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Santiago Cárdenas.
Fotografía de Ernesto Monsalve, 1994.
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Poeta, periodista y político
santandereano (Ocaña, mayo 5 de 1817 - Santa Marta, enero 28 de 1853). Tres aspectos
interesantes en la personalidad y obra de José Eusebio Caro son el poeta, el político y
polemista, y el pensador. Una de las grandes virtudes del poeta fue su capacidad para
introducir en sus versos de corte romántico, la reflexión. Hay en ellos una ambivalencia
lírico-fllosófica que sorprende. Demostró ser un gran filósofo en sus composiciones en
verso y en sus ensayos en prosa. Pero en él la fllosofía nace más del corazón que de
la inteligencia. Caro estudió en el Colegio de San Bartolomé, donde también cursó
jurisprudencia, aunque nunca llegó a doctorarse por su precoz ingreso en las
controversias políticas de la época. Ocupó cargos subalternos en el Ministerio de
Hacienda y en el Ministerio de Relaciones Exteriores. En 1836 fundó, con José Joaquín
Ortiz y otros, el semanario La Estrella Nacional, en el cual publicó sus primeras
poesías y ensayos comprometidos con la realidad social y política del País. En 1840 se
alistó en las fuerzas del gobierno para luchar por dos años en la guerra civil que se
desató en aquella época debido a querellas políticas. Durante el mismo tiempo redactó
su periódico El Granadino, de filiación conservadora, el cual sobrevivió hasta 1845;
allí publicó artículos que desataron polémica en los círculos políticos por los
ataques ideológicos que hacía a los liberales. En 1843 fue diputado al Congreso por el
partido conservador. En 1848 fue ministro encargado de Hacienda. En 1849 publicó, con
Mariano Ospina Rodríguez, el semanario La Civilización, el cual sostuvieron hasta 1851.
Esta publicación se caracterizó por la oposición al gobierno de entonces, en cabeza de
José Hilario López. Pero fue realmente el ataque que hizo, en términos apasionados y
desmedidos, contra el gobernador de Cundinamarca, el que le ocasionó una condena a
prisión. Caro se enteró a tiempo y huyó del país en 1850, a través de los Llanos
Orientales. Una vez fuera, viajó a Nueva York, donde permaneció dos años.
José Eusebio Caro perteneció a la
generación posterior a la Independencia. Las comunicaciones por ese entonces eran lentas
y no fue posible que su obra poética tuviera el despliegue que merecía, a nivel nacional
y de América. Ello es mucho más lamentable si se considera que Caro fue uno de los
primeros románticos que tuvo América Latina durante el siglo XIX. Por eso no se entiende
que durante años hubiera sido tan poco conocido y que su obra hubiera sido publicada
mucho después de su muerte. Caro fue orador, prosista, periodista, crítico, polemista,
ensayista, poeta y pensador. Sobresalió en la prosa por el gran estilo literario que
cultivó y la agudeza filosófica con la que enfocaba los temas. La carta "Sobre la
frivolidad", se puede tomar como una muestra de ello. Como periodista, redactó El
Granadino, fundó La Estrella Nacional con José Joaquín Ortiz y La Civilización con
Mariano Ospina, y fue colaborador de El Amigo del Pueblo, El Águila de Júpiter, El
Conservador, La República y El Nacional. En todos estos periódicos siempre sobresalió
por su pluma ágil, sobria, vigorosa y polémica, atravesada por la actividad política.
Caro fue un crítico y ensayista profundo, con un amplio conocimiento del lenguaje que le
permitía ser castizo y exigente en el uso de las palabras. En su obra poética fue
extraordinario cantor del amor, la melancolía y la patria. Sobresalió como autor de una
poesía rítmica, hermosa, llena de grandes ideas, hecha con romanticismo puro; en su obra
se aprecia algo del estilo neoclásico que le antecedió, y se prevé el futuro
modernismo. Así lo prueban los metros endecasílabos que usó en algunos de sus poemas,
los cuales serían una de las características de este movimiento; por eso Caro ha sido
visto como el precursor de la lírica modernista. Un ejemplo para corroborar esto último
sería el poema "Estar contigo". Caro fue hombre apasionado y reflexivo, y su
poesía participa de estos atributos. Ella enfoca, desde el punto de vista trascendental,
grandes problemas humanos, pero sabe revestir la expresión de imágenes vivas y atrevidas
que le quitan a su poesía todo aire de abstracción mental. Tras lo etéreo, está
presente la emoción real y sentida. Si el fondo de su pensamiento puede pecar de frío,
la expresión es siempre cálida y apasionada. Los temas de su poesía fueron variados,
dentro de una propuesta romántica. Dejó poemas tiernos, íntimos y amorosos; poemas con
sabor a ausencia y lejanía, suspirantes y pletóricos de lamentaciones. Son célebres
"Héctor", "Una lágrima de felicidad", "El pobre",
"Estar contigo", "En boca del último inca". "El hacha del
proscrito", "Despedida de la Patria", "La hamaca del destierro",
"Proposición de matrimonio y bendición nupcial", "El alta mar" (su
poema lírico por excelencia), y "La libertad y el socialismo" (una muestra de
poesía política dictada ante todo por el filósofo y no por el poeta). Los temas
recurrentes de su obra fueron Dios, la mujer, la muerte y la naturaleza, a los cuales supo
arrancar nuevas sonoridades y combinaciones con temas afines, hasta erigirlos en
símbolos. Recibió la influencia de Lord Byron, a quien reconoció en sus escritos y
públicamente como su maestro.
