Ficha bibliográfica
Titulo:
Agustín Codazzi
Edición original: 2004-12-06
Edición en la biblioteca virtual: 2004-12-06
Publicado: Biblioteca Virtual del Banco de la República
Creador: GÓMEZ GIRALDO, Lucella


 

CODAZZI, AGUSTÍN

Codazzi Agustín
Agustín Codazzi.
Oleo de Autor no identificado.
Museo Nacional, Bogotá.

Geógrafo y militar italiano (Lugo, junio 12 de 1793 - alrededores de la Sierra Nevada de Santa Marta, febrero 7 de 1859). Hijo de Doménico Codazzi y Constanza Bertoloti, Juan Bautista Agustín Codazzi Bertoloti realizó sus primeros estudios en Lugo con el profesor ciego Pier Matteo Zappi. Huérfano de madre a los 6 años, estudió en la Escuela de Ingeniería y Artillería de Módena y en la Academia de Guerra de Pavía. Eran los tiempos de Napoleón, y Codazzi decidió cambiar sus futuros estudios de Derecho, según los deseos de su padre, por la vida militar. A los 17 años se presentó en la escuela militar para ser voluntario en los ejércitos de Napoleón. «Fue cañonero, artillero, brigadier, furriel y secretario de vestuario del cuartel general y del Estado Mayor; jefe de alojamiento, ayudante suboficial y mariscal de campo», dice Beatriz Caballero. A1 término de la guerra, Codazzi viajó a Constantinopla como comerciante; allí se encontró con su amigo Constante Ferrari, y juntos emprendieron un largo recorrido por Europa. Terminaron embarcándose hacia América, a donde llegaron como soldados. «Lo que Codazzi el joven tenía a la vista -dice Germán Arciniegas-, era una lucha en el otro hemisferio, iniciada por los hijos de las colonias inglesas, que ahora encontraban su proliferación en las dos colonias hispánicas. Su primer intento fue incorporarse a estas guerras por la liberación, palabra esta que había tomado un nuevo sentido al caer el imperio napoleónico». En Baltimore, a comienzos de 1817, se unieron a la expedición de apoyo a la campaña libertadora de Simón Bolívar, que organizaba el contraalmirante de la Armada Venezolana Agustín Gustavo Villeret. En la isla Amelia, frente a Florida, Codazzi y Ferrari se unieron al "corsario" Luis Aury, con quien llegaron hasta Buenos Aires, combatieron al lado del ejército patriota en las costas de la Nueva Granada y Venezuela, y recorrieron diversos lugares de América. Muerto Aury en 1822, Codazzi y Ferrari regresaron a Italia. Allí Codazzi intentó dedicarse a la agricultura, pero el 2 de abril de 1826 volvió a embarcarse hacia América.

El primer acercamiento de Codazzi a América, en 1817, muestra a un viajero que se va apropiando de los aspectos de la naturaleza a través del reconocimiento topográfico y las descripciones de los litorales granadino venezolano, del río Atrato, del valle y del Cauca, del camino del Quindío y la capital colombiana. Su segundo acercamiento, en 1826, presenta a un Codazzi que se inicia en firme como geógrafo y cartógrafo. Sin embargo, las exigencias de la guerra impusieron a Codazzi una participación orientada hacia la ingeniería militar, la defensa y la fortificación; igualmente, la estrategia militar exigía el levantamiento de planos, la formación de itinerarios los cuadros estadísticos. A su llegada a Cartagena, Codazzi conoció al general Lino de Clemente, con quien vino a Bogotá, donde se unió, a fines de 1826, al ejército de Bolívar, que emprendió su último viaje a Venezuela. Allí trabó amistad con el general José Antonio Páez, quien lo nombró, en 1827, primer comandante de artillería en Maracaibo y le encomendó la fortificación de la entrada al lago. En 1829, el general Justo Briceño le encargó un mapa del departamento de Zulia. Con base en esta experiencia, Páez le encargó la elaboración de mapas de todo el país, y lo nombró Jefe del Estado Mayor de sus fuerzas. «Codazzi exploró el país, tomando notas y realizó bocetos cartográficos durante ocho años, periódicamente interrumpidos por esporádicos compromisos relacionados con sus funciones de jefe de Estado Mayor, para atender las emergencias y alertas ocasionadas por el permanente acoso al gobierno de Páez por parte de alzados militares en los llanos y de focos de insurrección en las provincias de Maracaibo y Cumaná. Ya contaba con los levantamientos cartográficos del Departamento de Zulia. En 1830 realizó los correspondientes a la provincia de Coro y la costa venezolana, con sus accidentes hidrográficos y región insular. A partir de 1832, trabajó en las regiones de Caracas, Valencia, Barquisimeto, Barinas y Cumaná. En 1834 inició la exploración del delta del Orinoco, cuya extensa hoya hidrográfica recorrería en los dos años siguientes, combinando su vocación de geógrafo con exitosas campañas militares. Durante 1837 y 1838 culminó la reconstrucción cartográfica de la extensa cuenca selvática del Orinoco», cuenta Germán Cardozo.

