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Sergio Camargo.
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Oleo de Jaime Ariza H., 1955.
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Academia Boyacense de Historia,
Tunja.
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Militar y político boyacense
(Hacienda Usamena, Iza, diciembre 26 de 1832 - Miraflores, septiembre 27 de 1907). El
militarismo colombiano de la segunda mitad del siglo XIX presenta un tipo de
militares-abogados, partidarios de la consolidación nacional, el orden y el respeto a las
leyes, formados en un ambiente de guerras civiles, polémicas entre liberales y
conservadores, centralistas y federalistas, clericales y anti-clericales, radicales y
tradicionalistas. Uno de estos militares-abogados fue Sergio Camargo Pinzón, hijo de
Simón Camargo y de Ignacia Pinzón Suárez. En la década de los cuarenta, la familia
Camargo Pinzón vivía en su finca Gotua, en el cruce de caminos que conducen a Iza,
Firavitoba, Pesca y Sogamoso. Sergio Camargo hizo sus estudios en el Colegio de San
Bartolomé, donde recibió el título de Abogado, en el año 1852. Durante sus años
estudiantiles, la Nueva Granada vivía un ambiente romántico y social. En diversas
ciudades del país, comenzaron a aparecer las sociedades democráticas, organizadas por
obreros y por la juventud. En Bogotá, los jóvenes granadinos de ideas avanzadas se
reunieron alrededor de la Escuela Republicana, donde se formaron Sergio Camargo, Salvador
Camacho Roldán, Santiago y Felipe Pérez, José María Samper, Felipe Zapata, José
María Rojas Garrido y otros coetáneos que integraron la llamada Generación de los
Radicales. La época preconizaba cambios drásticos en las instituciones existentes, se
planteaba la necesidad de medidas radicales para conseguir el mejoramiento de las
condiciones sociales y económicas. Políticamente, el Radicalismo que influyó en las
ideas y actitudes del joven jurista Sergio Camargo, se inclinó a apoyar los movimientos
que sostenían la libertad de expresión, la libertad de opinión y la libertad religiosa.
Los radicales se manifestaban propensos a despreciar el autoritarismo, las dictaduras, el
orden impuesto con rigor y los convencionalismos. Lucharon por el establecimiento del
Estado laico, la separación entre Iglesia y Estado, la escuela laica gratuita y
obligatoria, el sufragio universal y las libertades. Camargo, formado en un colegio
tradicional como el de San Bartolomé y en un ambiente revolucionario radical, inició sus
actividades como jurista en Sogamoso, donde fue nombrado juez. Su actividad política
comenzó en 1857, cuando participó como vicepresidente en la asamblea constituyente de
Boyacá, que dio las bases para la Constitución estatal. Ese mismo año, durante la
presidencia provisional del general Santos Gutiérrez, fue secretario de Gobierno del
Estado de Boyacá, y en 1862, fue presidente de ese estado, cargo que ocupó hasta el 30
de noviembre de 1865. Durante su administración, le correspondió la desamortización de
bienes de manos muertas, la extinción de algunas comunidades religiosas en Boyacá, la
organización de la penitenciaría de Tunja, la fundación de escuelas públicas y
cárceles municipales. Se interesó por la construcción de caminos, entre ellos, el de
Sogamoso a Casanare, el camino a las minas esmeraldíferas de Chivor y otras obras para el
progreso de Boyacá. Cuando culminó su obra gubernamental en el Estado de Boyacá,
Camargo ocupó la rectoría del Colegio de Boyacá, el alma mater de la cultura
boyacense.. Era costumbre en los años del Radicalismo, que este plantel, donde se han
formado las generaciones boyacenses, lo regentaran altas personalidades boyacenses del
gobierno estatal o nacional, o escritores de talla nacional.
