|
|
-
Jorge Franklin Cárdenas.
-
Autorretrato.
-
"Semana", No. 54, nov 1
de 1947.
|
|
Caricaturista nacido en Bogotá, el
29 de octubre de 1910. Hijo de William W. Franklin (1870-1952), ingeniero civil de origen
estadounidense que vino a Colombia para la construcción de los ferrocarriles de Girardot
y Santa Marta, y de María Josefa Cárdenas (1880-1920), parte de la infancia de Jorge
Franklin transcurrió en Santa Marta, donde se estableció su familia entre 1913 y 1917.
De regreso a Bogotá, en 1918, ingresó al colegio San Bartolomé, y durante la primera
semana de clase debió someterse a una operación de mastoiditis que le dejó como secuela
una parálisis facial. Junto a Félix Villamizar, Rafael Suárez Guzmán, Eugenio Ferro
Falla, Julio Pérez, Santiago Camacho, Carlos Infante y Abelardo Forero Benavides,
Franklin publicó un periódico estudiantil en 1927, en el que aparecieron sus primeros
"monos". La publicación se tituló Zig Zag, y sus compañeros fueron quienes
más apoyaron sus inclinaciones artísticas. También un profesor, el padre jesuita Carlos
M. de Heredia: «El padre Heredia había sido expulsado de México por Calles. Al llegar a
Colombia, el San Bartolomé lo nombró profesor de química y él a su vez me nombró su
asistente. Gustaba de dictar conferencias en el Teatro Municipal, en donde demostraba
científicamente los trucos usados por los llamados espiritistas. Una de estas
conferencias se efectuó en Palacio, delante de Abadía Méndez, varios ministros y muchos
invitados», recuerda Franklin. En 1929 inició sus estudios universitarios en la Escuela
de Bellas Artes de Bogotá, pero sólo alcanzó a cursar el período correspondiente a la
técnica del dibujo al carbón. Publicó sus primeras caricaturas en la revista
Universidad, fundada y dirigida por Germán Arciniegas. También El Espectador, dirigido
entonces por Luis Cano, se interesó por sus habilidades como caricaturista, y desde sus
páginas propuso la serie titulada Los Presidenciables, de carácter eminentemente
político. En agosto del mismo año, Franklin viajó a España. En 1930 ingresó a la
Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, donde estudió dibujo, pintura y
escultura. En 1931 ilustró la publicación madrileña Guirigay. En 1933, y por tres años
consecutivos participó como caricaturista en el , Salón de Otoño realizado en Madrid.
En compañía de algunos amigos imprimió una pequeña revista semanal de variedades, que
se repartía a la entrada de los cines. En 1935 pintó murales de 15 a 30 metros en la
fachada de los cines Actualidades y París Madrid, alusivos a las películas en
exhibición. Entusiasmado con la idea del cine de animación, se puso en contacto con los
dibujantes y caricaturistas españoles Xaudaro y Demetrio. Los primeros ensayos se
llevaron a cabo en los estudios del cine París Madrid, con buenos resultados.
Lamentablemente la guerra civil entorpeció esta iniciativa, al mismo tiempo que obligó a
Franklin a suspender sus estudios, el 19 de julio de 1936. En 1937 viajó a Barcelona,
donde trabajó como dibujante de la revista Solidaridad obrera, órgano de la
Confederación Nacional del Trabajo, del cual era colaborador desde su llegada a España,
y continuó siéndolo hasta 1941. También colaboró con las revistas Fragua y Umbral de
Valencia, con la Revista C.N.T. de Madrid, y con otras publicaciones de Barcelona. Liberal
por tradición familiar, desde los 18 años simpatizó con los movimientos de carácter
progresista. A su llegada a Madrid y durante todos los años que permaneció en España,
fue miembro activo de la Confederación Nacional del Trabajo, de filiación socialista, y
apoyó activamente el proyecto de creación de la República Española. En 1937 trabajó
como profesor de dibujo en la Escuela de Monjuic en Barcelona, destinada particularmente a
niños huérfanos de la guerra. En 1938 fue ilustrador de la Revista Umbral de Barcelona.