La construcción de una Nación requiere detalle minucioso en las descripciones, un conocimiento regional en la realidad física, social, económica y cultural, una elaboración cartográfica precisa, en fin, una exploración que haga el inventario de hechos naturales y humanos. Esto pretendía el gobierno venezolano cuando en 1830 dejó en manos de Codazzi la elaboración geográfica y cartográfica de su país. Codazzi realizó este trabajo en medio de tensiones políticas, recesos impuestos por su intervención en los conflictos armados y dificultades económicas; además, tuvo que enfrentar los continuos obstáculos de una naturaleza difícil y desconocida, y los problemas teóricos y materiales causados por la ausencia de un grupo especializado. Codazzi tendría que asumirse como geógrafo, cartógrafo, botánico, zoólogo y etnógrafo; sin embargo, el Atlas físico y político de la República de Venezuela y el Resumen de la geografía de Venezuela quedaron listos en 1840. En julio de ese año, y en compañía de Rafael María Baralt y Ramón Díaz, quienes se encargaron de la parte histórica, Codazzi viajó a París para imprimir su obra, revisada y aceptada por las instituciones científicas francesas. Pero lo que más le interesaba a Codazzi era la confrontación de su trabajo, la crítica y las sugerencias que pudieran hacerle los científicos europeos, en particular aquellos que ya habían viajado por Venezuela y Nueva Granada, como Alexander Humboldt y Jean-Baptiste Bossingault. De la comisión nombrada por la Academia de Ciencias y compuesta por los científicos Dominique-François Arago, J.M. Savary, Elías de Beaumont y J.B. Boussingault, Codazzi recibió méritos y reconocimientos, que sirvieron de respaldo a su futuro trabajo. En el Resumen de la geografía de Venezuela, Codazzi presentó una serie de observaciones sobre las condiciones físicas y sociales, estableciendo un trabajo comparativo entre sus regiones, al tiempo que iba configurando una visión general, donde lo geográfico, lo político, lo cultural y lo social se relacionaban. Codazzi dejó un mapa corográfico a gran escala de cada una de las trece provincias venezolanas, con «un diseño claro de todos su cantones, datos precisos sobre sus vías de agua, y multitud de importantes detalles geográficos, físicos y estadísticos,>, según le informó Codazzi a José Antonio Páez al terminar el trabajo. Mario Longhena hace mención de la amplitud temática que queda consignada en esta obra: «Se puede decir que todos los aspectos del país están considerados en el libro de Codazzi; no falta nada: el ambiente físico en sus aspectos más modestos, la vida de todos los seres que allí tienen su morada, de los más pequeños a los más grandes, de los más sutiles a los más dañinos, de todos los vegetales que allí se producen, o cultivados o silvestres, del hombre en sus variedades, sus hábitos, su pasado y su presente». De regreso a Venezuela, el gobierno encargó a Codazzi de la promoción de inmigrantes europeos hacia las regiones deshabitadas del país. Codazzi presentó un proyecto y viajó a Europa con el fin de traer colonos alemanes. En 1843 quedó establecida la Colonia Tovar, dirigida por Codazzi; y sin embargo, en diciembre de 1845 tuvo que dejar la Colonia para encargarse de la gobernación de la provincia de Barinas. Este proyecto de colonización responde a las ideas y concepciones de la segunda mitad del siglo XIX sobre el progreso material y moral de los pueblos. La necesidad de elaborar proyectos civilizadores no sólo estaba expresada en aquellos que escribieron geografías, como Codazzi, sino también en los que estudiaron la realidad social, desde la política, la economía, la religión y la cultura; era un ideal que se compartía a nivel mundial.

