|
|
-
Fernando de Jesús Cuero y Caycedo.
-
Convento de San Francisco, Bogotá.
|
|
Eclesiástico caucano nacido en
Cali, el 19 de noviembre de 1780, muerto en Popayán, el 7 de agosto de 1851. Fervoroso
patriota franciscano, Fernando Caycedo y Cuero fue nombrado obispo de Popayán en 1841 y
rigió su diócesis hasta el año de su muerte. Hijo de don Antonio Cuero, alcalde
provincial, y de doña Javiera Caycedo, a los 15 años de edad pidió su admisión en el
Colegio de Misiones de su ciudad natal, donde fue acogido y vistió el hábito
franciscano. No obstante, antes de concluir el año de noviciado, dejó el estado
comenzado y viajó a Bogotá para iniciar estudios en el colegio de Nuestra Señora del
Rosario. Concluidos con lucimiento los cursos de filosofía, y habiéndose avivado su
inclinación al estado religioso, ingresó nuevamente a la Orden Franciscana en el
convento recoleta de San Diego de Bogotá. Allí hizo el año de noviciado y la profesión
religiosa, luego pasó al Convento Máximo de la capital, donde cursó la teología y
optó por el grado en esa facultad, conferido por la Universidad Tomística. Las órdenes
sagradas, incluido el presbiterado, las recibió en Cartagena en 1804. A su regreso a
Bogotá regentó en el Colegio de San Buenaventura la cátedra de teología hasta 1809,
cuando volvió a Cali y pidió su incorporación definitiva al Colegio de Misiones. Siendo
este claustro un entusiasta fortín de las ideas patrióticas, fray Fernando templó su
personalidad en ese espíritu. Así, la junta gubernativa que se organizó en Cali y que
preparó las fuerzas que en 1811 destruyeron en Palacé a las que mandaba el gobernador
español Miguel Tacón, lo nombró su secretario. Cuando en 1813 el pacificador español
Juan Sámano invadió el Cauca, fray Fernando tuvo que huir a la provincia de Antioquia,
con otros religiosos compañeros suyos. Preso en 1816, por haber favorecido la evasión de
José María Gutiérrez, fue amenazado con el patíbulo y sufrió humillaciones. Por doce
años continuos regentó la cátedra de teología en el Colegio de Santa Librada y por
quince años rigió también, en calidad de guardián, el Colegio de Misiones de Cali. En
1841 el Congreso de la República lo propuso para la silla episcopal de Popayán, vacante
por el fallecimiento de don Salvador Jiménez Enciso de Padilla, siendo preconizado en el
consistorio del 23 de mayo de 1842. Su consagración episcopal tuvo lugar en Bogotá, el
28 de septiembre de 1842, por monseñor Manuel José Mosquera. Tres meses después entró
a Popayán para regir ejemplarmente su diócesis. El historiador Gustavo Arboleda le
atribuye entre sus méritos como obispo, el haber visitado casi por completo su vasta
diócesis, haber traído nuevamente a los jesuitas, expulsados desde 1767, para confiarles
el seminario, y la introducción al Valle del Cauca del pasto pará, traído de Cartagena,
que significó un gran progreso para la ganadería en ese momento.
LUIS CARLOS
MANTILLA R.
Bibliografía
ARBOLEDA, GUSTAVO Diccionario biográfico
y genealógico del antiguo departamento del Cauca. Bogotá, Librería Horizontes, 1962.
|