Cuando el triunfo del ejército franquista, fue apresado por su filiación con los
republicanos. Juzgado y condenado a muerte, la intervención del cónsul colombiano en
España le salvó la vida. Franklin regresó a Colombia en 1941, y contrajo matrimonio con
Graciela Pachón Padilla, con quien tuvo dos hijos. Expuso en la Escuela de Música de
Santa Marta un total de 50 retratos, dibujos a pluma y acuarelas. Colaboró en El Tiempo
(1941-1950), Crítica, Sábado, Colombia en cifras y Semana. Según Alvaro Medina,
Franklin «dio a conocer un mundo rigurosamente geométrico, de construcciones sólidas
que luego variaron hacia un surrealismo sui generis, apropiado para acceder al humor de
que careció en principio; los mejores ejemplos de estos últimos los encontramos en las
numerosas carátulas que diseñó para la revista Semana en la década del 40». En 1945,
inducido por Arciniegas, se decidió a publicar en la Revista de América un extenso
artículo titulado "Memorias de un condenado a muerte", sobre su amarga
experiencia como prisionero del ejército franquista y, en diciembre del año siguiente,
un discurso pronunciado en el Ateneo Republicano Español con motivo del aniversario de la
defensa de Madrid.
Mientras Franklin trabajaba como
caricaturista del periódico El Liberal, en 1942, incursionó en el terreno de la tira
cómica con un personaje llamado El aprendiz de dictador. Su trabajo acusaba desde
entonces mayor interés por la noticia internacional que por situaciones de tipo nacional:
«Debido a mi experiencia en España, no quería hacer ninguna caricatura que pudiera
perjudicarme. Sin embargo, hubo una sobre el mariscal Pétain, cuando lo condenaron por
traición, que me mereció una amenaza a muerte, en carta poco cortés, por parte de
algún fanático del Mariscal. En su sección de El Tiempo, Frailejón hizo mención del
incidente». En el semanario Comandos, dirigido por Alejandro Vallejo, dio vida, en 1945,
a su segunda tira cómica: El preso ráyitas. En 1946 expuso 80 caricaturas sobre,
personajes nacionales e internacionales en la Biblioteca Nacional. Obtuvo el primer premio
otorgado por el Círculo de Periodistas de Bogotá al mejor emblema para dicha asociación
en 1947 y en 1948 ilustró el libro de Guillermo Hernández de Alba, Guía de Bogotá,
arte y tradición (Bogotá, Librería Voluntad, 1948).En octubre de ese año viajó a
Estados Unidos, y se radicó inicialmente en Chicago, donde trabajó como dibujante para
la firma Diamond Match Co., y como publicista de la General Outdoor Advertising Co. En
1973 participó con diez caricaturas en la exposición de arte de Chicago Art Fair 50.
Franklin se estableció en Miami desde 1973. En 1979 expuso 75 caricaturas en la Galería
Bacardi de Miami; en la Alianza Colombo Francesa de Barranquilla expuso 25, y 20 en la
Casa de la Cultura de Santa Marta.
En 1983, con motivo del centenario del
nacimiento de Porfirio Barba-jacob, el Ministerio de Comunicaciones emitió una estampilla
con el perfil del poeta; para esto se utilizó un dibujo hecho a tinta por Franklin en el
año 1944, publicado reiteradamente en el semanario Sábado y los suplementos de El Tiempo
durante la década del cuarenta. El original del dibujo se halla actualmente en la Casa de
la Cultura y Museo de Barba-Jacob, en Angostura (Antioquia). En la actualidad, Franklin
está radicado con su esposa en Miami, donde se dedica a la fotografía y a sus varias
aficiones: coleccionar estampillas, trenes y monedas del presidente Abraham Lincoln. Su
colección particular consta de más de 50 dibujos a pluma y de aproximadamente 60
caricaturas, entre las cuales andan sonrientes sus autorretratos y siguen causando mofa
los del Generalísimo.
MARTHA SEGURA
Bibliografía
Ortega Ricaurte, Carmen. Diccionario de
artistas en Colombia. 2ª ed. Bogotá, Plaza y Janés, 1979.
|