Desde la gobernación de la provincia de Barinas, Codazzi tuvo que enfrentar de nuevo la inestabilidad política y salió de Venezuela. Entonces, decidió aceptar la propuesta del general Tomás Cipriano de Mosquera, presidente de la Nueva Granada, para trabajar en el colegio militar y desempeñarse como geógrafo. Otra vez, Codazzi llegaba a un país agitado por las tensiones políticas y las guerras civiles. Igualmente, un país donde la exploración del territorio y el manejo del espacio eran de obligada atención para aquellos que requerían disponibilidad humana, control regional, desplazamientos estratégicos y dominio físico y social. No obstante, la diferencia que encontró Codazzi entre ambos países fue la existencia de una trayectoria científica y cultural y el carácter que adquirió la Comisión Corográfica. Olga Restrepo anota que, a diferencia del trabajo individual realizado por Codazzi en Venezuela, en la Nueva Granada, desde un principio, se asumió un trabajo colectivo y especializado: geógrafos, cartógrafos, botánicos, pintores y escritores cumplirían exigencias de distinta índole y con mejores resultados que la concentración de actividades. Agustín Codazzi asumió la dirección de la Comisión Corográfica en 1850, encargado fundamentalmente de la parte geográfica y cartográfica; Manuel Ancízar, como secretario del jefe de la Comisión, tenía a su cargo las descripciones geográficas y en especial los aspectos de la vida social y cultural del país; José Jerónimo Triana fue nombrado para hacer los estudios de la flora; Carmelo Fernández, Enrique Price y Manuel María Paz, sucesivamente, serían los dibujantes y cartógrafos de la Comisión; Santiago Pérez continuaría en 1852 con las actividades encargadas a Manuel Ancízar; Felipe Pérez asumiría la publicación de la Geografía General de Codazzi después de su muerte, y Manuel Ponce de León, la recolección y publicación de los informes y mapas de la Comisión.

Durante el siglo XIX, los avances científicos adquirieron una gran importancia en América. Con la independencia, se reafirmó la necesidad de un conocimiento más elaborado de la realidad física, social y cultural de los países. Las descripciones detalladas y los amplios inventarios de caminos, ríos, puertos, recursos naturales, población, educación, costumbres, se convirtieron en temas obligados en la política, la estrategia militar, las ciencias, la religión y la economía. Por esos años, se elaboraron tratados, compendios, diccionarios y un sinnúmero de ensayos, memorias y descripciones referidas a los hechos físicos, políticos y descriptivos de la espacialidad americana. En Colombia, Agustín Codazzi, Tomás Cipriano de Mosquera, Felipe Pérez, Manuel Uribe Angel, Joaquín Esguerra, Francisco Vergara y Velasco, Eliseo Reclus, Angel María Díaz Lemos, Carlos Martínez Silva, Sergio Arboleda y Juan Manuel Royo fueron, entre otros, los exponentes de esta actividad. La Comisión Corográfica, organizada en 1850 bajo la dirección de Agustín Codazzi, fue la institución que en Colombia inició el trabajo de exploraciones, descripciones e inventarios, marcando un antecedente de gran importancia en la trayectoria geográfica y en la investigación científica nacional. Por su parte, Codazzi, el hombre que pensaba inventariar, describir, clasificar y cartografiar el territorio de la Nueva Granada, había elaborado ya la Geografía de Venezuela y su Atlas físico y político, obra celebrada por la Academia de Ciencias de París y la Sociedad Geográfica francesa. Como militar, Codazzi traía un amplio conocimiento de los planes de defensa, fortificación y levantamiento de planos y mapas, adquirido en los conflictos armados de Venezuela y a través de su formación como ingeniero militar. Como viajero y escritor, contaba con una larga vida de observaciones, descripción de lugares, diagnósticos e impresiones que quedaban de su temprana experiencia como militar en Europa, de sus desplazamientos en la aventura y el comercio y, finalmente, de su acercamiento a una América que percibía a través de la guerra y de una naturaleza precaria, difícil y diversa. Así, la Comisión Corográfica se organizó como una empresa científica itinerante, con una serie de actividades que incluía viajes de observación, recolección e inventario, medición y descripción completa de cada una de las regiones estudiadas. Codazzi, dedicado específicamente a la geografía y a la cartografía, realizó un trabajo teórico y práctico de mucha amplitud: determinó coordenadas geográficas; estableció alturas, temperaturas y distancias; fijó posiciones de distintos lugares; hizo un inventario detallado de los recursos naturales, de las vías, de la fauna, la flora y de todos aquellos aspectos relacionados con la vida social (vestido, población, mercados, instrucción). Pero Codazzi trascendió el inventario y las descripciones, para hacer análisis, presentar diagnósticos y señalar propuestas y soluciones. Temas como las vías de comunicación, un canal interoceánico o la colonización, sirvieron de estímulo a proyectos locales y regionales y, a su vez, fueron un medio de validación y reconocimiento del trabajo científico de la Comisión.

