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Epifanio Garay.
Autoretrato.
Museo Nacional, Bogotá.
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Pintor retratista nacído en
Bogotá, el 9 de enero de 1849, muerto en Villeta, el 8 de octubre de 1903. Epifanio Garay
y Caicedo fue un artista de múltiples inquietudes y de gran talento artístico; además
de la pintura, se destacó como cantante operático y cronista de arte. Hijo del pintor y
ebanista Narciso Garay, y de Dolores Caicedo, las primeras lecciones las recibió de su
padre, en Bogotá. Después estudió con José Manuel Groot, además de asistir al Colegio
Mayor de Nuestra Señora del Rosario y a la Academia de Música. A los 21 años se
trasladó a Panamá, donde contrajo matrimonio con la panameña Mercedes Díaz Remón, en
el año 1873, y de esta unión nacieron sus dos hijos, quienes también fueron artistas:
Nicole, pianista y compositora, y Narciso, violinista, escritor e investigador de la
música y el folclore panameños. Garay se vinculó a la ópera, y por un tiempo
italianizó su apellido cambiándolo por Garini. Cantó en el Teatro de la Academia de
Música de Nueva York toda la temporada italiana de 1876, con el repertorio del bajo
cantante. Regresó a Bogotá por la muerte de su padre, ocurrida en 1877. En 1880
interpretó un papel en la ópera Florinda del compositor colombiano José María Ponce de
León. Fue escogido como el mejor artista en el concurso organizado en Bogotá por el
pintor mexicano Felipe Santiago Gutiérrez para designar al director de la Academia
Gutiérrez. Premiado en la exposición de 1882 por el gobierno colombiano con una beca
para estudiar pintura en Europa, viajó a París y se matriculó en la Academia Julien Uno
de sus maestros fue el famoso pintor Adolphe William Bourguereau (1825-1905), premio de
Roma en 1850, con quien interpretó la formación académica que había recibido en
Bogotá. También fue alumno de Boulanger, Constant y León Bonnat (1835-1932). Su beca
fue suspendida a raíz de la guerra civil de 1885, por lo cual debió interrumpir sus
estudios y regresar a Bogotá al año siguiente, donde se dedicó de lleno a la pintura.
Se ocupó entonces en atender los numerosos encargos de la sociedad bogotana: retratos de
señoras, señoritas, políticos, intelectuales y amigos. Partió para Cartagena en 1890 y
en esa dudad trató de organizar, en compañía de doña Concepción Jiménez de Araújo,
una academia de pintura, pero tuvo que volver a la capital hacia 1892. Su larga
permanencia fuera del país le permitió desarrollar muchos reconocimientos. En Panamá
ejecutó un importante número de obras, que le valieron el profundo aprecio de la
sociedad de ese país. A1 año siguiente de su regreso a Bogotá, fue nombrado director de
la Escuela Nacional de Bellas Artes. Por varios años fue profesor de la misma, y asumió
de nuevo la dirección en 1898. Desde allí promovió la creación de las becas para los
estudiantes de provincia e impulsó las clases de litografía, para las cuales contrató
al profesor alemán Felipe Eduardo Lehner e hizo importar piedras litográficas de Europa.
Durante su rectoría, luchó por el mejoramiento de las condiciones de los profesores.
Desafortunadamente la Escuela fue cerrada con ocasión de la guerra de los Mil Días. En
1900, Garay pintó una de las pechinas de la catedral de Bogotá. En esta representó al
evangelista San Juan, obra que fue objeto de algunas críticas porque se consideró que
había demasiada teatralidad en su ejecución.
