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José
Fernández Madrid.
Grabado de Antonio Rodríguez, "Colombia Ilustrada", N°- l, abri1 2 de 1889.
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Estadista, presidente de la Primera
República granadina, escritor, científico y diplomático nacido en Cartagena, el 19 de
febrero de 1789, muerto en Barres, cerca de Londres, Inglaterra, el 28 de junio de 1830.
José Luis Alvaro Alvino Fernández Madrid ocupó la Presidencia de la República en el
primer triunvirato que gobernó las Provincias Unidas en 1814-1815; y después en 1816,
cuando ante la renuncia del presidente Camilo Torres fue nombrado su sucesor, con el
encargo de negociar con el pacificador Pablo Morillo y capitular ante el régimen español
de la reconquista. Era hijo del español Pedro Fernández de Madrid, intendente
subdelegado del ejército español, y de doña Gabriela Fernández de Castro, viuda de su
primo José Antonio Díaz Granados. Hizo sus primeros estudios en Cartagena, y cuando su
familia se trasladó a Santafé de Bogotá, pues don Pedro había sido nombrado
superintendente de la Real Casa de Moneda, los continuó en el Colegio Mayor de Nuestra
Señora del Rosario. Inicialmente culminó los cursos de Humanidades y obtuvo el grado de
doctor en Derecho Canónico; posteriormente cursó los estudios de Medicina, en cuya
facultad también alcanzó el doctorado, antes de cumplir los 20 años. En 1803 murió su
padre. Durante los primeros años del siglo XIX Fernández Madrid se destacó por su
afición a las letras, participó en la tertulia literaria del Buen Gusto y publicó sus
primeras poesías en el periódico de Manuel del Socorro Rodríguez, El Alternativo del
Redactor Americano. El sabio Francisco José de Caldas publicó su poesía "Oda a la
noche" en El Semanario del Nuevo Reino de Granada. En 1810 fundó, con el prócer
Manuel Rodríguez Torices, el periódico El Argos Americano, semanario que sostuvieron
hasta 1812 y luego reanudaron en Tunja en 1813 y en Santafé en 1815 y 1816. Humanista,
médico y abogado, su primer empleo oficial fue el de síndico procurador general de la
Provincia de Cartagena. Allí participó en el movimiento revolucionario de 1810, y en
1811 fue nombrado representante de su ciudad natal ante la Convención del Estado de
Cartagena de Indias. En 1812 fue comisionado por su provincia en el Congreso de las
Provincias Unidas del Nuevo Reino de Granada, reunido en Villa de Leiva; Fernández Madrid
se destacó por sus conocimientos y fácil oratoria, lo mismo que por su espíritu
conciliador en las luchas entre federalistas y centralistas. Paralelamente, Fernández
Madrid fue un fecundo escritor; entre sus libros de versos destacamos Poesías, Rosas,
Elegías nacionales peruanas y A la restauración de la Constitución Española. También
se distinguió como dramaturgo, a través de sus obras Atala y Guatimoc. "A los
Libertadores", "A la muerte del coronel Atanasio Girardot", "Canción
nacional", "Himno a Bolívar" y "Mi bandera", son algunas de sus
más célebres poesías. En la historia de las letras colombianas, a Fernández Madrid se
le considera como uno de los fundadores del teatro nacional. Su formación humanística,
literaria y política le dio una buena imagen a nivel popular; por ello fue designado en
1814 como miembro del triunvirato, conformado con Joaquín Camacho y José María del
Castillo y Rada, que gobernó interinamente desde el 5 de octubre de 1814 hasta el 28 de
marzo de 1815, cuando se posesionó Custodio García Rovira. El 14 de marzo de 1816,
cuando Camilo Torres renunció, el Congreso de las Provincias Unidas lo nombró nuevo
presidente. Acosado por el régimen del terror, Fernández Madrid marchó al sur con unos
pocos leales al gobierno patriota, y el 22 de junio de 1816 renunció en Popayán a la
Presidencia de las Provincias Unidas. En su reemplazo, el Congreso nombró presidente al