Pero José Eusebio Caro no sólo fue
poeta y filósofo, sino también hombre de ciencia, si se toman como tales sus estudios
sobre la naturaleza, que dejó incompletos. En cuanto al político, sus artículos en El
Granadino y La Civilización son ejemplo de la mejor literatura política del siglo
pasado, acerba y despiadada. Ella fue la causante de que su vida entera fuera una tragedia
política, pero fue la mejor prosa que escribió. El filósofo estuvo en él desde muy
temprana edad. A los 20 años comenzó a escribir su obra Filosofa del cristianismo, pero
sólo compuso algunos capítulos en los que se nota una marcada influencia del
positivismo, irradiado a partir de las teorías de Augusto Comte y del utilitarismo
planteado por Jeremías Bentham. Su esfuerzo en este campo se dirigió a integrar el
cristianismo con la ciencia, donde prevalecía el sincretismo entre progreso y religión.
Pero esta visión científica alrededor de la religión, tomó un giro contrario pocos
años después. Se considera que en tal decisión influyó su padre, Francisco Javier
Caro, y su amigo José Joaquín Ortiz. Su actitud desde entonces fue mística y
conservadora, se volvió el vocero de la reacción católica al estilo de Balmes y De
Maistre. Además de sus obras ensayísticas, sus tesis socio-políticas fueron expuestas
en dos importantes ensayos denominados "Carta al señor José Rafael Mosquera sobre
los principios generales de organización social que conviene adoptar en la nueva
Constitución de la República", publicado en El Granadino en 1842. El segundo
ensayo, más moderado en el título, fue "El partido conservador y su nombre",
publicado en La Civilización en 1847. También merece mencionarse entre sus artículos
políticos de largo título, el denominado "Carta al doctor Joaquín Mosquera, sobre
el principio utilitario enseñado como teoría moral en nuestros colegios, y sobre la
relación que hay entre las doctrinas y las costumbres", en el cual ya era evidente
el giro ideológico que había tomado, pues se constituyó en la refutación de las tesis
utilitaristas de Bentham, las mismas que antes había tratado de conciliar con la
religión. El cambio ideológico sufrido por Caro se observa ante todo en los fragmentos
que dejó de la obra Ciencia social, la cual interrumpió debido al inesperado viaje a
Estados Unidos. Se observa en este texto el gran saber enciclopédico y la mente
organizada que tenía. El pensador se hace presente con todo su bagaje cultural para
defender los valores políticos y religiosos que heredó y asimiló a través de su
familia.
Las poesías de Caro fueron
recopiladas y publicadas en Bogotá, ~ en 1857, por su amigo José Joaquín Ortiz. En 1885
fueron reeditadas en Madrid, con lo cual comenzó a tener el alcance universal que
merecía. Sus poemas diseminados en periódicos nunca habían tenido la difusión deseada.
Pero finalmente en 1883, los redactores de El Tradicionista, periódico fundado por su
hijo Miguel Antonio, quien sería después vicepresidente de la República, se dieron a la
tarea de ordenar la producción de Caro y la titularon Obras escogidas en prosa y verso.
Esta recopilación se volvió a editar de nuevo en 1951, como un homenaje de la Biblioteca
Popular de Cultura Colombiana, pero con el título Antología, versos y prosas. A su vez,
el Ministerio de Educación, a través de su Extensión Cultural, publicó en 1953 el
Epistolario del poeta y en 1954, sus Escrítos filosóficos. Estas ediciones estuvieron
bajo la supervisión de Simón Aljure Chalela. Pasaron casi cien años para que la obra de
Caro tomara la forma de libro y dejara de ser condenada a los archivos periodísticos de
consulta restringida. Pero quizás el mayor tributo que se le ha ofrecido a este poeta,
para la interpretación de su obra, fue el estudio titulado La poesía de José Eusebio
Caro, del profesor puertorriqueño José Luis Martín, que el Instituto Caro y Cuervo
publicó en 1966. A raíz de sus agresiones políticas, usando para ello su prosa mordaz,
Caro debió permanecer en Nueva York desde 1850 hasta fines de 1852. A1 regresar al país,
lo hizo a través de Santa Marta y la fiebre amarilla lo mató, el 28 de enero de 1853,
cuando apenas contaba con 36 años de edad. Caro escribió, además, La necesidad de
expansión, La cuestión moral, Historia del 7 de marzo de 1849, Escritos históricos y
políticos, Opúsculos y filosofía del cristianismo (inconclusa) [Ver tomo 4, Literatura,
pp. 72-74; y tomo 5, Cultura, pp. 148-149, 151-152 y 170.].
LUIS CARLOS
MOLINA
Bibliografía
ALJURE CHALELA, SIMON.
"Bibliografía de José Eusebio Caro. Poesía". Boletín Cultural y
Bibliográfico, 19/4 (1982), pp. 146-157. Caro, José Eusebio. Poesias completas. Bogotá,
Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, s.f. Caro, José Eusebio. Ensayos históricos
y políticos. Edición Simón Aljure Chalela. Bogotá, Fondo Cultural Cafetero, 1981.
CARO, MIGUEL ANTONIO. "José Eusebio Caro". En: Estudios de critica literaria y
gramatical. Bogotá, Imprenta Nacional, 1955. CARRANZA, EDoa~ttoo. "Primer diseño
para un retrato de José. E. Caro". Boletín Cultural y Bibliográfico, Vol. v, N° 5
(mayo 1962), pp. 530-533. JIMENEZ DAVID. "José Eusebio Caro". En: Historia de
la poesía colombiana. Bogotá, Ediciones Casa Silva, 1991, pp. 128-136. MARTÍN, JOSE
LUIS. La poesía de José Eusebio Caro. Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1966.
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