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Juan García
del Rio. Miniatura de Manuel J. Paredes. Biblioteca Luis Angel Arango, Bogotá.
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Escritor, político y
diplomático de la generación de la Independencia, nacido en Cartagena de Indias en 1794,
muerto en Ciudad de México, el 13 de mayo de 1856. Cuando Juan García del Río tenía
ocho años, su padre, el español Felipe García del Río, lo envió a Cádiz (España),
donde hizo sus estudios, al lado de sus tíos Manuel García del Río e Ildefonso Ruiz del
Río. Al mismo tiempo que estudiaba, actuaba en la casa comercial de los Ruiz del Río,
que tenía fama como importante empresa mercantil en España. Allí conoció a muchos
americanos, y entre ellos a José de San Martín, el prócer argentino, Libertador de los
países del Cono Sur de América, de quien fue posteriormente gran amigo y colaborador.
García del Río estudió Letras en Cádiz y se graduó en el año 1810. Cuando ocurrió
la invasión francesa de Napoleón Bonaparte a España, Cádiz se convirtió en el
baluarte del patriotismo español; el joven estudiante García del Río contribuyó a
defender la plaza de Cádiz contra los franceses. En Cartagena de Indias, su familia era
fiel a la monarquía española y contraria a las ideas e instituciones patriotas. Su padre
no acató la independencia absoluta de Cartagena, e intentó organizar una sublevación
con otros comerciantes realistas. Sin embargo, la Junta de Gobierno lo multó, por lo cual
se trasladó a Santa Marta, "meca del realismo en el Nuevo Reino de Granada".
Llamado por su padre, García del Río viajó a La Habana y un año después regresó a
Santa Marta. En esos días, los bienes de su familia fueron confiscados por el oficial
francés Pedro Labatut, del ejército patriota neogranadino. Su padre murió el 13 de
febrero de 1813, lo cual influyó en el cambio de su ideario: de realista a patriota.
García del Río dice en su autobiografía: ĞLibre para manifestar mis sentimientos,
reprimidos por el respeto a la opinión paterna, abracé ya con entusiasmo la justa causa
de la emancipación americanağ. En 1814 fue nombrado secretario de la Legación Granadina
en Londres, para negociar el reconocimiento de la Independencia. El agente diplomático
era el doctor José María del Real. Cuando tuvo conocimiento de la reconquista española
en la Nueva Granada y Venezuela, García del Río aceptó la invitación del comisionado
de Chile para colaborar con este gobierno de América del Sur. Desde entonces su vida
estuvo ligada a la política y las relaciones internacionales de Chile y Perú. El
presidente Bernardo O'Higgins, de Chile, lo nombró secretario de la Sección de
Relaciones Exteriores y, posteriormente, subsecretario de Relaciones Exteriores de Chile.
Su mayor actividad política y diplomática la hizo con el general José de San Martín,
Libertador del Río de la Plata y Chile, quien lo nombró secretario de Relaciones
Exteriores en la Expedición Libertadora del Protector al Perú. García del Río
participó en las conferencias de paz celebradas en Miraflores y Punchauca. El general San
Martín lo nombró ministro de Gobierno y de Relaciones Exteriores del Protectorado del
Perú. Entonces, fundó la Biblioteca Nacional del Perú y expidió los decretos sobre
libertad de imprenta y sobre la nacionalización. Posteriormente fue enviado a Europa como
plenipotenciario del Perú ante la Gran Bretaña y demás países de Europa, para negociar
el reconocimiento de la Independencia, conseguir los empréstitos y adelantar gestiones
monárquicas. Cuando renunció San Martín, en 1822, García del Río publicó su
Biografía del general San Martín a la inmortalidad. Juan García del Río fue gran amigo
del Libertador Simón Bolívar; precisamente en los días de la mayor crisis colombiana
publicó su obra Meditaciones colombianas. Entre el 30 de abril y el 3 de mayo de 1831, en
su calidad de secretario de Relaciones Exteriores y de lo Interior, hizo parte del
Ejecutivo Plural que asumió el gobierno en el interregno entre la renuncia del general
Rafael Urdaneta y el momento en que el vicepresidente Domingo Caycedo reasumió el mando.
En 1833 fue llamado por el general Juan José Flórez de Ecuador, y nombrado ministro de
Hacienda; posteriormente, en el Perú, fue ministro del protector Andrés de Santacruz.
