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Agustín Codazzi.
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Oleo de Autor no identificado.
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Museo Nacional, Bogotá.
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Geógrafo y militar italiano (Lugo,
junio 12 de 1793 - alrededores de la Sierra Nevada de Santa Marta, febrero 7 de 1859).
Hijo de Doménico Codazzi y Constanza Bertoloti, Juan Bautista Agustín Codazzi Bertoloti
realizó sus primeros estudios en Lugo con el profesor ciego Pier Matteo Zappi. Huérfano
de madre a los 6 años, estudió en la Escuela de Ingeniería y Artillería de Módena y
en la Academia de Guerra de Pavía. Eran los tiempos de Napoleón, y Codazzi decidió
cambiar sus futuros estudios de Derecho, según los deseos de su padre, por la vida
militar. A los 17 años se presentó en la escuela militar para ser voluntario en los
ejércitos de Napoleón. «Fue cañonero, artillero, brigadier, furriel y secretario de
vestuario del cuartel general y del Estado Mayor; jefe de alojamiento, ayudante suboficial
y mariscal de campo», dice Beatriz Caballero. A1 término de la guerra, Codazzi viajó a
Constantinopla como comerciante; allí se encontró con su amigo Constante Ferrari, y
juntos emprendieron un largo recorrido por Europa. Terminaron embarcándose hacia
América, a donde llegaron como soldados. «Lo que Codazzi el joven tenía a la vista
-dice Germán Arciniegas-, era una lucha en el otro hemisferio, iniciada por los hijos de
las colonias inglesas, que ahora encontraban su proliferación en las dos colonias
hispánicas. Su primer intento fue incorporarse a estas guerras por la liberación,
palabra esta que había tomado un nuevo sentido al caer el imperio napoleónico». En
Baltimore, a comienzos de 1817, se unieron a la expedición de apoyo a la campaña
libertadora de Simón Bolívar, que organizaba el contraalmirante de la Armada Venezolana
Agustín Gustavo Villeret. En la isla Amelia, frente a Florida, Codazzi y Ferrari se
unieron al "corsario" Luis Aury, con quien llegaron hasta Buenos Aires,
combatieron al lado del ejército patriota en las costas de la Nueva Granada y Venezuela,
y recorrieron diversos lugares de América. Muerto Aury en 1822, Codazzi y Ferrari
regresaron a Italia. Allí Codazzi intentó dedicarse a la agricultura, pero el 2 de abril
de 1826 volvió a embarcarse hacia América.
El primer acercamiento de Codazzi a
América, en 1817, muestra a un viajero que se va apropiando de los aspectos de la
naturaleza a través del reconocimiento topográfico y las descripciones de los litorales
granadino venezolano, del río Atrato, del valle y del Cauca, del camino del Quindío y la
capital colombiana. Su segundo acercamiento, en 1826, presenta a un Codazzi que se inicia
en firme como geógrafo y cartógrafo. Sin embargo, las exigencias de la guerra impusieron
a Codazzi una participación orientada hacia la ingeniería militar, la defensa y la
fortificación; igualmente, la estrategia militar exigía el levantamiento de planos, la
formación de itinerarios los cuadros estadísticos. A su llegada a Cartagena, Codazzi
conoció al general Lino de Clemente, con quien vino a Bogotá, donde se unió, a fines de
1826, al ejército de Bolívar, que emprendió su último viaje a Venezuela. Allí trabó
amistad con el general José Antonio Páez, quien lo nombró, en 1827, primer comandante
de artillería en Maracaibo y le encomendó la fortificación de la entrada al lago. En
1829, el general Justo Briceño le encargó un mapa del departamento de Zulia. Con base en
esta experiencia, Páez le encargó la elaboración de mapas de todo el país, y lo
nombró Jefe del Estado Mayor de sus fuerzas. «Codazzi exploró el país, tomando notas y
realizó bocetos cartográficos durante ocho años, periódicamente interrumpidos por
esporádicos compromisos relacionados con sus funciones de jefe de Estado Mayor, para
atender las emergencias y alertas ocasionadas por el permanente acoso al gobierno de Páez
por parte de alzados militares en los llanos y de focos de insurrección en las provincias
de Maracaibo y Cumaná. Ya contaba con los levantamientos cartográficos del Departamento
de Zulia. En 1830 realizó los correspondientes a la provincia de Coro y la costa
venezolana, con sus accidentes hidrográficos y región insular. A partir de 1832,
trabajó en las regiones de Caracas, Valencia, Barquisimeto, Barinas y Cumaná. En 1834
inició la exploración del delta del Orinoco, cuya extensa hoya hidrográfica recorrería
en los dos años siguientes, combinando su vocación de geógrafo con exitosas campañas
militares. Durante 1837 y 1838 culminó la reconstrucción cartográfica de la extensa
cuenca selvática del Orinoco», cuenta Germán Cardozo.
