accidente; sin embargo, parece que anteriormente el obispo de Madrid-Alcalá había hecho lo mismo. El 17 de enero de 1940 monseñor González Arbeláez celebró sus bodas de plata sacerdotales y el 13 de febrero de 1941 renunció al cargo de arzobispo coadjutor de Bogotá con derecho a sucesión, «por razones eclesiásticas». Insistió en ello el 6 de junio y en febrero de 1942 le fue aceptada la renuncia. El 20 de junio fue nombrado arzobispo de Popayán. «No quiero para mí nada en lo humano, pero todo en el campo religioso, para ponerlo al servicio de Dios y de la Madre Santísima», dijo en su saludo pastoral al tomar posesión el 28 de julio de 1942. A1 terminar la ceremonia, Guillermo León Valencia pronunció, en el atrio de la catedral, una formidable oración: «A la manera de un aerolito descendido de altura inconmensurable, ha caído en Popayán este colosal diamante, fascetado de todas las virtudes [...] y cuya estela de luz al descender iluminará por mucho tiempo el horizonte oscuro de la Patria, como relámpago en la noche». El 29 de diciembre de 1943 monseñor González viajó a Europa. Renunció a la sede arzobispal residencial y el 1 de febrero de 1944 fue nombrado arzobispo titular de Oxirinco. Durante 21 años vivió en el Viejo Continente, entre Roma, Londres y Madrid. Asistió a las sesiones del Concilio Ecuménico Vaticano n y murió en Roma, el 4 de enero de 1966.

JUAN DAVID GIRALDO

Bibliografía

Agudelo Giraldo, Guillermo. Cuatro arzobispos que han marcado nuestra historia. Bogotá, Ediciones Verdad y Vida, 1986. Borrero Restrepo, Juan. Breve historia de la Iglesia colombiana. Medellín, Cotillees, 1983. Botero Restrepo, Juan. Monseñor Juan M. González Arbeláez, signo de contradicción. Medellín, Editorial Difusión, s.f. Lopez Lozano, Clemente. Rionegro, narraciones sobre su historia. Medellín, Editorial Granamérica, s.f. Naranjo Villegas, Jesús. Biografía del arzobispo Juan Manuel González Arbeláez. Medellín, Secretaría de Educación y Cultura de Antioquia, 1993. Restrepo Posada, José. Genealogía episcopal de la Jerarquía Eclesiástica, 1513-1966. Bogotá, Editorial Lumen Chrisri, 1968. Restrepo Posada, José. Cabildo Eclesiástico de Bogotá. Bogotá, Kelly, 1971.

 

 

Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.
 

arte2.jpg (6256 bytes)