Uno de los aspectos que adquirió mayor trascendencia en el trabajo de Codazzi, fue el de las vías de comunicación, preocupación que ya había sido expresada y enfatizada por los geógrafos de principios del siglo XIX. Francisco José de Caldas, José Manuel Restrepo, Francisco Antonio Zea también vieron en los caminos el futuro de la nación. A propósito, Olga Restrepo dice: «La importancia de los planteamientos de Codazzi sobre vías de comunicación radica en un enfoque novedoso: la conformación de un sistema de mercados y su relación con la consolidación del Estado. Codazzi señala la urgencia de interconectar las regiones entre sí y no conectarlas individualmente con el extranjero, como se venía haciendo hasta entonces». Otro de los asuntos que interesaba a Codazzi era el de las inmigraciones, tema que interesaba a muchos en el siglo XIX. Se creía que el incremento de inmigraciones de europeos haría posibles para los americanos los ideales de civilización, riqueza y progreso. Dentro de las causas que Codazzi señalaba como explicación de la poco significativa presencia de inmigrantes europeos en la Nueva Granada y Venezuela, están la inestabilidad política, y las continuas guerras civiles. Los obstáculos geográficos, como la falta de vías, el calor, la humedad y el aislamiento regional, no constituían, a su juicio, los elementos que más entorpecían la colonización europea. Por otra parte, Codazzi no era ajeno a las distintas propuestas hechas por los geógrafos del siglo XIX sobre la reducción de indígenas, el establecimiento de misiones o la vigorización de las razas con hábitos alimenticios. Según Codazzi, debían traerse capitanes pobladores de color y realizar una especie de "transmigración", donde la raza negra terminara por absorber al indígena. Un tercer elemento que hacía parte de las recomendaciones de Codazzi, a propósito de los asuntos que más interesaban al país, era la situación limítrofe. Sus indicaciones con respecto a la imposibilidad de la construcción de un canal interoceánico por el Atrato o el Darién, sus anotaciones sobre el estado político de la frontera ecuatoriana y la falta de claridad en la definición de los límites con Venezuela, demuestran una visión política importante en su actividad geográfica. Con respecto al impacto social y al interés que alcanzó a nivel nacional, Olga Restrepo dice: «La Comisión encontró el mayor respaldo, como correspondía a una obra patrocinada por el Estado [...] Entre 1850 y 1861, ocho mensajes presidenciales al Congreso se refirieron a diferentes problemas confiados a la Comisión: límites internacionales, exploración de la zona del Istmo, vías de comunicación, proyectos de inmigración, utilización de baldíos y división político-administrativa. Del mismo modo, siete informes de la Secretaría de Relaciones' Exteriores y once de la Secretaría de Gobierno mencionaron estos trabajos>,. Sin embargo, Codazzi debió enfrentar las constantes modificaciones en el régimen político-administrativo, los trastornos políticos y militares, las dificultades topográficas y climáticas y las de tipo financiero y administrativo.