La construcción de una Nación requiere
detalle minucioso en las descripciones, un conocimiento regional en la realidad física,
social, económica y cultural, una elaboración cartográfica precisa, en fin, una
exploración que haga el inventario de hechos naturales y humanos. Esto pretendía el
gobierno venezolano cuando en 1830 dejó en manos de Codazzi la elaboración geográfica y
cartográfica de su país. Codazzi realizó este trabajo en medio de tensiones políticas,
recesos impuestos por su intervención en los conflictos armados y dificultades
económicas; además, tuvo que enfrentar los continuos obstáculos de una naturaleza
difícil y desconocida, y los problemas teóricos y materiales causados por la ausencia de
un grupo especializado. Codazzi tendría que asumirse como geógrafo, cartógrafo,
botánico, zoólogo y etnógrafo; sin embargo, el Atlas físico y político de la
República de Venezuela y el Resumen de la geografía de Venezuela quedaron listos en
1840. En julio de ese año, y en compañía de Rafael María Baralt y Ramón Díaz,
quienes se encargaron de la parte histórica, Codazzi viajó a París para imprimir su
obra, revisada y aceptada por las instituciones científicas francesas. Pero lo que más
le interesaba a Codazzi era la confrontación de su trabajo, la crítica y las sugerencias
que pudieran hacerle los científicos europeos, en particular aquellos que ya habían
viajado por Venezuela y Nueva Granada, como Alexander Humboldt y Jean-Baptiste
Bossingault. De la comisión nombrada por la Academia de Ciencias y compuesta por los
científicos Dominique-François Arago, J.M. Savary, Elías de Beaumont y J.B.
Boussingault, Codazzi recibió méritos y reconocimientos, que sirvieron de respaldo a su
futuro trabajo. En el Resumen de la geografía de Venezuela, Codazzi presentó una serie
de observaciones sobre las condiciones físicas y sociales, estableciendo un trabajo
comparativo entre sus regiones, al tiempo que iba configurando una visión general, donde
lo geográfico, lo político, lo cultural y lo social se relacionaban. Codazzi dejó un
mapa corográfico a gran escala de cada una de las trece provincias venezolanas, con «un
diseño claro de todos su cantones, datos precisos sobre sus vías de agua, y multitud de
importantes detalles geográficos, físicos y estadísticos,>, según le informó
Codazzi a José Antonio Páez al terminar el trabajo. Mario Longhena hace mención de la
amplitud temática que queda consignada en esta obra: «Se puede decir que todos los
aspectos del país están considerados en el libro de Codazzi; no falta nada: el ambiente
físico en sus aspectos más modestos, la vida de todos los seres que allí tienen su
morada, de los más pequeños a los más grandes, de los más sutiles a los más dañinos,
de todos los vegetales que allí se producen, o cultivados o silvestres, del hombre en sus
variedades, sus hábitos, su pasado y su presente». De regreso a Venezuela, el gobierno
encargó a Codazzi de la promoción de inmigrantes europeos hacia las regiones
deshabitadas del país. Codazzi presentó un proyecto y viajó a Europa con el fin de
traer colonos alemanes. En 1843 quedó establecida la Colonia Tovar, dirigida por Codazzi;
y sin embargo, en diciembre de 1845 tuvo que dejar la Colonia para encargarse de la
gobernación de la provincia de Barinas. Este proyecto de colonización responde a las
ideas y concepciones de la segunda mitad del siglo XIX sobre el progreso material y moral
de los pueblos. La necesidad de elaborar proyectos civilizadores no sólo estaba expresada
en aquellos que escribieron geografías, como Codazzi, sino también en los que estudiaron
la realidad social, desde la política, la economía, la religión y la cultura; era un
ideal que se compartía a nivel mundial.
