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Luis Carlos
Galán Sarmiento.
Fotografía de Hernán Díaz, 1989.
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Político santandereano, fundador
del Nuevo Liberalismo (Bucaramanga, septiembre 29 de 1943 - Soacha, Cundinamarca, agosto
18 de 1989). Hijo de Cecilia Sarmiento Suárez y de Mario Galán Gómez, destacado
dirigente liberal del Departamento de Santander, Luis Carlos Galán Sarmiento pasó su
niñez felizmente, en el marco de sólidos lazos familiares y en el seno de un hogar a la
par afectuoso y austero, conformado por doce hijos (María Lucía, Gabriel, Cecilia,
Helena, Elsa, Gloria, Antonio, Juan Daniel, Mario Augusto, Francisco Alberto y María
Victoria). «A mi mamá le debo la vida, a mi papá le debo el espíritu", dijo
Galán en Oxford. En medio de los rigores propios de una familia tan numerosa, se fue
templando y enriqueciendo el espíritu de los Galán Sarmiento. Tras el asesinato de Jorge
Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948, Mario Galán, como muchos otros jefes liberales,
padeció las persecuciones políticas junto con su familia, que se trasladó a Bogotá en
1949, cuando fue designado contralor General Auxiliar de la República. En 1950 Galán
inició Sus estudios en el Colegio Americano, y en 1952 ingresó al Colegio Antonio
Nariño. Su padre recuerda que para esa época «ya Luis Carlos se había leído todos los
discursos que Gabriel Turbay pronunció en la campaña presidencial y tenía especialmente
subrayado uno sobre el papel político que debía cumplir la juventud colombiana, en
particular la frase que decía que cuando la juventud se pone de pie en defensa de los
ideales de libertad, justicia y fraternidad, siempre la patria ha podido esperar algo
grande». Destacado estudiante, en 1957 participó activamente en las marchas
estudiantiles de protesta contra el régimen dictatorial del general Gustavo Rojas
Pinilla, lo que le acarreó una detención policial que lo condujo a una noche de
prisión, pesar de ser todavía un niño. En 1960 se graduó con honores como bachiller e
ingresó a la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, a estudiar Derecho y Economía.
En 1963 fundó la revista universitaria Vértice. En la formación intelectual de Galán
tuvieron notable influencia las ideas de Pierre Teilhard de Chardin y los libros de Nikos
Kazantzakis. «La sensibilidad social del autor, el hombre integral que buscaba y la lucha
interna que Kazantzakis padeció y soportó a través de su vida entre el ángel y la
bestia, entre la naturaleza interior y superior del hombre, entre el mundo pasional y el
espíritu, lo fascinaban dice su padre- la búsqueda de esa trascendencia espiritual y el
esfuerzo para realizarlo constituía para Luis Carlos el objetivo de la vida, no solamente
en lo individual sino también en lo colectivo». En 1965 culminó sus estudios
universitarios y se vinculó al diario El Tiempo, donde desarrolló una vertiginosa
carrera como periodista, editorialista, asistente del director, columnista y miembro de la
junta directiva, para lo cual contó siempre con el apoyo del ex presidente Eduardo Santos
y de Roberto García-Peña, director del periódico. En 1969 fue designado por el
presidente Carlos Lleras Restrepo como secretario de la delegación de Colombia a la
Segunda Conferencia Mundial de Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en Nueva Delhi. En 1970 fue
designado ministro de Educación en el primer gabinete del presidente Misael Pastrana
Borrero, cartera en la que cumplió una tarea progresista y de hondo contenido social. En
1971 contrajo matrimonio con la periodista Gloria Pachón Castro, a quien se ha reconocido
por su temple, su inteligencia y su coraje. Con ella y con sus hijos Juan Manuel, Claudio
Mario y Carlos Fernando, formó un hogar ejemplar.
