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Este
postimpresionista francés nació en París el 7 de junio de 1848, y falleció después de
un intento de suicidio el 9 de mayo de 1903, en el pueblo de Atuana, isla de Dominica
(islas Marquesas). Sus experimentaciones atrevidas con el color constituyen el antecedente
directo del fauvismo; la fuerza de sus formas pictóricas influyeron al pintor noruego
Edvard Munch y a la posterior escuela expresionista.
Vivió con su familia por más de cuatro años en Perú, trabajó con la marina mercante
francesa y trabajó como agente de bolsa de París, actividades gracias a las cuales
disfrutó de una confortable vida burguesa junto a sus cinco hijos y a su mujer, la danesa
Mette-Sophie Gad. En 1874, después de conocer al pintor Camille Pissarro y ver la primera
exposición de los impresionistas, se hizo coleccionista y pintor aficionado. En 1882,
debido a la quiebra de la Bolsa, tuvo que pasar de ser un pintor aficionado para convertir
la pintura en su oficio.
Entre 1886 y 1891 vivió principalmente en la Bretaña, centro de un pequeño grupo de
pintores experimentales (la escuela de Pont-Aven). Influenciado por el estilo de Émile
Bernard se alejó del impresionismo y adoptó un estilo menos naturalista al que denominó
sintetismo; se inspiró entonces en el arte indígena, en los vitrales medievales y en los
grabados japoneses que conoció a través de Vincent van Gogh en 1888. En 1889 su estilo
se vio marcado por la influencia del arte primitivo de Bretón y se caracterizó por la
utilización de amplias zonas planas de colores encendidos como se puede observar en el
Cristo amarillo.
Aunque a partir de 1891 las características esenciales de su pintura experimentaron pocos
cambios (mantuvo la expresividad cromática, el rechazo a la perspectiva y la utilización
de formas amplias y planas), el nuevo ambiente tropical y la cultura polinesia imprimieron
a su obra una nueva forma expresiva que se definió a medida que el tema se hizo más
característico, la escala de sus cuadros mayor y sus composiciones más simples. La
temática de sus composiciones abarcó escenas de la vida cotidiana como podemos observar
en Tahitianas o En la playa, hasta escenas de supersticiosa aprensión como El
espíritu de los muertos observa.
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