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José María del Castillo y Rada.
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Oleo de Constancio Franco.
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Museo Nacional, Bogotá.
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Presidente de la Primera República
granadina, nacido en Cartagena de Indias el 20 de diciembre de 1776, muerto en Bogotá, el
5 de junio de 1833. En el proceso histórico de la revolución de independencia de
Colombia, José María Eusebio Carlos del Rosario del Castillo y Rada tuvo un importante
papel en la organización del sistema económico y fiscal del naciente Estado. Su padre
era un militar español que fue jefe del batallón Fijo, el cuerpo más importante de las
milicias en el Virreinato del Nuevo Reino de Granada; su madre era hija de los condes de
Alicante. Por ello, su educación fue muy selecta, propia de la aristocracia cartagenera;
allí aprendió sus primeras letras e hizo sus estudios secundarios. Huérfano de padre y
madre a los diez años, sus familiares lo enviaron a Santafé de Bogotá, donde vistió la
beca en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Allí realizó sus estudios de
latinidad y humanidades, y en la antigua Universidad de Santo Tomás cursó los estudios
de filosofía y jurisprudencia durante ocho años, después de los cuales obtuvo el
doctorado en Derecho Civil. En 1802 fue recibido oficialmente como abogado por la Real
Audiencia de Santafé de Bogotá, y luego, en los Reales Consejos y Audiencias de todas
las Indias. Castillo y Rada ejerció su profesión con éxito en la década siguiente.
Después de terminar sus estudios, se trasladó a Cartagena, donde recibió notables
influencias en los temas de su predilección: la política, la filosofía y la economía.
Participó en las tertulias que se hacían en la residencia de José María del Real, en
las cuales se discutían las obras de Rousseau y Voltaire. En la misma forma, influyeron
las ideas económicas de Antonio Narváez y La Torre y José Ignacio de Pombo, quienes en
sus informes dieron a conocer la situación económica de la Provincia de Cartagena.
Narváez consideraba el librecambismo como un camino seguro para impulsar el desarrollo
económico de la Nueva Granada; por su parte, José Ignacio de Pombo planteaba la
necesidad de acabar con el sistema tributario colonial, y recomendaba los estudios
geográficos y económicos en el país. En Santafé de Bogotá, Castillo y Rada ejerció
la cátedra de filosofía en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, y luego la
de Derecho Civil, por renuncia aceptada al prócer Camilo Torres en 1809. Entre los años
1809 y 1811 participó en los movimientos revolucionarios que culminaron en la
Declaración de Independencia Absoluta de Cartagena, el 11 de noviembre de 1811, en la
cual desempeñó un importante papel. En 1812, Castillo y Rada fue elegido diputado por
las provincias de Tunja y Mariquita ante el Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva
Granada. Fue decisivo para la reconciliación entre los centralistas y los federalistas.
Desempeñó con lucimiento la gobernación de la entonces llamada República de Tunja, que
aprobó su independencia absoluta el 10 de diciembre de 1813; el acta fue sancionada el 19
de diciembre por el gobernador Castillo y Rada. En 1814 se asoció con el prócer José
Fernández Madrid, con quien redactó el periódico Argos de la Nueva Granada.
José María del Castillo y Rada hizo
parte del primer triunvirato de la Nueva Granada, en condición de suplente, junto con los
próceres José Joaquín Camacho y José Fernández Madrid. Este triunvirato interino se
instaló el 5 de octubre de 1814 y gobernó hasta enero de 1815, cuando entró a
presidirlo Custodio García Rovira. Durante el régimen del terror, Castillo fue
sentenciado a muerte por el pacificador Pablo Morillo, y fue encerrado en el edificio del
Colegio Mayor del Rosario. Sin embargo, numerosas mujeres santafereñas intervinieron ante
Morillo para que se le otorgara el indulto. Con la influencia del jefe peninsular Carlos
Tolrá, se le conmutó la pena de muerte por la del presidio en Omoa. Sin embargo,
Castillo y Rada fue confinado en Panamá durante un año y luego fue trasladado a
Cartagena de Indias, donde permaneció hasta julio de 1820, sufriendo su condena en
trabajos forzados. Fue liberado por las tropas del general Mariano Montilla, que llegaron
como libertadores a la Ciudad Heroica. Castillo y Rada participó en el Congreso de
Cúcuta en 1821, en representación de las provincias de Neiva, Pamplona y Cartagena.
Cuando el Precursor Antonio Nariño renunció al cargo de vicepresidente de Colombia,
Castillo fue designado para reemplazarlo. en su carácter de interino. Posteriormente,
cuando fueron nombrados el Libertador Simón Bolívar como presidente de Colombia y el
general Francisco de Paula Santander como vicepresidente, el nuevo gobierno encomendó la
cartera de Hacienda a Castillo y Rada. Le correspondió la organización económica de la
Gran Colombia; fue el primer hacendista en la historia nacional. Propuso la contribución
directa y la eliminación de todos los privilegios que tenía la Iglesia católica en el
poder y ~n la economía. Se propuso eliminar la gran mayoría de los impuestos coloniales
y, sobre todo, las trabas que impedían el progreso de la industria y el comercio en la
Gran Colombia. Para el fortalecimiento de la economía consideró muy importante la
iniciativa privada, pues ella lleva a la producción de grandes riquezas. Estos son los
primeros planteamientos sobre la importancia del librecambismo o apertura económica con
el interés privado. Sus ideas económicas están consignadas en sus Memorias de Hacienda
18231826-1827, que son el primer documento oficial de la economía grancolombiana.
Castillo y Rada fue diputado a la Convención de Ocaña en 1828, elegido por las
provincias de Cartagena y Mariquita. Nombrado presidente de la Convención de Ocaña en el
primer período de sesiones, se manifestó partidario de las ideas bolivarianas de orden y
poder ejecutivo fuerte para poder gobernar al país. Encabezó la minoría bolivariana que
se retiró de la Convención, la cual precipitó la disolución de la Gran Colombia.
Castillo y Rada se manifestó partidario de la monarquía para Colombia, sin embargo, el
Libertador no aceptó las propuestas monárquicas. Sus últimos años los dedicó a la
formación de las jóvenes generaciones republicanas en el Colegio Mayor del Rosario,
donde inició su vida pública. Siendo rector del histórico claustro, murió.
JAVIER OCAMPO
LÓPEZ
Bibliografía
CRUZ SANTOS, ABEL. Castillo y Rada,
hacendista y hombre de Estado. Bogotá, 1%9. LECOMTE LUNA, ALVARO. Castillo y Rada, el
grancolombiano. Bogotá, Caro y Cuervo 1977. RODRÍGUEZ PIÑERES, EDUARDO. La vida de
Castillo y Rada. Bogotá, 1949.
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