En los años posteriores, Camargo
ocupó diversos cargos en la administración y en la política. En 1868 fue secretario de
Guerra y Marina en la presidencia del general Santos Gutiérrez, y en 1871, jefe de la
Guardia Nacional. En 1876 fue elegido senador de la República por Boyacá y nombrado
segundo designado a la Presidencia de la República. Posteriormente, en 1877, tomó
posesión como presidente de la República, entre el 19 de mayo y el 13 de agosto de 1877,
en reemplazo del presidente titular, Aquileo Parra, quien había pedido una licencia por
motivos de salud. En su corto gobierno, Camargo se distinguió por su espíritu
conciliador y prudente, que le dio fama como "presidente de la paz". Le
correspondió decretar un armisticio total para lograr la conciliación y la hermandad de
los colombianos, aunque algunos de sus copartidarios no estuvieron de acuerdo con el
armisticio y las medidas pacifistas, principalmente ante los brotes rebeldes de los
derrotados en la guerra. Camargo tenía una idea frentenacionalista para alcanzar la paz
en Colombia, consideraba que para llegar a la paz, se necesitaría de «la concurrencia de
todos los partidos, asegurada en la Ley Fundamental». Después de su gobierno, fue
designado diplomático en Europa para fortalecer las relaciones con Alemania, Francia,
Gran Bretaña y el Vaticano. En sus misiones diplomáticas, Camargo sentó las bases para
el primer tratado de amistad con España, y dio los primeros pasos para el establecimiento
de las relaciones diplomáticas con el Vaticano. En 1883 fue designado ministro
plenipotenciario en Venezuela y diplomático ante el gobierno de Ecuador. Camargo Pinzón
también participó en las guerras civiles de la segunda mitad del siglo XIX; por su
actuación heroica; alcanzó el grado máximo de general de la República. Con el
batallón Cazadores, actuó contra la dictadura del general José María Melo en 1854.
Posteriormente, con el batallón Calaveras, participó en la batalla de Hormezaque y en la
batalla de Tunja, en la Semana Santa de 1861. En la guerra civil de 1876-1878, el general
Sergio Camargo fue el héroe de la batalla de Garrapata, el 20 de noviembre de 1876, una
lucha de dos días, considerada como una de las más cruentas y difíciles de las guerras
civiles. Así mismo, participó en la batalla de La Donjuana, el 28 de enero de 1877, que
fue decisiva para el triunfo radical. Participó también en la guerra civil de 1885,
promovida por el liberalismo radical para derrocar el gobierno de la Regeneración. En la
batalla de La Humareda, el 17 de junio de 1885, en la cual participó el general Camargo
con el ejército radical, los liberales fueron derrotados, con un elevado número de
muertos. Años después, Camargo no fue partidario de la guerra de los Mil Días, la cual
consideraba fatal para el futuro de Colombia. Por su heroicidad y, a la vez, su espíritu
de conciliación y paz, ha sido llamado "el Bayardo colombiano" estableciendo
una comparación con el famoso Pierre Terrail, señor de Bayard, célebre por sus actos
heroicos ante los españoles y, en especial, por su defensa del puente de Garellano contra
200 españoles. El 1 de julio de 1868, Camargo contrajo matrimonio en Miraflores con doña
Matilde Acosta Castillo, quien murió por el nacimiento de su primer hijo. Posteriormente,
en 1871, contrajo sendas nupcias con doña Trinidad g Costa, hermana de su primera esposa
y del general Santos Acosta. En sus últimos días, Camargo se residenció en Miraflores.
JAVIER OCAMPO
LÓPEZ
Bibliografía
CAMARGO PEREZ, GABRIEL. Sergio Camargo,
el Bayardo colombiano. Tunja, Academia Boyacense de Historia, 1987. PEREZ AGUIRRE,
ANTONIO. 25 años de Historia colombiana. Bogotá, Editorial Sucre, 1959. RODRIGUEZ
PIÑERES, EDUARDO. El Olimpo Radical. Bogotá, Librería Voluntad, 1950.
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