general Custodio García Rovira, y vicepresidente al coronel Liborio Mejía. Perseguido
por los realistas, Fernández Madrid fue hecho prisionero en Chaparral, cuando buscaba las
tierras de los indios andaquíes. Imploró el perdón para sus actividades patriotas y
protestó adhesión a la causa del rey de España, debilidad que no le fue perdonada por
sus compatriotas. Camino a España a donde iba deportado con partida de registro, se
quedó en La Habana, donde se dedicó al ejercicio de la medicina y las letras. Femández
Madrid publicó en Cuba numerosas obras literarias y científicas y reunió sus cantos en
un tomo titulado Poesías del ciudadano doctor José Fernandez Madrid. En 1825 regresó a
Colombia; sin embargo, su llegada fue desagradable, pues muchos de sus amigos se
convirtieron en profundos enemigos; le reprochaban no haber sido un patriota integral en
defensa del pueblo granadino. El gobierno del vicepresidente Francisco de Paula Santander
lo nombró agente confidencial de Colombia en Francia, en 1826. Un año después, el
gobierno colombiano lo nombró en Londres enviado extraordinario y ministro
plenipotenciario, en reemplazo de Manuel José Hurtado. En Inglaterra firmó un importante
tratado de navegación y comercio. Estando en servicio diplomático en Inglaterra murió,
el 28 de junio de 1830.
JAVIER OCAMPO
LÓPEZ
Fernández Madrid, el científico y el
escritor
Recién graduado del Colegio Mayor
del Rosario, José Fernández Madrid ganó un concurso promovido por el Semanario del
Nuevo Reino de Granada con el artículo "Memorias sobre la naturaleza, causas y
curación del coto", publicado con grandes elogios del sabio Francisco José de
Caldas en 1810. Con esta publicación, Fernández Madrid entró por la puerta grande al
reducido grupo de científicos de su época. Más adelante, redactó con Manuel Rodríguez
Torices el periódico titulado El Argos Americano, editado primero en Cartagena, luego en
Tunja y Santafé de Bogotá, y finalmente en La Habana, en asocio con el argentino
Miralla, donde llegó a ser uno de los dos periódicos políticos más importantes de la
época. Durante sus nueve años de permanencia en Cuba, dedicados a escribir y a ejercer
la medicina, beneficiando a las gentes menesterosas y a los africanos que llegaban
enfermos en los barcos negreros, publicó varios artículos científicos como
"Memoria sobre el influjo de los climas cálidos y principalmente de La Habana, en la
estación del calor", que le valió el nombramiento en 1824 de socio de mérito de la
Sociedad Económica; "Memoria sobre la disentería en general" y "Memoria
sobre el comercio, cultivo y elaboración del tabaco en la Isla de Cuba". Estas
publicaciones le merecieron el respeto de toda la comunidad médica y científica de la
isla. Por otra parte, allí vieron la luz varias de sus poesías más importantes,
traducciones y dos obras de teatro, las tragedias Guatimoc o Guatimocín y Atala,
expresiones del romanticismo reciente y precursoras del teatro nacional. Fernández Madrid
fue uno de los poetas más populares de su tiempo. Su obra poética se divide básicamente
en dos corrientes: una histórica, formada por odas y elegías que cantan las hazañas de
los héroes de la Independencia; y otra hogareña, compuesta por temas cotidianos como el
amor, la familia y cierto costumbrismo. Durante la época en que fue integrante de la
tertulia del Buen Gusto, se le apodó "el Sensible" [Ver tomo 1, Historia, pp.
267 y 274-275; tomo 4, Literatura, pp. 67-68; y tomo 5., Cultura, pp. 265-266].
SANTIAGO SAMPER
Bibliografía
HERNANDEZ DE ALBA, GUILLERMO. Cinco
figuras médicas colombianas. Bogotá, Laboratorios Undra, 1973. MARTINEZ SILVA, CARLOS.
"Biografía de don José Fernández Madrid". En: Obras completas, tomo m.
Edición, Luis Martínez Delgado. Bogotá, Imprenta Nacional, 1935.
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