Garay es el retratista académico
más importante del arte colombiano. Su vida y su obra están en plena correspondencia con
su época, si tenemos en cuenta que la sociedad de la segunda mitad del siglo XIX estaba
aún ligada, en muchos aspectos, al pensamiento romántico y a la tradición. Viajó
constantemente, admiró a los grandes maestros y desarrolló un oficio riguroso, en el que
lo importante era la similitud casi fotográfica de la pintura con su modelo. Ejecutó
varias obras de temas religiosos y políticos Garay es el autor del óleo titulado La
mujer del levita de los montes de Efraín, hoy en el Museo Nacional, prácticamente el
único desnudo femenino de la pintura colombiana del siglo XIX. El tema causó escándalo
en su momento; la critica desvió el problema hacia la impugnación de que el maestro
había hecho uso de la fotografía para realizar la obra, y l prensa se trabó en una
absurda polémica entre las obras de Epifanio Garay y Ricardo Acevedo Bernal, cuyo
trasfondo resultó ser más de orden político que estético. Si bien es cierto que este
cuadro de Garay es el único desnudo conocido, por documentos del archivo de la Escuela de
Bellas Artes se sabe que sí se había practicado este género a fines de siglo, aunque
con muchas restricciones. Garay debió inspirarse en la obra de Felipe Santiago
Gutiérrez, la amazona de los Andes, que exhibió en uno de sus viajes a Bogotá.
Naturalmente, sus estudios en Europa tuvieron que incentivar en él la motivación por un
tema tan apropiado para un artista académico. De todas maneras, es un hecho comprobado
que Garay, como muchos de los pintores europeos de su tiempo: Jean Auguste Ingres, Edgar
Degas, Edovard Manet, utilizó la fotografía como modelo y soporte para sus obras,
particularmente para el retrato. La relación de la pintura con la fotografía fue tan
estrecha, que no sólo los pintores se inspiraron en ella, sino que también Los
fotógrafos estuvieron influenciados por los pintores. En memorias de familia escritas por
su hijo Narciso, se menciona la existencia de un cuadro de María Magdalena penitente, del
que no hay noticia. Probablemente ejecutó varias obras de tema religioso ahora
desconocidas. Gran parte de su obra se encuentra en el Museo Nacional. También se sabe
que dejó numerosos retratos en Panamá, Cartagena y en algunas otras ciudades del país.
En el Museo Nacional se pueden apreciar: Retrato del presidente Rafael Núñez, firmado en
Cartagena 1891; Retrato de señora, firmado y fechado 1893; Retrato del doctor Manuel A.
Sanclemente, ganador del primer premio en retrato en la exposición colecciona con
ocasión del aniversario del Grito de la Independencia, el 20 de julio de 1899; Retrato de
Dolores Caycedo de Garay, firmado; Retrato de Manuel Gray (su hermano); Autorretrato,
sustraído del Museo; el cuadro costumbrista Por las velas, el pan y el chocotate; retrato
de las señoras: Teresa Díaz Granados de Suárez, firmado y fechado 1893; Dolores Lezaca
de Garay (cuñada del artista), María de Jesús Carrizosa de Pardo e Isabel Gaviria de
Restrepo. En colecciones particulares se encuentran: Retrato de María Helena de Uribe
Holguín, de Rafael Pinto Valderrama y de Luis María Pinto Valderrama y de Jesús Casas
Castañeda; en el colegio de San Pedro Claver de Bucaramanga, .un San Ignacio de Loyotn, y
en la iglesia de san Ignacio de Bogotá, una Santa Margarita Marta de Atacoque. Un busto
de Epifanio Garay, obra del maestro Silvano Cuéllar, preside la entrada del Museo
Nacional [Ver tomo 6, Arte, pp. 111-112].
MARTA FAJARDO
DE RUEDA
Bibliografía
Epifanio Garay, su obra en
Panamá y en Colombia. Universidad Interamericana de Panamá, Panamá, 1993, texto:
Narciso Garay. LEUDO, COROLIANO. Epifanio Garay. Bogotá, Editorial Cromos, s.f MEDINA,
ALVARO. Procesos del arte en Colombia Bogotá, Colcultura, 1978. Rentista Ilustrada,
Bogotá, 1898-1899.
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