Desde la gobernación de la provincia de
Barinas, Codazzi tuvo que enfrentar de nuevo la inestabilidad política y salió de
Venezuela. Entonces, decidió aceptar la propuesta del general Tomás Cipriano de
Mosquera, presidente de la Nueva Granada, para trabajar en el colegio militar y
desempeñarse como geógrafo. Otra vez, Codazzi llegaba a un país agitado por las
tensiones políticas y las guerras civiles. Igualmente, un país donde la exploración del
territorio y el manejo del espacio eran de obligada atención para aquellos que requerían
disponibilidad humana, control regional, desplazamientos estratégicos y dominio físico y
social. No obstante, la diferencia que encontró Codazzi entre ambos países fue la
existencia de una trayectoria científica y cultural y el carácter que adquirió la
Comisión Corográfica. Olga Restrepo anota que, a diferencia del trabajo individual
realizado por Codazzi en Venezuela, en la Nueva Granada, desde un principio, se asumió un
trabajo colectivo y especializado: geógrafos, cartógrafos, botánicos, pintores y
escritores cumplirían exigencias de distinta índole y con mejores resultados que la
concentración de actividades. Agustín Codazzi asumió la dirección de la Comisión
Corográfica en 1850, encargado fundamentalmente de la parte geográfica y cartográfica;
Manuel Ancízar, como secretario del jefe de la Comisión, tenía a su cargo las
descripciones geográficas y en especial los aspectos de la vida social y cultural del
país; José Jerónimo Triana fue nombrado para hacer los estudios de la flora; Carmelo
Fernández, Enrique Price y Manuel María Paz, sucesivamente, serían los dibujantes y
cartógrafos de la Comisión; Santiago Pérez continuaría en 1852 con las actividades
encargadas a Manuel Ancízar; Felipe Pérez asumiría la publicación de la Geografía
General de Codazzi después de su muerte, y Manuel Ponce de León, la recolección y
publicación de los informes y mapas de la Comisión.
Durante el siglo XIX, los avances
científicos adquirieron una gran importancia en América. Con la independencia, se
reafirmó la necesidad de un conocimiento más elaborado de la realidad física, social y
cultural de los países. Las descripciones detalladas y los amplios inventarios de
caminos, ríos, puertos, recursos naturales, población, educación, costumbres, se
convirtieron en temas obligados en la política, la estrategia militar, las ciencias, la
religión y la economía. Por esos años, se elaboraron tratados, compendios, diccionarios
y un sinnúmero de ensayos, memorias y descripciones referidas a los hechos físicos,
políticos y descriptivos de la espacialidad americana. En Colombia, Agustín Codazzi,
Tomás Cipriano de Mosquera, Felipe Pérez, Manuel Uribe Angel, Joaquín Esguerra,
Francisco Vergara y Velasco, Eliseo Reclus, Angel María Díaz Lemos, Carlos Martínez
Silva, Sergio Arboleda y Juan Manuel Royo fueron, entre otros, los exponentes de esta
actividad. La Comisión Corográfica, organizada en 1850 bajo la dirección de Agustín
Codazzi, fue la institución que en Colombia inició el trabajo de exploraciones,
descripciones e inventarios, marcando un antecedente de gran importancia en la trayectoria
geográfica y en la investigación científica nacional. Por su parte, Codazzi, el hombre
que pensaba inventariar, describir, clasificar y cartografiar el territorio de la Nueva
Granada, había elaborado ya la Geografía de Venezuela y su Atlas físico y político,
obra celebrada por la Academia de Ciencias de París y la Sociedad Geográfica francesa.
Como militar, Codazzi traía un amplio conocimiento de los planes de defensa,
fortificación y levantamiento de planos y mapas, adquirido en los conflictos armados de
Venezuela y a través de su formación como ingeniero militar. Como viajero y escritor,
contaba con una larga vida de observaciones, descripción de lugares, diagnósticos e
impresiones que quedaban de su temprana experiencia como militar en Europa, de sus
desplazamientos en la aventura y el comercio y, finalmente, de su acercamiento a una
América que percibía a través de la guerra y de una naturaleza precaria, difícil y
diversa. Así, la Comisión Corográfica se organizó como una empresa científica
itinerante, con una serie de actividades que incluía viajes de observación, recolección
e inventario, medición y descripción completa de cada una de las regiones estudiadas.