En 1972 Galán Sarmiento fue nombrado
embajador en Italia, y en 1974, aún siendo embajador, fue designado representante de
Colombia ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO). En 1976 regresó a Colombia como codirector del semanario Nueva
Frontera, fundado por el ex presidente Carlos Lleras Restrepo. En las denominadas
"elecciones de mitaca" de 1976, obtuvo su primera curul en una corporación de
elección popular, al llegar al Concejo Municipal de Oiba, Santander. Durante los dos
años siguientes acompañó al ex presidente Lleras Restrepo en su campaña por la
reelección, en la que cumplió un importante papel. A pesar de que Lleras fue derrotado,
Galán obtuvo una curul como senador de la República por el Departamento de Santander. El
30 de noviembre de 1979 fundó el movimiento Nuevo Liberalismo, como alternativa política
dentro del partido liberal. En 1980 fue elegido concejal de Bogotá, y en 1981, en medio
de una división del liberalismo, fue proclamado candidato presidencial para enfrentar al
sector oficial del partido, representado entonces por el ex presidente Alfonso López
Michelsen y por el gobierno del presidente Julio César Turbay Ayala. En esa contienda las
elecciones favorecieron a Belisario Betancur, candidato conservador. Sin embargo, Galán
obtuvo cerca del 10% de la votación total, y fue reelegido senador y diputado en 21 de
las 23 Asambleas del país. El Nuevo Liberalismo siguió participando en todos los
procesos electorales que se efectuaron hasta el momento de su disolución, en 1989,
período durante el cual conservó su representación en el Congreso, en los concejos y en
las asambleas de casi todo el país. Galán se marginó de la contienda presidencial de
1986 para no ahondar en la división liberal y para permitir el regreso del partido a la
Presidencia, como en efecto sucedió, tras la elección de Virgilio Barco. En medio de una
sangrienta oleada de crímenes orquestados por los carteles de la droga, y de un claro
anacronismo de los sectores oficiales del partido liberal, Galán se fue acercando al
presidente Barco y apoyándolo en momentos determinantes para su gestión y para la
estabilidad de su gobierno. En desarrollo de ese proceso se produjo el ingreso del Nuevo
Liberalismo al gabinete nacional, en la cartera de Agricultura, en cabeza de Gabriel Rosas
Vega. A la par se fue fortaleciendo la reunificación del partido liberal, que quedó
sellada cuando Galán conquistó la consulta popular como mecanismo de selección del
candidato único del partido a la Presidencia. Cuando Galán fue asesinado, el 18 de
agosto de 1989, punteaba ampliamente las encuestas que lo convertían en el favorito para
ganar tanto la consulta popular como la elección presidencial. Después de su asesinato,
en medio del multitudinario sepelio y de la más grande manifestación colectiva de llanto
por un dirigente caído que recuerde Colombia, su hijo mayor, Juan Manuel, encomendó a su
joven jefe de debate, el entonces ex ministro César Gaviria Trujillo, las banderas de su
padre. Gaviria, en medio de una desgarradora y valiente campaña presidida por la figura
tutelar de Galán, conquistó la Presidencia en 1990.
La lucha política de Galán estuvo
marcada siempre por la beligerancia crítica y la rebeldía constructiva. Sus compromisos
para combatir la corrupción y el clientelismo, así como sus esfuerzos por modernizar los
partidos políticos y las instituciones colombianas, fueron siempre evidentes. No
obstante, las posiciones más peligrosas y categóricas las asumió enfrentando el
narcotráfico y su penetración en la sociedad colombiana. En 1982, al conocer las
referencias sobre sus actividades criminales, expulsó de su movimiento, en el que se
había infiltrado al amparo de un congresista antioqueño, al narcotraficante Pablo
Escobar, quien por entonces era un desconocido para la sociedad colombiana y para el
mundo. A partir de ese momento, Galán fue el más caracterizado enemigo de los
narcotraficantes, quienes iniciaron una inminente persecución contra él y contra su
movimiento, bajo las instrucciones del propio Escobar y de Gonzalo Rodríguez Gacha. Su
asesinato, en medio de una manifestación pública de enormes proporciones en la plaza de
Soacha, se ha asociado, precisamente, con su lucha contra los carteles de la droga. No
obstante, este magnicidio aún no ha sido aclarado y no se puede afirmar con certeza
quiénes fueron sus autores intelectuales. Los objetivos del Nuevo Liberalismo los
resumió el propio Galán al aceptar la candidatura presidencial, el 18 de octubre de
1981, en la ciudad de Rionegro, Antioquia: «Reorganizar la democracia colombiana;
unificar a la Nación y conseguir una paz auténtica y perdurable para todos los
colombianos; asegurar el papel histórico de nuestro país en la evolución de América;
conquistar e integrar a la vida nacional la totalidad del territorio; acrecentar los
recursos materiales y espirituales del pueblo colombiano; reivindicar el derecho de los
colombianos a manejar y controlar los recursos naturales; devolver al ser humano su valor
como eje de la sociedad; lograr la igualdad básica de oportunidades y derechos entre
todos los colombianos; recuperar la dignidad de los poderes del Estado; modernizar la
organización de las distintas colectividades políticas». Galán remató esta
intervención reafirmando el compromiso con la disciplina y la autoridad surgidas en la
persuasión racional, en contraste con la represión y la fuerza ciega, y pronunció la
que hasta su muerte sería su consigna de campaña: «Por Colombia, siempre adelante, ni
un paso atrás y lo que fuere menester sea». Parte fundamental del pensamiento galanista,
particularmente en lo relativo a la apertura política y a la depuración de la
democracia, quedó recogido en la Carta Política de 1991, aprobada por la Asamblea
Constituyente convocada por un proceso plebiscitario atípico, surgido en las
universidades colombianas a partir de los magnicidios ocurridos en 1989. «Galán -dijo
Gaviria- le devolvió a la política su majestad y su grandeza».
JUAN LOZANO
Bibliografía
ZALAMEA, ALBERTO. Galán. Bogotá,
Fundación Luis Carlos Galán Sarmiento, 1990.
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