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Eclesiástico español,
segundo obispo de Popayán, nacido en 1508, muerto en Popayán, el 25 de noviembre de
1589. Según algunos cronistas y biógrafos, se desconoce el lugar exacto del nacimiento
de fray Agustín de la Coruña; no obstante, Héctor Espalza Quintero, autor de El
ministerio pastoral de Agustín de la Coruña, asegura que era oriundo de Coruña de los
Condes, Provincia de Burgos. Según el presbítero Manuel Antonio Bueno y Quijano, los
padres de Agustín de la Coruña fueron Fernando de la Coruña y Catalina de Velasco;
Espalza se refiere a Diego Fernando Gormaz y Catalina de Velasco como los verdaderos
progenitores del fraile. El 24 de junio de 1524, De la Coruña tomó el hábito de los
agustinos descalzos en Salamanca, y en 1526 profesó. Cursó estudios de teología en la
universidad de esta ciudad, y allí encontró a fray Toribio Mogrovejo (más adelante
arzobispo de Lima) y a Ignacio de Loyola. Fray Agustín vino a México en 1533, con otros
religiosos de su comunidad, y allí fue catedrático de prima, prior de varios conventos,
y en 1560 fue elegido provincial. Con este carácter, junto con los provinciales de otras
órdenes, se dirigió a España con el fin de abogar por la suerte de los indígenas,
quienes eran objeto del abuso de soldados y encomenderos. Cuando se encontraba adelantando
estas gestiones, se enteró de que había sido designado para regir la diócesis de
Popayán, donde llegó a posesionarse en 1566. Ya en su sede episcopal, fray Agustín
vivió siempre en la práctica de las virtudes más austeras, manteniéndose de limosnas
todo el tiempo que duró su obispado. Sufrió persecuciones constantes por parte de las
autoridades civiles de esta ciudad, como la prisión y el destierro a los que fue sometido
injustamente por defender a los indígenas del maltrato perpetrado por los encomenderos
bajo el auspicio de los gobernadores García del Espinar y Mendoza. Por suerte, le fue
restituida su diócesis, y allí continuó siendo el gestor de notables obras de
beneficencia, como el apoyo a la instrucción pública y la erección, en 1591, del
monasterio de monjas de La Encarnación, primer centro de enseñanza para la mujer en
Colombia. A esta fundación donó todos sus bienes y prebendas. Fray Agustín escribió la
Relación de la conquista de las provincias de Chilapa y Tlapa, en México, y es autor de
unos cánticos y otros escritos. Sus restos fueron trasladados primero a la catedral de
teja y, más tarde, en 1786, a la iglesia de La Encarnación, donde reposan todavía. En
el acta de traslado se consigna que, abierto el sepulcro para sacar los restos, se halló
una caja de piedra y dentro de ella otra de plomo, con esta inscripción «Señor
Coruña». La caja de plomo contenía sólo polvo y algunos pedazos de los huesos más
grandes. Estas pocas reliquias fueron trasladadas con solemnidad a la iglesia del
monasterio, donde se celebraron las honras y el padre Jerónimo de Roa, religioso de San
Camilo, predicó la oración. Enseguida se depositó la caja con los restos en el
presbiterio.
MARÍA
ALEXANDRA MÉNDEZ VALENCIA
Bibliografía
ARROYO, JAIME. Historia de La
Gobernación de Popayán, tomo c. Bogotá, Editorial Santa Fe, 1955. BUENO Y QUIJANO,
MANUEL ANTONIO Y JUAN BUENAVENTURA ORTIZ. Historia de la Diócesis de Popayán. Bogotá,
ABC, 1945. ESPALZA QUINTERO, HECTOR. Ministerio Pastoral de Agustín de la Coruña,
Segundo Obispo de Popayán. Bogotá, Centro de Publicaciones del Consejo Episcopal
Latinoamericano (CELAM), 1990. MENDEZ VALENCIA, MARÍA ALEXANDRA. Aspectos de la historia
documental del claustro de Nuestra Señora de la Encarnación de Popayán. Popayán,
Colegio Mayor del Cauca, 1991. MESA, CARLOS E. Primeras diócesis neogranadinas y sus
prelados. Madrid, Editorial Raycar Impresores, 1976.
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