Codazzi, dedicado específicamente a la geografía y a la cartografía, realizó un
trabajo teórico y práctico de mucha amplitud: determinó coordenadas geográficas;
estableció alturas, temperaturas y distancias; fijó posiciones de distintos lugares;
hizo un inventario detallado de los recursos naturales, de las vías, de la fauna, la
flora y de todos aquellos aspectos relacionados con la vida social (vestido, población,
mercados, instrucción). Pero Codazzi trascendió el inventario y las descripciones, para
hacer análisis, presentar diagnósticos y señalar propuestas y soluciones. Temas como
las vías de comunicación, un canal interoceánico o la colonización, sirvieron de
estímulo a proyectos locales y regionales y, a su vez, fueron un medio de validación y
reconocimiento del trabajo científico de la Comisión.
Uno de los aspectos que adquirió mayor
trascendencia en el trabajo de Codazzi, fue el de las vías de comunicación,
preocupación que ya había sido expresada y enfatizada por los geógrafos de principios
del siglo XIX. Francisco José de Caldas, José Manuel Restrepo, Francisco Antonio Zea
también vieron en los caminos el futuro de la nación. A propósito, Olga Restrepo dice:
«La importancia de los planteamientos de Codazzi sobre vías de comunicación radica en
un enfoque novedoso: la conformación de un sistema de mercados y su relación con la
consolidación del Estado. Codazzi señala la urgencia de interconectar las regiones entre
sí y no conectarlas individualmente con el extranjero, como se venía haciendo hasta
entonces». Otro de los asuntos que interesaba a Codazzi era el de las inmigraciones, tema
que interesaba a muchos en el siglo XIX. Se creía que el incremento de inmigraciones de
europeos haría posibles para los americanos los ideales de civilización, riqueza y
progreso. Dentro de las causas que Codazzi señalaba como explicación de la poco
significativa presencia de inmigrantes europeos en la Nueva Granada y Venezuela, están la
inestabilidad política, y las continuas guerras civiles. Los obstáculos geográficos,
como la falta de vías, el calor, la humedad y el aislamiento regional, no constituían, a
su juicio, los elementos que más entorpecían la colonización europea. Por otra parte,
Codazzi no era ajeno a las distintas propuestas hechas por los geógrafos del siglo XIX
sobre la reducción de indígenas, el establecimiento de misiones o la vigorización de
las razas con hábitos alimenticios. Según Codazzi, debían traerse capitanes pobladores
de color y realizar una especie de "transmigración", donde la raza negra
terminara por absorber al indígena. Un tercer elemento que hacía parte de las
recomendaciones de Codazzi, a propósito de los asuntos que más interesaban al país, era
la situación limítrofe. Sus indicaciones con respecto a la imposibilidad de la
construcción de un canal interoceánico por el Atrato o el Darién, sus anotaciones sobre
el estado político de la frontera ecuatoriana y la falta de claridad en la definición de
los límites con Venezuela, demuestran una visión política importante en su actividad
geográfica. Con respecto al impacto social y al interés que alcanzó a nivel nacional,
Olga Restrepo dice: «La Comisión encontró el mayor respaldo, como correspondía a una
obra patrocinada por el Estado [...] Entre 1850 y 1861, ocho mensajes presidenciales al
Congreso se refirieron a diferentes problemas confiados a la Comisión: límites
internacionales, exploración de la zona del Istmo, vías de comunicación, proyectos de
inmigración, utilización de baldíos y división político-administrativa. Del mismo
modo, siete informes de la Secretaría de Relaciones' Exteriores y once de la Secretaría
de Gobierno mencionaron estos trabajos>,. Sin embargo, Codazzi debió enfrentar las
constantes modificaciones en el régimen político-administrativo, los trastornos
políticos y militares, las dificultades topográficas y climáticas y las de tipo
financiero y administrativo.