Un recuento cronológico de las actividades de la Comisión Corográfica arroja los siguientes datos importantes: En 1850 se inició la primera excursión, que partió de Bogotá hacia el altiplano cundi-boyacense y los Santanderes; en esta etapa se realizó la clarificación de la red hidrográfica del Orinoco y la determinación del sistema hidrográfico entre el río Magdalena y el Lago de Maracaibo. En 1852 el Congreso promovió a Codazzi al grado de coronel. A comienzos de este año, empezó la exploración de Antioquia, Cauca, Córdoba, Mariquita y Medellín; Codazzi resaltó allí las posibilidades de navegación por el Cauca. En 1853, exploró la región del Atrato hasta llegar a la frontera con Ecuador; sobre esta etapa, Gabriel Poveda Ramos opina que fue la más extensa y la que produjo más material de informes, planos, dibujos y flora. En 1854, de nuevo se dirigió al Darién, con el fin de reconocer científicamente el trayecto propuesto por algunos empresarios para comunicar el Atlántico y el Pacífico a través de un canal; la exploración, sin embargo, resultó un fracaso, pues Codazzi nunca había creído en la viabilidad de esa ruta. También en 1854, a raíz del derrocamiento de José María Obando por José María Melo, Codazzi debió unirse a los ejércitos del general Tomás Cipriano de Mosquera, como jefe de su Estado Mayor. Mosquera lo encargó, además, de la preparación de los documentos relativos a la campaña militar. En 1855 continuó la preparación del Resumen del diario histórico del Ejército del Atlántico, Istmo i Mompox, llamado después Ejército del Norte, levantado i mandado por el ciudadano General en jefe Tomás C. de Mosquera. Este mismo año se dedicó al levantamiento del mapa de la hoya del río Bogotá. En 1856 recorrió las llanuras de San Martín y Casanare, Caquetá y Putumayo; pero durante la presidencia de Mariano Ospina Rodríguez, su proyecto encontró menos apoyo y muchas dificultades económicas que le impidieron emprender viaje hacia la costa norte. En 1858, Codazzi completó la geografía y los mapas del Estado de Cundinamarca. Decidido a concluir su obra, se dirigió hacia los estados de Bolívar y Magdalena en 1859, pero el 7 de febrero, atacado por una fiebre maligna, murió. A propósito de su obra, Gabriel Ramos anota: «Entre sus múltiples habilidades, el ingeniero y militar italiano tenía la de ser un buen cronista aún en lengua castellana». Además de sus Memorias, que fueron escritas en Italia, y de su abundante literatura sobre la geografía de Venezuela, se deben citar, como trabajos publicados por Codazzi en la Nueva Granada, los siguientes: Apuntaciones sobre inmigración y colonización (1850), Geografía física i política de la provincia de Ocaña (1850), Resumen del diario histórico del Ejército del Atlántico, Istmo y Mompox, llamado después Ejército del Norte (1855), Geografía física i política de las Provincias de la Nueva Granada (1856), Descripción general de los indios de la Nueva Granada (1857, Descripción del territorio del Caquetá (1858, Antigüedades indígenas. San Agustín (1858).

LUCELLA GÓMEZ GIRALDO

Bibliografía

ANTEI, GIORGIO. Los héroes errantes. Historia de Agustín Codazzi, 1793-1822. Bogotá, Planeta, IGAC, Biblioteca Nacional, 1993. Credencial Historia, Número monográfico "Agustín Codazzi, 200 años", N°- 42 (Bogotá, junio 1993). LONGHENA, MARIO Memorias de Agustín Codazzi. Traducción, Andrés Soriano Lleras y Alberto Lee López. Bogotá, Banco de la República, 1973. POVEDA RAMOS, GABRIEL. "Codazzi y la Comisión Corográfica". Revista de Extensión Cultural, Universidad Nacional de Colombia, Seccional Medellín, N° 24-25 (1988). RESTREPO, OLGA. "La Comisión Corográfica: avatares en la configuración del saber" (monografía). Bogotá, 1983. RESTREPO, OLGA. "Naturalistas, saber y sociedad en Colombia". Bogotá, Tesis de Grado, Facultad de Ciencias Humanas, Departamento de Historia, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 1992. SCHUMACER, HERMANN A.. Codazzi, un forjador de la cultura. Traducción, Ernesto Guhl. Bogotá, Ecopetrol, 1988.

 

 

Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo de biografías.
 

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