Los años finales de su vida los pasó en Chile, donde se dedicó al periodismo, y en
México, donde asesoró al general Antonio López de Santana en su primer gobierno.
Un aporte muy significativo de Juan
García del Río a la cultura hispanoamericana fue su actividad periodística. En Santiago
de Chile fundó, dirigió y redactó el periódico El Sol de Chile, semanario que inició
su circulación el 3 de julio de 1818. En 1819 fundó el periódico El Telégrafo, que
salía dos veces por semana. Uno de sus principales intereses fue la publicación de una
revista continental, difusora de la cultura de los pueblos conquistados por España y
consolidados como repúblicas después de la revolución de Independencia. El 1 de octubre
de 1821 lanzó el Prospecto de la Biblioteca Colombiana; según sus ideas, Ğlo colombiano
está relacionado con lo hispanoamericanoğ. En Londres hizo amistad profunda con el
humanista Andrés Bello, quien era secretario de la Legación de Chile Con Andrés Bello,
Luis López Méndez, Agustín Gutiérrez Moreno y Pedro Creutzer, integraron la Sociedad
de Americanos. Su mayor empeño fue la publicación de la revista Biblioteca Americana,
cuyo primer número apareció en septiembre de 1823, con la colaboración de Bello. Se
publicaron dos tomos: el primero dedicado al pueblo americano y el segundo "Al
gobierno colombiano". Estos tomos fueron ordenados con las secciones: Humanidades y
Artes Liberales, Ciencias Matemáticas y Físicas, Ideología, Moral e Historia. En 1826,
con Andrés Bello, fundó la revista Repertorio Americano en Londres. El primer tomo, de
322 páginas, apareció en octubre de 1826; en 1827 fueron editados otros tres tomos. En
esta revista colaboraron los escritores José Fernández Madrid, Olmedo, García Goyena,
Pedro Mendivil, Vicente Salvá y otros. Entre los estudios, se publicaron importantes
documentos relativos a la historia de América. García del Río y Andrés Bello, a
través del Repertorio Americano, llevaron las letras americanas a Europa. Otras
publicaciones de García del Río fueron: Meditaciones americanas y Bosquejo del Perú;
además de numerosos escritos, entre ellos: "Sitio de Cartagena de 1815",
"Indicaciones sobre la conveniencia de simplificar y uniformar la ortografía en
América", escrito con Andrés Bello, "Las antigüedades americanas",
"Materiales para formar unas efemérides o fastos americanos", "Sobre el
empleo del tiempo", "Viaje pintoresco de la Grecia", "Bosquejo
político y literario del
doctor José Fernández Madrid"
y otros. Destacamos también el folleto A la memoria del Libertador Simón Bolívar, su
Historia de la civilización en América, la traducción de la tragedia Pizarro, y su
ensayo "Consideraciones sobre la política y el carácter del director de la
República Argentina". El pensamiento sanmartiniano de la monarquía constitucional
para los países americanos, y en la misma forma, el sistema centralista o unitario para
Colombia, influyeron decisivamente en el ideólogo García del Río. Gran americanista y
ferviente bolivariano, García del Río propuso un sistema monárquico-constitucional para
Colombia y fue partidario de un Ejecutivo fuerte alrededor del trono. Pero su pensamiento
monárquico-constitucional no fue bien aceptado por los demócratas demoliberales, entre
ellos, el ecuatoriano Vicente Rocafuerte, quien en oficios reservados al ministro de
Relaciones Exteriores de México, le informó que García del Río era monarquista y no
partidario del sistema republicano para los nuevos Estados de América. García del Río
vivió sus últimos ocho años en México, en la más absoluta pobreza. En las letras
americanas es recordado por sus profundos ensayos sobre la realidad y el futuro de nuestra
América.
JAVIER OCAMPO LÓPEZ
Bibliografía
AMUNATEGUI SOLAR, DOMINGO "Vida
literaria, amorosa y política de Juan García del Río". Boletín de Historia y
Antigüedades, Vol. XXVI, N° 291-292, pp. 1-47. CACUA PRADA, ANTONIO. "El ilustre
periodista y diplomático cartagenero don Juan García del Río". Nuestra América,
N°- 1 (Tunja, Idesil, junio 1982), pp. 61-72. GARCIA DEL RIO, JUAN. Meditaciones
colombianas. Medellín, Bedout, 1972.
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