Un recuento cronológico de las
actividades de la Comisión Corográfica arroja los siguientes datos importantes: En 1850
se inició la primera excursión, que partió de Bogotá hacia el altiplano
cundi-boyacense y los Santanderes; en esta etapa se realizó la clarificación de la red
hidrográfica del Orinoco y la determinación del sistema hidrográfico entre el río
Magdalena y el Lago de Maracaibo. En 1852 el Congreso promovió a Codazzi al grado de
coronel. A comienzos de este año, empezó la exploración de Antioquia, Cauca, Córdoba,
Mariquita y Medellín; Codazzi resaltó allí las posibilidades de navegación por el
Cauca. En 1853, exploró la región del Atrato hasta llegar a la frontera con Ecuador;
sobre esta etapa, Gabriel Poveda Ramos opina que fue la más extensa y la que produjo más
material de informes, planos, dibujos y flora. En 1854, de nuevo se dirigió al Darién,
con el fin de reconocer científicamente el trayecto propuesto por algunos empresarios
para comunicar el Atlántico y el Pacífico a través de un canal; la exploración, sin
embargo, resultó un fracaso, pues Codazzi nunca había creído en la viabilidad de esa
ruta. También en 1854, a raíz del derrocamiento de José María Obando por José María
Melo, Codazzi debió unirse a los ejércitos del general Tomás Cipriano de Mosquera, como
jefe de su Estado Mayor. Mosquera lo encargó, además, de la preparación de los
documentos relativos a la campaña militar. En 1855 continuó la preparación del Resumen
del diario histórico del Ejército del Atlántico, Istmo i Mompox, llamado después
Ejército del Norte, levantado i mandado por el ciudadano General en jefe Tomás C. de
Mosquera. Este mismo año se dedicó al levantamiento del mapa de la hoya del río
Bogotá. En 1856 recorrió las llanuras de San Martín y Casanare, Caquetá y Putumayo;
pero durante la presidencia de Mariano Ospina Rodríguez, su proyecto encontró menos
apoyo y muchas dificultades económicas que le impidieron emprender viaje hacia la costa
norte. En 1858, Codazzi completó la geografía y los mapas del Estado de Cundinamarca.
Decidido a concluir su obra, se dirigió hacia los estados de Bolívar y Magdalena en
1859, pero el 7 de febrero, atacado por una fiebre maligna, murió. A propósito de su
obra, Gabriel Ramos anota: «Entre sus múltiples habilidades, el ingeniero y militar
italiano tenía la de ser un buen cronista aún en lengua castellana». Además de sus
Memorias, que fueron escritas en Italia, y de su abundante literatura sobre la geografía
de Venezuela, se deben citar, como trabajos publicados por Codazzi en la Nueva Granada,
los siguientes: Apuntaciones sobre inmigración y colonización (1850), Geografía física
i política de la provincia de Ocaña (1850), Resumen del diario histórico del Ejército
del Atlántico, Istmo y Mompox, llamado después Ejército del Norte (1855), Geografía
física i política de las Provincias de la Nueva Granada (1856), Descripción general de
los indios de la Nueva Granada (1857, Descripción del territorio del Caquetá (1858,
Antigüedades indígenas. San Agustín (1858).
LUCELLA GÓMEZ
GIRALDO
Bibliografía
ANTEI, GIORGIO. Los héroes errantes.
Historia de Agustín Codazzi, 1793-1822. Bogotá, Planeta, IGAC, Biblioteca Nacional,
1993. Credencial Historia, Número monográfico "Agustín Codazzi, 200 años",
N°- 42 (Bogotá, junio 1993). LONGHENA, MARIO Memorias de Agustín Codazzi. Traducción,
Andrés Soriano Lleras y Alberto Lee López. Bogotá, Banco de la República, 1973. POVEDA
RAMOS, GABRIEL. "Codazzi y la Comisión Corográfica". Revista de Extensión
Cultural, Universidad Nacional de Colombia, Seccional Medellín, N° 24-25 (1988).
RESTREPO, OLGA. "La Comisión Corográfica: avatares en la configuración del
saber" (monografía). Bogotá, 1983. RESTREPO, OLGA. "Naturalistas, saber y
sociedad en Colombia". Bogotá, Tesis de Grado, Facultad de Ciencias Humanas,
Departamento de Historia, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 1992. SCHUMACER,
HERMANN A.. Codazzi, un forjador de la cultura. Traducción, Ernesto Guhl. Bogotá,
Ecopetrol, 1988.
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